Douglas Kearney

Seis ciudades


I. Ciudad

Señoras y caballeros: la ciudad de bloques.
—Bloques de ciudad, no los de los niños— una letra
cada vez, aprendemos que las palabras son paredes,
casas, puentes; pero los de los niños. Bloques de ciudad,
una letra cada vez, aprendemos que las palabras pueden manchar.
Hongo es una palabra. Como lo es escondite, pero no el juego
infantil. La sangre en las fuentes de ciudad. Señoras
y caballeros: la ciudad de letras.
Planeamos palabras, una letra cada vez. Manchamos
bien las ciudades. ¡Escondite! No el juego infantil;
lecciones. Si al principio no tienes éxito: señoras
y caballeros, la ciudad de los niños. No
de bloques. Caballero, señora: aprendemos
palabras, bien, no bien: p r o b l e m a s m o r f o l ó g i c o s
una letra cada vez.
_______________¿Cómo los niños? Sí.
____________________________Por favor.

II. Ciudad

Ayer me desperté y creí que yo era una ciudad, una ciudad verde.

Pero la ciudad cayó como un manto gris de taxis y neones,
de maniquíes y tapas de alcantarillado. Cariño, bajemos al agua,

Sí, aunque no al agua que no queremos. Más bien

el río que recordamos fluyendo desde el denso y húmedo soto-
bosque. Un lugar que hemos deseado visitar, los dos. Ahora vayamos por fin.

Seguiremos el agua como un niño aprende a caminar por las sombras

de sus padres, ambos llevando chaquetas verdes, como si el viento
les dijera: enseñad a vuestro hijo que la gente puede ser lugares, puede ser matorrales,

puede ser bosques, una arboleda. Y aprendí esto. He sido tantos lugares

en mi vida; alguna vez quizá una ciudad con columnatas esmeralda y chapiteles
como mil chaquetas colgadas en sillas con respaldos-campanario.

Pero no era eso. Yo era un bosque cuyas raíces no habían sido destruidas,

una ciudad verde, pero que habían probado en sí mismas, como yo,
cuando me encontré en la boca del lugar al que llamáis río.
Y cuando bebí para ser cambiado, me convertí en un barranco. Justo ahí,

en el hueco de debajo de la ciudad que no estaba allí en absoluto,
pero distante, como un lugar en un folleto. Sin embargo nos habíamos convertido en diversos

desperdicios, por lo que soñar con papel sería soñar con niños in-apropiados… No,

soy ribera, limo arrastrado lentamente de nuevo a la corriente, donde el salmón,
cansado en su envoltura carmesí, dice: los niños son un lugar; si flotas demasiado

estarán detrás de ti. Tú me miras para nombrar el lugar en que nos convertimos.

III. Ciudad

Ciudad de setos pavimentados
y parcelas de cemento,
jardines de argamasa
y viñedos de ladrillo,
campos de hormigón,
huertos de enyesado
y parches de asfalto:
Antagonismo.

IV. Ciudad

Y abrimos cada puerta cerrada
en la atestada ciudad. Sabíamos cómo,
qué hacer. Derribamos
los muros de la ciudad. Se desplomaron.
Todos los niños que habíamos sido
esperaban. Cada uno al que mirábamos,
más bello que el anterior,
el anterior más bello que…
y sabiendo que el que elegimos
sería el niño en que vivir,
¿no estábamos orgullosos? nuestros ojos,
rotos de tanto sonreír,
¿no lloraban acaso rosados, azules?

V. Ciudad

La ciudad de la cimífuga negra.
La ciudad de la arginina.
La ciudad de la flor de trébol rojo.
La ciudad del zinc-zinc y el cobre.
La ciudad del abrojo y la serenoa.
La ciudad del selenio, la L-carnitina.
La ciudad de la centella, la centella asiática.
Qué hacer. Qué hacer.

VI. Ciudad

En la ciudad de los críos abollados
por-ser, todos los relojes se han detenido.
Lágrimas en los ojos, geométricas y sucias. Mugrientos
camiones con remolque avanzan, urgentes
—las marcas de frenazo, los cristales y el fluido—
con la carga ladeada. Sigue dando marcha atrás
contra las bocas de incendio. Sigue montando
sobre el bordillo. Las luces de los porches conducen
a cada felpudo. La puerta de la cocina deformada…
a dentro, a fuera, a fuera, a dentro, mi mujer removiendo su vacía
olla de hierro. El fondo de todas las cosas, seca-
serpiente-en-un-pozo-casi-drenado. Jodido
fuego —bajo aquel gran obelisco—
golpeando su cuello roto contra el humo.
.


Douglas Kearney. Six Cities
douglaskearney.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

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