Encuentro de enamorados

Quietud en la estancia de las orquídeas
donde están frescos el lecho y la almohada;
el joven listo y la hermosa doncella
sucumben al impulso.

Él cubre el rojo farol encendido
con tenue gasa
y de repente la barca nocturna
emprende el viaje.

La mariposa que roba perfume
liba en el cáliz
y, subiendo y bajando, la libélula
juega en el agua.

Sentimientos profundos,
extremo placer y gozo sin límites;
de su boca la divina tortuga
expulsa su prístino manantial.

 


Poema perteneciente al Jin Ping Mei traducido por Alicia Riquelme, publicado por Editorial Atalanta

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