Bianca Stone

[Epígrafe a El Club de la Cinta de Moebius de la Aflicción]


Odín se arrancó un ojo a cambio de un trago
del pozo de la sabiduría de Mímir. Quería saber
todo cuanto hay que saber. Y así fue. Pero el peso
de la sabiduría agrió su rostro. Vio irse todo a la mierda.
Y los dioses también. Después de aquello no volvió a comer
y vivió a base de una estricta dieta de bebidas alcohólicas
en el Club de la Cinta de Moebius de la Aflicción.


Bianca Stone. The Möbius Strip Club of Grief (tinhouse.com, pdf, p. 9)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Odin plucked out his eye in exchange for a drink
from Mimir’s well of wisdom. He wanted to know
everything there is to know. And so it was. But the weight
of wisdom made his face sour. Seeing everything blown to shit.
The gods with it. After that, he never ate again
and lived on a strict diet of alcoholic beverages
at the Möbius Strip Club of Grief.

Ada Limón

La mujer caníbal


Busco las palabras adecuadas, pero solo puedo pensar en:
__________ paracaídas o agua helada.

No hay nada sino este velero dentro de mí, intentando atrapar
lentamente un viento; tal vez haya un anciano, tal vez un niño pequeño.

Lo que sé es que les gustaría ir a algún sitio; les gustaría ver cómo la vela

se endereza hasta tensarse y los lleva a algún lugar. Pero en cambio
esperan, y llega una breve y suave ola que los deja
__________ justo donde estaban.

¿Cómo sucedió esto? Ya no hay ningún viento que yo pueda conjurar.

Mi padre me contó la historia de la mujer más grande que una montaña,
que aplastaba secuoyas con sus pies, que podía nadar un lago entero

en dos brazadas; comía carne humana y aterrorizaba a la gente.

Me encantó esa historia. Ella era más grande que cualquier monstruo,
__________ o Bigfoot, o la criatura del lago Ness,

una mujer que era como el clima, tan formidable como una tormenta.

Me contó cómo caminaba por el bosque, derribando cada árbol,
las ramas serrín, las hojas esqueleto, cada montaña
__________ desmenuzada en polvo

Entonces, le prepararon una trampa; un agujero tan profundo
que no pudiera salir de él.

__________ (Yo he conocido esa trampa).

Luego la gente le prendió fuego con antorchas. Y ya no pudo comerlos
ni raptar a sus hijos o arrasar sus árboles.

Me gustó esta parte también. El fuego. Imaginé cómo quemaba su boca,
su piel, y cómo ella trataba de resistir pero no podía, cómo casi lo sintió

bueno para ella, como si finalmente algo satisficiese su deseo con deseo.

Lo que no me gustó fue el final: cómo cada ceniza que voló en la noche
__________ se convirtió en un mosquito, cómo ella permanece aún
a nuestro alrededor en la oscuridad, multiplicada.

Toda la vida me ha preocupado que mi padre me lo haya dicho porque
ella es mi ira: primero viene esta hambre, luego abismo, después fuego,

y luego una mosca casi invisible hecha de ceniza que come y come

__________ bocado a bocado de aquellos a los que amo.


Ada Limón. Cannibal Woman (swwim.org)
adalimon.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Cannibal Woman

I’m looking for the right words, but all I can think of is:
parachute or ice water.

There’s nothing, but this sailboat inside me, slowly trying to catch
a wind, maybe there’s an old man on it, maybe a small child,

all I know is they’d like to go somewhere. They’d like to see the sail

straighten go tense and take them some place. But instead they wait,
a little tender wave comes and leaves them
right where they were all along.

How did this happen? No wind I can conjure anymore.

My father told me the story of a woman larger than a mountain,
who crushed redwoods with her feet, who could swim a whole lake

in two strokes—she ate human flesh and terrorized the people.

