Recalada


Por los mares de la ría
un barquito azul entraba;
todo el cielo se inflamaba
y en sus velas refulgía.

En un puerto resguardado
echó el ancla aquel barquito
convocando a un infinito
de medusas a su lado.

Con el alba, sin embargo,
sin que el mundo se enterara,
se marchó por la luz clara
remontando el viento amargo.

Por el día, mar arriba,
el barquito azul se iba.

egm.2020

Fiona Sze-Lorrain

El perro de Putin


no puede ladrar.

El perro de Putin
no puede saltar
desde una cierta altura.

El perro de Putin
no puede fornicar
con las perritas burguesas

en un paseo invernal
por el Parque Tsarítsino.

El perro de Putin
no puede suplicar,
pero está arreglado,
mimado
y alimentado. ¿Con qué?
No tengo ni idea, ni
la tiene la prensa.

El perro de Putin
no puede disparar
a su amo
ni parecer enfermo.
No sufrirá

golpes o torturas,
pero no puede dormir
sin tener que esconderse.

Aunque el perro de Putin, como
todos los perros, puede
—gracias a Dios—
hacer pipí
o caca
cuando él quiera.


Fiona Sze-Lorrain. Putin’s dog (greenviolin)
fionasze.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Putin’s dog

can’t bark.

Putin’s dog
can’t jump
from a lofty height.

Putin’s dog
can’t fornicate
with other bourgeois dogs

on a winter stroll
in the Tsaritsyno Park.

Putin’s dog
can’t beg,
but is groomed,
spoilt,
and fed. With what—
I have no idea, neither
does the press.

Putin’s dog
can’t fire
its master
or look sick.
It won’t suffer

beating or torture,
but can’t sleep
without having to hide.

But Putin’s dog, like
all dogs, can
[thank God]
pee-pee
or caca
whenever it likes.

Metanos


Nada tuvo jamás ningún sentido,
ni el cuanto ni el instante de las rosas,
las letras del babero o en las losas
las cifras que recuentan lo vencido,

vencido en laberintos y espirales
el tiempo que se hunde en los pantanos
y eructa desde el fondo sus metanos
viciados de entelequias y rituales,

rituales, espectáculos, proezas,
pequeñas golosinas del ayuno,
nada tuvo jamás sentido alguno,
dudosos cada día y sus certezas,

certezas anegadas por la riada,
jamás ningún sentido tuvo nada.

egm.2020

Ocaso


Falls the Shadow
T. S. Eliot

Entre el que soy
y el que no he sido,
entre el que ya no soy
y el que podría haber sido,
entre el que querría haber sido
y el que nunca pude ser,
entre el que podría haber sido
y el que no quise ser,
entre el que no soy
y el que aún soy,
la sombra.

egm.2020

Petardo


(Autrato)

Tan tonto
que tarde
o pronto
me arde
la fiera
cobarde,
más fuera
que dentro
me espera
un centro
del mundo
que encuentro
profundo
y amargo,
segundo
más largo
que corto,
me cargo
de un orto
de espejos
y absorto,
más lejos
que cerca,
consejos
mi terca
pelota
sin tuerca
no agota,
la frente
de idiota
patente,
orejas
de oyente,
son viejas
arcadas
las cejas
cavadas,
los ojos
en riadas
de abrojos,
verdeantes
despojos,
más antes
que luego
instantes
de fuego,
narices
en riego,
raíces
que muerden
lombrices,
se pierden
esmaltes,
remuerden
resaltes
la boca,
peraltes
con poca
paciencia,
más loca
que en ciencia
la lengua
sentencia
sin mengua
ruindades,
deslengua
verdades
del bobo,
edades
en globo
y versos
de adobo,
transversos
al aire
los tersos
donaire
y vello,
socaire
del cuello
sin funda,
resuello
que inunda
garganta
jocunda,
la planta
caduca
decanta
la nuca
y en lazos
trabuca
los brazos
peludos
a trazos,
huesudos
los codos
y rudos,
y todos
los dedos
beodos
y ledos
en manos
de miedos
livianos,
se escalda
de granos
la espalda,
decora
guirnalda
con flora
de algas
y escora
las nalgas,
oh dunas
hidalgas,
oh lunas,
poema
de runas
se extrema
a proa
la gema,
la boa
que incuba
y atoa
la cuba
de vida,
ya suba
o mida
lo mismo
de ida
que abismo
de vuelta,
lirismo
en delta
sembrado
de espelta,
ya arado
ya azada,
hincado,
un hada
dudosa
en cada
baldosa
lamía
su rosa,
el día
rodando
caía
en pando
derroche
y cuando
la noche
sangraba
su broche
sin traba
la bruja
filtraba
granuja
su infecta
burbuja,
colecta
de daños
y erecta
de antaños
con cuernas
de hogaños,
las piernas
temblonas
de tiernas
coronas
y blandas
neuronas
son bandas
que fueron
nefandas
y urdieron
congojas,
marcieron
las hojas
morenas
y rojas,
las penas
son bromas
obscenas,
diplomas
con puntos
y comas,
presuntos
ocasos
difuntos
que en casos
devuelven
acasos,
revuelven
tal-veces
y vuelven
las heces
en oros
y a veces
tesoros
en limos,
los poros
abrimos
al rayo,
racimos
en mayo
sin cuento
ni ensayo,
un viento
de dudas
y un ciento
de agudas
caricias
y mudas
noticias
de besos
y albricias,
espesos
la savia
y los sesos,
la sabia
natura
resabia
la dura
y tensa
ternura,
extensa
la daga
que adensa
la llaga
e inercia
de plaga,
se tercia
la rima
que entercia
sin grima
un salmo
que exprima
el calmo
reencuentro
y un palmo
más entro
que afuera,
descentro
más fiera
que ardo,
quien quiera
tan tardo,
tan tonto
petardo.

