El muerdo

Lo que me abrió esta brecha
no fue la daga,
lo que causó esta llaga
no fue una flecha;

no fue espada ni lanza
bien dirigida
lo que me abrió esta herida
sin esperanza.

Fue colmillo de perra
que a podre apesta:
herida como esta
jamás se cierra.

Mal haya de aquel muerdo
y su recuerdo.

egm.2020