Cassie Garison

Peán a una estatua de Atenea descabezada


.
Tú, cuyo cuerpo no es sino un soldado armado, con
venas de mármol y dedos fijamente entrelazados; tú,

que pensabas que túnicas como la tuya significaban
sumisión, hundiste tus ropas en el mar como

una barcaza en llamas. Tú ocultas un dolor bajo la vasta
y extendida superficie de tus palmas, cada peña

y grieta, fluida ambrosía, oscuros puntos de sombra
o gotas de vino en un vestido nupcial. Yo cojo tu mentón

con mi mano, lo inclino hacia arriba: la piel nítidamente
marcada, te tragas los hoyos de las mejillas, hambrienta,

apenas huesos. Tú también has sido trepanada:
solo entiendes tu propia cabeza como un millón

de langostas escapando; después el cuerpo se vació
y se descascaron deslizándose bajo las olas: el casco

de un barco resbaló hacia un lado
y se llenó de lapas.
.


Cassie Garison. Paean to a Statue of Headless Athena
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda