Mentiras del capitán Titanio

Solo mi subrazón subsiste,
entre la genialidad y la triste
mediocridad yace un espacio
en el que es más incómodo vivir,
élitros licúo, me sacio

de verdades que no dejan mentir,
habló el profeta a los tordos,
y el insomnio nunca ayuda a dormir,
id a escuchar a los sordos,
todos tan testarudos,

enviad a observar a los ciegos
y dad la palabra a los mudos,
y que entre ellos se laman los egos,
meted a cada muerto en su ataúd,
así dijo el chamán,

y que la moira les toque el laúd,
oteando el yermo bajo el volcán,
y cuando seas más urbano
manda la puta poesía al guano,
mientras en el balcón verde, el gandul

pero prodigioso hombre azul
de los azules nervios de titanio,
con muy deliberada dejadez
riega las hojas del geranio,
líquidos élitros fricciono,

recordando que aquella vez,
cuando contemplaba el ozono,
halló que cantaba un grillo su espera
sobre la iluminada lobreguez
añil de la carretera,

el capitán Titanio considera
mucho a las niñas feas
que saben cómo hacer cosas bonitas,
alga cimbreante de mis mareas,
no le digas nada a mamá

de cuánto y cuándo gritas,
hay no pocas, por cierto, por acá,
personas para las que la mentira
es solo sarmiento en la pira
de la verdad, ¿no es verdad?

venid, cotovías, lembrad,
o panoco avogado silveirento
abriu bufete
no vedramio e puxo un barrete
de toxo e fento,

y exprimiendo la forma extensa
de la licuefactible realidad
convirtió la mentira en blanda y densa
difracción de la verdad,
alga que a la rompiente hiere,

pero el capitán Titanio prefiere
a las niñas bonitas
que saben hacer las cosas más feas,
no le digas a papi que te quitas
hasta sus mohosas ideas,

aguardando a que el vuelo salga
no puedo aquí jamás ser cosmonauta,
rompiente que ahoga al alga,
aquí, ni deducir la pauta
de la apelmazadora gravedad,

aquí, entre el protozoo y la estrella,
si no me deja dormir la verdad,
entre la sal, aquí, y su huella,
aunque lo miro
y en dos miradas lo veo,

no creo
en tal creencia y me piro,
si los sueños no me dejan soñar,
porque, aún, aquí, o luego,
entre el bentos y la grava lunar,

sé cómo se juega a este antiguo juego,
cocodrilo en el río
turbio, empantanado y sombrío,
oso acechando la banquisa
helada, vasta y lisa,

y que la única regla no es más
que ser más tramposo que los demás,
después pagarán los justos con creces
por los santos desajustados
y cobrarán aun los peces

de los pescadores ahogados,
colgando el laúd, con gran lasitud,
la calva clava el ataúd,
y sé que pronto se apagará el mar,
solo, mi sola subrazón subsiste,

sé lo que debiera ignorar,
sé que miento por vivir, ay, si existe,
la realidad te hará libre,
y si la llegas a desentrañar
con tu cerebro de alto calibre,

allí habló la sibila
refractando el volcán en su pupila,
como la nova fulgura ante ti
chisporroteando aún ahí,
y, ¿descifrarás al grillo que frota

sus élitros en una sola nota
tras la confusión de la red? acaso
líquidamente respiro,
y paso
de tu inverdad y me piro.
.


* ‘el necio abogado picapleitos / abrió bufete / en el matorral y se puso un birrete / de tojo y helecho’.
ēgm. 2012

Afonso Anes do Cotón

Trovador gallego, nacido en Negreira o Santiago de Compostela, activo en la década de 1240. En los manuscritos Affonsso Anes do Coton, en portugués Afonso Anes do Cotom.
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Cantigas de amigo


I. Ai, meu amig’ e meu lum’ e meu ben

─Ay, mi amigo, mi luz y mi bien:
os veo ahora muy triste y, por quién
sepa, quiero que me digan si ven
¿qué es esto o por qué así lo hacéis?
─Por Dios, señora, os diré yo también:
mal estoy yo si vos no lo sabéis.

─Muy triste andáis vos, y con desazón,
ya tiempo hace y no sé la razón;
decidme ahora, Dios os dé perdón,
¿qué es esto o por qué así lo hacéis?
─Por Dios, ay pena de mi corazón:
mal estoy yo si vos no lo sabéis.

─Vos triste andáis y yo con gran dolor
ando hoy, porque no sé, por favor,
si os lo causa una pena de amor,
¿qué es esto o por qué así lo hacéis?
─Por Dios, señora, muy hermosa flor:
mal estoy yo si vos no lo sabéis.

─Muy triste andáis vos, y yo aún por cuál
cosa es no sé, y, pues no me es trivial,
decídmelo pronto, y seréis cabal,
¿qué es esto o por qué así lo hacéis?
─Por Dios, señora, mi pena y mi mal:
mal estoy yo si vos no lo sabéis.

II. Se gradoedes, amigo

Si merced tenéis, amigo,
de mí, a quien tan bien queréis,
hablad ahora conmigo,
por Dios, no me lo neguéis:
¿amigo, por qué andáis
tan triste o por qué lloráis?

Pues yo no sé cómo entienda
por qué sois vos desdichado,
que Dios del mal me defienda,
querría saber de grado,
¿amigo, por qué andáis
tan triste o por qué lloráis?

Todos andan disfrutando,
estos con quien vos soléis
disfrutar, y estáis llorando,
por Dios, ¿qué diablo tenéis,
amigo, por qué andáis
tan triste o por qué lloráis?

III. Quando se foi meu amigo *

Cuando se marchó mi amigo,
juró que pronto vendría;
pues no viene a hablar conmigo,
así, por santa María,
nunca más de él me habléis,
ay damas, si fe tenéis.

Prometió, cuando se fue,
que él vendría enseguida,
mas mintió con mala fe,
sin temerme y, por mi vida,
nunca más de él me habléis,
ay damas, si fe tenéis.

El que visteis que decía
que vivía enamorado,
ya que no vino en el día
que yo le había mandado,
nunca más de él me habléis,
ay damas, si fe tenéis.


* Esta misma cantiga aparece en dos lugares de los manuscritos, como pertenenciente a dos autores diferentes: Paio Soárez de Taveirós y Afonso Anes do Cotón.


Paráfrasis
I. ─Ay, mi amigo, mi luz y mi bien:/ os veo ahora muy triste y, por ello/ querría saber por vos o por alguien,/ ¿qué es esto o por qué lo hacéis?/ ─Por Dios, señora, os diré una cosa:/ mal estoy yo si vos no lo sabéis.// ─Muy triste andáis, hace mucho tiempo,/ y no sé yo por qué ni porque no;/ decidme ahora, si Dios os perdona,/ ¿qué es esto o por qué lo hacéis?/ ─Por Dios, ay pena de mi corazón:/ mal estoy yo, si vos no lo sabéis.// ─Vos triste andáis y yo sin contento/ ando, porque no conozco/ si os obliga a hacerlo una pena de amor,/ ¿qué es esto o por qué lo hacéis?/ ─Por Dios, ay muy hermosa mi señora:/ mal estoy yo, si vos no lo sabéis.// ─Muy triste andáis vos, y no sé yo/ por qué es, y, pues ello no me es leve,/ decídmelo, y que no os sea costoso,/ ¿qué es esto o por qué lo hacéis?/ ─Por Dios, señora, ay mi pena y mi mal:/ mal estoy yo, si vos no lo sabéis.
II. Si queréis agradarme, amigo,/ a mí, a quien tan bien queréis,/ hablad ahora conmigo,/ por Dios, y no me lo neguéis:/ amigo, ¿por qué estáis/ tan triste o por qué lloráis?// Pues yo no sé cómo entender/ por qué sois desdichado,/ que Dios me defienda del mal,/ querría saber por favor,/ amigo, ¿por qué estáis/ tan triste o por qué lloráis?// Todos están disfrutando,/ estos con quien vos soléis/ disfrutar, y vos estáis llorando,/ por Dios, ¿qué diablo tenéis,/ amigo, por qué estáis/ tan triste o por qué lloráis?
III. Cuando mi amigo se fue,/ juró que vendría pronto;/ pero, ya que no viene a hablar conmigo,/ por ello, por santa María,/ nunca por él me roguéis,/ ay damas, por vuestra fe.// Cuando se fue, me dio promesa/ de que vendría muy pronto,/ y me mintió y mal ha hecho;/ y, pues de mí no tiene miedo,/ nunca por él me roguéis,/ ay damas, por vuestra fe.// El que visteis que decía/ que estaba enamorado,/ ya que no vino en el día/ que yo le había mandado,/ nunca por él me roguéis,/ ay damas, por vuestra fe.

