Rapaces

Mira: en la mano  tengo el milano
que el llano allana,
la sierra encierra
y el mundo aferra.

En el albor  traigo el azor
que el sueño azora,
al tiempo entrampa
y el mundo campa.

Junto al anillo  llevo el autillo
que el día astilla,
la noche estrecha
y el mundo acecha.

Mírame: aquí  muestro el neblí
que el mar anubla,
el sol circunda
y el mundo inunda.

Con esta mano  alzo el milano
que el cielo asuela,
la tierra asierra
y al mundo entierra.

Con fino afán  va el gavilán
sobre el salobre
río bravío
del cuerpo tuyo y el tiempo mío.

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ēgm. 2019
Revisión del poema publicado en Luz de invierno en octubre de 2010
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