Darío Xohán Cabana

You Shall Overcome


Venceréis vosotros.
Pero nosotros
tenemos de nuestra parte
los robles de abril,
las espadañas, la orchilla,
la galamperna, las margaritas,
la ranita de San Antonio, la luciérnaga,
la trucha, el ciervo volante,
el jabalí y el corzo,
el alcatraz y la tórtola.

Venceréis vosotros,
pero nosotros
tenemos de nuestra parte
el Cadramón, el Pía Paxaro,
el cabo Home, la isla
de San Simón, la luz del crepúsculo,
el Castromao, el Xallas, las lagunas
innumerables de Valverde
o de Antioquía, el laberinto
de Mogor, los atrios
de Novelúa, el edículo
de San Miguel de Celanova,
el dolmen de Dombate.

Venceréis vosotros,
romperéis la infinita
cadena que nos une
a los pilares del mundo,
pero nosotros
empapamos los labios
en los mil ríos de sangre
que han fertilizado la patria,
y en nuestro partido
militan todos los muertos
que nos ponen aún
el estiércol en las botas,
el olor a sargazo en la nariz,
el estruendo de la forja en los oídos,
la tierra que ya son en las uñas,

y las heridas de hierro
o negro plomo y pólvora
en los corazones atribulados.
 


Darío Xohán Cabana. You Shall Overcome (bvg.udc.es)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

You Shall Overcome

Venceredes vós.
Pero nosoutros
temos da nosa parte
os carballos de abril,
as espadanas, a ouricela,
o pan de sapo, as beloritas,
a ra de Santo Antón, o vagalume,
a troita, a vacaloura,
o xabaril e o corzo,
o mascato e a rula.

Venceredes vós,
pero nosoutros
temos da nosa parte
o Cadramón, o Piapaxaro,
o cabo Home, a illa
de San Simón, o lusco, o fusco,
o Castromao, o Xallas, as lagoas
innumerables de Valverde,
ou de Antioquía, o labirinto
de Mogor, as encuastras
de Novelúa, o edículo
de San Miguel de Celanova,
o dolmen de Dombate.

Venceredes vós,
romperedes a infinda
cadea que nos une
coas trabes do mundo,
pero nosoutros
mergullamos a boca
nos mil ríos de sangue
que estercaron a patria,
e no noso partido
militan todos os defuntos
que nos poñen aínda
a bosta nas zocas,
o cheiro a argazo nos fuciños,
o trono da forxa nas orellas,
a terra que xa son nas unllas.
E as feridas de ferro
ou negro chumbo e pólvora
nos corazóns atribulados.



Excavaciones Gutiérrez S.L.


I’ve been a miner for a heart of gold.
N. Young

Y con caña, vino y ron me quito las penas.
R. Perelló

 
I

Quise saber,
quería ver…
tajé la roca en busca
de un corazón de corindón.

Entre los hielos opacos
y los volcanes en flor
aún hoy sigo buscando
un corazón de corindón.

Y me estoy haciendo inmortal.
Sigo y perforo en la búsqueda
de un corazón de corindón,
y aún me vuelvo inmortal.

.
II

Cavé ciudades,
excavé aldeas,
dragué las rías en busca
de un corazón de corindón.

Aquí en mi mente
la banquisa es algo fina
por eso sigo buscando
un corazón de corindón.

Y me estoy haciendo inmortal;
todavía sigo en la búsqueda
de un corazón de corindón
y ya me he vuelto inmortal.

.
III

Pero aún sigo en busca
de un corazón de corindón;
por ti seguí excavando
mientras me hacía inmortal.

Por tan glaciales razones
—rubí o zafiro en el fango—
aún hoy sigo buscando
un corazón de corindón.

Sigo excavando y buscando
un corazón de corindón;
sajo el abismo en mi búsqueda,
cada vez más inmortal.

egm.2021


A partir de Heart of Gold de Neil Young.

Neil Young. Heart of Gold

Antonio Molina. Soy minero


Wallace Stevens

Los poemas de nuestro clima



I

Agua clara en un cuenco brillante,
claveles rosados y blancos. La luz
de la habitación más como un aire níveo,
reflejando la nieve. Una nieve recién caída
al final del invierno, cuando vuelven las tardes.
Claveles rosados y blancos; uno desea
mucho más que eso. El día mismo
se simplifica: un cuenco de blanca,
fría, una fría porcelana, baja y redonda,
con nada más que los claveles en él.

 
II

Se diría incluso que esta absoluta sencillez
le despoja a uno de todos sus tormentos, oculta
un malvadamente confeccionado yo vital
y lo renueva en un mundo de blanca,
un mundo de agua clara, brillante en el borde,
y aún así uno querría más, uno necesitaría más,
más que un mundo de aromas blancos y nevados.

 
III

Permanecería allí la siempre inquieta mente,
de modo que uno quisiera huir, regresar
a lo que había estado tanto tiempo compuesto.
Lo imperfecto es nuestro paraíso.
Nótese que, en esta amargura, deleite,
pues lo imperfecto está tan vivo en nosotros,
yace en palabras defectuosas y sonidos obstinados.
 


