Carlos Drummond de Andrade

No te mates


Enrique, ten calma, el amor
es eso que estás viendo:
hoy besa, mañana no besa,
pasado mañana es domingo
y el lunes nadie sabe
lo que será.

Inútil resistirte
o incluso suicidarte.
No te mates, oh no te mates,
resérvalo todo para
las bodas que nadie sabe
cuándo vendrán,
si es que vienen.

El amor, Enrique, tú telúrico,
la noche pasó en ti,
y la insistencia sublimándose,
allá adentro un estruendo inefable,
rezos,
gramolas,
santos que se santiguan,
anuncios del mejor jabón,
estruendo que nadie sabe
de qué, para qué.

Mientras tanto, tú caminas
melancólico y vertical.
Tú eres la palmera, eres el grito
que nadie ha oído en el teatro
y todas las luces se apagan.
El amor en lo oscuro, no, en lo claro,
es siempre triste, hijo mío, Enrique,
pero no le digas nada a nadie;
nadie sabe ni sabrá.


Nota
Que todo hay que explicarlo. El traductor ha seguido el juego: donde el autor pone su nombre, él ha puesto el suyo; de perfeccionista que es, y porque le sale de los telurios.

Carlos Drummond de Andrade. Não se mate (poesiaspoemaseversos.com.br)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Não se mate

Carlos, sossegue, o amor
é isso que você está vendo:
hoje beija, amanhã não beija,
depois de amanhã é domingo
e segunda-feira ninguém sabe
o que será.

Inútil você resistir
ou mesmo suicidar-se.
Não se mate, oh não se mate,
reserve-se todo para
as bodas que ninguém sabe
quando virão,
se é que virão.

O amor, Carlos, você telúrico,
a noite passou em você,
e os recalques se sublimando,
lá dentro um barulho inefável,
rezas,
vitrolas,
santos que se persignam,
anúncios do melhor sabão,
barulho que ninguém sabe
de quê, praquê.

Entretanto você caminha
melancólico e vertical.
Você é a palmeira, você é o grito
que ninguém ouviu no teatro
e as luzes todas se apagam.
O amor no escuro, não, no claro,
é sempre triste, meu filho, Carlos,
mas não diga nada a ninguém,
ninguém sabe nem saberá.


Ana Martins Marques

Hay esos días


Hay esos días en que presentimos en la casa
la ruina de la casa
y en el cuerpo
la muerte del cuerpo
y en el amor
el fin del amor,
esos días
en que coger el autobús es sin embargo perderlo
y llegar a tiempo es llegar ya demasiado tarde;
no son cosas que se expliquen,
apenas esos días en que de repente sabemos
lo que siempre supimos y todos saben:
que la madera es solo lo que viene justo antes
de la ceniza
y que, por más vidas que tenga,
cada gato
es el cadáver de un gato.


Ana Martins Marques. Há estes dias (olhardireto.com.br)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Há estes dias em que pressentimos na casa

Há estes dias em que pressentimos na casa
a ruína da casa
e no corpo
a morte do corpo
e no amor
o fim do amor
estes dias
em que tomar o ônibus é no entanto perdê-lo
e chegar a tempo é já chegar demasiado tarde
não são coisas que se expliquem
apenas são dias em que de repente sabemos
o que sempre soubemos e todos sabem
que a madeira é apenas o que vem logo antes
da cinza
e por mais vidas que tenha
cada gato
é o cadáver de um gato

 

Carlos Drummond de Andrade

Amor, señal extraña


Amo demasiado, sin saber que estoy amando,
a las chicas de camino de la misa.
Al atardecer.
Ellas tampoco se saben amadas
por el niño de ojos bajos pero atentos.
Miro a una, miro a otra, siento
la señal silenciosa de algo
que no sé definir —más adelante sabré—.
No solo por Hortensia, o Marta
o Delia o Belén o Carmen…
Todas me hieren —dulce—,
pasan sin fijarse. El crepúsculo
descompone ya las formas, yo mismo
soy una sombra en la ventana del primer piso.
¿Qué hacer de este sentimiento
al que ni puedo llamar sentimiento?
Estoy preparándome para sufrir
como los chicos estudian para médico o abogado.


Carlos Drummond de Andrade. Amor, sinal estranho (companhiadasletras.com.br, O estranho sinal: notas sobre o amor na poesia de Carlos Drummond de Andrade, pdf p. 49)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Amor, sinal estranho

Amo demais, sem saber que estou amando,
as moças a caminho da reza.
No entardecer.
Elas também não se sabem amadas
pelo menino de olhos baixos mas atentos.
Olho uma, olho outra, sinto
o sinal silencioso de alguma coisa
que não sei definir — mais tarde saberei.
Não por Hermínia apenas, ou Marieta
ou Dulce ou Nazaré ou Carmen.
Todas me ferem — doce,
passam sem reparar. O lusco-fusco
já decompõe os vultos, eu mesmo
sou uma sombra na janela do sobrado.
Que fazer deste sentimento
que nem posso chamar de sentimento?
Estou me preparando para sofrer
assim como os rapazes estudam para médico ou advogado.

