Familia política


Mal avenidos parientes,
hijos, primos, hermanos, concuñados,
vivimos en la espalda contra espalda:
nos dan la espalda ellos
y nosotros a ellos se la damos,
o bien la viceversa.

Recuerdos no curados de las guerras
que a otros elevaron, no a nosotros,
fijados permanecen
en la mente del pueblo, que no olvida,
o cree no olvidar.

Próximos aunque extraños,
distancias inasibles nos separan:
Aquí somos Hispania;
allá, ignorada, lejos, Lusitania.

egm.2020

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