Wallace Stevens. The Poems of Our Climate (thepoemoftheweek.blogspot.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

The Poems of Our Climate

I
Clear water in a brilliant bowl,
Pink and white carnations. The light
In the room more like a snowy air,
Reflecting snow. A newly-fallen snow
At the end of winter when afternoons return.
Pink and white carnations — one desires
So much more than that. The day itself
Is simplified: a bowl of white,
Cold, a cold porcelain, low and round,
With nothing more than the carnations there.

II
Say even that this complete simplicity
Stripped one of all one’s torments, concealed
The evilly compounded, vital I
And made it fresh in a world of white,
A world of clear water, brilliant-edged,
Still one would want more, one would need more,
More than a world of white and snowy scents.

III
There would still remain the never-resting mind,
So that one would want to escape, come back
To what had been so long composed.
The imperfect is our paradise.
Note that, in this bitterness, delight,
Since the imperfect is so hot in us,
Lies in flawed words and stubborn sounds.



Julie O’Callaghan

Poemas breves


Bolsa

Aquí tengo
una bolsa de plástico de asas,

dentro llevo algunas piezas mías,
un brazo de repuesto, venas de reserva, piel extra…

pueden venir bien
en días como hoy.

Tiempo

Hace solo un momento
que se ha acostado a mi lado
diciendo tonterías poéticas.
La alfombra está aún tibia,
el incienso de su batín
flota en el aire.

Sonido blanco

Si la lluvia
susurra
es nieve.

Delgada

Me alimento solo de tarta.
La tomo en cada comida.
Ah, y bebo zumo de mango.
Primero como un bocado de tarta
y luego lo baño con cóctel de mango.
Ese es el secreto
de por qué me mantengo
tan delgada.

De cara al oeste

Centelleantes paredes de rascacielos
que necesitan toda la ayuda que puedan obtener.
Se empapan de los colores del atardecer.

La gente deja de cocinar
o de reírse con la tele
y se vuelve ámbar, violeta y azul claro,

porque están de cara al oeste.

Acabado

Cuando vio a los gansos
reuniéndose en un lago de Wisconsin
dijo: «Vaya, el verano casi ha acabado».

¿Acabado? Todavía hace calor.
Y las tormentas de verano siguen
aporreando cada noche el tejado.

Vida en la isla

Vivo en una isla.
Pero eso no es lo peor.
El agua salpica descontrolada
las orillas
de toda esta formación geológica.
Difícilmente puedes
ir a ningún lugar
sin caerte.

El día

Cuando llegue el día
(oh, ya llega)
y el gran caballo viejo
esté demasiado agarrotado
para montarlo
su dueño
llevará una pequeña silla
al establo
y le leerá poesía,
en vez de lo otro.

Una vez en el centro comercial

me compré una preciosa falda de flores
que había estado buscando
y que sabía que sería perfecta
para cualquier ocasión.
Pero en casa
las flores parecían marchitas.

Música de tren

Esto es
lo que intentaba recordar:
el gemido de un tren
bajo el calor
aullando triste
a la gente.

Confinamiento solitario

Las llaves tintinean
en mi mano,
llego
a nuestra puerta principal,
entro
y
me encierro,
pongo la alarma
y comienza
mi Sentencia de por vida.

Al modo de Dennis O’Driscoll

Yo lo tenía todo:
una casa confortable,
un genio por esposo,
una vida feliz,
barbacoa los domingos,
un jardín con flores y senderos de grava,

hasta que un día…
 


Julie O’Callaghan. White Sound – Brief poems by Julie O’Callaghan (briefpoems.wordpress.com)
julieocallaghan.net
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Bag
I have here
a plastic bag with handles
inside I carry a few pieces of myself
a spare arm, replacement vein, extra skin
they do come in useful
on days like today.

Time
Only a moment ago
he lay beside me
saying silly poetic things.
The mat is still warm,
incense from his robe
haunts the air.

White Sound
When rain
whispers
it is snow.

Skinny
All I ever eat is cake.
I eat it at every meal.
Oh and I drink Snapple.
First I take a forkful of cake,
then I wash it down with Mango Cocktail.
That’s my secret
on how come
I’m so skinny.

Facing West
Walls of twinkling skyscrapers
need all the help they can get.
They soak up the colours of dusk.
People quit cooking
or stop laughing at the TV
and turn peach, violet and pale blue
— they are facing west.

Over
When he saw geese
gathering on a lake in Wisconsin
he said, ‘Oh no — summer’s almost over.’
Over? It was still hot.
Summer thunderstorms still pounded
nightly on the roof.

Island Life
I live on an island.
But that’s not the worst part.
Water sloshes uncontrollably
at the edges
of this entire geological formation.
You can hardly
go anyplace
without falling off.

The Day
When the day came
(oh it comes)
and the big old horse
is too stiff
to be ridden
his owner
carries a little chair
into his stable
and reads him poetry
instead.

Once When I Visited the Mall
I bought a magnificent floral-skirt
the one I had been searching for
which I knew woud be perfect
for every occasion.
But at home
the flowers seemed faded.

Train Music
this is what
I was trying to remember:
sad train moan
in the heat
howling
to the nation.

Solitary Confinement
The rattling keys
in my hand
I come
to our front door
enter
and
lock myself in
set the alarm
and commence
my Life Sentence.

After Dennis O’Driscoll
I had everything:
a cozy house
a genius husband
a happy life
a Sunday roast
a flower garden with gravel paths
and then one day…