egm.2020

 

Luz Pozo Garza

Página atlántica


Para Xesús Alonso Montero

Vi la aldea apartada en su propio secreto
No se perdió la esencia simple del Beatus ille
Pasé a contemplar tanta fidelidad

Vi burritos cargados de hierba y retamas vivas
cobertizos que armonizan con los rústicos utensilios
la humilde herramienta trasnochada
o tal vez comenzar el pan de cada día trazándole
una cruz por encima con un cuchillo

Vi la camelia gaélica en Binn Éadair
La pasión de los trisqueles bajo el rigor de los líquenes
____________________________ y de la lluvia insumisa
Vi pallozas y torques
y los míticos tesoros de aquel reino de Tara

La ceremonia erótica del arado

Vi revelarse las antas en la afinidad de la muerte
todo se puede leer en esta página atlántica
en la sustancia unitaria del narcisismo celta
En la camelia gaélica del jardín de Binn Éadair


Luz Pozo Garza. Páxina atlántica (bvg.udc.es)
Luz Pozo Garza muere a los 97 años en A Coruña (farodevigo.es)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Páxina atlántica

Para Xesús Alonso Montero

Vin a aldea arredada no seu propio segredo
Nin se perdeu o celme inxel do Beatus Ille
Pasei a contemplar tanta fidelidade

Vin burriños cargados de herba e de xestas vivas
alpendres que harmonizan cos aparellos rústicos
a humilde ferramenta trasnoitada
ou talvez encetar o pan de cada día signándolle
unha cruz por riba cun coitelo

Vin a camelia gaélica en Bínn Eadair
A paixón dos triskeles baixo o rigor dos liques
e da chuvia insubmisa
Vin pallozas e torques
e os míticos tesouros daquel reino de Tara

A cerimonia erótica do arado

Vin revelarse as antas na afinidade da morte
todo se pode ler nesta páxina atlántica
na sustancia unitaria do narcisismo celta
Na camelia gaélica do xardín de Bínn Eadair

Apoteosis de la neurosis


Nessuno lacrime versò
per Ringo.
Adriano Celentano


Eh, Ringo,
has salvado otro domingo,
acunándote en la hamaca,
sin calimas ni resaca,
ni alcohólica o sexual
ni tal  vez sentimental.

Eh, Ringo,
todo el aire es un respingo
y el vislumbre de la calle
te remonta un algo al valle
de la muerte en el verano,
y no rula ni un paisano.

Eh, Ringo,
cuanto más pingo, más chingo,
dijo una vez la poeta
de la lúcida bragueta;
así que aplícate el verso
y declina el universo.

Eh, Ringo:
vas más neura que un vikingo.

Eh, Ringo.

 

egm.2020


Adriano Celentano. Ringo

Nuno Júdice

Descripción de un lugar


Soy un reflejo en el cristal. Me miro
fijamente y el poema me capta en esta actitud.
Si pudiera conocerme como se conoce
el poema…
Dejo un retrato de mí, muerto,
hace un año por estas fechas. ¿Qué me sucedió
mientras tanto? ¿De quién es este cuerpo
que me es extraño, pálido habitante de un movimiento
indeciso y aparente? ¿A quién siento cuando me toco,
quién me duerme, quién me piensa,
quién me escribe? Mi rostro encubre un pronombre. Vivo
una sintaxis corrupta en el escalón marítimo
del mito. ¿Quién me impide el sentimiento? ¿Quién me abre
un camino que no sigo, condenado a otro
de mí mismo?
Sin embargo estoy aquí. Entre yo y el poema,
opaco a ambos, sin nada que decir.


Nuno Júdice. Descrição de um lugar (poesiavimbuscarte)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Descrição de um lugar

Sou um reflexo no vidro. Olho-me
fixamente, e o poema capta-me nesta atitude.
Pudesse eu conhecer-me como se conhece
o poema…
Deixo um retrato de mim, morto,
há um ano por esta altura. Que me aconteceu,
entretanto? De quem é este corpo
que me é estranho, pálido habitante de um movimento
indeciso e aparente? Quem sinto quando me toco,
quem me dorme, quem me pensa,
quem me escreve? O meu rosto encobre um pronome. Vivo
uma sintaxe corrupta no patamar marítimo
do mito. Quem me impede o sentimento? Quem me abre
um caminho que não sigo, condenado a outro
de mim próprio?
No entanto, estou aqui. Entre mim e o poema,
opaco a ambos, sem nada para dizer.

Jennifer Chang

Dorothy Wordsworth


Los narcisos pueden irse a la mierda. Estoy
harta de sus multitudinarios reproches amarillos
sobre el sol convulso que brilla y brilla
y brilla. ¿En qué se diferencian ellos

de mí? Yo, también, tengo una gran cabeza
desordenada sobre un tallo frágil. Giro al viento.
Florezco y no me disculpo. No hay nada divertido
en el buen tiempo. Oh, primavera otra vez,

los críticos asienten. Conocen la vieja alegría,
ese desvelo cotidiano, la oscura trama
de las futuras cosas en crecimiento, cada una
etiquetada Narcissus nobilis o Jennifer Chang.

Si me muriera al caer de un helicóptero, entonces
este sería un poema importante. Entonces
los ex novios nadarían hasta la orilla
proclamando su conocimiento de mi bulbosa

juventud. Oh, Flor, dijo uno, ¿por qué no eres
carne? Pero yo no seré otro tímido brote.
Los tulipanes tienen su nervioso joie de vivre,
las lilas su mofa. Díscolos pétalos, basta

de interrumpirme con vuestra sosa belleza.
Los chicos están en el campo royendo los huesos
crudos de la ambición y llamándolo ardor. ¿Quién
diablos son? Este es un poema sobre la guerra.


Jennifer Chang. Dorothy Wordsworth (lunchboxpoems)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Dorothy Wordsworth

The daffodils can go fuck themselves.
I’m tired of their crowds, yellow rantings
about the spastic sun that shines and shines
and shines. How are they any different

from me? I, too, have a big messy head
on a fragile stalk. I spin with the wind.
I flower and don’t apologize. There’s nothing
funny about good weather. Oh, spring again,

the critics nod. They know the old joy,
that wakeful quotidian, the dark plot
of future growing things, each one
labeled Narcissus nobilis or Jennifer Chang.

If I died falling from a helicopter, then
this would be an important poem. Then
the ex-boyfriends would swim to shore
declaiming their knowledge of my bulbous

youth. O, Flower, one said, why aren’t you
meat? But I won’t be another bashful shank.
The tulips have their nervous joie-de-vivre,
the lilacs their taunt. Fractious petals, stop

interrupting me with your boring beauty.
All the boys are in the field gnawing raw
bones of ambition and calling it ardor. Who
the hell are they? This is a poem about war.

Cesare Pavese

Sencillez


El hombre solo —que estuvo en la cárcel— regresa a la cárcel
cada vez que muerde un pedazo de pan.
En la cárcel soñaba con las liebres que huían
sobre el suelo invernal. En la niebla de invierno
el hombre vive entre muros de calles, bebiendo
agua fría y mordiendo un pedazo de pan.

Uno cree que después renacerá la vida,
que el aliento se calmará, que volverá el invierno
con olor a vino en la cálida posada,
y el buen fuego, el establo y la comida. Uno cree,
mientras está dentro uno cree. Sale fuera una noche
y las liebres las atraparon y se las comieron al calor
los otros, alegres. Hay que mirarlos por las ventanas.

El hombre solo se atreve a entrar a tomar un vaso
cuando realmente se hiela, y contempla su vino:
El color ahumado, el sabor intenso.
Muerde el pedazo de pan, que sabía a liebre
en la cárcel, pero ahora ya no sabe a pan
ni a nada. E incluso el vino no sabe más que a niebla.

El hombre solo piensa en los campos, contento
de saberlos ya arados. En la habitación vacía
intenta cantar en voz baja. Observa
a lo largo del talud el penacho de zarzas seco
que estaba verde en agosto. Da un silbido a la perra.
Y aparece la liebre y ya no tienen frío.


Cesare Pavese. Semplicità (marcellocomitini)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Semplicità

L’uomo solo – che è stato in prigione – ritorna in prigione
ogni volta che morde in un pezzo di pane.
In prigione sognava le lepri che fuggono
sul terriccio invernale. Nella nebbia d’inverno
l’uomo vive tra muri di strade, bevendo
acqua fredda e mordendo in un pezzo di pane.

Uno crede che dopo rinasca la vita,
che il respiro si calmi, che ritorni l’inverno
con l’odore del vino nelle calda osteria,
e il buon fuoco, la stalla, e le cene. Uno crede,
fin che è dentro uno crede. Si esce fuori una sera,
e le lepri le han prese e le mangiano al caldo
gli altri, allegri. Bisogna guardali dai vetri.

L’uomo solo osa entrare per bere un bicchiere
quando proprio si gela, e contempla il suo vino :
il colore fumoso, il sapore pesante.
Morde il pezzo di pane, che sapeva di lepre
in prigione, ma adesso non sa più di pane
né di nulla. E anche il vino non sa che di nebbia.

L’uomo solo ripensa a quei campi, contento
di saperli già arati. Nella sala deserta
sottovoce si prova a cantare. Rivede
lungo l’argine il ciuffo di rovi spogliati
che in agosto fu verde. Dà un fischio alla cagna.
E compare la lepre e non hanno più freddo.

Barbara Crocker

Escucha


Quiero contarte algo. Esta mañana
brilla después de toda la lluvia incesante,
y cada lirio, rosa o peonía, abren sus bocas,
regocijándose. Quiero decir, despierta, abre los ojos,
hay un camino nevado delante, un campo de vacío,
una hoja de papel, una pantalla en blanco. Incluso
los más pequeños insectos cantan, estremeciendo
todo su cuerpo, pequeños violines de nostalgia
y deseo. Fuimos hechos para el canto. No puedo
decirte qué es la oración, pero puedo tomar el aliento
del prado en mi boca y dárselo a la verde necesidad
de las hojas. Quiero decirte que tu vida es un carbón
de antracita, un gajo de naranja en la boca, heno cortado
en las fosas nasales. El rojo canto de los cardenales
danza en tu sangre. Mira, cada mes la luna florece
en una peonía, luego se reduce a un diente de ajo,
y después vuelve a florecer.


Barbara Crocker. Listen (lunchboxpoems)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Listen

I want to tell you something. This morning
is bright after all the steady rain, and every iris,
peony, rose, opens its mouth, rejoicing. I want to say,
wake up, open your eyes, there’s a snow-covered road
ahead, a field of blankness, a sheet of paper, an empty screen.
Even the smallest insects are singing, vibrating their entire bodies,
tiny violins of longing and desire. We were made for song.
I can’t tell you what prayer is, but I can take the breath
of the meadow into my mouth, and I can release it for the leaves’
green need. I want to tell you your life is a blue coal, a slice
of orange in the mouth, cut hay in the nostrils. The cardinals’
red song dances in your blood. Look, every month the moon
blossoms into a peony, then shrinks to a sliver of garlic.
And then it blooms again.

Julie Danho O’Connell

Quiero comer bichos contigo bajo tierra


Una científica dijo en la radio que los humanos
sobrevivirán, y al principio me animé, pero
solo se refería a algunos de nosotros, los que
vivimos en túneles, comiendo grillos para sobrevivir
mientras el resto ha perecido con la hambruna,
porque las sequías fueron más largas y el mar subió
más rápido y las guerras mataron a más gente
porque todos querían lo poco que quedaba. Estaría
bien ser uno de los miles de millones de muertos,
salvo que aún sigas vivo. Bajo un edredón de plumas
o junto a la basura incendiada, quiero estar donde
tú estés. Ya sabes lo mal que se me da cavar hoyos,
cómo me enfado cuando tengo frío, cómo dos veces
me hice daño yo misma fortuitamente, y aún así
me llevarías contigo al interior de la tierra,
me darías más que mi ración justa de orugas.
Pocos creen que estemos en el verdadero final
porque la destrucción puede suceder tan lentamente
como la placa que bloquea las arterias, y solo
más tarde se siente tan cierta como tu mano
que reposa en mi cadera, los dos callados,
como rosas esperando a que lleguen las abejas.


Julie Danho O’Connell. I Want to Eat Bugs With You Underground (benningtonreview)
juliedanho.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

I Want to Eat Bugs With You Underground

The scientist on the radio said that humans
will survive, and, at first, I was buoyed,
but she meant only some of us, the ones
living in tunnels, eating crickets to survive
when the rest had died from mass starvation
after droughts lasted longer and seas rose faster
and wars killed bigger because everyone
wanted what little was left. I’d be fine
with being one of the billions dead unless
you were still alive. Under a down comforter
or by a trash fire, I want to be where
you are. You know how poorly I dig holes,
how angry I get when I’m cold, how twice
I’ve accidentally maced myself, and still
you’d take me with you down into the earth,
give me more than my fair share of caterpillar.
Few believe we’re in the middle of the end
because ruin can happen as slowly as plaque
blocking arteries, and only later feels as true
as your hand resting on my hip, both of us
quiet as roses waiting for the bees to arrive.

Richard Siken

Letanía en la que ciertas cosas están tachadas


Cada mañana el arce se va.
Cada mañana otro capítulo en el que el héroe se balancea
sobre sus pies. Cada mañana las mismas palabras grandes
y pequeñas solo deletreando deseo, solo deletreando
Estarás siempre solo y después morirás.
Así que tal vez querría darte algo más que un catálogo
de actos no-definitivos,
algo que no sea la desesperación.
Querida Tal y Tal, siento no haber ido a tu fiesta.
Querida Tal y Tal, siento haber ido a tu fiesta
y seducirte
y dejarte herida y destrozada, pobre cosita triste.
Tú quieres una historia mejor. ¿Y quién no?
Un bosque, entonces. Hermosos árboles. Y una dama que canta.
Amor sobre el agua, amor bajo el agua, amor, amor y todo eso.
Qué dama tan dulce. ¡Canta, dama, canta!
Por supuesto, ella despierta al dragón.
El amor siempre despierta al dragón y de repente
hay llamas por todas partes.
Puedo decir ya que tú crees que yo soy el dragón,
que sería como yo, pero yo no lo soy. No soy el dragón.
Y tampoco la princesa.
¿Quién soy yo? Solo soy un escritor. Escribo cosas.
Camino a través de tus sueños e invento el futuro. Cierto,
yo hundo el barco del amor, pero eso viene después. Y sí, trago
cristales, pero eso viene después. Y la parte donde te empujo
entera contra la pared y cada parte de tu cuerpo
se restriega contra los ladrillos,
calla,
estoy llegando a eso.
Durante un tiempo pensé que yo era el dragón.
Creo que ahora puedo decírtelo.
Y, por un tiempo, pensé que era la princesa,
algodón de azúcar rosa, sentada allí en mi habitación,
en la torre del castillo, joven y hermosa y enamorada
y esperándote confiada
pero la princesa se mira en su espejo y solo ve a la princesa,
mientras yo estoy aquí, arrastrándome por el barro,
respirando fuego, y siendo apuñalado hasta la muerte.
Bien, así que yo soy el dragón. Gran cosa.
Tú sigues siendo el héroe.
¡Tienes los guantes mágicos! ¡Un pez que habla! ¡Tienes
ojos como linternas! ¿Qué más quieres?
Te hago tortitas, te llevo de caza, te hablo como
si estuvieras realmente ahí.
¿Estás ahí, cariño? ¿Me conoces? ¿Está abierto este micrófono?
Déjame hacerlo bien por una vez,
para que conste, déjame hacer algo de crema y estrellas
que se convierte, ya sabes la historia, simplemente en el cielo.
Dentro de tu cabeza oyes un teléfono que suena
y cuando abres los ojos
solo un claro en el que hay ciervos. Hola ciervos.
Dentro de tu cabeza el sonido de cristales, un sonido de accidente
como los camiones que vuelcan y explotan a cámara lenta.
Hola cariño, siento todo eso.
Lo siento por los codos huesudos, lo siento porque
vivamos aquí, lo siento por la escena al pie de la escalera
y cómo lo arruiné todo al decirlo en voz alta.
Especialmente eso, pero debería haberlo sabido.
Verás, tomo las partes que recuerdo y las vuelvo a coser
para hacer una criatura que haga lo que yo diga
o me vuelva a amar.
No estoy muy seguro de por qué lo hago, pero en esta versión tú
no estás alimentándote de un hombre malo
contra un cielo negro salpicado de lucecitas.
Lo retiro.
A los vestíbulos de madera les gustan los ataúdes.
Estas condiciones desde las más bajas profundidades.
Lo retiro.
Esta es la imagen repetida del amante destruido. Tachado.
Manos torpes en un cuarto oscuro. Tachado. Hay algo
bajo las tablas del suelo.
Tachado. Y este es el tabernáculo reconstruido.
Esta es la parte en la que todos éramos felices todo el tiempo
y estábamos todos perdonados
aunque no lo merecíamos. Dentro de tu cabeza escuchas
un teléfono que suena y cuando abres los ojos te estás lavando
en el baño de un desconocido,
de pie junto a la ventana con una toalla amarilla, a solo
veinte minutos de distancia de lo más sucio que conoces.
Todas las habitaciones del castillo excepto esta, dice alguien,
y de repente oscuridad,
de repente solo oscuridad.
En la sala de estar, en el patio descuidado,
en la trasera del coche mientras van pasando las luces.
En el baño del aeropuerto, sumido en una farmacia
de luz antinatural,
mis manos se ven raras, mi cara rara, mis pies demasiado lejos.
Y el avión, el asiento de ventanilla sobre el ala con una vista
del ala y una bolsita de cacahuetes.
Llegué a la ciudad y me esperabas en la estación,
sonriendo de tal modo
que me asustó. Por el callejón, rodeando la galería,
subiendo las escaleras del edificio
hasta la pequeña habitación con los grifos averiados, tus dibujos,
todas sus cosas, miré por la ventana y dije
Esto no parece muy diferente de casa,
porque no lo era,
pero entonces reparé en el cielo negro y todas aquellas luces.
Caminamos desde la casa hasta el tren elevado.
Todos esos edificios, todo ese cristal y el brillante y hermoso
viento mecánico.
Estábamos en el vagón cuando empecé a llorar.
Tú también llorabas, sonriendo y llorando de una manera
que me puso aún más histérico. Dijiste que yo podía tener
lo que quisiera, pero yo simplemente no podía decirlo en voz alta.
En realidad, dijiste el Amor, para ti,
es más grande que el habitual amor romántico. Es como una religión.
Es aterrador. Nadie
querrá acostarse contigo.

Bien, si eres tan genial, hazlo:
aquí está el lápiz, haz que funcione…
Si la ventana está a tu derecha, estás en tu propia cama. Si la ventana
está sobre tu corazón, y está pintada y cerrada, entonces estamos
respirando agua de río.
Constrúyeme una ciudad y llámala Jerusalén. Constrúyeme otra
y llámala Jerusalén.
Hemos regresado de Jerusalén donde no encontramos
lo que buscábamos, así que hazlo, dame otra versión,
una habitación diferente, otro pasillo, la cocina repintada
una y otra vez,
otro tazón de sopa.
Toda la historia del deseo humano tarda
unos setenta minutos en ser contada. Desafortunadamente
no tenemos tanto tiempo.
Olvida al dragón,
deja el arma en la mesa, esto no tiene nada que ver con la felicidad.
Avancemos hasta el momento de la epifanía,
con luz dorada, mientras la cámara se desplaza hacia donde
está la acción,
al borde del lago y retroiluminado, y todo entra en cuadro,
bastante cerca para ver los anillos azules de mis ojos
mientras digo algo feo.
Nunca me gustó ese final tampoco. Más amor fluyendo
por el camino equivocado,
y no quiero ser de los que dicen el camino equivocado.
Pero no funciona, estos borrados, este constante
redoblamiento de los pliegues.
Había algunas partes bonitas, claro,
todo gotalimón y bolamelón, riendo en pijama de seda
y los granos de azúcar sobre
la tostada, amor amor o lo que sea, coge un número. Lo siento,
es una historia tan pésima.
Querido Perdón, ya sabes que recientemente
hemos tenido nuestras dificultades y hay muchas cosas
que quiero preguntarte.
Lo intenté una vez, escuela secundaria, almuerzo entre clases,
y luego otra vez, años más tarde, en la piscina clorada.
Sigo hablándote de ayuda. Sigo sin tener esos lujos.
Te he dicho de dónde vengo, así que ponlo todo junto.
Nos agarramos los estómagos y rodamos por el suelo…
Cuando digo esto, debería significar risa,
no veneno.
Quiero más compota de manzana. Quiero más asientos
reservados para héroes.
Querido Perdón, he guardado un plato para ti.
Deja de dar vueltas por el patio y entra.


Richard Siken. Boot Theory (Crush. pdf p. 12)
richardsiken.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Litany in Which Certain Things Are Crossed Out

Every morning the maple leaves.
Every morning another chapter where the hero shifts
from one foot to the other. Every morning the same big
and little words all spelling out desire, all spelling out
You will be alone always and then you will die.
So maybe I wanted to give you something more than a catalog
of non-definitive acts,
something other than the desperation.
Dear So-and-So, I’m sorry I couldn’t come to your party.
Dear So-and-So, I’m sorry I came to your party
and seduced you
and left you bruised and ruined, you poor sad thing.
Your want a better story. Who wouldn’t?
A forest, then. Beautiful trees. And a lady singing.
Love on the water, love underwater, love, love and so on.
What a sweet lady. Sing lady, sing! Of course, she wakes the dragon.
Love always wakes the dragon and suddenly
flames everywhere.
I can tell already you think I’m the dragon,
that would be so like me, but I’m not. I’m not the dragon.
I’m not the princess either.
Who am I? I’m just a writer. I write things down.
I walk through your dreams and invent the future. Sure,
I sink the boat of love, but that comes later. And yes, I swallow
glass, but that comes later.
And the part where I push you
flush against the wall and every part of your body rubs against the bricks,
shut up
I’m getting to it.
For a while I thought I was the dragon.
I guess I can tell you that now. And, for a while, I thought I was the princess,
cotton candy pink, sitting there in my room, in the tower of the castle,
young and beautiful and in love and waiting for you with confidence
but the princess looks into her mirror and only sees the princess,
while I’m out here, slogging through the mud, breathing fire,
and getting stabbed to death.
Okay, so I’m the dragon. Bid deal.
You still get to be the hero.
You get the magic gloves! A fish that talks! You get eyes like flashlights!
What more do you want?
I make you pancakes, I take you hunting, I talk to you as if you’re really there.
Are you there, sweetheart? Do you know me? Is this microphone live?
Let me do it right for once,
for the record, let me make a thing of cream and stars that becomes,
you know the story, simply heaven.
Inside your head you hear a phone ringing
and when you open your eyes
only a clearing with deer in it. Hello deer.
Inside your head the sound of glass,
a car crash sound as the trucks roll over and explode in slow motion.
Hello darling, sorry about that.
Sorry about the bony elbows, sorry we
lived here, sorry about the scene at the bottom of the stairwell
and how I ruined everything by saying it out loud.
Especially that, but I should have known.
You see, I take the parts that I remember and stitch them back together
to make a creature that will do what I say
or love me back.
I’m not really sure why I do it, but in this version you are not
feeding yourself to a bad man
against a black sky prickled with small lights.
I take it back.
The wooden halls likes caskets. These terms from the lower depths.
I take them back.
Here is the repeated image of the lover destroyed.
Crossed out.
Clumsy hands in a dark room. Crossed out. There is something
underneath the floorboards.
Crossed out. And here is the tabernacle
reconstructed.
Here is the part where everyone was happy all the time and we were all
forgiven,
even though we didn’t deserve it.
Inside your head you hear
a phone ringing, and when you open your eyes you’re washing up
in a stranger’s bathroom,
standing by the window in a yellow towel, only twenty minutes away
from the dirtiest thing you know.
All the rooms of the castle except this one, says someone, and suddenly
darkness,
suddenly only darkness.
In the living room, in the broken yard,
in the back of the car as the lights go by. In the airport
bathroom’s gurgle and flush, bathed in a pharmacy of
unnatural light,
my hands looking weird, my face weird, my feet too far away.
And the the airplane, the window seat over the wing with a view
of the wing and a little foil bag of peanuts.
I arrived in the city and you met me at the station,
smiling in a way
that made me frightened. Down the alley, around the arcade,
up the stairs of the building
to the little room with the broken faucets, your drawings, all your things,
I looked out the window and said
This doesn’t look that much different from home,
because it didn’t,
but then I noticed the black sky and all those lights.
We walked through the house to the elevated train.
All these buildings, all that glass and the shiny beautiful
mechanical wind.
We were inside the train car when I started to cry. You were crying too,
smiling and crying in a way that made me
even more hysterical. You said I could have anything I wanted, but I
just couldn’t say it out loud.
Actually, you said Love, for you,
is larger than the usual romantic love. It’s like a religion. It’s
terrifying. No one
will ever want to sleep with you.

Okay, if you’re so great, you do it—
here’s the pencil, make it work…
If the window is on your right, you are in your own bed. If the window
is over your heart, and it is painted shut, then we are breathing river water.
Build me a city and call it Jerusalem. Build me another and call it Jerusalem.
We have come back from Jerusalem where we found not
what we sought, so do it over, give me another version,
a different room, another hallway, the kitchen painted over and over,
another bowl of soup.
The entire history of human desire takes about seventy minutes to tell.
Unfortunately, we don’t have that kind of time.
Forget the dragon,
leave the gun on the table, this has nothing to do with happiness.
Let’s jump ahead to the moment of epiphany,
in gold light, as the camera pans to where
the action is,
lakeside and backlit, and it all falls into frame, close enough to see
the blue rings of my eyes as I say
something ugly.
I never liked that ending either. More love streaming out the wrong way,
and I don’t want to be the kind that says the wrong way.
But it doesn’t work, these erasures, this constant refolding of the pleats.
There were some nice parts, sure,
all lemondrop and mellonball, laughing in silk pajamas
and the grains of sugar
on the toast, love love or whatever, take a number. I’m sorry
it’s such a lousy story.
Dear Forgiveness, you know that recently
we have had our difficulties and there are many things I want to ask you.
I tried that one time, high school, second lunch, and then again,
years later, in the chlorinated pool.
I am still talking to you about help. I still do not have these luxuries.
I have told you where I’m coming from, so put it together.
We clutch our bellies and roll on the floor…
When I say this, it should mean laughter,
not poison.
I want more applesauce. I want more seats reserved for heroes.
Dear Forgiveness, I saved a plate for you. Quit milling around the yard and come inside.

 

Renata Correia Botelho

Rising



Hoy es el comienzo de enero
pero solo consigo escribirlo
dos meses después: ha muerto
la cantante Lhasa de Sela,
leí en la esquina de la pantalla,
así, en letra cursiva,
aún la mañana apenas había
llegado a las manos. no era
posible ver allí una sola
palabra con sentido,
‘i was caught in a storm’
y la lluvia se quebraba fría
contra los ojos.
‘hitting the ground
and breaking and breaking’,
es lo que le sucede al alma,
en estos días, cuando enero
solo se puede decir en marzo,
sin primavera.


Renata Correia Botelho. Rising (poesiavimbuscarte)
Lhasa de Sela. Rising (youtube.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Rising

Hoje é início de janeiro
mas só consigo escrevê-lo
dois meses depois: morreu
a cantora Lhasa de Sela,
li no canto do ecrã,
assim, em letra corrida,
ainda a manhã mal tinha
chegado às mãos. não era
possível ver ali uma única
palavra com sentido,
‘i was caught in a storm’
e a chuva partia-se fria
contra os olhos.
‘hitting the ground
and breaking and breaking’,
é o que acontece à alma,
em dias destes, quando janeiro
só se pode dizer em março,
sem primavera.

Lhasa de Sela. Rising

Está el tiempo raro


Strange days have found us
And through their strange hours
We linger alone
Jim Morrison

Hemos detectado
un problema desconocido:
algo está sucediendo con el tiempo…

los días se enmarañan
los unos con los otros y confunden
los calendarios, digitales

o de pared, los lunes
se cuelan delante de los domingos,
un martes ha sido visto en

la dudosa compañía de un sábado
y ya ni siquiera a los jueves
les gusta seguir estando en el medio…

sí que algo muy raro,
muy extraño, sucede con el tiempo,
las horas se enquistan en los relojes,

los minutos se exasperan
y los segundos sugieren
que la culpa debe ser de terceros,

las semanas ahora quieren
ser quincenas, las quincenas
dicen que ellas son quintetos de cuerda

y los meses, siempre flemáticos,
deslizan que este puede ser
simplemente un año sietemesino,

los biorritmos, trastabillados,
se desacompasan,
nuestros ayeres germinan…

los informáticos, desinformados,
hablan de reiniciar
todos los sistemas del universo,

interrogados, los científicos
responden que este tipo de cuestiones
requieren su tiempo,

y una abogada, sin que nadie
le pregunte, alega que en el proceso
hay un retraso de forma…

algo extraño sucede con el tiempo,
y parece que lo peor
al final, ya ves, nunca llegará.

egm.2020


 

The Doors . Strange Days

Luís Miguel Nava

El cuerpo espaciado


Se le perdía el cuerpo en el desierto,
que dentro de él gradualmente
conquistaba
un espacio cada vez mayor,
nuevos contornos, nuevas posiciones,
y le envolvía los órganos que,
aislados en la arena,
adquirían
una reverberación particular. Iba de día
en día espaciándose.
Las diversas partes
de las cuales solo por abstracción
se llegaba a la noción de un todo
comenzaban a alejarse unas de otras,
de modo que entre ellas
no tardaron en espumear las mareas
y la propia vía láctea comenzó
a abrirse camino. Su carne ejercía además
una enigmática atracción sobre
las estrellas,
que enseguida logró asimilar, exhibiéndolas,
a los ojos de quien no lo supiera,
como luminosas cicatrices cuyo resplandor,
transmutado en sangre, lentamente
se desvanecía.
Él no era más, en esas ocasiones, que una mecha,
en cuya ceniza, casi imperceptible,
era posible sin embargo detectar aún
la palpitación de las vísceras,
que la más pequeña alteración
en la dirección del viento era capaz
de poner de nuevo en marcha. Resolvió entonces
plastificarse.
Comenzó por las extremidades,
por los dedos de las manos
y por los pies,
pero al cabo de poco tiempo eran ya
los pulmones, los intestinos
y el corazón
los que cuidadosamente envolvía en celofán,
contra el cual las olas producían
un sonido horripilante.


Luís Miguel Nava. O corpo espacejado (escritas.org)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

O corpo espacejado

Perdia-se-lhe o corpo no deserto, que dentro dele aos poucos conquistava um espaço cada vez maior, novos contornos, novas posições, e lhe envolvia os órgãos que, isolados nas areias, adquiriam uma reverberação particular. Ia-se de dia para dia espacejando. As várias partes de que só por abstracção se chegava à noção de um todo começavam a afastar-se umas das outras, de forma que entre elas não tardou que espumejassem as marés e a própria via-láctea principiasse a abrir caminho. A sua carne exercia aliás uma enigmática atracção sobre as estrelas, que em breve conseguiu assimilar, exibindo-as, aos olhos de quem o não soubesse, como luminosas cicatrizes cujo brilho, transmutado em sangue, lentamente se esvaía. Ele mais não era, nessas ocasiões, do que um morrão, nas cinzas do qual, quase imperceptível, se podia no entanto detectar ainda a palpitação das vísceras, que a mais pequena alteração na direcção do vento era capaz de pôr de novo a funcionar. Resolveu então plastificar-se. Principiou pelas extremidades, pelos dedos das mãos e pelos pés, mas passado pouco tempo eram já os pulmões, os intestinos e o coração o que minuciosamente ele embrulhava em celofane, contra o qual as ondas produziam um ruído aterrador.

Purple Monkey

Tu propio apocalipsis personal


tu propio apocalipsis personal
en este confinamiento insolitario.
no tiene consecuencias,

el agua que fluye del grifo,
fría y clara.

los ancianos muriendo.
no tiene consecuencias,

la estufa de gas encendida,
el agua hirviendo.

los cuerpos que se pudren
en las calles vacías.
no tiene consecuencias,

el té, lo que queda de él,
infusionando en la taza.

los niños hambrientos.
no tiene consecuencias,

tu propio apocalipsis personal
en este confinamiento insolitario.


Purple Monkey. Your own personal apocalypse (purplemonkeysexgod69)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

your own personal apocalypse

your own personal apocalypse
in this unsolitary confinement.
is of no consequence,

the water flowing from the tap,
cold and clear.

the elders dying.
is of no consequence,

the gas stove lit,
the water boiling.

the bodies left to rot
on empty streets.
is of no consequence,

the tea, what’s left of it,
steeping in the cup.

the children starving.
is of no consequence,

your own personal apocalypse
in this unsolitary confinement.