Celso Emilio Ferreiro

El atraco


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Manos arriba y boca abajo el pueblo.
Venimos a instalar el silencio,
cero preguntas,
cero movimientos.
Porque esto es un atraco,
estáis viendo
las pistolas alegres
y los índices propensos
capaces de asumir
muertos a cientos.
Pun, pun, al que se mueva,
pun, pun al que reclame derechos,
sea hombre o mujer,
pun, pun, todos interfectos.
No hay cosa mejor
para imponer la ley del retroceso,
el orden equidistante,
la paz del cementerio,
la misa del domingo,
el salario del miedo
y el culto a los jerárquicos
estamentos.

Manos arriba y boca abajo el pueblo.
No perdamos mas tiempo.
Le pondremos control
a las mariposas y al viento,
a los coitos y las preces,
a la luz y el alimento.
Con tricornios de nieve
y látigos domésticos
degollaremos las gargantas
oblicuas del pensamiento,
y la rosa azul de los sueños
injertaremos.
Serán para siempre nuestros
vuestros esqueletos.

Los ojos para llorar
tan solo os dejaremos.
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Celso Emilio Ferreiro. O atraco
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda