Don Dinís

El alba es; ve ligero


—¿De qué morís, hija, la del cuerpo bonito?
—Madre, muero de amores que me dio mi amigo.
_________El alba es; ve ligero.

—¿De qué morís, hija, la del cuerpo lozano?
—Madre, muero de amores que me dio mi amado.
_________El alba es; ve ligero.

—Madre, muero de amores que me dio mi amigo
cuando miro esta cinta que por su amor ciño.
_________El alba es; ve ligero.

Madre, muero de amores que me dio mi amado
cuando miro esta cinta que por su amor traigo.
_________El alba es; ve ligero.

Cuando miro esta cinta que por su amor ciño
y me recuerda, hermosa, cómo habló conmigo.
_________El alba es; ve ligero.

Cuando miro esta cinta que por su amor traigo
y me recuerda, hermosa, cómo ambos hablamos.
_________El alba es; ve ligero.

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Nota
El profesor Rip Cohen en su 500 Cantigas d’Amigo: Edição Crítica / Critical Edition (jscholarship.library) al comentar esta cantiga afirma: «liero is explained by Diez (1863: 99; cf. Lang, p. 134) as a variant of ligeiro with the loss of (secundary) intervocalic g. The meaning of the verse is much disputed. It is not certain how this should be punctuated or understood, nor to whom it should be assigned (to the girl or to some other voice). Lapa (1982: 156) may be right to understand Alva é, vai liero! The 2nd person singular imperative, if correct, would mean that we are dealing with a citation. v. 3: Apparently means: “It’s dawn, go quickly!”». Esto es, el verso 3 aparentemente significa: “Está a amanhecer, vai depressa!” (‘Está amaneciendo, ve  deprisa’). En la web de la Universidade de Lisboa Cantigas Medievais Galego-Portuguesas se comenta esta cantiga del mismo modo.
Así pues, podemos entender que la hija ha pasado la noche con su amado, hasta el alba. La madre le ve mala cara y le pregunta qué es lo que tiene. Ella le responde que muere de amores al ver el regalo que su amigo le ha hecho, ocultando, claro está, que ha pasado la noche con él. Sin embargo, en su cabeza resuenan las últimas palabras que ella le dijo al despedirse: «El alba es; ve ligero».

Don Dinis de Portugal. De que morredes, filha, a do corpo velido? (cantigas.fcsh.unl.pt)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

De que morredes, filha, a do corpo velido?

―De que morredes, filha, a do corpo velido?
―Madre, moiro d’amores que mi deu meu amigo.
Alva é, vai liero.

―De que morredes, filha, a do corpo louçano?
―Madre, moiro d’amores que mi deu meu amado.
Alva é, vai liero.

Madre, moiro d’amores que mi deu meu amigo,
quando vej’esta cinta que por seu amor cingo.
Alva é, vai liero.

Madre, moiro d’amores que mi deu meu amado,
quando vej’esta cinta que por seu amor trago.
Alva é, vai liero.

Quando vej’esta cinta que por seu amor cingo
e me nembra, fremosa, como falou conmigo.
Alva é, vai liero.

Quando vej’esta cinta que por seu amor trago
e me nembra, fremosa, como falámos ambos.
Alva é, vai liero.

Ezra Pound

La isla del lago


Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrón de los ladrones:
dadme a su tiempo, os suplico, un pequeño estanco,
con las relucientes cajitas
_________pulcramente alineadas en los estantes,
y el fragante tabaco de picadura
_________y el de hebra,
y el rubio de Virginia
_________guardado en brillantes estuches de cristal,
y unas balanzas no muy sucias,
y las pájaras entrando al pasar a decir una o dos palabras,
o hacer un chiste, y arreglarse un poco el pelo.

Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrón de los ladrones,
concededme un pequeño estanco,
_________o colocadme en cualquier oficio
menos en este oficio de escritor
_________en que uno necesita de su cerebro todo el tiempo.


Ezra Pound. The Lake Isle (bartleby.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

The Lake Isle

O God, O Venus, O Mercury, patron of thieves,
Give me in due time, I beseech you, a little tobacco-shop,
With the little bright boxes
piled up neatly upon the shelves
And the loose fragrant cavendish
and the shag,
And the bright Virginia
loose under the bright glass cases,
And a pair of scales
not too greasy,
And the volailles dropping in for a word or two in passing,
For a flip word, and to tidy their hair a bit.

O God, O Venus, O Mercury, patron of thieves,
Lend me a little tobacco-shop,
or install me in any profession
Save this damn’d profession of writing,
where one needs one’s brains all the time.

T. S. Eliot

La canción de amor de san Sebastián


Llegaría vistiendo un cilicio,
llegaría con una lámpara en la noche
y me sentaría al pie de tu escalera;
me azotaría hasta sangrar
y tras horas y horas de plegaria
y tortura y placer,
hasta que mi sangre rodeara la lámpara
y centelleara en la luz,
me convertiría en tu neófito
y entonces apagaría la luz
para seguirte adonde tú me guiaras,
para seguirte donde tus pies son blancos
en la oscuridad, hacia tu cama,
y donde tu vestido es blanco,
y contra tu vestido tu pelo trenzado.
Entonces tú me aceptarías,
porque yo repugnaba a tu vista;
me aceptarías sin vergüenza
porque yo estaría muerto
y cuando viniera la mañana
mi cabeza descansaría entre tus pechos.

Llegaría con una toalla en la mano
e inclinaría tu cabeza por debajo de mis rodillas;
tus orejas se enroscan hacia atrás de cierto modo,
como no lo hacen las de nadie más.
Cuando el mundo entero se derrita al sol,
se derrita o congele,
recordaré cómo se enroscaban tus orejas.
Me demoraría un momento
y seguiría la curva con mi dedo,
y tu cabeza bajo mis rodillas…
Creo que al fin lo entenderías.
No habría nada más que decir.
Me amarías porque yo te había estrangulado
y también por mi infamia;
y yo te amaría aún más por haberte mutilado
y porque ya no serías nunca hermosa
para nadie salvo para mí.


T. S. Eliot

Aires de Palestina, nº 2


Dios desde una Nube habló a Spender
y susurrole un mandato: «Toma esta Vara
y golpea con ella la Roca viviente.»
Y Spender prestó atención a Dios.

Dios sacudió la Nube de este a oeste,
cabalgando una pérfida y tempestuosa ráfaga;
y Spender, como si estuviera poseído,
se quedó temblando, trémulo y asustado.

Y Spender golpeó la Roca viviente
y, ¡mirad!, la Roca viviente se humedeció;
de ella desde entonces, a las doce en punto,
sale la Gaceta de Westminster.

Prestos al golpe de la pluma de Spender
los viscosos torrentes reptan y serpentean
por las largas callejas entre perros y hombres
hacia Canning Town y Rotherhithe.

Hacia Berdmonsey y Wapping Stair,
hacia Clapham Juntion y hacia Sheen,
hacia Leicester y hacia Grosvenor Square
burbujea esta crecida de verde bilioso.

Hacia Old Bond Street, la calle de las gemas,
hacia Hammersmith y el arroyo de Stamford,
agitando las fuentes del Támesis,
ascendiendo a la cima de Highgate Hill.

Y aún más arriba fluye el torrente
y rodea el perlado muro de Sion,
en donde, junto al jardín de María,
están sentados san Pedro y san Pablo.

Allí donde se congregan las almas resucitadas
y allí inocentemente se desnudan
y se purgan de todos sus pecados
hasta el ombligo o la cadera.

Y aquellos que tienen la habilidad de nadar
alcanzan al fin la lejana orilla,
limpios y regocijados en cada miembro
y odiando cada vez más a los alemanes.

Ellos se han redimido de las herejías
y han olvidado toda su impertinencia;
las escamas han caído de sus ojos
gracias a la Gaceta de Westminster.


Nota
J. A. Spender fue director entre 1896 y 1922 del diario Westminster Gazette, de Londres, donde T. S. Eliot colaboró durante unos meses de 1916.

Edgar Allan Poe

Un sueño dentro de un sueño


¡Toma este beso en la frente!
Cuando de ti ya me alejo
déjame al fin confesar…
que no errabas juzgando
que han sido un sueño mis días.
Si la Esperanza se escapa
en una noche, o en un día,
o una visión, o en nada,
¿por ello menos se ha ido?
Es lo que vemos, o creemos ver,
tan solo un sueño dentro de un sueño.

Quieto en mitad del bramido
del oleaje en la orilla
guardo en mi mano apretados
granos de fúlgida arena…
¡Pocos! Mas cómo se escurren
entre mis dedos a lo hondo,
mientras sollozo… ¡sollozo!
¡Dios, que no pueda agarrarlos
más firmemente en mi puño!
¡Dios, que no salve ni uno
de la impiedad de las olas!
¿Es cuanto vemos o creemos ver
tan solo un sueño dentro de un sueño?


Edgar Allan Poe. A dream within a dream (poetryfoundation.org)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

A dream within a dream

Take this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
Thus much let me avow —
You are not wrong, who deem
That my days have been a dream;
Yet if hope has flown away
In a night, or in a day,
In a vision, or in none,
Is it therefore the less gone?
All that we see or seem
Is but a dream within a dream.

I stand amid the roar
Of a surf-tormented shore,
And I hold within my hand
Grains of the golden sand —
How few! yet how they creep
Through my fingers to the deep,
While I weep — while I weep!
O God! Can I not grasp
Them with a tighter clasp?
O God! can I not save
One from the pitiless wave?
Is all that we see or seem
But a dream within a dream?