Bin Ramke

Debajo es mejor (Una teoría de la comprensión)


.
las alas de los ángeles crujen en latín
dice Zbigniew Herbert

recuerdo tan poco (amo amas
amat) poco y tan mal yo
paseaba en silencio
por los senderos del parque

oí hablar a un policía
en fragmentos desde arriba

desde un helicóptero entendí
poco

menos que latín

rotores y motores y tráfico rugiente
una sopa de gramática y sintaxis

Ángel es una antigua palabra para
Entropía palabra inventada
en 1868 por Clausius

para mí significa el giro hacia adentro
hacia abajo
exigido por la policía

Energía es otra palabra otro
mundo en la noche un pájaro

probablemente un ruiseñor

sigue despierto
fatigado

significa nada por ello
“Significa”
“Nada”

entropía, girando hacia adentro
una palabra más antigua

que el francés para el cajún
acadiano pero

la perspectiva fue inventada por Vitruvio
aunque no fue necesaria hasta
la invención del ferrocarril en 1789
por William Jessup quien
inventó la rueda
o una versión con pestañas de ella
para sujetarla a un raíl de hierro

aprendí en un libro que hay
árboles debajo de la tierra

Geoxylic suffrutices
bosques hundidos

troncos subterráneos
y solo las puntas
de las hojas son visibles

dentro de la tierra debajo del fuego
debajo del aliento del hombre o el cosmos
desierto de madera inmortal.
.


Bin Ramke. Beneath Is Better (A Theory of Understanding)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Beneath Is Better (A Theory of Understanding)

wings of angels rustle in Latin
says Zbigniew Herbert

I recall so little (amo amas
amat) the little so broken I
sauntered soundless
down paths in the park

I heard a policeman speak
in fragments from above

from a helicopter I understood
little

less than Latin

rotors and engines and roaring traffic
a soup of grammars and syntax

Angel is an ancient word for
Entropy which word was invented
in 1868 by Clausius

I mean the turning inward
downward
demanded by police

Energy is another word another
world at night a bird

probably mockingbird

keeps awake
the weary

means nothing by it
“Means”
“Nothing”

entropia, turning inward
an older word

than the French for Cajun
acadienne but

perspective was invented by Vitruvius
then was not needed until
the invention of the railroad in 1789
by William Jessup who
invented the wheel
or a flanged version of it
to hang onto an iron rail

I learned from a book there are
trees beneath earth

Geoxylic suffrutices
forests sunk

trunks underground
and the merest wisp
of leaves left visible

within earth beneath fire
beneath breath of man or cosmos
immortal wooden wilderness.


 

Chun Xia Tao

A primera vista


.
Conocí a un chico
que me enamoró a primera vista. Me gusta
todos los días. Lo echo de menos
todos los días. Me masturbo todos los días.
Que las bestias de mi corazón no lo devoren.
Que las bestias de mi corazón no me destrocen.
.


Chun Xia Tao. 一见倾心
Versión de Enrique Gutiérrez Miranda

一见倾心

我遇见一见倾心的男孩
每天都喜欢
每天都想念
每天都自慰
愿我心中的野兽不要吞噬他
愿我心中的野兽不要撕裂我


Herberto Helder

Contó que iba por la playa, desnudo, corriendo


.
Contó que iba por la playa, desnudo, corriendo.

La arena, el sol, el mar
y la profundidad extenuante del cielo lo embriagaban.
Tenía extrema conciencia de su desnudez,
y eso también lo embriagaba.

Llevaba un proyecto, o una misión, estaba cargado con ello,
pero se trataba de una cosa innombrable.
En la playa había gente, gente —parece—
con esa disponibilidad sin expectativa de la gente en la playa.

Estaban en traje de baño, ociosos y ajenos,
y cuando él pasó por el medio de aquella gente,
la desnudez que tenía lo embriagó aún más.
Después encontró tres escalones de piedra, y los subió.
Continuó corriendo, pero —según contó— el cielo, el agua
y la arena, ahora perdidos, habían dejado en él un espacio vacío
en el que la idea de misión comenzó a crecer,
de modo que él se sentía como loco por la prisa
y la intensidad de la misión.
Corría por un laberinto de piedra negra, y en los pasillos estrechos
había casas bajas, también de piedra, sin tejado
y sin puertas ni ventanas.

Eran cubos negros abiertos por arriba
y con agujeros rectangulares a diversos niveles.
Corriendo por los laberintos, con toda su prisa
y con la densa ansiedad de aquel mensaje tan oscuro,
vio de súbito que tenía dos largos penes blancos,
delgados y largos como dos serpientes,
y que se contorsionaban y enroscaban el uno en el otro.

No sintió miedo, ni tampoco espanto,
porque pensó que eso también formaba parte de la misión.
Pero cuando avistó a una mujer
que venía en el sentido contrario al suyo,
procuró taparse con las manos aquellos penes-serpientes,
nacidos de la misma sombría raíz cuando corría por los laberintos.

Las serpientes, sin embargo,
se escapaban por entre sus dedos, le bajaban por las piernas,
subían por su vientre hasta el pecho, avanzaban
en todas las direcciones, con sus pequeñas cabezas crueles,
sagazes y famélicas.

Lleno de terror, se detuvo ante una de aquellas casas.

Cuando entró —contó él—
ya había perdido su fuerza y ligereza de mensajero,
y solo sentía miedo.
La casa estaba vacía como todas las demás y, como ellas,
sin techo y sin puertas ni ventanas.
En aquel cubo negro y descubierto,
donde adivinaba excrementos y restos podridos de comida,
a través de una luz siniestra,
pensó que había venido desde lejos,
recorriendo con su desnudez los caminos del día
y esos laberintos tenebrosos,
solo para encontrarse vacío, cercado por la podredumbre.

Las dos serpientes blancas seguían agitándose
entre sus piernas abiertas.
.


Herberto Helder. Contou que caminhava pela praia, nu, correndo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Contou que caminhava pela praia, nu, correndo

A areia, o sol, o mar
e a profundidade extenuante do céu embriagavam-no.
Tinha extrema consciência da sua nudez,
e isso também o embriagava.

Ia com um projecto, ou uma missão, estava carregado disso,
mas tratava-se de uma coisa inominável.
Na praia havia gente, gente – parece –
com aquela disponibilidade sem expectativa de gente na praia.

Estavam em fato de banho, ociosos e alheios,
e quando ele passou pelo meio dessa gente,
a nudez que tinha ainda o embriagou mais.
Depois encontrou três degraus de pedra, e subiu-os.
Continuou a correr, mas – segundo contou – o céu,
a água e a areia, agora perdidos, haviam deixado nele um espaço vazio
onde a ideia de missão se pôs a crescer,
de modo que ele se encontrava como que louco da pressa
e densidade da missão.
Corria por um labirinto de pedra negra, e nos corredores estreitos
havia casas baixas, também de pedra, sem telhado
e sem portas e janelas.

Eram cubos negros abertos em cima
e com buracos rectangulares a diversos níveis.
Correndo pelos labirintos, cheio da sua pressa
e com a espessa ansiedade daquela mensagem tão obscura,
viu de súbito que tinha dois longos pénis brancos,
delgados e longos como duas serpentes,
e que se contorciam e enroscavam um no outro.

Não sentiu medo, sequer espanto,
pois imaginava que isso também fazia parte da missão.
Mas quando avistou uma mulher
que vinha em sentido contrário ao dele,
procurou tapar com as mãos aqueles pénis-serpentes
nascidos da mesma sombria raiz, quando corria pelos labirintos.

As serpentes, no entanto,
escapavam-se por entre os dedos, desciam-lhe pelas pernas,
subiam pelo ventre até ao peito,
avançavam em todas as direcções, com as suas pequenas cabeças cruéis,
sagazes e esfaimadas.

Cheio de terror, parou em frente de uma daquelas casas.

Quando entrou – contou ele –
havia já perdido a sua força e leveza de mensageiro,
e apenas sentia medo.
A casa estava vazia como todas as outras e, como elas,
sem tecto e sem portas e janelas.
Naquele cubo negro e devassado,
onde adivinhava excrementos e restos podres de comida,
através de uma luz sinistra,
pensou que viera de longe,
percorrendo com a sua nudez os caminhos do dia
e estes labirintos tenebrosos,
apenas para se encontrar vazio, cercado pela podridão.

As duas serpentes brancas continuavam a fremir
entre as suas pernas abertas.


Herberto Helder

Las palabras


.
Quedarán para siempre abiertas mis
salas negras.
Amarrado a la noche
yo canto con un lirio negro sobre la boca.

Con la lepra en la boca,
con la lepra en las manos.
Este mamífero tiene sal alrededor,
este mineral transpira, la primavera se precipita.

Con la lepra en el corazón.
Pero de repente,
solo llegar a la ventana y ver un paisaje temblando
de miedo.

Y una vida más lenta
solo con una estrella a cuestas,
una tonelada de luz inquieta,
una estrella respirando como un carnero
vivo.

Igual a esta especie de fiesta dolorosa,
apenas un manojo de cabellos violentos
y su olor a pimienta,
en el lado oscuro
como se canta que las salas van a levantar
el vuelo.

Se quedarán para siempre abiertas estas manos exageradas
en diez dedos con sueño,
como una rosa encima del pene.

En la cima del tallo de sangre,
esa flor confusa.
Un equilibrio igual,
solo la estrella en la cima del éxtasis.

Solo alguna cosa parada en la cima de una visión
temblorosa.
La primavera, que yo sepa,
tiene la sal como color inmóvil,

Por un lado entra la noche,
así de súbito negra.

De una punta a otra se llena el espacio
alisando tablas.
Se rasga seda para aprender el ritmo.
Abrazo un cuerpo con las camelias
ardiendo.

Abiertas para siempre las negras partes
de más de una estación.

De este mismo modo
las mujeres caminan por las galerías transparentes,
y el palacio quema la noche donde estoy
cantando.

Es posible aún cortar por la mitad el oficio de ver,
y en un lado hay espejos ebrios,
en el otro un cardumen ilegible de sonidos
oscuros.

Se sabe entonces por el silencio de alrededor,
se sabe alrededor que son lirios
sonoros.

Al paso
las mujeres cosechan estos sonidos irrumpientes,
y las manos se quedan negras junto a la belleza
insensata.

Sonríen después con un talento
terrible.
Llevamos a cuestas un carnero palpitante.

Pesa tanto una estrella
cuando se despierta en las salas negras abiertas de par en par,
y las manos toman un manojo de cabellos dolorosos,
y sobre la boca un lirio en brasa,
blanco, blanco,

que no nos deja respirar.
La lepra en la boca,
que no nos deja respirar.

Un manojo de lepra contra el cuerpo,
de este modo entonces solo el movimiento de aguas oscuras
por los canales de un canto,
como un palacio de salas negras abiertas
para siempre.

Este animal respira como un espejo de pie,
en el aire,
en el aire.
.


Herberto Helder. As palavras
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

As palavras

Ficarão para sempre abertas as minhas
salas negras.
Amarrado à noite,
eu canto com um lírio negro sobre a boca.

Com a lepra no coração.
Mais de repente,
só chegar à janela e ver uma paisagem tremendo
de medo.

E uma vida mais lenta
só com uma estrela às costas,
uma tonelada de luz inquieta,
uma estrela respirando como um carneiro
vivo.

Igual a esta espécie de festa dolorosa,
apenas um ramo de cabelos violentos
e o seu odor a pimenta,
no lado escuro
como se canta que as salas vão levantar
o seu voo.

Ficarão para sempre abertas estas mãos exageradas

em dez dedos com sono,
como uma rosa acima do pénis.

Ao cimo do caule de sangue,
essa flor confusa.
Um equilíbrio igual,
só a estrela ao cimo do êxtase.

Só alguma coisa parada no cimo de uma visão
tremente.
A primavera, que eu saiba,
tem o sal como cor imóvel,

Por um lado entra a noite,
assim de súbito negra.

De uma ponta à outra enche-se o espaço
aplainando tábuas.
Rasga-se seda para aprender o ritmo.
Abraço um corpo com as camélias
a arder.

Abertas para sempre as negras partes
de mais uma estação.

Semelhante a isto
as mulheres andam pelas galerias transparentes,
e o palácio queima a noite onde estou
cantando.

É possível ainda cortar ao meio o ofício de ver —
e num lado há espelhos bêbedos,
no outro um cardume ilegível de sons
obscuros.

Sabe-se então pelo silêncio em volta,
sabe-se em volta que são lírios
sonoros.

Passando
as mulheres colhem estes sons irrompentes,
e as mãos ficam negras junto à beleza
insensata.

Elas sorriem depois com um talento
terrível.
Levamos às costas um carneiro palpitante.

Pesa tanto uma estrela
quando se acorda nas salas negras abertas de par em par,
e as mãos agarram um ramo de cabelos dolorosos,
e sobre a boca um lírio em brasa,
branco, branco,

que não nos deixa respirar.
A lepra na boca,
que não nos deixa respirar.

Um ramo de lepra contra o corpo,
como isto então só o movimento de águas obscuras

pelos canais de um canto,
como um palácio de salas negras abertas
para sempre.

Este animal respira como um espelho de pé,
no ar,
no ar.


Pero Meogo

En las verdes hierbas


.
En las verdes hierbas
vi correr las ciervas,
mi amigo;

en los verdes prados
vi a los ciervos bravos,
mi amigo.

Y con gusto de ellas
lavé yo mis trenzas,
mi amigo;

y con gusto de ellos
lavé mis cabellos,
mi amigo.

Cuando los lavé
de oro los até,
mi amigo;

luego de lavarlas
de oro las ataba,
mi amigo.

De oro los até
y os esperé,
mi amigo;

de oro las atara
y luego esperaba,
mi amigo.
.


Pero Meogo. Enas verdes ervas
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Enas verdes ervas

Enas verdes ervas
vi anda-las cervas,
meu amigo:

enos verdes prados
vi os cervos bravos,
meu amigo.

E con sabor delas
lavei mías garcetas,
meu amigo;

e con sabor delos
lavei meus cabelos,
meu amigo.

Des que los lavei,
d’ ouro los liei,
meu amigo;

des que las lavara,
d’ ouro las liara,
meu amigo.

D’ ouro los liei
e vos asperei,
meu amigo;

d’ ouro las liara
e vos asperava,
meu amigo.


Nuno Júdice

Soledad


.
Un mar rodea el mundo de quien está solo. Es
el mar sin olas del fin del mundo. Su agua
es negra; su horizonte no existe. Dibujo
los contornos de ese mar con un lápiz de
niebla. Borro, sobre su superficie, todos los
pájaros. Los veo abrigarse de la goma de borrar
en las cuevas del litoral: las aves asustadas de
la soledad. «Es un mundo impenetrable» dice
quien está solo. Se sienta en la orilla, considerando
su caso. No existe nada más allá de él, hasta
ese blanco amanecer que le obliga a recordarse
que está vivo. Entonces espera a que la marea suba,
en ese mar sin mareas, para tomar una decisión.
.


Nuno Júdice. Solidão
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Solidão

Um mar rodeia o mundo de quem está só. É
o mar sem ondas do fim do mundo. A sua água
é negra; o seu horizonte não existe. Desenho
os contornos desse mar com um lápis de
névoa. Apago, sobre a sua superfície, todos
os pássaros. Vejo-os abrigarem-se da borracha
nas grutas do litoral: as aves assustadas da
solidão. «É um mundo impenetrável», diz
quem está só. Senta-se na margem, olhando
o seu caso. Nada mais existe para além dele, até
esse branco amanhecer que o obriga a lembrar-se
que está vivo. Então, espera que a maré suba,
nesse mar sem marés, para tomar uma decisão.


Nuno Júdice

Carpe diem


.
¿Confías en el incierto mañana? ¿Entregas
a las sombras del azar la respuesta inaplazable?
¿Aceptas que la diurna inquietud del alma
sustituya a la risa clara de un cuerpo
que te exige placer? Te huyen, por entre los dedos,
los instantes; y en los labios de la que amaste
muere un fin de frase, dejando la duda
definitiva. Un nombre inútil persigue tu memoria,
para que lo robes al sueño de los sentidos. Aun así
ningún rostro le da la forma que desearías;
y abrazas la propia figura del vacío. Entonces,
¿por qué esperas para salir al encuentro de la vida,
del soplo cálido de la primavera, de los márgenes
visibles de lo humano? “No”, dices, “nada me obligará
a la renuncia de mí mismo; ¡ni esa mirada
que me ofrece el lecho profundo de su imagen!”
Loco, ignora que el destino, a veces,
se confunde con la brevedad del verso.
.


Nuno Júdice. Carpe diem
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Carpe diem

Confias no incerto amanhã? Entregas
às sombras do acaso a resposta inadiável?
Aceitas que a diurna inquietação da alma
substitua o riso claro de um corpo
que te exige o prazer? Fogem-te, por entre os dedos,
os instantes; e nos lábios dessa que amaste
morre um fim de frase, deixando a dúvida
definitiva. Um nome inútil persegue a tua memória,
para que o roubes ao sono dos sentidos. Porém,
nenhum rosto lhe dá a forma que desejarias;
e abraças a própria figura do vazio. Então,
por que esperas para sair ao encontro da vida,
do sopro quente da primavera, das margens
visíveis do humano? “Não”, dizes, “nada me obrigará
à renúncia de mim próprio — nem esse olhar
que me oferece o leito profundo da sua imagem!”
Louco, ignora que o destino, por vezes,
se confunde com a brevidade do verso.