James Joyce

¡Tres cuarcos para Maese Marco!


—¡Tres cuarcos para Maese Marco!
Seguro que el otro no ha fletado un gran barco
y seguro que todo lo que tiene no vale ni un marco.
Mas, oh Todopoderoso Gorrionáguila, ¿no será una alondra en verdad
el viejo halcón tonto que grazna descamisado en la oscuridad
y va de caza por el parque con los pantalones salpicados en un charco?
¡Jo, jo, jo, jo, recién mudado Marco!
Eres el flaco gallo viejo que salió del arca de Noé aleteante
y te crees que eres un pollo impresionante.
¡Venid, gallinitas! El gentil Tristi en jovialidad no es parco,
y así la ha de montar y desposar y de encamar y sonrojar
mientras a él ni una pluma de la cola le ha de temblar.
¡Y así es como ese tipo va a obtener su dinero y su buen marco!


Nota
En ‘cuarcos’ (quarks) hay un juego de palabras entre cuartos (quarts) de una bebida y el graznido del pato (quark). Aunque también podría haber una referencia a la expresión «Three hurrahs for…»; así, se trataría de un brindis socarrón: en lugar de «Tres hurras por Maese Marco», «Tres graznidos por Maese Marco», ya que se habla bastante aquí de aves de diverso plumaje.
De este poema del Finnegans Wake procede la palabra “quark” para denominar un tipo de partículas elementales en física cuántica. Maese Marco (Muster Mark) es el rey Marco de Cornualles, que envió a su sobrino Tristán a Irlanda, por barco, a que le trajera a la bella Isolda para casarse con ella. El Todopoderoso Gorrionáguila (Wreneagle Almighty) es también el rey Marco, que es más una alondra que un halcón y, aunque se cree un pollo impresionante (the cock of the walk), es un gallo tan viejo que estuvo en la mismísima arca de Noé. Tristi (Tristy) es Tristán, el joven pollastre que montará (tread) a la gallinita Isolda. Para más aclaraciones, en inglés, seguir el enlace siguiente.

James Joyce. Finnegans Wake (finwake.com, Libro II, capítulo 4, frag.)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Three quarks for Muster Mark!

— Three quarks for Muster Mark!
Sure he hasn’t got much of a bark
And sure any he has it’s all beside the mark.
But O, Wreneagle Almighty, wouldn’t un be a sky of a lark
To see that old buzzard whooping about for uns shirt in the dark
And he hunting round for uns speckled trousers around by Palme- stown Park?
Hohohoho, moulty Mark!
You’re the rummest old rooster ever flopped out of a Noah’s ark
And you think you’re cock of the wark.
Fowls, up! Tristy’s the spry young spark
That’ll tread her and wed her and bed her and red her
Without ever winking the tail of a feather
And that’s how that chap’s going to make his money and mark!

João Cabral de Melo Neto

Psicología de la composición


1.

Salgo de mi poema
como quien se lava las manos.

Algunas conchas han cambiado
pues el sol de la atención
cristalizó; alguna palabra
que he soltado, como a un pájaro.

Tal vez alguna concha
de esas (o pájaro) recuerde,
cóncava, el gesto del cuerpo
extinto que el aire ya rellena;

tal vez como la camisa,
vacía, que me he quitado.

2.

Esta hoja blanca
me proscribe el sueño,
me incita al verso
nítido y preciso.

Y me refugio
en esta playa pura
en la que nada existe
donde la noche asiente.

Como no hay noche
cesa toda fuente;
como no hay fuente
cesa toda fuga;

como no hay fuga
nada recuerda el fluir
de mi tiempo, al viento
que en él sopla el tiempo.

3.

En este papel
puede tu sal
ser ceniza;

puede el limón
ser piedra;
el sol de la piel,
el trigo del cuerpo
ser ceniza.

(Teme, por eso,
a la joven mañana
sobre las flores
de la víspera).

En este papel
pronto perecen
las violáceas, tibias
flores morales;
todas las fluidas
flores de la prisa;
todas las húmedas
flores del sueño.

(Espera, por eso,
que la joven mañana
venga a revelarte
las flores de la víspera).

4.

El poema, con sus caballos,
quiere explotar
tu tiempo claro; rompiendo
su blanco hilo, su cemento
mudo y fresco.

(El descuido se quedó abierto
de par en par;
un sueño ha pasado, dejando
hebras, luego árboles instantáneos
coagulando la pereza).

5.

Vivo con ciertas palabras,
abejas domésticas.