I loved that story. She was bigger than any monster, or Bigfoot,
or Loch Ness creature—

a woman who was like weather, as enormous as a storm.

He’d tell me how she walked through the woods, each tree
coming down, branch to sawdust, leaf to skeleton, each mountain
pulverized to dust.

Then, they set a trap. A hole so deep she could not climb out of it.

(I have known that trap.)

Then, people set her on fire with torches. So she could not eat them
anymore, could not steal their children or ruin their trees.

I liked this part too. The fire. I imagined how it burned her mouth,
her skin, and how she tried to stand but couldn’t, how it almost felt

good to her—as if something was finally meeting her desire with desire.

The part I didn’t like was the end, how each ash that flew up in the night
became a mosquito, how she is still all around us
in the dark, multiplied.

I’ve worried my whole life that my father told me this because
she is my anger: first comes this hunger, then abyss, then fire,

and then a nearly invisible fly made of ash goes on and on eating mouthful

after mouthful of those I love.

Nombrar

Antes de ti no hubo antes
Alberto Bourbon

Antes de ahora
no había nombre
tras la mirada
oscurecida
ni ningún rayo
iluminaba
albas y augurios.

Albas arcanas
nacen al nuevo
tiempo del nombre
omnifulgente
negando otros
irrecordables
antes o ahoras.

Ahora logro
nombrar el nuevo
tiempo incendiado
ocultamente,
nombre evasivo,
indeclinable
antes de ahora.

egm.2018


Alberto Bourbon. Antes de ti no hubo antes (youtube.com)

Imaginé sus ojos,

rumor de nieve en torno a los alerces,

imaginé sus ojos,
aleteo de sombra en niebla rota,

imaginé sus ojos,
deseo de la fresa por el mirlo,

imaginé sus ojos,
fugacidad de vino fresco y fruta,

imaginé sus ojos,
embriaguez del azor en la borrasca,

imaginé sus ojos,
aliento de magnolia atardecida,

imaginé sus ojos,
letargo de la arena en el invierno,

imaginé sus ojos,
flujo del tiempo en algas y marea,

imaginé sus ojos,
resurrección del sol sobre la elipsis,

imaginé sus ojos,
idea del espacio navegable,

sus ojos de malicia, lirio y cuarzo.

egm.2018

James Newell Osterberg

Quiero más



Voy caminando,
voy fracasando,
necesito algo que encontrar:
más veneno,
más dinamita,
más desastre;
lo necesito más que nunca antes,
pero todo es cada vez más caro.

Mi vida va bien hasta ahora,
aunque hay algo que me falta:
más verdad,
más inteligencia,
ja, ja,
más futuro,
más risa,
más cultura,
—sin olvidar la adrenalina—
más libertad.

Necesito algo más que la simple rutina,
y cuanto lo más pienso, más lo necesito.
Más alquitranes,
—cogeré más dinero—
más champán,
—sin olvidar mi cerebro—
más pisos,
más puertas,
más mostaza,
sal y pimienta.

Necesito algo más que la simple rutina.
A todo el mundo debería gustarle su trabajo
y vivir su vida y conservar su orgullo,
imperturbablemente felices con quienes aman,
con un futuro emocionante
sobre lo mejor de la tierra.

Necesito algo más que la simple rutina,
y cuanto lo más pienso, más lo necesito.
Mi vida va bien hasta ahora,
pero no es suficiente para mí
y
quiero más,
quiero más,
quiero más.

Más que nunca antes
necesito llevar una existencia disipada
y escuchar discos ásperos
y disfrutar mi declive
con más problemas de amor,
más distancia,
más futuro,
más cultura.

Quiero más,
quiero más,
quiero más.

Más.


Iggy Pop. I Need More

De la observación de los elementos físicos

A partir de observaciones reales
alcanzamos conclusiones dudosas
dependiendo de si llueve o decrece

la luna; debe inferirse de ello
que, natural o adquirido, el saber
percibir sí vale la pena, a menos

que se abandone a sus propios recursos,
intencional o innecesariamente,
tanto si el clima es condescendiente

como arcoíris, isla o lapislázuli,
o si lino, nogal o alcor, corcel
o elefantes, espiga o galopadas,

ya sea erupción o ya fuste de mármol
ceroso del roce de cien mil pieles,
tanto pájaro como maldeamores,

ya sea hormigas en el perineo
como relámpago de dopamina,
ya se trate de alfombra, cama o césped,

o crambe o playa, o campo de amapolas
inflamadas de la luz del verano
o agrio temporal en los roquedos,

ya espejo o farallón, parpadeante
estrella tras la nube o precipicio,
o erección, acción y eyaculación;

ya bien vagina o pubis afeitado
cada sábado a media tarde, ya
perla o nácar, ya fórmula o blasfemia,

tanto si llueve o si orina la luna,
caemos en aciagas conclusiones
observando fielmente lo real.

egm.2018

Enrica Gotterz

Me gusta tu moto


Es grande y potente,
como tú.
Yo no puedo
conducir una moto
porque soy
pequeña y débil,
una flor
con alma de dragón.
Por eso quiero
que me folles
encima de tu moto,
para obtener
el poder y el fuego
de tu moto,
y ser dragón
en el tallo de una flor.
Por eso quiero
que me folles
en tu moto.
Incéndiame otra vez
sobre tu moto.


Enrica Gotterz. Mi piace la tua moto (poesiadelnostrotempo.it)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Mi piace la tua moto

È grande e potente,
come te.
Io non posso
guidare una moto
perché sono
piccola e debole,
come un fiore
con l’anima di drago.
Ecco perché voglio
che mi scopi
in cima alla tua moto,
per ottenere
il potere e il fuoco
della tua moto,
ed essere un drago
nel stelo di un fiore.
Ecco perché voglio
che mi scopi
sulla tua moto.
Incendiami di nuovo
sulla tua moto.

Sábado de Ceniza

1

No es aquí o allá,
o quizá ningún lugar:
de vez en cuando alguien
ladra algo negativo de alguien.

2

Hipocorístico en lugar de nombre;
agente doble en un planeta extraño.

3

Nada cambia nunca nada,
o bien
el todo cambia el todo todo el tiempo.

4

Ir, y no querer hacerlo,
después volver y hacerlo; luego
fingir no haber ido ni vuelto a nada.

5

En la máscara aún queda
algún algo del ser,

pero el desorden de la conjunción
no desconjunta el conjunto.

6

No es esta circunstancia o otra,
—es cierto, ante o va u
ni tuya o mía: es quizá un acaso,
o acaso es un quizá.

7

La anfractuosidad del tiempo
es solo visible desde la orilla
de la medianoche.

8

Todo el año con disfraz,
excepto cuando cruge (cruje y ruge)
el fiero mal humor.

9

Decir la mentira adecuada
del modo correcto
nos reafirma en la realidad.

10

Quemaron al Felipiño en la playa
—ahora es el sábado—
y el mar se tragó sus cenizas.

El carnaval se ahogó en alcohol.

11

El significado del cuadro cambia
visto cien años más tarde:
revela precipicios más oscuros.

12

¿Puede un hombre en la Tierra disfrazarse
de bacteria alienígena?

13

Y en cuaresma, suculentas almejas.

egm.2018

Queso

L’amour ne meurt jamais de besoin,
mais souvent d’indigestion.
Ninon de Lenclos

No es un perro loco (si los perros
estuvieran locos) soltado del
infierno (si existiera algún infierno)

que aúlla a las arañas del garaje
de la vecina mientras ella ajusta
las tiras de su liguero a las medias,

no es un milagro (si hay milagros)
ni (si hay brujas) un cuesco de bruja
retumbando en las montañas, ni es

mucho más que el hambre, o la sed nublosa
de la mañana siguiente a un gran día
reinando sobre el polvo, ni tampoco

más que serotonina y dopamina
e irreductibles instintos atávicos;
aunque, en realidad,

mirándolo de forma menos técnica:
¿por qué carajo me hablas de amor
cuando, mi amor, lo que quieres es queso?

egm.2018


*El amor nunca muere de hambre, sino, a menudo, de indigestión.
Lettres de Ninon de l’Enclos au marquis de Sévigné, Lettre XLI (books.google)

El rayo helado

1

El día, fulgor,
prende en viento helado.

