Cirlot en Santa Mónica


Nadie habla en el espacio, nadie canta.
J. E. Cirlot
 

Envueltas tras las letras las espadas,
soldado a su pesar, mas no poeta,
cifrados ya los versos con la treta
de no mostrar el alma de las hadas

sino sus varios nombres en variadas
variantes que varían la concreta
dicción de una emoción de abstracto esteta,
huido de un nadir de inanes nadas

y sima de silencios sin salida,
mitólogo y mitómano absoluto,
a él, también de recio hierro bruto

ceñida la coraza con la vida,
las hadas, las espadas, los dragones
le son de antiguo mito nuevos dones.

egm.2011