Fernán Gonzálvez de Seabra

Trovador portugués que podría ser de origen leonés, de Sanabria, y haber vivido en la segunda mitad del siglo XIII. En los manuscritos Fernam Gonçalves de Seavra, en portugués Fernão Gonçalves de Seabra.
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Cantiga de amigo


Pero que eu meu amigo roguéi

Pese a que a mi amigo yo le rogué
que no se marchara, él no dejó
por mí de irse, y, cuando aquí volvió,
en cuanto vio como yo me enojé,
tan de corazón lloró, por mi amor,
que también lloré yo con su dolor.

Yo le rogué que ya más no llorara,
pues le perdonaba, y por cosa tal
ni por otra, le querría yo mal,
y, antes de que así le rogara,
tan de corazón lloró, por mi amor,
que también lloré yo con su dolor.

Me juró él que no había pensado
que eso me causara tan gran pesar,
que él antes se quería matar,
y, cuando él vio que me había enojado,
tan de corazón lloró, por mi amor,
que también lloré yo con su dolor.
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Paráfrasis
Pese a que yo a mi amigo le rogué/ que no se fuera, ni siquiera dejó/ de irse por mí, y, cuando llegó aquí,/ en cuanto vio que yo me enojé con él,/ lloró tanto y tan de corazón/ que entonces lloré yo de pena por él.// Yo le rogué que no llorara más,/ pues le perdonaba, que nunca por ello/ le querría mal ni por otra cosa,/ y, antes de que yo le rogara esto,/ lloró tanto y tan de corazón/ que entonces lloré yo de pena por él.// Él me juró que no pensaba/ que yo tuviera tan gran pesar por ello,/ que no estaría bien sino matándose,/ y, cuando vio que yo me enojaba con él,/ lloró tanto y tan de corazón/ que entonces lloré yo de pena por él.

Fernán Gonzálvez de Seabra. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Pero Viviaez

Trovador quizá gallego, activo en el último cuarto del siglo XIII. En los manuscritos Pero Vyvyaez, en portugués Pero Viviães.
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Cantigas de amigo


I. Pois nossas madres van a San Simón

Pues nuestras madres van a San Simón
de Val de Prados a velas quemar,
todas, muchachas, tratemos de andar
con nuestras madres, y así, en unión,
que enciendan velas por nos y por sí
y bailaremos, muchachas, allí.

Nuestros amigos todos allá irán
para mirarnos que andamos tal cual
bailando ante ellos hermosas sin chal,
y nuestras madres, ya que allá van,
que enciendan velas por nos y por sí
y bailaremos, muchachas, allí.

Nuestros amigos irán por medir
cómo bailamos y han de atender
bailar las mozas hermosas de ver,
y nuestras madres, si allá quieren ir,
que enciendan velas por nos y por sí
y bailaremos, muchachas, allí.

II. Por Deus, amiga, punhad’ en partir

─Por Dios, amiga: intentad impedir
a mi amigo que bien me quiera ya.
─No me lo pidáis, pues no servirá,
ni me mandéis para eso allá ir,
pues tanto le da si le voy a hablar
o, en verdad, como si quiero callar.

─Que se aparte pronto, decidle vos,
de mi amor, donde él siempre halló mal.
─Dejemos eso: hablarle es igual,
y a quien se lo diga, cofunda Dios,
pues tanto le da si le voy a hablar
o, en verdad, como si quiero callar.

─Decidle ahora que no ha de tener
nunca mi bien y que ni piense así.
─No me lo pidáis: nada os vale ahí;
Dios cofunda a quien se lo haga saber,
pues tanto le da si le voy a hablar
o, en verdad, como si quiero de callar.
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Paráfrasis
I. Pues nuestras madres van a San Simón/ de Valle de Prados a poner velas,/ nosotras, las muchachas, intentemos andar/ con nuestras madres, y ellas entonces/ que pongan velas por nosotras y por ellas,/ y nosotras, muchachas, bailaremos allí.// Todos nuestros amigos irán allá/ para vernos y nosotras andaremos/ hermosas bailando ante ellos en camisa,/ y nuestras madres, ya que van allá,/ que pongan velas por nosotras y por ellas,/ y nosotras, muchachas, bailaremos allí.// Nuestros amigos irán para contemplar/ cómo bailamos y pueden ver/ bailar allí a mozas hermosas,/ y nuestras madres, pues quieren ir allá,/ que pongan velas por nosotras y por ellas,/ y nosotras, muchachas, bailaremos allí.
II.─Por Dios, amiga: intentad alejar/ a mi amigo de quererme bien./ ─No me lo digáis, pues no os vale de nada,/ ni me mandéis ir a eso allá,/ pues me hace tanto provecho hablarle,/ a buena fe, como callarme.// ─Decidle ahora que se aleje ya/ de mi amor, en donde siempre halló mal./ ─Dejemos eso y hablemos de otra cosa;/ que confunda mucho Dios a quien se lo diga,/ pues me hace tanto provecho hablarle,/ a buena fe, como callarme.// ─Decidle ahora que no puede tener/ nunca mi bien y que ni siquiera piense en ello./ ─No me lo digáis, pues no os hace provecho;/ confunda Dios a la que vaya a decírselo,/ pues me hace tanto provecho hablarle,/ a buena fe, como callarme.

Pero Viviaez. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Pero Gómez Barroso

Trovador portugués establecido en Castilla, nacido entre 1220 y 1225 y muerto a finales del siglo XIII, participó en la conquista de Sevilla y en las campañas de Murcia y Orihuela. En los manuscritos Pero Barroso, en portugués Pero Gomes Barroso.
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Cantigas de amigo


I. Amiga, quero vos eu ja dizer

Amiga mía: yo os quiero contar
lo que ahora me ha dicho mi amigo:
que muere cuando él no está conmigo,
en mi belleza metido en pensar;
mas no pienso yo que si él pensara
en mí, que tanto sin mí morara.

Ninguna cosa le creeré a quien
ya tanto tarda, Dios me dé perdón,
y dice que muere, y es la razón
que piensa en cómo Dios me hizo de bien;
mas no pienso yo que si él pensara
en mí, que tanto sin mí morara.

Pues mucho esta vez tarda, os digo a vos
que poco a poco así se va perdiendo
de mí, y dice que yace muriendo,
pensando en qué hermosa me hizo Dios;
mas no pienso yo que si él pensara
en mí, que tanto sin mí morara.

Y no sé por qué allá se quedara,
sin venir, si él de mí se acordara.

II. O meu amigo que é con el rei

A mi amigo, que junto al Rey está,
quieren hacerle bien, mas yo sé ya
que nunca mayor bien él ha de hallar,
pues soy yo hermosa y gran bien él tendrá,
que estar conmigo cuanto quiera estar.

Quiera el Rey ahora ya hacerle bien,
y cuanto él quisiera, tanto le den,
que nunca mayor bien él ha de hallar,
Dios me valga, que le valga un amén,
que estar conmigo cuanto quiera estar.

Si no mora conmigo, denle en don
lo que él quisiera, Dios me dé perdón,
que nunca mayor bien él ha de hallar,
ni placer alguno en su corazón,
que estar conmigo cuanto quiera estar.

Ni pesar, de los que en el mundo son,
tendrá si yo placer le puedo dar.

III. Direi verdade, se Deus mi perdón

Diré la verdad, Dios me dé perdón:
a mi amigo, si él me quiere con bien
no se lo agradezco, sino que a quien
le agradezco es a Dios, de corazón,
que Él tan hermosa me hizo y me dio
todo cuanto bien pude pedir yo.

Si él me quiere bien, cual dice querer,
hace lo justo, y yo, por así hacer,
no le agradezco, que he de agradecer
a Dios por siempre, cuanto he de poder,
que Él tan hermosa me hizo y me dio
todo cuanto bien pude pedir yo.

Si él me quiere bien, no lo quiero mal,
ni tampoco nunca le agradecí,
nada, pues cuanto en el espejo vi
lo agradezco a Dios, y agradezco igual
que Él tan hermosa me hizo y me dio
todo cuanto bien pude pedir yo.
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Nota
Cantiga II: Se ha perdido parte del verso segundo de la primera estrofa. Cohen propone la reconstrucción [punhen de lhi fazer ben, mais] ben sei, (tratan de hacerle bien, mas bien sé).

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Paráfrasis
I. Amiga: yo quiero deciros ya/ lo que me dijo mi amigo:/ que muere cuando no está conmigo,/ pensando siempre en hermosura;/ pero yo no pienso, si él pensara/ en mí, que viviera tanto sin mí.// Ya nunca le creeré ninguna cosa,/ pues tarda tanto, si Dios me perdona,/ y dice que muere por esto, que no por otra cosa,/ pensando en cuanto bien me hizo Dios;/ pero yo no pienso, si él pensara/ en mí, que viviera tanto sin mí.// Porque tarda tanto de esta vez/ él poco a poco va perdiéndose/ conmigo, y dice él que yace muriendo,/ pensando en cuán hermosa me Dios hizo;/ pero yo no pienso, si él pensara/ en mí, que viviera tanto sin mí.// Y no sé nada por lo que él se quedara allá/ y no viniera, si se acordara de mí.
II. Mi amigo, que está con el rey,/ […] bien sé/ que nunca en el mundo puede tener bien,/ pues yo, hermosa, tengo tanto bien,/ sino vivir conmigo mientras yo viviera.// Intente ahora el rey hacerle bien/ y cuanto él quisiera, tanto le den,/ que nunca en el mundo puede tener bien,/ si Dios me valga, que le valga nada,/ sino vivir conmigo mientras yo viviera.// Háganle ahora cuanto él quisiera, y no/ viva conmigo, si Dios me perdona,/ que nunca en el mundo puede tener bien,/ ni gran placer en su corazón,/ sino vivir conmigo mientras yo viviera.// Ni gran pesar, de cuantos hay en el mundo,/ nadie le hará, si yo le diera placer.
III. Diré la verdad, si Dios me perdona:/ mi amigo, si me quiere gran bien/ no se lo agradezco, y otra cosa más:/ agradezco a Dios en mi corazón/ que Él me hizo tan hermosa y me dio/ tanto bien como yo le pedí.// Si él me quiere bien, como dice que me quiere,/ él hace lo apropiado, y yo, por hacerlo,/ no se lo agradezco, y he de agradecer/ a Dios ya siempre, lo más que pudiera,/ que Él me hizo tan hermosa y me dio/ tanto bien como yo le pedí.// Si él me quiere bien, yo no lo quiero mal/ ni tampoco tengo nada que agradecerle por ello,/ pero de cuanto yo vi hoy en mi espejo/ agradezco mucho a Dios y le agradezco otra cosa:/ que Él me hizo tan hermosa y me dio/ tanto bien como yo le pedí.

Pero Gómez Barroso. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Afonso Méndez de Besteiros

Trovador portugués, nacido probablemente en São Cosme de Besteiros, en Paredes, Sousa), activo hacia 1245. En los manuscritos Affonso Meendez de Besteyro, en portugués Afonso Mendes de Besteiros.
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Cantigas de amigo


I. Fals’ amigo, per boa fe

Amigo falso, a fe, escuchad:
sé yo que vos mucho queréis
a otra mujer, y no podéis
pensar en mí, mas, si es verdad,
en adelante haced aquí
burla de otra, mas no de mí.

Cuando el otro día os hallé
hablando como desleal
con otra, me sentí muy mal,
pero, pues que es así ya sé,
en adelante haced aquí
burla de otra, mas no de mí.

Y desde que os vi hablar
con otra, allí pronto vi yo
que ya erais suyo y mío no;
mas yo os quiero desengañar:
en adelante haced aquí
burla de otra, mas no de mí.

II. Mía madre, venho vos rogar

Madre: os vengo yo a rogar
como ruega hija a señor:
al que muere por mí de amor,
dejadme con él ir a hablar;
cuanta pena él consigo tiene
sé que toda por mí le viene.

Y aun sois vos tan despiadada
que no os queréis compadecer
de mi amigo, al que puedo ver
yo morir, y estoy apenada;
cuanta pena él consigo tiene
sé que toda por mí le viene.

