Dos marionetas

Sombras y calma:
madrugada glacial.

La suerte amaga una sonrisa
brumosa y mueve,
como la brisa,
su máscara de hielo y nieve.

Prófugos errabundos
desamparados
en la noche ceñida
de hiel helada.

Truncan líquidos filos
lacias siluetas;
caen las marionetas
bajo sus hilos.

Lóbregos vagabundos
desconcertados
en la noche abatida,
aniquilada.

Marionetas vencidas
hacia el abismo;
ni ilusión ni espejismo:
vidas rendidas.

Prófugos errabundos
desorientados
en la noche derruida
y devastada.

La suerte esconde su sonrisa,
brumosa, leve,
tras una lisa
máscara de escarcha y nieve.

Soledad y silencio:
noche glacial.

egm.2019
Revisión del poema publicado en Luz de invierno en octubre de 2010
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