Afonso Anes do Cotón. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Vasco Pérez Pardal

Trovador probablemente portugués, activo a mediados y en la segunda mitad del siglo XIII. En los manuscritos Vaasco Perez, en portugués Vasco Peres Pardal.
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Cantigas de amigo


I. Amigo, qué cuidades a fazer

─Amigo: ¿qué pensáis ahora hacer
cuando vos pronto ya os partáis de aquí,
acordaros alguna vez de mí?
─Por Dios, señora, lo vais a saber:
llorar mucho y nunca hacer cosa tal
sino pensar cómo Dios me hace mal

al impedirme poder conocer
noticias vuestras en toda ocasión
o hablaros, sino por suerte y tesón;
mas este consuelo he de tener:
llorar mucho y nunca hacer cosa tal
sino pensar cómo Dios me hace mal

al impedirme poderos yo ver
y alejarme de donde os iba a hablar,
pues más me vale la muerte buscar;
mas este remedio he de poner:
llorar mucho y nunca hacer cosa tal
sino pensar cómo Dios me hace mal.

II. Coitada sejo no meu coraçón

Soy muy desdichada en mi corazón
porque ahora mi amigo dice querer
irse de aquí, y, si lo llega a hacer,
tendré un gran pesar, me dé Dios perdón,
porque sé bien que la gente dirá
que si él se muere, por mí morirá.

Y si no me pesara cosa igual,
un gran pesar aún tendré, pues también
él me dice que me quiere un gran bien
mas ved que tendré ahora un gran mal,
porque sé bien que la gente dirá
que si él se muere, por mí morirá.

Mas toda la pena que sufriré
ya no es nada, pues, si la he de sufrir,
cuando se vaya no podré vivir;
pero ya temo el pesar que tendré,
porque sé bien que la gente dirá
que si él se muere, por mí morirá.

III. Por Deus, amiga, provad’ un día

─Por Dios, amiga: probad aquí un día
a vuestro amigo con vos enojar
y veréis a un hombre infeliz andar.
─Amiga: qué mal consejo ese fue,
porque en verdad, yo esto así sé
muy bien: que pronto él muerto estaría.

─Amiga: bien os aconsejaría:
que él no os importa nada le diréis
y qué pena tiene de eso veréis.
─No me lo digáis, Dios os dé perdón,
porque yo sé ya por su corazón
muy bien que pronto él muerto estaría.

─Amiga: a él nunca un mal le vendría
de que, por mí, vos le digáis así:
que él nada os importa a partir de aquí.
─Por Dios, amiga: yo no os creeré
ni me lo digáis vos nunca, pues sé
muy bien que pronto él muerto estaría.

IV. Amigo, vós ides dizer

Amigo: vos soléis mantener
que yo nunca quiero haceros bien,
pero yo sé de esto también
que vos mucho habláis sin saber,
pues un bien es que os sufra, por Dios,
que digáis que sois mío vos.

Mas, poco juicio puede tener
ningún hombre al que un bien Dios le da
y no cree un bien lo que él ya
tiene, pero pronto os haré ver
que un bien es que os sufra, por Dios,
que digáis que sois mío vos.

Y desde que ya podéis saber
que a donde yo vaya no vendréis
ni por señora a mí me tendréis,
desde ahora debéis entender
que un bien es que os sufra, por Dios,
que digáis que sois mío vos.

V. Amiga, ben cuid’ eu do meu amigo

Amiga: bien creo yo de mi amigo
que ha muerto, y tiempo hace, con razón,
que está ya muy triste mi corazón
y os diré además por qué esto digo:
porque hace mucho tiempo que no oí
ningún cantar que haya hecho él por mí
ni he tenido sus noticias conmigo.

