Paulo Henriques Britto

Nueve variaciones sobre un tema de Jim Morrison


You know the day destroys the night
Night divides the day.

1.

La tarde devora el día
que ya se revuelve entre nubes.
De noche.

La mañana engulle esa noche
aún granulada de estrellas.
De día.

2.

El día levanta la cabeza
en un gargarismo fatal:
la tarde le hiende la carótida.
Noche.

La noche segrega proyectos
de mundos flacos, sin color.
Y llega el día con su cortejo:
mañana.

3.

Nada cual la tarde, _ con trapos mugrientos
secando los restos _ de una luz ya sucia,
quitando las manchas _ de sol desmayado
con la complacencia _ de un apagavelas.

Nada cual la mañana, _ con sus dedos de fieltro,
franelas metafóricas _ de pura indiferencia,
extendiendo en lo oscuro _ la realidad plena
de un día aún hace poco _ del todo inconcebible.

4.

¿Por qué es que esa tarde despinta y desmaya y
sofoca lo que el día erigió por muy poco?

¿Por qué es que la mañana con todo ese estrépito
disipa lo que la noche a tal precio reunió?

5.

Disparate de la tarde:
porque al final el día invirtió tanto
en ocuparse, en instalar en el techo
el armatoste caro y trabajoso
del sol, en esparcir añil en el cielo
como un tintorero alucinado.

Artimaña de la mañana:
reventar toda la sábana de la noche
y detonar tantos colgantitos
de luz laboriosamente pinchados
y encendidos uno por uno, con desvelo
obsesivo de monomaníaco.

6.

Mañana, que nunca piensas dos veces
antes de remendar con tu plástico
banal el tapiz de la noche,
¡cómo eres de enorme!

Oh tarde, que tienes la desfachatez
suprema de apalear sin pudor
el pescuezo fino y albo del día:
¡cómo te envidio!

7.

La cara de esta tarde
es muda y austera, la cara de quien
asiste, no muy de cerca, a la muerte
prolongada y silenciosa de alguien
que no conoce, y no
desea conocer.

El rostro de la mañana
es el rostro frío e indescifrable
de quien contempla apático la muerte
de alguien desconocido, rostro
de quien, fuera la licencia poética,
no tiene rostro.

8.

Si acaso esta noche se extinguiera
en el féretro aéreo de la alborada,
tal como el día aún hace poco se desvaneció
en la cruda hemorragia de un crepúsculo,

será la comprobación aplastante
del triunfo de lo real insensible
sobre los sueños sublimes e inefables
de nuestros más insignes metafísicos.

9.

Todo todo es menor que la menor parte,
muchos mundos caben en una avellana.
No hay día que no muera en una tarde,
ni noche que no termine en mañana.
.


Paulo Henriques Britto. Nove variações sobre um tema de Jim Morrison
youtube: The Doors – Break On Through (To The Other Side)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

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