El tal Carl

era un tipillo muy desagradable
que decía que estaba trabajando
en aquel matadero;

bebía continuamente, comía
porquería y miraba demasiado
a las niñas pequeñas.

Brunowski creo que
me dijo que se llamaba, o algo
así, pero ese no era su nombre.

Y escribía un libro de poesía…
Sí, qué fulano tan desagradable.
.


ēgm. 2015