Del día abierto
(blanca sombrilla)
esos lúcidos husos retiran
el hilo de miel
(del día que se abre
también como flor)

que en la noche
(pozo donde va a caer
la aérea flor)
persistirá: rubio
sabor, y ácido
contra el azúcar de lo podrido.

6.

No la forma encontrada
como una concha, perdida
en los suaves arenales
como cabellos;

no la forma obtenida
en lance santo o raro,
tiro a las liebres de vidrio
de lo invisible;

sino la forma alcanzada
como la punta del ovillo
que la atención, lenta,
desenrolla,

araña; como lo más extremo
de ese hilo frágil, que se rompe
al peso, siempre, de las manos
enormes.

7.

Es mineral el papel
donde se escribe
el verso; el verso
que es posible no hacer.

Son minerales
las flores y las plantas,
las frutas, los animales
cuando en estado de palabra.

Es mineral
la línea del horizonte,
nuestros nombres, esas cosas
hechas de palabras.

Es mineral, en fin,
cualquier libro:
pues mineral es la palabra
escrita, la fría naturaleza

de la palabra escrita.

8.

Cultivar el desierto
como una huerta al revés.

(El árbol destila
la tierra, gota a gota;
la tierra entera
ha caído: ¡fruto!

Mientras en el orden
de otra huerta
la atención destila
palabras maduras).

Cultivar el desierto
como una huerta al revés:

entonces, nada más
destila; se evapora;
donde fue manzana
queda un hambre;

donde fue palabra
(potros o toros
contenidos) queda la severa
forma del vacío.


João Cabral de Melo Neto. Psicologia da composição (ditirambospoesia.wordpress.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Psicologia da composição

1.
Saio de meu poema
como quem lava as mãos.

Algumas conchas tornaram-se,
que o sol da atenção
cristalizou; alguma palavra
que desabrochei, como a um pássaro.

Talvez alguma concha
dessas (ou pássaro) lembre,
côncava, o corpo do gesto
extinto que o ar já preencheu;

talvez, como a camisa
vazia, que despi.

2.
Esta folha branca
me proscreve o sonho,
me incita ao verso
nítido e preciso.

Eu me refugio
nesta praia pura
onde nada existe
em que a noite pouse.

Como não há noite
cessa toda fonte;
como não há fonte
cessa toda fuga;

como não há fuga
nada lembra o fluir
de meu tempo, ao vento
que nele sopra o tempo.

3.
Neste papel
pode teu sal
virar cinza;

pode o limão
virar pedra;
o sol da pele,
o trigo do corpo
virar cinza.

(Teme, por isso,
a jovem manhã
sobre as flores
da véspera.)

Neste papel
logo fenecem
as roxas, mornas
flores morais;
todas as fluidas
flores da pressa;
todas as úmidas
flores do sonho.

(Espera, por isso,
que a jovem manhã
te venha revelar
as flores da véspera.)

4.
O poema, com seus cavalos,
quer explodir
teu tempo claro; rompendo
seu branco fio, seu cimento
mudo e fresco.

(O descuido ficara aberto
de par em par;
um sonho passou, deixando
fiapos, logo árvores instantâneas
coagulando a preguiça.)

5.
Vivo com certas palavras,
abelhas domésticas.

Do dia aberto
(branco guarda-sol)
esses lúcidos fusos retiram
o fio de mel
(do dia que abriu
também como flor)

que na noite
(poço onde vai tombar
a aérea flor)
persistirá: louro
sabor, e ácido
contra o açúcar do podre.

6.
Não a forma encontrada
como uma concha, perdida
nos frouxos areais
como cabelos;

não a forma obtida
em lance santo ou raro,
tiro nas lebres de vidro
do invisível;

mas a forma atingida
como a ponta do novelo
que a atenção, lenta,
desenrola,

aranha; como o mais extremo
desse fio frágil, que se rompe
ao peso, sempre, das mãos
enormes.

7.
É mineral o papel
onde escrever
o verso; o verso
que é possível não fazer.

São minerais
as flores e as plantas,
as frutas, os bichos
quando em estado de palavra.

É mineral
a linha do horizonte,
nossos nomes, essas coisas
feitas de palavras.

É mineral, por fim,
qualquer livro:
que é mineral a palavra
escrita, a fria natureza

da palavra escrita.

8.
Cultivar o deserto
como um pomar às avessas.

(A árvore destila
a terra, gota a gota;
a terra completa
caiu, fruto!

Enquanto na ordem
de outro pomar
a atenção destila
palavras maduras.)

Cultivar o deserto
como um pomar às avessas:

então, nada mais
destila; evapora;
onde foi maçã
resta uma fome;

onde foi palavra
(potros ou touros
contidos) resta a severa
forma do vazio.

 

Daniele Mircuda

(T)ejido (E)mpático


resina
en
las
cuchillas
de
las
tijeras,
r e s i s t e
en
la
placenta
del
tabaco
y
el
corazón
de
los
árboles
a m p u t a d o s
por
chupatintas
sobre
mentiras.

aerion as2
disgregan
arcoíris,
globos
de
helio
abandonados
arden
bajo
el
cielo
de
marzo.
no
somos
buitres
aunque
adaptados
al
“vuelo”.

v o m i t o
palabras
p     o     p
sin
cuidado
pero
como
boris pasternak
«también
yo
he
conocido
el
amor»
y
psicosis
y
sale
líquido
incontenible
y
j o d i d a s
canciones
bellísimas.


Daniele Mircuda. (T)essuto (E)mpatico (danielemircuda.blogspot.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

(T)essuto (E)mpatico

resina
nelle
lame
delle
forbici,
r e s i s t i
nella
placenta
del
tabacco
e
nel
cuore
degli
alberi
a m p u t a t i
per
scribacchiarci
sopra
bugie.

aerion as2
disgregano
arcobaleni,
palloncini
di
elio
abbandonati
bruciano
sotto
il
cielo
di
marzo.
non
siamo
avvoltoi
seppur
adattati
al
“volo”.

v o m i t o
parole
__ o __  p
senza
cura
ma
come
boris pasternak
“anch

io
ho
conosciuto
l

amore”
e
psicosi
e
sale
liquido
prorompente
e
f o t t u t e
canzoni
bellissime.

Heriberto Yépez

Cómo reciclar textos de otros


En 2001 llevaba yo algunos años haciendo apropiación-sampleo-remezcla de textos de otros; creo que comencé con la apropiación de materiales etnográficos e históricos (algunos de los cuales aparecieron en mi primer libro Por una poética antes del paleolítico y después de la propaganda (2000).

Pero también tenía un nickname, una persona electrónica llamada “Hache” mediante la cual hacía literatura experimental menos solemne.

Fue este proyecto con el que hice algunos experimentos de apropiación de materiales de Internet a finales de siglo y principios del nuevo. Luego apareció el blog y ahí volqué (en mi sitio Border Blogger) del 2002 al 2007 todos mis siguientes experimentos de escritura electrónica.

Este texto, sin embargo, es anterior al blog. Apareció publicado en la revista Moho, núm. 17, de abril del 2002. Creo que nadie más en México hubiera aceptado publicar esta locura (y el relato porno copy-pasteado de Internet) sino Guillermo Fadanelli.

Fue una especie de manifiesto de mi apropiación (que prefería llamar “reciclaje”) y como material, en esa etapa, tomaba textos eróticos escritos por varones haciéndose pasar por mujeres, haciendo copy-paste y luego interpolándolos para sabotearlos o, simplemente, rodeándolos (como en este caso) de un aparato lúdico-crítico; usándolos como pre-texto para proponer otras formas de entender la literatura en la era electrónica.

En retrospectiva, veo que en este texto quedaron depositadas ideas que poco después aparecerían en movimientos poéticos norteamericanos como Flarf y aún después en la escritura conceptual.

No era el único en Tijuana haciendo apropiación; Rafa Saavedra la practicaba de distintas maneras desde años antes. En mi caso, me proponía entender la apropiación ahora en Internet y dentro de sus propios géneros de escritura (como el chat, porno, emails, e-groups, etc.).

Mi interés por esa etapa de reciclaje de textos se agotó hacia 2007 aproximadamente y no fue hasta la década siguiente que otros escritores mexicanos de mi generación y la siguiente se interesaron en la apropiación, vía la popularidad de la escritura conceptual de Kenneth Goldsmith. Creo que para entonces nadie se acordaba (o quería acordarse) del apropiacionismo electrónico que practicamos en Tijuana en los noventa y principios del siglo XXI.

El título original de este texto era “Cómo reciclar textos de otros. La Literatura en la Era del Lipsynching”, este par de leves (pero significativos) cambios por parte del editor de Moho y la accidental eliminación de algunas partes del texto son los únicos problemas de edición ocurridos. Agradezco a Moho haberlo publicado en su revista impresa.

Aquí está el PDF: “Cómo reciclar textos de otros. La Literatura en la Era del Lypsynching” (2001, 2002)

Y transcribo abajo la parte inicial y luego la final de mi manifiesto lúdico sobre el reciclaje de otras literaturas:

Cómo reciclar textos de otros. La literatura en la era del lipsynching

Hache

Existe una sobreabundancia de textos. Estamos en la Edad de la Basura Textual y de las chatarrerías lingüísticas. No solamente Todo Ha Sido Dicho, sino que Todo Ha Sido Dicho Hasta el Cansancio. Todos los Discursos han sido elaborados y ahora parecen fractalizarse infinitamente.

¿Qué hacer después de la orgía y la verborragia? –pregunta el neoprofeta Baudrillard–. Creo que lo que Baudrillard ha hecho tan bien: menús de nuestras gulas; menús que dicen estar asqueados de lo que ofrecen golosamente a sus clientes; menús incongruentes. Vivimos en la clonación indiscriminada de Relatos.

