Barbara Crocker

Escucha


Quiero contarte algo. Esta mañana
brilla después de toda la lluvia incesante,
y cada lirio, rosa o peonía, abren sus bocas,
regocijándose. Quiero decir, despierta, abre los ojos,
hay un camino nevado delante, un campo de vacío,
una hoja de papel, una pantalla en blanco. Incluso
los más pequeños insectos cantan, estremeciendo
todo su cuerpo, pequeños violines de nostalgia
y deseo. Fuimos hechos para el canto. No puedo
decirte qué es la oración, pero puedo tomar el aliento
del prado en mi boca y dárselo a la verde necesidad
de las hojas. Quiero decirte que tu vida es un carbón
de antracita, un gajo de naranja en la boca, heno cortado
en las fosas nasales. El rojo canto de los cardenales
danza en tu sangre. Mira, cada mes la luna florece
en una peonía, luego se reduce a un diente de ajo,
y después vuelve a florecer.


Barbara Crocker. Listen (lunchboxpoems)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Listen

I want to tell you something. This morning
is bright after all the steady rain, and every iris,
peony, rose, opens its mouth, rejoicing. I want to say,
wake up, open your eyes, there’s a snow-covered road
ahead, a field of blankness, a sheet of paper, an empty screen.
Even the smallest insects are singing, vibrating their entire bodies,
tiny violins of longing and desire. We were made for song.
I can’t tell you what prayer is, but I can take the breath
of the meadow into my mouth, and I can release it for the leaves’
green need. I want to tell you your life is a blue coal, a slice
of orange in the mouth, cut hay in the nostrils. The cardinals’
red song dances in your blood. Look, every month the moon
blossoms into a peony, then shrinks to a sliver of garlic.
And then it blooms again.