Dewey Bunnell

Un caballo sin nombre


.
En la primera parte del camino
yo iba mirando toda aquella vida:
Había plantas y pájaros y rocas y más cosas,
había arena y colinas y hoyas.
Primero encontré una mosca y su zumbido
y el cielo sin nubes;
el calor era ardiente y la tierra estaba seca
pero el aire estaba lleno de sonidos.

Fui cruzando el desierto
en un caballo sin nombre
que se sentía bien lejos de la lluvia.
En el desierto puedes recordar tu nombre
porque no hay nadie que te cause dolor.

A los dos días bajo el sol del desierto
mi piel comenzó a enrojecer.
A los tres días en la diversión del desierto
yo iba mirando el lecho de un río
que contaba la historia de cuando el río fluía;
me entristecí al pensar que estaba muerto.

Ya ves que he cruzado el desierto
en un caballo sin nombre
que se sentía bien lejos de la lluvia.
En el desierto puedes recordar tu nombre
porque no hay nadie que te cause dolor.

A los nueve días dejé al caballo correr libremente
porque el desierto se había convertido en mar.
Había plantas y pájaros y rocas y más cosas,
había arena y colinas y hoyas.
El océano es un desierto con vida bajo la tierra
y un perfecto disfraz por encima;
bajo las ciudades yace un corazón de tierra
pero los humanos no le darán amor.

Ya ves que he cruzado el desierto
en un caballo sin nombre
que se sentía bien lejos de la lluvia.
En el desierto tú puedes recordar tu nombre
porque no hay nadie que te cause dolor.
.


America. A Horse With No Name
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

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