Toda página, por cierto, tiene un link a otra página. ¿No llamaban Eliot, Bajtin y Kristeva “intertextualidad” a esta promiscuidad? (Por cierto, no hay idea que no tenga varios inventores. En una era de intertextualidad, crossdressing y sampling, las patentes son impotentes). Cada palabra goza de una insoportable multiplicación, cada palabra es ya la réplica de todas las otras. Ha llegado el momento de no seguir reproduciendo la cantidad de lenguaje existente. Tenemos que poner alto a la creación de más escritura.

Internet, por cierto, ha colaborado en este exceso de autorías y sobrepoblación de textualidades y facsímiles. En unos pocos años, Internet ha duplicado la cantidad de palabras que existían en el universo. Por culpa de Internet casi cualquiera puede convertirse en Autor y ser Publicado. (Esto se ha visto sobre todo en la rama de la literatura confesional, erótica o pornográfica). Atravesamos un tiempo en que todos somos expeditamente pornógrafos y la Lectura ha dejado de ser un acto especial.

Así que no tiene mucho sentido continuar escribiendo nuevos textos, como si esto todavía pudiera ser una actividad privilegiada, restringida a las elites literarias. Para ser “escritor” ya no se requiere ningún mérito o clasificación social. Tampoco para ser Lector. Basta entrar a un sitio de relatos swinger y enviar por e-mail nuestro cuento o leer tres horas de basura verbal. Al cabo de dos días de enviar un relato, este será subido a la red y tendrá tantos lectores como la última novela de García Márquez. Convertirse en un Best-Seller está a un “Enviar” de distancia.

Así que para evitar crear nuevos textos, aquellos que no podemos evitar escribir, tenemos que reciclar textos de otros, reducir cada vez más el número de nuevos discursos. La clave, lo repito, está en el World Wide Web, cuyas siglas (WWW) ya son un anuncio en sí mismas de que lo que puede ser escrito una vez será escrito por lo menos tres veces; y que ese plagio será considerado el más sexy de los Signos.

En cínica consonancia con estos descubrimientos y advertencias es prudente, entonces, tomar textos de otros para declararlos nuestros y así no tener que emitir más palabrería y, sin embargo, no dejar de firmar discursos y recibir regalías. Lo mejor, por ejemplo, es tomar textos anónimos (altamente plagiables) y hacerlos nuestros. He aquí, pues, el procedimiento ideal para los Próximos Literatos:

• Escríbase un término clave (como “relatos sexuales”) en un buscador (digamos Yahoo o Altavista) y permítase que el tráfico (no la Inspiración o la Inteligencia) sea lo que determine nuestra obra maestra.
• Cópiese el primer relato con el que nos topemos. He dicho el primero no para introducir el Azar en el proceso creativo (eso sería una estrategia “vanguardista”) sino para evitar esa engorrosa e imbécil actividad llamada Lectura.
• Háganse unas pocas correcciones al texto robado. Tan pocas como sea posible. El mejor escritor es el que menos trabaja. Además, si la ortografía y la gramática en general han sido sustituidas por el Corrector ortográfico de Microsoft, los Autores a partir de ahora deben prescindir de otras de sus antiguas funciones. Por ello, preferentemente, colóquense solo signos de puntuación. De ahora en adelante sería bueno que los literatos nos restringiéramos a utilizar la coma, el punto y el paréntesis, pero nunca el alfabeto.
• Fírmese el texto bajado de Internet como si fuera nuestro. Luego republíquese rápidamente. De preferencia hágase esto en algún website de Internet. El resultado (un Fósil Fácil) será una Obra Estupendamente Estúpida y que reflejará adecuadamente el Espíritu de Nuestra Época.

Así he procedido con el texto siguiente, del que, en lugar de citar, me he apropiado. ¿Para qué entrecomillar un texto que resulta más provechoso firmar? El cuento electrónico que he bajado de Internet, por supuesto, no es bueno. Tiene toda clase de defectos narrativos. Así que mi consejo como Autor de él, es que el lector no lo lea y salte directamente a las conclusiones (las cuales son a su manera un plagio más sofisticado). Saltándolo evitamos también causar que alguien se convierta en Lector.

Si ya evitamos escribir literatura gracias a Internet, el paso consiguiente es evitar la Lectura. No escribamos más, no leamos más. Hagamos que en materia de libros sólo haya firmas y recibos de compra. Si yo no he escrito el relato siguiente le corresponde al neolector, asimismo, no leerlo. De esta manera todos podremos presumir de que somos bastante experimentales.

