Li Bai,


o Li Po, tal vez —o seguramente—
no murió ahogado cuando, según cuentan,
se lanzó al río, borracho, intentando
atrapar la luna, ni mucho menos

le dio por dejarse morir a solas
en la montaña de la evanescencia
después de que las aves, y las nubes,
abandonaran el atardecer;

solo resulta que es más efectivo
que esa necia ramera, la Eufonía,
se pose en las rodillas del poeta:
zorzales convulsionan la luz glauca…

Canta y espera a que salga la luna
mientras el vino te enturbia el sentido.

egm.2020ē


Hablando de… Xie Tiao, que fue el primero en mirar a la montaña de la poesía… Li Bai (antiguamente conocido como Li Po), que sentado a solas no se cansaba de mirarla… Ezra Pound, que escribió un epitafio para Li Bai… Wallace Stevens, que miró a un mirlo de trece formas diferentes… Hugo Claus, que miró de diez maneras a P. B. Shelley… Franz Wright, que se sentó también en la montaña…