Kelli Russell Agodon

Hambre


.
Si nunca tenemos suficiente amor, tenemos
más que la mayoría. Hay perros perdidos
en nuestro barrio y coyotes salvajes, y a veces
no podemos distinguirlos. A veces no queremos.
Un día llevé a casa un coyote y le dije
a mi amante que teníamos una mascota
nueva. Hasta que se comió las gallinas. Hasta que
se comió las gallinas, los patos y el gato. A veces
cometemos errores y los llamamos coincidencias.
Dejamos la puerta abierta y después nos preguntamos
cómo fue que ese extraño acabó en nuestra casa.
Hay una mujer en nuestro bloque que cree que
cría conejitos, pero son ratas grandes sin cola.
¿Recuerdas a la esposa del granjero? ¿Recuerdas
el cuchillo de trinchar? Siempre estamos tratando
de convertir aquello que tememos en algo
hermoso. Pero incluso las ratas necesitan
comer. Incluso las ratas y los coyotes,
y los huesos en el camino podrían ser
los huesos en nuestros platos. Pedí pollo asado.
Pedí pato. A veces el amor duele. A veces
el perro perdido no quiere ser encontrado.
.


Kelli Russell Agodon. Hunger
agodon.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Un comentario en “Kelli Russell Agodon”

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