A lo que quiero llegar es que no me importa la Originalidad. Así que ahora que he recibido el Gran Honor de ser invitado a colaborar en la revista Moho, he decidido mandar al diablo mis ideas y enunciados y sencillamente entrar en Internet, toparme con el primer relato erótico a mano, masturbarme con él y copiarlo (Ctrl-C) y pegarlo (Ctrl-V) y firmarlo con mi nombre. (En lugar de escribir libros propios, escaneemos obras maestras de otros y atribuyámoslas a nuestro talento). Lo considero un mejor cuento que “Continuidad de los Parques” de Julio Cortázar. Lo considero mi más grande creación. Mi mejor ensayo. Mi mejor cuento. Soy un genio.

 
[Aquí aparece el reláto erótico reciclado. Puede leerse siguiendo el enlace de arriba al pdf.]

10 Conclusiones Terminantes Acerca del Estado Actual de la Literatura

1. Lo que parece ficción podría ser real. (No a la inversa. A la inversa, sería una Situación Moderna). (Lo que nos está siendo relatado podría estar ocurriendo realmente). (Quizás la televisión, después de todo, verdaderamente nos presente imágenes verídicas). (Todo lo que creemos que nos está siendo contado de manera ficticia no es más que la crónica de hechos verdaderos que quieren ocultar su origen). (La imaginación no existe). (La mentira es una verdad avergonzada de sí misma). (Todo esto es verdad; todo esto desgraciadamente es real). (Nada de lo que relatamos puede ser ficticio).

2. Yo soy el Mudo que le habla a mi Madre por Teléfono, se queda callado o gime y la excita (y ambos nos masturbamos). (Pero más tarde. No durante la llamada. Ello sería Complejo de Edipo. Y nadie quiere repetir esa historia) ( . ) (Sería Moderno) ( . ) ( . )

3. Los relatos eróticos están destinados a calentarnos. Casi siempre lo consiguen. La literatura erótica, incluso la más torpe, casi siempre cumple su cometido mejor que la Literatura.

4. Escribir cuentos es anticuado. Se empieza relatando una historia (La Frase que Abre) (Que Abre Bien) e inmediatamente después (¡Vaya que abrió bien!) se desarrollan los personajes y la anécdota evoluciona. Pero dedicarse a una actividad tan sosa como esa en estos tiempos de Control Remoto (¡Zapatero a tu Zapping!) y Pérdida de la Atención sería bastante cursi y conservador. Escribir cuentos es una actividad de idiotas. Casi tan estúpida como escribir poesía. El único macrorrelato disculpable son las telenovelas que duran seis meses.

5. La literatura erótica de Internet ha probado que los escritores no somos necesarios. La sociedad no requiere obreros especializados en imaginar a través del lenguaje literario. Un relato electrónico naíf demuestra que cada uno de nosotros (sin ser literatos) podemos narrar y cumplir nuestro objetivo de obtener y dar placer a través de la escritura. Los escritores salen sobrando. Después de la videopornografía casera, el phone-sex, los talk shows y el chat ya todos nos hemos dado cuenta de que no necesitamos a un nuevo Marqués de Sade o ni siquiera a un Bill Burroughs para construir relatos libidinosos. Cada uno ahora es su propio pornógrafo. Todos podemos escribir para masturbarnos y hacer que otros se masturben. Los lugares comunes de la literatura son incluso menos eficaces que los de la redacción común de los internautas o los pasquines. (La Semántica del Semen Semanal). La literatura ha perdido sus privilegios. La humanidad ha acabado por enterarse de que puede prescindir de las Letras Universales. Cualquiera puede escribir y causar más excitación que Masoch. En el futuro nadie volverá a ser un Jorge Luis Borges o un Andy Warhol. Ambas categorías han caducado. El Sueño ha terminado. Estamos en la Época de la Legaña.

6. Con Gran Hermano (el programa de origen europeo que consiste en la trasmisión permanente de un grupo de personas que han sido seleccionadas por los productores) se ha llegado a la etapa final de nuestro tiempo. Pero para acelerar este proceso, propongo que se haga una nueva forma de Gran Hermano en la que se trasmita un grupo de personas permanentemente viendo otra versión de Gran Hermano que se está realizando en alguna otra parte. En esta nueva versión de Gran Hermano veríamos por televisión a gente encerrada durante una temporada en torno a su relación con otro grupo de encerrados a los que ven por televisión. Paulatinamente todos nosotros asistiríamos a los castings y en cuestión de algunos años toda la humanidad sería contratada para participar en este experimento de Reality Shows extremos. Todos estaríamos dentro de la televisión. Poco a poco todos apareceríamos en televisión y la televisión consistiría exclusivamente en la trasmisión permanente de gente viendo permanentemente a otra gente en televisión. La era de los Reality Shows, por otra parte, exige a los narradores ir más allá de la ficción. La novela y el cuento también tienen que actualizarse.

7. La originalidad, más que imposible, es indeseable. Buscar la originalidad en la Era del Copy-Paste y la Disponibilidad de Todos los Saberes y Fraseologías sería demasiado retro.

8. Reciclar discursos de otros pone fin al realismo sucio. Si la Literatura Basura busca ser lo Inferior, la Peor de Todas las Literaturas, entonces la peor de todas, la inferior es la que hacen los escritores anónimos de Internet, aquellos que la escriben para eyacular o para imaginar que son mujeres o, por lo menos, ninfómanas, parejas, tríos o swingers. Esa es la basura textual más baja de todas. Después de ella no tiene sentido querer ir más abajo. Todo lo que nos queda es reciclar. En lugar de Literatura Basura hagamos Literatura Reciclada.

9. La MTV debería trasmitir exclusivamente videos de narcocorridos y debería ser instaurada la clonación en lugar de la Familia.

10. Lo que me inspira esta apropiación de un texto ajeno no son los ready-mades de Duchamp sino el Lipsyching de Milli Vanilli, aquel dúo alemán de bailarines negros que fingían cantar los hits musicales del pop de los años noventa pero que en realidad no eran más que un par de artistas mediocres que habían sido escogidos por un productor musical por la facilidad para ser manipulados, por su look cool y su relativo domino del arte de mover los labios al son de una pista donde se grababa una voz ajena. En la época post-Milli Vanilli, no nos queda sino fingir que hablamos, pensamos, cantamos o escribimos nosotros aunque en realidad no hagamos más que robar las palabras de otros. ¿Qué esperas, pues, para convertirte tú mismo en un gran genio del Lipsynching Literario? Tu firma lo merece. Tú también puedes ser un genio.


Border Destroyer

Jack Veasey

Mirando a los ojos al Miércoles de Ceniza


Ya no hay ceniza en mi frente;
no este año, y tampoco
ningún otro año,

no más penitencia
ni negación
del disfrute.

He crecido demasiado cerca de la tierra
para aceptar esa idea.
Todo en la vida es prestado,
y no por mucho tiempo.

He visto a unos amantes
inclinándose juntos
como borrosos jinetes en un carrusel
que solo gira hacia adelante,
sin retroceder,

he visto a este árbol
en el que está sellada mi alma
volverse nudoso y perder
hoja tras hoja
en este corto año
llamado vida que tiene solo
un otoño,

he visto todo el gran paisaje
yendo poco a poco hacia el olvido
con dignidad decreciente,

y aunque sé
que existe algo
más allá,

ahora sé, también,
que este este
es el único éste que hay,

y este este
será ceniza
bastante pronto…

¡así que dejad al Carnaval seguir y seguir!


Jack Veasey. Staring Down Ash Wednesday (poetspress.org)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Staring Down Ash Wednesday

No ashes on my forehead now;
not this year, and not
any year again

no more penance,
no denial
of enjoyment.

I’be grown too close to the earth
to buy that notion.
All of life is lent,
and not for long.

I have watched loved ones
careening by
like blurry riders on a carousel
that only turns away,
no turning back

I have watched this tree
in which my soul is sealed
grow gnarled, and lose
leaf after leaf,
in this short year
called life, which only has
one autumn,

watched the whole great landscape
inching toward oblivion
with shrinking dignity,

and while I know
that there is something more
beyond,

I know, too, now
that this this
is the only this there is,

and this this
will be ashes
soon enough —

so let the Mardi Gras go on and on!

 

Contra el vacío

Los analistas buscan pistas,
cualquier día amanece
como cualquier otro, pero ocultando

—arcoíris tus ojos—
algún engaño insidioso,
cualquier mañana aparece

el vacío, antes del desayuno,
—este o otro poema—
disimulado entre la llovizna

y el vaho del espejo,
cualquier día la niebla
es más clara que la luz no esperada

—es solo al regresar
cuando brilla la maravilla
que no volverás a ver—,

cualquier mañana parece
que este mismo poema
ya fue olvidado antes, con las mismas

—oh diosa, sin cisnes no existes—,
las mismas o otras mentiras,
arcoíris tus ojos,

luz no imaginada, voy
a contar tus pestañas inferiores
y a enseñarte la belleza del córner,

solo vosotras, diosas,
escucháis la fluctuación del vacío,
o hoy, este día, parece

que ya has vivido esta noche
en algún sueño anterior,
o cualquier día la fría neblina

revela la oscuridad del vacío
—las chicas listas siempre dejan pistas—,
en tales casos puede

ser lo mejor olvidar el paraguas
y salir a la calle
con las más oscuras gafas de sol,

fulgor, luz no esperada
—o el fruto pudrirá el árbol
cualquier día de lluvia—, voy

a comerme todas tus pecas, desde
la cima de tu nariz hasta…
hasta las colinas de tus tobillos,

doble arcoíris tus ojos,
—paulatinamente— voy
a devorar tu fulgor y tu sombra

en la fluctuación del vacío,
oh, diosas, solo vosotras
dais sin pedir nada a cambio,

desde las vaguadas de tus mejillas
hasta tus últimos desfiladeros,
sí —cualquier día—, voy.

egm.2017

Wisława Szymborska

El número Pi


El número Pi es admirable:
tres coma uno cuatro uno.
Las cifras siguientes son solo el principio,
cinco nueve dos, porque jamás termina.
No puede ser abarcado, seis cinco tres cinco, con la mirada,
ocho nueve, ni el cálculo,
siete nueve, o la imaginación,
ni siquiera, tres dos tres ocho, no es broma, comparándolo,
cuatro seis, con nada,
dos seis cuatro tres, en el mundo.
La más larga serpiente de la Tierra se acaba a los pocos metros.
Y lo mismo, aunque algo más tarde, las serpientes de las fábulas.
La comitiva de dígitos que forman el número Pi
no se detiene al final de la página,
logra alzarse desde la mesa, a través del aire
y de la pared, una hoja, el nido de un pájaro, las nubes,
directamente hasta el cielo,
por todo el firmamento ilimitado e insondable.
¡Oh, qué corta es —un ratón— la cola de un cometa!
¡Qué débil la luz de las estrellas que se curva en el espacio!
Mientras que aquí, dos tres quince trescientos diecinueve,
mi número de teléfono, la talla de tu camisa,
el año mil novecientos sesenta y tres, el sexto piso,
la cantidad de habitantes, sesenta y cinco céntimos,
la medida de la cintura, dos dedos, un acertijo y un mensaje en clave
que dice: volverán las oscuras golondrinas,
pero por favor mantengan la calma,
se extinguirán el cielo y la tierra,
pero no el número Pi, eso nunca;
él seguirá adelante con su tan notable cinco
con su siempre elegante ocho
con su, de ningún modo último, siete,
instando, ah, instando a la indolente eternidad
a continuar.


Nota
Las primeras cifras que aparecen en el poema son los 25 primeros dígitos de pi, en su orden: 3,141592653589793238462643. Sin embargo el último grupo de cifras 2 3 15 319 no sigue la secuencia, por lo que puede suponerse que quizá fuera el número de teléfono real de Wisława Szymborska.
“volverán las oscuras golondrinas” es el comienzo de un conocido poema de Gustavo Adolfo Bécquer. En el original polaco “słowiczku mój a leć, a piej” (mi amado ruiseñor, vuela, canta) es el primer verso del poema Do Bohdana Zaleskiego, muy conocido en la lengua polaca, del poeta romántico Adam Mickiewicz. (Esta información proviene de stackexchange.com)
Todas las combinaciones posibles de números que podemos usar están, o pueden estar, contenidas en el número π. Incluso, en algún lugar de él, dice Szymborska, existe un mensaje en clave que, descifrado, es un verso de otro poeta polaco. O quizá, dice este tradversor, de Bécquer. O, quién sabe, una línea, o varias, o todas, de La biblioteca de Babel.

Wisława Szymborska. Liczba Pi (matematyka.wroc.pl)
Versión de Enrique Gutiérrez Miranda, siguiendo diferentes traducciones, a veces indirectas, al español, francés, italiano, portugués, catalán e inglés.

Liczba Pi

Podziwu godna liczba Pi
trzy koma jeden cztery jeden.
Wszystkie jej dalsze cyfry też są początkowe
pięć dziewięć dwa, ponieważ nigdy się nie kończy.
Nie pozwala się objąć sześć pięć trzy pięć spojrzeniem,
osiem dziewięć obliczeniem,
siedem dziewięć wyobraźnią,
a nawet trzy dwa trzy osiem żartem, czyli porównaniem
cztery sześć do czegokolwiek
dwa sześć cztery trzy na świecie.
Najdłuższy ziemski wąż po kilkunastu metrach się urywa.
Podobnie, choć trochę później, czynią węże bajeczne.
Korowód cyfr składających się na liczbę Pi
nie zatrzymuje się na brzegu kartki,
potrafi ciągnąć się po stole, przez powietrze,
przez mur, liść, gniazdo ptasie, chmury, prosto w niebo,
przez całą nieba wzdętość i bezdenność.
O, jak krótki, wprost mysi, jest warkocz komety!
Jak wątły promień gwiazdy, że zakrzywia się w lada przestrzeni!
A tu dwa trzy piętnaście trzysta dziewiętnaście
mój numer telefonu twój numer koszuli
rok tysiąc dziewięćset siedemdziesiąty trzeci szóste piętro
ilość mieszkańców sześćdziesiąt pięć groszy
obwód w biodrach dwa palce szarada i szyfr,
w którym słowiczku mój a leć, a piej
oraz uprasza się zachować spokój,
a także ziemia i niebo przeminą,
ale nie liczba Pi, co to to nie,
ona wciąż swoje niezłe jeszcze pięć,
nie byle jakie osiem,
nie ostatnie siedem,
przynaglając, ach przynaglając gnuśną wieczność
do trwania.