Vasco Pérez Pardal

Trovador probablemente portugués, activo a mediados y en la segunda mitad del siglo XIII. En los manuscritos Vaasco Perez, en portugués Vasco Peres Pardal.
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Cantigas de amigo


I. Amigo, qué cuidades a fazer

─Amigo: ¿qué pensáis ahora hacer
cuando vos pronto ya os partáis de aquí,
acordaros alguna vez de mí?
─Por Dios, señora, lo vais a saber:
llorar mucho y nunca hacer cosa tal
sino pensar cómo Dios me hace mal

al impedirme poder conocer
noticias vuestras en toda ocasión
o hablaros, sino por suerte y tesón;
mas este consuelo he de tener:
llorar mucho y nunca hacer cosa tal
sino pensar cómo Dios me hace mal

al impedirme poderos yo ver
y alejarme de donde os iba a hablar,
pues más me vale la muerte buscar;
mas este remedio he de poner:
llorar mucho y nunca hacer cosa tal
sino pensar cómo Dios me hace mal.

II. Coitada sejo no meu coraçón

Soy muy desdichada en mi corazón
porque ahora mi amigo dice querer
irse de aquí, y, si lo llega a hacer,
tendré un gran pesar, me dé Dios perdón,
porque sé bien que la gente dirá
que si él se muere, por mí morirá.

Y si no me pesara cosa igual,
un gran pesar aún tendré, pues también
él me dice que me quiere un gran bien
mas ved que tendré ahora un gran mal,
porque sé bien que la gente dirá
que si él se muere, por mí morirá.

Mas toda la pena que sufriré
ya no es nada, pues, si la he de sufrir,
cuando se vaya no podré vivir;
pero ya temo el pesar que tendré,
porque sé bien que la gente dirá
que si él se muere, por mí morirá.

III. Por Deus, amiga, provad’ un día

─Por Dios, amiga: probad aquí un día
a vuestro amigo con vos enojar
y veréis a un hombre infeliz andar.
─Amiga: qué mal consejo ese fue,
porque en verdad, yo esto así sé
muy bien: que pronto él muerto estaría.

─Amiga: bien os aconsejaría:
que él no os importa nada le diréis
y qué pena tiene de eso veréis.
─No me lo digáis, Dios os dé perdón,
porque yo sé ya por su corazón
muy bien que pronto él muerto estaría.

─Amiga: a él nunca un mal le vendría
de que, por mí, vos le digáis así:
que él nada os importa a partir de aquí.
─Por Dios, amiga: yo no os creeré
ni me lo digáis vos nunca, pues sé
muy bien que pronto él muerto estaría.

IV. Amigo, vós ides dizer

Amigo: vos soléis mantener
que yo nunca quiero haceros bien,
pero yo sé de esto también
que vos mucho habláis sin saber,
pues un bien es que os sufra, por Dios,
que digáis que sois mío vos.

Mas, poco juicio puede tener
ningún hombre al que un bien Dios le da
y no cree un bien lo que él ya
tiene, pero pronto os haré ver
que un bien es que os sufra, por Dios,
que digáis que sois mío vos.

Y desde que ya podéis saber
que a donde yo vaya no vendréis
ni por señora a mí me tendréis,
desde ahora debéis entender
que un bien es que os sufra, por Dios,
que digáis que sois mío vos.

V. Amiga, ben cuid’ eu do meu amigo

Amiga: bien creo yo de mi amigo
que ha muerto, y tiempo hace, con razón,
que está ya muy triste mi corazón
y os diré además por qué esto digo:
porque hace mucho tiempo que no oí
ningún cantar que haya hecho él por mí
ni he tenido sus noticias conmigo.

Y sé yo muy bien que es desdichado
si ahora vive en poder del amor,
mas ser su señora es mi mal peor
y por esto paso muy gran cuidado:
porque hace mucho tiempo que no oí
ningún cantar que haya hecho él por mí
ni he tenido sus noticias conmigo.

Y estoy segura de que él no ovidara
trovar por mí si no está muerto o mal,
y sé yo bien que esta es la causa real
pese a que a mí nadie me lo contara,
porque hace mucho tiempo que no oí
ningún cantar que haya hecho él por mí
ni he tenido sus noticias conmigo.
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Paráfrasis
I. ─Amigo: ¿qué pensáis hacer/ cuando vos pronto partáis de aquí,/ y os acordaréis alguna vez de mí?/ ─Por Dios, señora, quiero decíroslo:/ llorar mucho y nunca hacer otra cosa/ sino pensar en cómo Dios me hace mal// al alejarme de nunca ya saber/ noticias vuestras en ninguna ocasión/ ni hablaros, si por ventura no es;/ mas este consuelo pienso tomar:/ llorar mucho y nunca hacer otra cosa/ sino pensar en cómo Dios me hace mal// al alejarme de vuestra belleza/ y de donde solía con vos hablar,/ pues más me valiese matarme;/ mas este remedio pienso tener:/ llorar mucho y nunca hacer otra cosa/ sino pensar en cómo Dios me hace mal.
II. Soy desdichada en mi corazón/ porque mi amigo dice que quiere/ irse de aquí, y, si ahora lo hiciese/ iba a pesarme mucho, si Dios me perdona,/ porque sé bien que las gentes dirán/ que si muriese, por mí muere en realidad.// Y si no me pesara por ninguna otra cosa,/ sí me pesaría mucho por algo,/ porque me dice que me quiere muy bien/ pero mirad ahora en qué me es un gran mal,/ porque sé bien que las gentes dirán/ que si muriese, por mí muere en realidad.// Pero por la gran la pena que sufriré/ no doy yo nada, pues, si pena sufriese,/ desde que él se vaya no podré vivir;/ pero ya temo qué pesar tendré,/ porque sé bien que las gentes dirán/ que si muriese, por mí muere en realidad.
III. ─Por Dios, amiga: probad un día/ a vuestro amigo con vos enojar/ y veréis a un hombre andar infeliz./ ─Amiga: qué mal consejo es ese,/ pues yo sé esto, en verdad,/ muy bien: que pronto él muerto estaría.// ─Amiga: bien os aconsejaría/ que le digáis que él no os importa nada/ y lo veréis tener pena por ello./ ─No me lo digáis, si Dios os perdona,/ pues por su corazón yo sé ya / muy bien que pronto él muerto estaría.// ─Amiga: a él nunca un mal le vendría/ de que le digáis tal cosa por mí:/ que él nada os importa a partir de hoy./ ─Por Dios, amiga: no os creeré/ ni vos nunca me lo digáis, pues sé/ muy bien que pronto él muerto estaría.
IV. Amigo: vos vais diciendo/ que yo no quiero haceros bien,/ pero yo sé de esto una cosa:/ que decís lo que os interesa,/ pues un bien es que yo os sufra/ que digáis que sois mío.// Pero le falta entendimiento/ a un hombre al que Dios le da un bien/ y no cree un bien esto que tiene,/ pero yo os haré comprender/ que un bien es que yo os sufra/ que digáis que sois mío.// Pero, desde que yo os advierto/ que no vengáis a donde yo voy/ ni me tengáis por señora,/ desde ese momento podréis saber/ que un bien es que yo os sufra/ que digáis que sois mío.
V. Amiga: estoy segura de que mi amigo/ está muerto, pues hace mucho tiempo/ que anda triste mi corazón/ y os diré por qué motivo lo digo:/ porque hace mucho tiempo que no he oído/ ningún cantar que él haya hecho para mí/ y que no me llegan noticias suyas.// Y yo sé muy bien que es desdichado/ si ahora vive en poder del amor,/ mas por mi mal me tomó por señora/ y por esto paso muy gran cuidado:/ porque hace mucho tiempo que no he oído/ ningún cantar que él haya hecho para mí/ y que no me llegan noticias suyas.// Y estoy segura de que él no dejaría/ de trovar por mí si no estuviera muerto o con mal,/ y por esto sé yo que no es otra cosa/ pese a que nadie me lo haya dicho,/ porque hace mucho tiempo que no he oído/ ningún cantar que él haya hecho para mí/ y que no me llegan noticias suyas.

Vasco Pérez Pardal. Cantigas
Índice Cantigas de amigo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

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