2

Un rayo, o aun cometa;
una llama indescifrable,
el más profundo arcano.

3

Mi mente se divierte
en tus ojos traviesos.

4

El color
que le falta al arcoíris.

5

Erupción interna;
ardentía y luz fugada.

Éxtasis yuxtapuestos.

6

¿Es también tu lengua
codiciosa?

7

El dragón nos contagia de su fuego:
Ardamos.

8

Gemido obsesivo como un latido.

9

Vístete para ellos;
transfigúrate para mí.

10

La pupila, abismo del ojo,
es una puerta a las estrellas.

11

¿Codicias el rayo?
Profundo, descifro tu arcano.

12

Congelados cometas,
la oscuridad nos aguarda; lo oscuro
nos guía: fulgurantes,
brillemos.

13

El día —fulgor— mana un rayo helado.

egm.2018

 

Domingo impropio

Huele mal en casa
desde la noche del viernes
de las transmutaciones,

este mismo lunes
me levantaré antes
para comprar algunas cosas,

el elixir que revela
lo inerte y lo no visible,
aprendí el truco con el pelo

de aquel tipo extraño
que me cambió un disco,
black skinned blue eyed boys,

por unos cigarrillos sin filtro,
yo era un soldado, herido
por cada último disparo,

la niebla parecía
una incómoda costumbre
local, ahora soy

un hombre sin presente,
vestido de gris, extraviado,
en un vagón de metro

cualquier domingo a mediodía,
en busca, aún en busca
de la transparencia,

en busca, siempre en busca
de la invisibilidad.

egm.2018

Subártica

El viento a veces va
algo más lejos,
sobre la extensa tundra

descarnada,
donde los lobos
se quedan atrás

y solo los ingenuos sobreviven,
preguntándose
tan solo después si,

de darse
la circunstancia idónea,
allí donde los simples sobreviven,

—allá, más lejos—
hubiera sabido enfrentarse
al pánico.

El viento a veces va
detrás del pánico.

egm.2018

Fábula fabulita

A un cazador que dormía la siesta siestita
después de comerse una liebre liebrita
fue y le picó un mosco mosquito,
aunque solo un poco poquito,
por lo que oyó ladrar al perro perrito
y cogió su escopeta escopita
y salió y mató al lobo lobito
que había matado al perro perrito
que había mordido al gato gatito
que había pillado al ratón ratoncito
que había cazado a la araña arañita
que había atrapado al mosco mosquito
que había picado al cazador cazadito
que estaba durmiendo la siesta siestita
después de comerse una liebre liebrita
y no hubiera cogido su escopeta escopita
y no hubiera salido de caza cacita
si no le hubiera picado el mosco mosquito,
aunque solo un poco poquito,
y no le hubiera despertado despiertito
de su tranquilo sueño sueñito.

Moraleja: Aunque seas un lobo lobito
bien te pudiera matar un mosco mosquito
sin picarte ni un poco poquito
en tu sucio hocico hociquito.

egm.2018

Emilio Villa

Es una cuestión visual


Es una cuestión visual, ¡ojo!
Me arrepiento de mis manos
y de mi voz.
Volando y volcando
por decretar un universo
toqué tu cara
fotohiscente
vieja mandarina lacerada
en tres destellos
tres y tres veces
(despeinando) (despenando)
con la punta de los dedos
yacen sepultados los dedos
en la mano
y tu voz en tramas desconectadas yace
en el último grito de trazos y variantes
de honores, de horrores
en el sentido más común de la pasión litúrgica.

No hay nada en el mío
ni en tu mundo
de lo que no me arrepienta
por todo aquello que tú sabes
tu voz puede también esperarme.

Luego vino el vertido de las mayúsculas,
el flujo de iniciales en estado puro,
el sistema corrupto de los suspensivos,
de los paréntesis, de las traiciones fonéticas
y todo eso me irrita como
una guirnalda en el orificio de la nariz
o del esfínter.

Se desnaturalizaron y se animalizaron
entonces nuestros ambos cojones
se encabronaron, por decirlo así.
Pues morimos ambos en el
corazón de la Bestia Sanguinaria
y Sudorífera: morimos con suma alabanza,
pero también con confusa precaución.


Emilio Villa: Poet of Biblical Proportions – È una faccenda visuale (escholarship.org, pdf p. 333)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

È una faccenda visuale

È una faccenda visuale, vista!
Mi pento delle mie mani
e della mia voce.
Volando e volendo
decretare un universo
toccai il tuo volto
photohiscente
vecchio mandarino lacerato
in tre bagliori
tre e tre volte
(dipanando) (depenando)
con la punta delle dita
muoiono sepolte le dita
sulla mano
e la tua voce in trame sconnesse muore
nell’ultimo guaito di tratti e di varianti
di onore, di orrore
nel senso più ordinario della passione liturgica.

Non c’è niente nel mio
e nel tuo mondo
di cui io non mi penta
per quanto e per quello che tu sai
la tua voce può anche aspettarmi.

Ebbi più tardi lo scarico delle maiuscole,
il flusso delle iniziali allo stato puro,
il sistema corrotto delle sospensioni,
delle parentesi, dei tradimenti fonetici
e tutto ciò mi pizzica come
un festone nel cavo delle narici
o dello sfintere.

S’imbastardirono e s’imbestialirono
allora ambedue i coglioni nostri
s’incazzarono, per dire così.
Poi morimmo ambedue nel
cuore della Belva Sanguinaria
e Sudorifera: morimmo con somma lode,
ma anche con confusa precauzione.

Breviario de ornitología

A las aves meu amigo.
Fernando Esquío

Corvus corax

Se llevaron la antena
los vendavales;
busca el cuervo otro altillo
para observarte.

Motacilla alba

Entre las algas bebe
la lavandera
un beso que ha llegado
con la marea.

Columba palumbus

La torcaz escuchaba
—envuelta en aire—
los acuosos susurros
de los amantes.

Apus apus

No creas que el vencejo
vuela tan alto;
se posa muchas veces
entre tus labios.

Chloris chloris

Lleva un rubí en el pico
mi verderol:
se lo arrancó a una niña
del corazón.

Carduelis carduelis

Riega el jilguero albos
trinos de lluvia
sobre el jardín segado
de las petunias.

Turdus merula

La mirla absorbe —liba—,
se sacia y llena
del dulce y denso jugo
de la ciruela.

Turdus pilaris

No se iría más lejos
nunca el zorzal
aunque hubiera otro cielo
al que volar.

Erithacus rubecula

Conoce el petirrojo
himnos antiguos
que le canta a la hiedra,
si quiere oírlos.

Turdus philomelos

Salía y luego entraba
al nido el tordo
hasta lanzar su canto
de espuma y ópalo.

Larus argentatus

Torna el rumbo, chilló
una gaviota,
mientras el mar fingía
calmar sus olas.

Pica pica

La cola de la urraca
es noche húmeda,
pero en sus alas brotan
lirios de luna.

Hirundo rustica

Cayó una flor de almendro
en una orilla
y en la otra una pluma
de golondrina.

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egm.2018


Fernando Esquío. Las aves a mi amigo