Lo veré hoy, en verdad pues,
y le diré tan gran placer
que él me lo ha de agradecer,
porque su mal ya el mío es;
cuanta pena él consigo tiene
sé que toda por mí le viene.
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Paráfrasis
I. Falso amigo, a buena fe,/ yo sé que queréis gran bien/ a otra mujer, y yo nada/ os importo, pero, ya que es así,/ en adelante haced desde ahora/ mofa de otra, pero no de mí.// Pues el otro día os encontré/ hablando de lo vuestro y de nada más/ con otra, y me vino mal de eso,/ pero, ya que sé la verdad,/ en adelante haced desde ahora/ mofa de otra, pero no de mí.// Y cuando yo os vi hablar/ con otra, yo pronto vi allí/ que erais suyo, y no mío;/ pero yo quiero desengañaros:/ en adelante haced desde ahora/ mofa de otra, pero no de mí.
II. Mi madre: vengo a rogaros/ como ruega hija a señora:/ el que por mí muere de amor,/ dejadme ir a hablar con él;/ cuanta pena tiene él consigo,/ sé que toda le viene por mí.// Y sois despiadada/ pues no queréis doleros/ de mi amigo, al que morir/ veo, y yo ando infeliz;/ cuanta pena tiene él consigo,/ sé que toda le viene por mí.// Yo he de verlo, a buena fe,/ y le diré tan gran placer/ que él debe agradecérmelo,/ pues su mal pronto es el mío;/ cuanta pena tiene él consigo,/ sé que toda le viene por mí.

Afonso Méndez de Besteiros. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Rodrigo Anes de Vasconcelos

Trovador portugués, originario de Santa Maria dos Ferreiros, Amares, activo en la segunda mitad del siglo XIII y muerto antes de 1297. En los manuscritos Rodrigue Anes de Vasconcelos, en portugués Rodrigo Anes de Vasconcelos.
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Cantigas de amigo


I. O voss’ amig’, amiga, foi sazón

Vuestro amigo, amiga, en otra ocasión
sí que deseaba en su corazón
a otra mujer, mas en vuestra prisión
hoy está, libre de ningún vaivén,
y, pues no quiere si no es vuestro don,
bueno sería que le tratéis bien.

Él a otra dama solía querer
mucho, amiga, mas él os llegó a ver
y ahora no puede tener placer
si no es de vos, y a todo hace desdén,
y, pues está así en vuestro poder,
bueno sería que le tratéis bien.

Él de otra dama tenía el favor,
y ahora Dios, por hacerle mayor
pena sufrir mientras viva, o peor,
le hizo perder el juicio también,
y, pues lo fuerza así vuestro amor,
bueno sería que le tratéis bien.

II. Se eu, amiga, quero fazer ben

Si yo, amiga, deseo hacerle bien
a mi amigo, que no quiere a otra tal
más que a mí, me dicen que eso está mal
mis amigas y un error allí ven;
mas no las creo, y algo sé también:
ya que mi amigo muere por querer
morir por mí, bien está a él bien hacer.

Ellas no saben qué gusto tendré
de hacerle yo bien en mi corazón
y puedo hacérselo con gran razón,
y aún dicen que un error cometeré
mis amigas, pero una cosa sé:
ya que mi amigo muere por querer
morir por mí, bien está a él bien hacer.

Mas yo le haré bien y ellas vendrán
a preguntarme por qué lo hice así
y yo les diré: «¿Quién lo dice ahí?»
Y al oírme me lo concederán,
pues les diré: «Mis amigas: verán,
ya que mi amigo muere por querer
morir por mí, bien está a él bien hacer».

Y antes le quiero algún bien yo hacer
que dejarle estar muriendo querer;
por no hablarle bien o no irle a ver
no quiero dejarle muerte tener.

III. O meu amigo non á de mí al

Mi amigo no tiene de mí señal
más que gran dolor, que no lo hay igual,
y, amiga, en el corazón ansia tal
tiene en verme, que decidme, o quien
sepa: si él me quiere, aunque le haga mal,
¿qué haría si yo le hiciera bien?

Desde que nací no le di placer
y todo el mal que yo le pude hacer
se lo hice, amiga, y quiero saber
de vos, si este mal le causa desdén,
y le doy mal y muere por mi ser,
¿qué haría si yo le hiciera bien?

Libre es de otra dama obtener favor
y lo trato cada día peor,
mas él, amiga, me quiere mejor
que a nadie, y, si así es, decidme también,
si yo mal le hago y él me tiene amor,
¿qué haría si yo le hiciera bien?

IV. Aquestas coitas que de sofrer ei

Estas mis penas que yo sufriré,
mi amigo, muchas y muy graves son
e igual vos hace tiempo, y sin razón,
penas sufrís, y por eso no sé
quién, yo por vasallo y vos por señor,
de ambos cuál sufre más pena de amor.

Penas sufrimos, así yo también
por vos, amigo, como vos por mí
y Dios de los dos sabe que es así,
y de estas penas no sé yo muy bien
quién, yo por vasallo y vos por señor,
de ambos cuál sufre más pena de amor.

Seguros están que no han de perder
pena mis ojos y mi corazón,
y estas penas, señor, bien mías son,
mas de este asunto no puedo entender
quién, yo por vasallo y vos por señor,
de ambos cuál sufre más pena de amor.
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Paráfrasis
I. Vuestro amigo, amiga, hace tiempo/ que deseaba en su corazón/ a otra mujer, pero en vuestra prisión/ está ahora, libre por vos de cualquier otra cosa,/ y, pues otra cosa no desea sino a vos,/ bien estaría que le hicierais bien.// Él a otra dama solía querer/ gran bien, amiga, y fue a veros/ y ahora ya no puede tener placer/ de sí ni de otra cosa, si no le viene por vos,/ y, pues otra cosa no desea sino a vos,/ bien estaría que le hicierais bien.// Él tenía por señora a otra dama,/ y ahora Dios, por hacerle sufrir/ mayor pena mientras ya vivo esté,/ le mostró a vos, para que él pierda el sentido,/ y, pues otra cosa no desea sino a vos,/ bien estaría que le hicierais bien.
II. Si yo, amiga, quiero hacer bien/ a mi amigo, que no quiere bien otra cosa/ sino a mí, me dicen que está mal/ mis amigas y que tengo mal juicio;/ pero no las creo, pues sé una cosa:/ ya que mi amigo muere por morir/ por mí, mi bien es el hacerle bien.// Ellas no saben qué gusto tengo yo/ de hacerle bien en mi corazón/ y puedo hacérselo con mucha razón,/ pero dicen luego que tendré mal juicio/ mis amigas, pero una cosa sé:/ ya que mi amigo muere por morir/ por mí, mi bien es el hacerle bien.// Yo le haré bien y ellas vendrán/ a preguntarme ante vos por qué lo hice/ y yo diré: «¿Cuál es la que lo dice?»/ Y, después de que me oyeran, me lo consentirán,/ pues les diré: «Mis amigas, de seguro,/ ya que mi amigo muere por morir/ por mí, mi bien es el hacerle bien».// Y quiero hacerle algún bien antes/ que dejarlo morir como muere;/ por hablarle bien o por verlo/ yo no quiero dejarle morir.
III. Mi amigo no tiene de mí otra cosa/ sino gran pena, que nunca le falta,/ y amiga, el corazón se le sale/ por verme, y decid una cosa:/ pues él me quiere bien, aunque yo le haga mal,/ ¿qué haría si yo le hiciera bien?// Desde que nací nunca le di placer/ y el mayor mal que yo le pude hacer/ se lo hice, amiga, y quiero saber/ de vos, pues este mal no lo tiene por mal,/ pues él me quiere bien, aunque yo le haga mal,/ ¿qué haría si yo le hiciera bien?// Él es libre por mí de otra señora/ y yo le hago cada día peor,/ pero, amiga, me quiere a mí mejor/ casi que a otra cosa, y, pues le sucede así,/ pues él me quiere bien, aunque yo le haga mal,/ ¿qué haría si yo le hiciera bien?
IV. Estas penas que he de sufrir,/ mi amigo, son muchas y graves,/ y para vos muy graves, hace mucho tiempo/ sufrís penas, y por ello no sé,/ de, yo por vasallo y vos por señor,/ cuál de nosotros sufre más pena de amor.// Penas sufrimos, y así nos sucede,/ yo por vos, amigo, y vos por mí,/ y de nosotros sabe Dios que es así,/ y de estas penas yo no sé muy bien,/ de, yo por vasallo y vos por señor,/ cuál de nosotros sufre más pena de amor.// Decidido tienen de no perder nunca/ pena mis ojos y mi corazón,/ y estas penas, señor, son mías,/ y de este hecho no puedo entender,/ de, yo por vasallo y vos por señor,/ cuál de nosotros sufre más pena de amor.

Rodrigo Anes de Vasconcelos. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Estevan Travanca

Trovador portugués, quizá originario de Travanca, en Amarante, Porto, activo hacia 1250. En los manuscritos Stevam Travanca, en portugués Estêvão Travanca.
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Cantigas de amigo


I. Por Deus, amiga, que preguntedes

Os ruego, amiga, que preguntéis
por mi amigo que no viene aquí,
y siempre yo os querré bien si así
por Dios, amiga, vos eso hacéis,
pues no oso hoy yo por él preguntar
por miedo a que me causen pesar.

Enseguida, amiga, por mi amor,
preguntad a los que aquí llegaron
cómo o de qué forma lo dejaron
y decidme, por Nuestro Señor,
pues no oso hoy yo por él preguntar
por miedo a que me causen pesar.

Y preguntad vos a vuestro amigo,
pues sé yo muy bien que él os dirá
si está muerto o vivo o dónde está,
y, por Dios, luego habladlo conmigo,
pues no oso hoy yo por él preguntar
por miedo a que me causen pesar.

II. Amigas, quando se quitou

Amigas: cuando se marchó
mi amigo aquel día de aquí,
pese a que yo triste lo vi
y él antes mucho me rogó
que lo perdonara, no lo hice,
y porque no quise, mal hice.

Temo que se pueda alejar
de aquí, que Dios me dé perdón,
y lo hará con mucha razón
pues me vino antes a rogar
que lo perdonara, no lo hice,
y porque no quise, mal hice.

Me llamaba luz de sus dos
ojos y su bien y su mal,
y si no hago cosa tal
por él, que lo hiciera por Dios,
que lo perdonara, no lo hice,
y porque no quise, mal hice.

Y si así perdido lo he
nunca mayor derecho vi,
pues vino a llorar ante mí
y me dijo lo que os diré:
que lo perdonara, no lo hice,
y porque no quise, mal hice.

Y así mal yo siempre estaré
porque a él no lo perdoné,
pues si lo perdonase allí
no hubiera partido de aquí.

III. Se eu a meu amigo dissesse

Si a mi amigo ya le dijera
todo lo que por él yo quise hacer
aquella vez que él me vino a ver,
cuando él la verdad de esto supiera,
no tendría queja alguna de mí,
como hoy tiene, ni se iría de aquí.

Y si supiera cuán sin agrado
no hice lo que él entonces quería,
amiga, y Dios me perdonaría,
por cómo pienso, y pienso acertado,
no tendría queja alguna de mí,
como hoy tiene, ni se iría de aquí.

IV. Dizen mi, amiga, se non fezer ben

Me dicen, amiga, que si bien
no trato a mi amigo, él sufrirá
muerte por mí, y aunque él tiene ya
por mí gran pena y me quiere bien,
más le valdrá, por no morir aquí,
no hacerle yo bien que hacérselo así.

Pero, amiga, una cosa bien sé
de mi amigo: que él pronto tendrá
muerte, si mi bien no gana ya,
mas, por lo que hoy de mí misma sé,
más le valdrá, por no morir aquí,
no hacerle yo bien que hacérselo así.
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Paráfrasis
I. Por Dios, amiga: preguntad/ por mi amigo, que aquí no llega,/ y yo por ello siempre os querré bien,/ por Dios, amiga, si lo hacéis,/ pues yo no oso hoy preguntar por él/ por miedo a que me causen pesar.// Pronto hoy, amiga, por mi amor,/ preguntad a los que aquí han llegado/ cómo o de qué manera lo dejaron/ y decídmelo, por Nuestro Señor,/ pues yo no oso hoy preguntar por él/ por miedo a que me causen pesar.// Preguntad vos a vuestro amigo,/ pues yo sé muy bien que os lo dirá,/ si estaba muerto o vivo o qué será,/ y, por Dios, habladlo conmigo,/ pues yo no oso hoy preguntar por él/ por miedo a que me causen pesar.
II. Amigas: cuando se marchó/ mi amigo un día de aquí,/ aunque yo lo vi infeliz/ y él antes mucho me rogó/ que le perdonara, no quise,/ e hice mal porque no lo hice.// Y tengo temor de que se aleje/ de aquí, así Dios me perdone,/ y lo hará con mucha razón,/ pues vino antes rogarme/ que le perdonara, no quise,/ e hice mal porque no lo hice.// Él me llamaba luz de los sus/ ojos y su bien y su mal,/ y si no lo hacía por nada más/ que lo hiciera yo por Dios,/ que le perdonara, no quise,/ e hice mal porque no lo hice.// Y si por ello lo he perdido/ nunca vi mayor razón,/ pues vino a llorar ante mí/ y me dijo lo que os diré:/ que le perdonara, no quise,/ e hice mal porque no lo hice.// Y siempre hallaré mal en ello/ porque no le perdoné entonces,/ pues, si yo le hubiera perdonado allí,/ él nunca hubiera partido de aquí.
III. Si yo a mi amigo le hubiera dicho/ cuánto yo querría hacer ya por él/ la vez que él vino a verme,/ cuando él supiera la verdad de eso,/ no tendría queja de mí,/ como él tiene hoy, ni se iría de aquí.// Y si supiera cuán sin mi agrado/ no hice por él cuanto yo querría entonces/ hacer, amiga, si Dios me perdona,/ por cómo yo pienso, y pienso lo correcto,/ no tendría queja de mí,/ como él tiene hoy, ni se iría de aquí.
IV. Me dicen, amiga, si no hiciera bien/ a mi amigo, que él recibirá/ la muerte por mí, pero, aunque él tiene/ gran pena por mí y me quiere gran bien,/ más le valiera, para no morir,/ no hacerle yo bien que hacérselo.// Pero, amiga, una cosa sé bien/ de mi amigo: que él obtendrá/ la muerte muy pronto, si no tiene mi bien,/ y, por lo que hoy yo sé de mi situación,/ más le valiera, para no morir,/ no hacerle yo bien que hacérselo.

Estevan Travanca. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Estevan Coelho

Trovador portugués, originario quizá de Riba Homem (Terras de Bouro), activo alrededor de 1310 y fallecido antes de 1330. En los manuscritos Stevam Coelho, en portugués Estevão Coelho.
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Cantigas de amigo


I. Sedía la fremosa seu sirgo torcendo

Estaba la hermosa la seda tejiendo
con voz muy suave hermoso diciendo
cantigas de amigo.

Estaba la hermosa la seda labrando
con voz muy suave hermoso cantando
cantigas de amigo.

—Por Dios santo, dama, yo sé que sufrís
amor desdichado, que tan bien decís
cantigas de amigo.

Por Dios santo, dama, yo bien sé que andáis
de amor desdichada, que tan bien cantáis
cantigas de amigo.

—Buitre comisteis, pues adivináis.

II. Se oj’ o meu amigo

Si hoy esto mi amigo
supiera, iba conmigo:
al río me voy a bañar,
al mar.

Si hoy, en este día,
supiera, aquí vendría;
al río me voy a bañar,
al mar.

Quién le dijera tanto,
pues ya me puse el manto:
al río me voy a bañar,
al mar.
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Nota. Cantiga I: Era creencia popular, al parecer, que quien comía carne de buitre adquiría el don de la adivinación..


Paráfrasis
I. Estaba la hermosa su hilo de seda torciendo,/ su voz suavecita hermoso diciendo/ cantigas de amigo.// Estaba la hermosa su hilo de seda labrando,/ su voz suavecita hermoso cantando/ cantigas de amigo.// ─Por Dios de la cruz, dama, yo sé que tenéis/ un amor muy infeliz, pues tan bien decís/ cantigas de amigo.// Por Dios de la cruz, dama, yo sé que estáis/ muy infeliz de amor, pues tan bien cantáis/ cantigas de amigo.// ─Buitre habéis comido, pues adivináis.
II. Si hoy mi amigo/ supiera, iría conmigo;/ yo al río me voy a bañar,/ al mar.// Si hoy él este día/ supiera, conmigo iría;/ yo al río me voy a bañar,/ al mar.// Quién le dijera tal cosa:/ pues ya cogí el manto/ yo al río me voy a bañar,/ al mar.

Estevan Coelho. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda