Playa hoy

Las olas mezclan
arena y conchas
con pedazos de plástico.

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ēgm. 2020

Sobre un haiku de Matsuo Bashō que, en Oku no hosomichi, escribió

波の間や 小貝にまじる 萩の塵
(Nami no ma ya  Ogai ni majiru  Hagi no chiri)

traducido por O. Paz y E. Hayashiya, en 1957 (Sendas de Oku) como

La ola se retira:
tréboles en pedazos,
conchas rojas, despojos.

y por A. Cabezas en 1993 (Senda hacia tierras hondas) así

Pausa entre olas.
Mezcladas con las conchas
hay lespedezas.

aclarando en el Glosario de neologismos que lespedeza es, en japonés hagi (Lespedeza bicolor), un arbusto de florecillas rojas y rosadas.
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Fusquividencia

Cuando joven,
pollo inmaturo,
veía
lo que los demás
no veían
ni imaginaban:
no un don
ni una maldición,
era
el trozo de tarta
que me ha tocado morder;

ahora,
raposo rancio,

lo que los otros
no pueden
saber ni suponer:
ningún don
ni maldición,
es
el cacho de hueso
que me ha tocado roer.

Nadie ha visto tanto
como el que jamás quiso ver.

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ēgm. 2020

Mia Couto

El espejo


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Ese que en mí envejece
se asomó al espejo
intentando demostrar que soy yo.

Los otros de mí,
fingiendo desconocer la imagen,
me dejaron solo, perplejo,
con mi súbito reflejo.

La edad es esto: el peso de la luz
con que nos vemos.
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Mia Couto. O espelho
miacouto.org
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

O espelho

Esse que em mim envelhece
assomou ao espelho
a tentar mostrar que sou eu.

Os outros de mim,
fingindo desconhecer a imagem,
deixaram-me a sós, perplexo,
com meu súbito reflexo.

A idade é isto: o peso da luz
com que nos vemos.


Tornillería

Puesto que el apocalipsis requiere
una planificación rigurosa
te invito a
los helechos de luz,
como una respuesta irrefutable
—el tonto mira—,
si mañana no estuviéramos muertos
te invito, vida mía,
a un spritz en el paseo marítimo,
la tornillería
no se puede controlar,
donde haya una ley, halla la trampa,
no se puede comprobar,
pensé en ti,
girándula giróvaga,
pero no en mí,
así
es y siempre ha sido,
hablamos de supervivencia,
no de conseguir un mundo más bello,
más justo y más humano,
¿humano?
probablemente el ser humano
—los paleo-psicólogos dirán—
mentía ya antes
de comenzar a hablar,
esto es,
los primitivos homininos ya
mentían,
con gestos, señas, ademanes,
para alcanzar
sus pequeños objetivos vitales
habituales,
comer, placer, poder,
así
es y desde siempre ha sido,
desde que la primera garra
pudo aferrar con fuerza un palo,
sin comprobantes
ni colorantes,
luego el mecánico engaña al taxista
—tornillos—, el taxista al abogado,
el abogado al dentista
y el dentista al mecánico,
y a todos engaña el político
—y, a los que se dejan, el sacerdote—,
y todos engañan al fisco,
que debiéramos ser todos,
y todas
y todos engañan a todos,
y todas,
así
es y seguirá siendo
así
hasta que la marejada de plásticos,
de metales pesados
e inacción e indiferencia
—el tonto mira—
por fin nos devuelva,
así,
desengañados,
a las huecas tinieblas para siempre,
desenlazados
átomos de carbono, entre
helechos de luz y aire
ofrécete a la Virgen de Ipanema
moça do corpo dourado—,
corre,
perrita, córrete,
que los últimos serán los postreros,
¿ves?
¿no ves? ¿qué ves, si ves?
¿no encuentras?
nada es como tú crees,
nada es como lo ves,
¿es?
mi linda cabecita de chorlito,
¿no es? ¿qué es,
si es?
mentiras como puños,
verdades como truños
flotando en la marea alta
junto a los plásticos decolorados,
dudo ergo existo,
la blondette
et le neodeconceptualisme,
y mientras
buscas a ver si te encuentras,
lees el periódico
de ayer como si fuera el de mañana,
evaluando
el tamaño del aire
y la luz en los helechos,
todos los tornillos sin tuerca,
todas las tuercas sin tornillo,
girando y transmutando intrascendencias,
imbécil,
los tontos son los únicos
—él solo mira—
que lo saben, ellos
se saben tontos y lo aceptan,
pero todos los demás,
las cretinas, los idiotas,
las memas,
los gilipollas, las estúpidas,
los neodesconceptualistas,
siempre ignorarán que lo son,
y así
es como esta mierda
se va decididamente a la mierda,
en casa, a solas,
a veces oyes voces en la noche,
pero solo es —tranqui—
la tele de los vecinos.
series
de retroficción,
deshechos de luz,
en las que las gentes se aman
y se matan, pero
apenas comen, no defecan
ni orinan,
ni se preocupan
de su propia sobrevivencia
ni la de su tierra
—su Tierra—, como
si las más simples funciones vitales
habituales
humanas no existieran,
como un chorlito sin cabeza,
ay, así,
giróvaga girándula,
pensé en ti —oxidados
tornillos—, atibórrate
de crema de aguardiente, vida mía,
aquí no saben
ni preparar un campari con soda,
ni quieren,
deshechos del aire,
en otro canal los extraterrestres
están invadiendo la Tierra,
hora era,
ira,
te diré exactamente cómo
—entre plásticos,
monóxidos, deshielo y lluvia ácida—
se nos devorará el apocalipsis:

mientras
el cosmos gira
y el mundo expira,
el tonto mira.

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ēgm. 2020