Pedro Muñoz Seca

El clavel carmesí


.
―Trovador, soñador:
un favor.

―¿Es a mí?

―Sí, señor.
Al pasar por aquí
a la luz del albor
he perdido una flor.

―¿Una flor de rubí?

―Aún mejor:
un clavel carmesí.
Trovador,
¿no lo vio?

―No lo vi.

―¡Qué dolor!
No hay desdicha mayor
para mí
que la flor que perdí;
era signo de amor.
Búsquelá
y si al cabo la ve,
démelá.

―Buscaré,
mas no sé si sabré
cuál será.

―Lo sabrá,
porque al ver la color
de la flor
pensará:
¿Seré yo
el clavel carmesí
que la dama perdió?

―¿Yo, decís?

―Lo que oís.
En aqueste vergel
cual no hay dos
no hay joyel ni clavel
como vos.

―Quedad, señora, con Dios.

.


Pedro Muñoz Seca, La venganza de don Mendo, jornada tercera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s