Y sé yo muy bien que es desdichado
si ahora vive en poder del amor,
mas ser su señora es mi mal peor
y por esto paso muy gran cuidado:
porque hace mucho tiempo que no oí
ningún cantar que haya hecho él por mí
ni he tenido sus noticias conmigo.

Y estoy segura de que él no ovidara
trovar por mí si no está muerto o mal,
y sé yo bien que esta es la causa real
pese a que a mí nadie me lo contara,
porque hace mucho tiempo que no oí
ningún cantar que haya hecho él por mí
ni he tenido sus noticias conmigo.
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Paráfrasis
I. ─Amigo: ¿qué pensáis hacer/ cuando vos pronto partáis de aquí,/ y os acordaréis alguna vez de mí?/ ─Por Dios, señora, quiero decíroslo:/ llorar mucho y nunca hacer otra cosa/ sino pensar en cómo Dios me hace mal// al alejarme de nunca ya saber/ noticias vuestras en ninguna ocasión/ ni hablaros, si por ventura no es;/ mas este consuelo pienso tomar:/ llorar mucho y nunca hacer otra cosa/ sino pensar en cómo Dios me hace mal// al alejarme de vuestra belleza/ y de donde solía con vos hablar,/ pues más me valiese matarme;/ mas este remedio pienso tener:/ llorar mucho y nunca hacer otra cosa/ sino pensar en cómo Dios me hace mal.
II. Soy desdichada en mi corazón/ porque mi amigo dice que quiere/ irse de aquí, y, si ahora lo hiciese/ iba a pesarme mucho, si Dios me perdona,/ porque sé bien que las gentes dirán/ que si muriese, por mí muere en realidad.// Y si no me pesara por ninguna otra cosa,/ sí me pesaría mucho por algo,/ porque me dice que me quiere muy bien/ pero mirad ahora en qué me es un gran mal,/ porque sé bien que las gentes dirán/ que si muriese, por mí muere en realidad.// Pero por la gran la pena que sufriré/ no doy yo nada, pues, si pena sufriese,/ desde que él se vaya no podré vivir;/ pero ya temo qué pesar tendré,/ porque sé bien que las gentes dirán/ que si muriese, por mí muere en realidad.
III. ─Por Dios, amiga: probad un día/ a vuestro amigo con vos enojar/ y veréis a un hombre andar infeliz./ ─Amiga: qué mal consejo es ese,/ pues yo sé esto, en verdad,/ muy bien: que pronto él muerto estaría.// ─Amiga: bien os aconsejaría/ que le digáis que él no os importa nada/ y lo veréis tener pena por ello./ ─No me lo digáis, si Dios os perdona,/ pues por su corazón yo sé ya / muy bien que pronto él muerto estaría.// ─Amiga: a él nunca un mal le vendría/ de que le digáis tal cosa por mí:/ que él nada os importa a partir de hoy./ ─Por Dios, amiga: no os creeré/ ni vos nunca me lo digáis, pues sé/ muy bien que pronto él muerto estaría.
IV. Amigo: vos vais diciendo/ que yo no quiero haceros bien,/ pero yo sé de esto una cosa:/ que decís lo que os interesa,/ pues un bien es que yo os sufra/ que digáis que sois mío.// Pero le falta entendimiento/ a un hombre al que Dios le da un bien/ y no cree un bien esto que tiene,/ pero yo os haré comprender/ que un bien es que yo os sufra/ que digáis que sois mío.// Pero, desde que yo os advierto/ que no vengáis a donde yo voy/ ni me tengáis por señora,/ desde ese momento podréis saber/ que un bien es que yo os sufra/ que digáis que sois mío.
V. Amiga: estoy segura de que mi amigo/ está muerto, pues hace mucho tiempo/ que anda triste mi corazón/ y os diré por qué motivo lo digo:/ porque hace mucho tiempo que no he oído/ ningún cantar que él haya hecho para mí/ y que no me llegan noticias suyas.// Y yo sé muy bien que es desdichado/ si ahora vive en poder del amor,/ mas por mi mal me tomó por señora/ y por esto paso muy gran cuidado:/ porque hace mucho tiempo que no he oído/ ningún cantar que él haya hecho para mí/ y que no me llegan noticias suyas.// Y estoy segura de que él no dejaría/ de trovar por mí si no estuviera muerto o con mal,/ y por esto sé yo que no es otra cosa/ pese a que nadie me lo haya dicho,/ porque hace mucho tiempo que no he oído/ ningún cantar que él haya hecho para mí/ y que no me llegan noticias suyas.

Vasco Pérez Pardal. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Fernán Velho

Trovador probablemente gallego, activo alrededor de 1260. En los manuscritos Fernan Vellho, en portugués Fernão Velho
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Cantigas de amigo


Vedes, amigo, o que oj’ oí

Mirad, amigo, lo que hoy yo oí
decir de vos, y Dios me dé perdón:
que amáis a otra en vuestro corazón,
mas, si eso es verdad, me vengaré así:
intentaré no quereros bien ya,
y esto más que nada me pesará.

Oí decir, por causarme pesar,
que amáis a otra, y que me sois traidor,
y, si eso es verdad, por Nuestro Señor,
os diré cómo me pienso vengar:
intentaré no quereros bien ya,
y esto más que nada me pesará.

Y, puesto que yo que es verdad bien sé
lo que me dicen, mi amigo, por Dios,
y aunque llorarán mucho estos mis dos
ojos, así es cómo me vengaré:
intentaré no quereros bien ya,
y esto más que nada me pesará.
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Paráfrasis
Veis, amigo, lo que hoy oí/ decir de vos, así Dios me perdone:/ que ya amáis a otra y no a mí,/ pero, si es verdad, me vengaré así:/ intentaré ya no quereros bien,/ y esto me pesará más que ninguna otra cosa.// Oí decir, por causarme pesar,/ que vos amáis a otra, mi traidor,/ y, si es verdad, por Nuestro Señor,/ os diré cómo pienso vengarme:/ intentaré ya no quereros bien,/ y esto me pesará más que ninguna otra cosa.// Y, pues yo sé que es verdad esto/ que me dicen, mi amigo, por Dios,/ y lloraré mucho de estos ojos míos,/ y os diré cómo me vengaré:/ intentaré ya no quereros bien,/ y esto me pesará más que ninguna otra cosa.

Fernán Velho. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Fernán Froiaz

Trovador gallego o portugués del que no hay datos ciertos, quizá activo alrededor de 1250. En los manuscritos Fernan Froyaz, en portugués Fernão Froiaz.
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Cantigas de amigo


I. Juravades mi vós, amigo

Me jurabais vos, amigo,
que me queríais mucho, a fe,
mas por nada yo os creeré,
porque morasteis, os digo,
contra mi gusto muy lejos de mí.

Muchas veces me jurasteis
y sé bien que vos perjuráis,
mas, puesto que tanto juráis,
decidme por qué morasteis
contra mi gusto muy lejos de mí.

Mucho aún lo podéis jurar,
que ahora, mientras viváis,
ya nunca más de mí queráis
amor, pues fuisteis a morar
contra mi gusto muy lejos de mí.

Y además bien podéis creer
que vos nunca mi amor ya no
tendréis mientras viva esté yo,
pues morada fuisteis a hacer
contra mi gusto muy lejos de mí.

II. Que trist’ anda meu amigo

Qué triste anda mi amigo,
porque me quieren llevar
de aquí sin que él hablar
pudiera antes conmigo,
pues nunca alegre estará
si él no me ve, y morirá.

Qué triste ahora yo estoy,
y, por Dios de gran poder,
morirá, y así ha de ser,
si sin verlo yo me voy,
pues nunca alegre estará
si él no me ve, y morirá.

Y aunque no estoy vigilada,
si así fuera, moriría,
pronto verlo yo querría,
que algo sé mejor que nada,
pues nunca alegre estará
si él no me ve, y morirá.

Y así a salvo, si él me viera,
pronto estaría también,
mas falto estará de bien
cuando de mí él partiera,
pues nunca alegre estará
si él no me ve, y morirá.

III. Amigo, preguntar vos ei

─Amigo: os preguntaré
en qué andáis vos pensando,
puesto que estáis llorando.
─Mi señora, yo os lo diré:
amor tengo, y el que a amor va,
aunque no quiera, pensará.

IV. Por que se foi d’ aquí meu amigo

Porque se marchó de aquí mi amigo
sin permiso ni hacérmelo saber,
cuando venga para hablar conmigo,
con él me enojaré y le haré entender
que ya otra vez no se vaya de aquí
por nada sin mandárselo yo así.

Cuando enojada me vea al venir
que será infeliz yo lo sé muy bien,
y jurará y tendrá que mentir
y después yo le diré con desdén
que ya otra vez no se vaya él de aquí
por nada sin mandárselo yo así.

Y así mi amigo ya no desoirá
nunca mi mandato ni mi poder,
y si se fuera, antes me jurará
lo que yo quiera, a mi entero placer,
que ya otra vez no se vaya él de aquí
por nada sin mandárselo yo así.
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Paráfrasis
I. Vos me jurabais, amigo,/ que me queríais muy bien,/ pero yo no lo creo por nada,/ porque vivisteis, lo digo,/ muy lejos de mí y muy sin mi agrado.// Muchas veces me jurasteis/ y sé que vos perjuráis,/ pero, pues tanto lo juráis,/ decid por qué vivisteis/ muy lejos de mí y muy sin mi agrado.// Mucho más podéis jurar,/ que ya, en cuanto viváis,/ nunca de mí tendréis/ amor, porque fuisteis a vivir/ muy lejos de mí y muy sin mi agrado.// Esto podéis creer bien:/ que ya, en cuanto yo esté viva/ no tendréis amor de mí,/ pues fuisteis a hacer morada/ muy lejos de mí y muy sin mi agrado.
II. Que triste anda mi amigo/ porque me quieren llevar/ de aquí, y, si él hablar/ no pudiera antes conmigo,/ nunca ya estará alegre/ y, si él no me viera, morirá.// Qué triste que yo estoy hoy,/ y, por Dios que puede y vale,/ morirá, sin ninguna duda,/ si yo me fuera y no lo veo;/ nunca ya estará alegre/ y, si él no me viera, morirá.// Y aunque no estoy vigilada,/ si eso hubiera, iba a morir,/ he de ir antes a verlo,/ pues bien sé de esta vez:/ nunca ya estará alegre/ y, si él no me viera, morirá.// Y, si él me viera, salvado/ estaría pronto por ello,/ pero estará falto de bien/ si él fuera apartado de mí:/ nunca ya estará alegre/ y, si él no me viera, morirá.
III. ─Amigo: os preguntaré/ en qué andáis pensando,/ puesto que andáis llorando./ ─Mi señora, yo os lo diré:/ tengo amor, y quien amor tiene,/ aunque le pese, ha de pensar.
IV. Porque se fue de aquí mi amigo/ sin mi mandato y no me lo hizo saber,/ cuando él venga por hablar conmigo,/ me enojaré con él y le haré entender/ que otra vez no se vaya de aquí/ por ninguna razón sin mandato mío.// Cuando él venga y me vea enojada,/ sé que estará muy afligido por ello,/ y me jurará y querrá mentirme/ y luego allí yo le hablaré con desdén/ que otra vez no se vaya de aquí/ por ninguna razón sin mandato mío.// Y ya mi amigo nunca saldrá/ de mi mandato ni de mi poder,/ y, si él se fuera, antes me jurará/ cuanto yo quisiera y todo a mi placer/ que otra vez no se vaya de aquí/ por ninguna razón sin mandato mío.

Fernán Froiaz. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Men Vázquez de Folhente

Trovador probablemente portugués, quizá originario de Folhente, en Ponte de Lima, Ardegão, activo en la segunda mitad del siglo XIII. En los manuscritos Meen Vaasquez de Folhete, en portugués Mem Vasques de Folhente.
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Cantiga de amigo


