Ay, los ríos


Cual las lluvias a los ríos
y los ríos van al mar
para morir

tal me arrastran los bravíos
remolinos del azar
y el devenir

y allá van mis desvaríos
derechos a se acabar
y consumir,

tal se van los sueños míos
directos a naufragar
y sucumbir.

Nuestras vidas —¡ay!—, los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir.

egm.2020