Ai amiga, per boa fe

Nunca, mi amiga, quién creerá,
yo pensé, desde que nací,
vivir tanto como viví
aquí, donde mi amigo está,
sin verlo ni poderle hablar
y mucho haberle de desear,

y si, Dios no me dé perdón,
yo de aquí hubiera de partir,
no me dejará de servir
el señor de mi corazón,
mi amigo, en verdad, que está aquí
y quise desde que lo vi

y lo querré siempre en mi ser
tanto como yo viviré,
pues de mi amigo ya bien sé
que no puede a nada querer
sino a mí, y además diré
que por eso más aún lo querré

que ahora, y me dé Dios poder
de con él vivir y querer.
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Paráfrasis
Ay amiga: a buena fe,/ nunca pensé, desde que nací,/ vivir tanto como he vivido/ aquí, donde está mi amigo,/ y no verlo ni hablarle/ y habré de desearlo mucho// y, si no, que no me perdone Dios,/ si yo hubiera de alejarme de aquí/ intentará servirme igual/ el señor de mi corazón,/ mi amigo que está aquí,/ al que siempre quise bien desde que lo vi// y querré ya, mientras yo viviera,/ todo cuanto yo he de vivir,/ y de mi amigo bien sé/ que él no sabe querer bien nada más/ sino a mí, y más os diré:/ yo por ello siempre le querré mejor// que le quiero, y Dios me dé/ poder de vivir con él.

Men Vázquez de Folhente. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Nuno Pérez Sandeu

Trovador quizá portugués, del que no se conocen datos biográficos. En los manuscritos Nuno Perez Sandeu, en portugués Nuno Peres Sandeu.
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Cantigas de amigo


I. Madre, disseron mi ora que vén

Madre: me han dicho que ya viene aquí
mi amigo, y que os parezca bien así
y no hagáis vos ya nada más por mí,
que ahora muere por venirme a ver,
y a vos, madre, bien debiera placer
que ese hombre por mí no se ha de perder
.

Alegre estoy de las nuevas que sé
de mi amigo, y yo no lo negaré,
porque él ya viene, y entonces veré
que ahora muere por venirme a ver,
y a vos, madre, bien debiera placer
que ese hombre por mí no se ha de perder
.

Ando muy alegre en mi corazón
por mi amigo, y tengo una gran razón,
porque él viene, que Dios me dé perdón,
que ahora muere por venirme a ver,
y a vos, madre, bien debiera placer
que ese hombre por mí no se ha de perder
.

II. Ai mía madre, sempre vos eu roguéi

Ay, madre mía: yo siempre os rogué
por mi amigo y, pues no me vale tal
cosa con vos porque le queréis mal,
os digo lo que por eso yo haré:
si mal queréis a mi luz y mi bien,
mal os querré yo a vos, madre, también
.

Vos mirad de qué manera será,
pues ya nunca jamás me habéis de ver;
si a mi amigo vos mal vais a querer,
os digo lo qué a vos de eso vendrá:
si mal queréis a mi luz y mi bien,
mal os querré yo a vos, madre, también
.

III. Por que vos quer’ eu mui gran ben

Porque yo os quiero con bien,
amigo, me está enfadada
mi madre, y yo enojada
estoy con ella también,
mas buscaré yo, mi amigo,
cómo vos habléis conmigo
.

Por la pena que me disteis
fui golpeada y maltrecha,
y mi madre que bien sepa
que esta idea será hecha,
mas buscaré yo, mi amigo,
cómo vos habléis conmigo
.

IV. Deus, por que faz meu amig’ outra ren

Dios, porque mi amigo no quiere hacer
lo que él bien sabe que me place a mí,
en verdad, poco sensato es así
pues todo el bien en mí puede tener,
y en mí tiene el solaz y el penar
y cuanto hay de placer o pesar
.

Y, aunque Dios tal ventura le da,
en mi contra él actúa muy mal
si nunca a mi mandato es leal,
pues cuanto bien en el mundo hay tendrá,
y en mí tiene el solaz y el penar
y cuanto hay de placer o pesar
.

V. Ai filha, o que vos ben quería

─Ay hija: el que bien os quería,
aquí lo juró el otro día
pero no os ha venido a hablar.
Ay madre: es que a vos él temía,
pues me soléis por él maltratar
.

─Por vos el que apenado estaba,
hoy por la villa bien andaba
pero no os ha venido a hablar.
Ay madre: de vos se cuidaba,
pues me soléis por él maltratar.

─El que estaba tan apenado,
aquí estuvo, y ha perjurado,
pero no os ha venido a hablar.
Ay madre: por vos no fue osado,
pues me soléis por él maltratar.

VI. Madre, pois non posso veer

Madre: porque no puedo ver
a mi amigo, y ya muy bien sé
que pronto por él moriré,
yo querría de vos saber,
si yo muriera, qué será
de mi amigo o él qué hará
.

Y, ya que han perdido estos dos
mis ojos por ello el dormir
y ya no puede de él huir
mi corazón, madre, por Dios,
si yo muriera, qué será
de mi amigo o él qué hará
.

Y a mí me era muy menester
la muerte, y la he de tener,
más que tal pena padecer,
y me pesará el no saber
si yo muriera, qué será
de mi amigo o él qué hará
.
.


Paráfrasis
I. Madre: me dijeron ahora que viene/ mi amigo, y que os parezca bien,/ y en ello no hagáis vos otra cosa,/ que ahora ya muere por verme,/ y a vos, madre, os debe placer/ que tal hombre no se pierda por mí.// Bien estoy con este recado que tengo/ de mi amigo, y no lo negaré,/ de que él viene, y ahora porque sé/ que ahora ya muere por verme,/ y a vos, madre, os debe placer/ que tal hombre no se pierda por mí.// Yo ando muy alegre en mi corazón/ con mi amigo, y tengo una gran razón,/ porque él viene, así Dios me perdone,/ que ahora ya muere por verme,/ y a vos, madre, os debe placer/ que tal hombre no se pierda por mí.
II. Ay mi madre : yo siempre os rogué/ por mi amigo y, aunque no me sirve/ nada contra vos y le queréis mal,/ y os diré lo que por ello os haré:/ pues queréis mal a mi luz y mi bien,/ mal os querré yo, mi madre, por ello.// Vos mirad de qué manera será,/ pues yo con vos no he de vivir más;/ pues vos a mi amigo vais a querer/ mal, os diré qué os sucederá por ello:/ pues queréis mal a mi luz y mi bien,/ mal os querré yo, mi madre, por ello.
III. Porque yo os quiero muy bien,/ amigo, está enojada conmigo/ mi madre, y estoy perdida/ ahora con ella por esto,/ pero arreglaré, mi amigo,/ cómo habléis conmigo.// Por la pena que me disteis/ fui golpeada y maltratada,/ y que lo sepa bien mi madre / que esto se hará,/ pero arreglaré, mi amigo,/ cómo habléis conmigo.
IV. Dios, porque mi amigo hace otra cosa/ y no lo que sabe que a mí me place,/ a buena fe, ahí está mal aconsejado / pues tiene en mí cuanto él tiene hoy de bien,/ y en mí tiene la pena y el reposo/ y el pesar y cuanto tiene de placer.// Y, pues Dios le da tal dicha,/ él contra mí procede muy mal/ si alguna vez no sigue mi mandato,/ pues tiene en mí cuanto bien en el mundo tiene,/ y en mí tiene la pena y el reposo/ y el pesar y cuanto tiene de placer.
V. ─Ay hija: el que os quería bien,/ y aquí lo juró el otro día/ y sin embargo no vino a veros./ ─Ay madre: a vos os temía,/ pues soléis maltratarme por él.// ─El que andaba infeliz por vos,/ bien estaba aquí en la villa / y sin embargo no vino a veros./ ─Ay madre: de vos se escondía,/ pues soléis maltratarme por él.// ─El que estaba afligido por vos,/ aquí estuvo hoy, el perjuro,/ y sin embargo no vino a veros./ ─Madre: por vos no se atrevió,/ pues soléis maltratarme por él.
VI. Madre: pues no puedo ver/ a mi amigo, por esto sé bien/ que moriré pronto por ello/ y querría saber de vos,/ si yo muriera, qué será/ de mi amigo o qué hará.// Y, pues estos ojos míos/ perdieron el sueño por él/ y de ahí yo no puedo apartar/ el corazón, madre, por Dios,/ si yo muriera, qué será/ de mi amigo o qué hará.// Y a mí me era muy necesaria/ la muerte, que he de tener,/ antes que tal pena sufrir,/ y me pesará si no supiera/ si yo muriera, qué será/ de mi amigo o qué hará.

Nuno Pérez Sandeu. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda