Ana Luísa Amaral

En Creta, con el Dinosaurio


Nunca estuve allí,
pero me gustaba.

También sentarme a la mesa de café
despreocupada (la mesa y yo)
y tener frente a mí
al dinosaurio.

Pata trazada sobre la roca,
aquella en la que Teseo
no descubrió la entrada a una caverna.
Conversaríamos los dos, yo
en la silla, él
altamente herbívoro y escamoso,
ojo suave y muy social.

¡Después, el hilo!

Que Ariadna traería, no muy solemne
y debajo del brazo.
Un hilo de seda o plomo o acero.
Y el dinosaurio,
muy poco habituado (aun así)
a un tiempo tan nuestro,
preguntaría para qué era.

«Para guiar a Teseo», sería
la respuesta de Ariadna. Y después,
guiñando un ojo, más suave aún
que el del monstruo escamado:
«O para confundirlo»

Cabe señalar en este punto que
Teseo, entretenido en el palacio
estudiando laberintos con el Rey,
lo ignoraba todo.

En la roca, llena de suaves algas
de terciopelo,
abría el dinosaurio en gesto amplio
las patas delanteras, aprobando
la idea.

Estábamos bien, los tres,
sorbiendo con calma el café
servido por un meteco —muy aromático—.
Mientras, en el palacio, el laberinto crecía
y Teseo, ansioso de complacer al Rey,
quemaba, de frenético, nobles pestañas
griegas.

En el aire minoico se olía
el perfume de las naranjas,
y, entre varios cafés y tragos de retsina,
el dinosaurio masticaba tranquilo
cuatro kilos (a la vez) de
ciruelas pasas y dulces
mandarinas,

narrando la insigne paz
que había seguido al caos:
ignoraba si estrellas en cósmico viaje
de lluvia de brillantes,
si glaciar horrendo
reajustando el ritmo de la Tierra,
si solo su tamaño —inmenso
e inhumano—
dando lugar al mito.

En laberinto
de muchos millones de años
había llegado a allí. Sin saber cómo.
«Es igual que el hilo que yo traigo
aquí, para Teseo», Ariadna
diría, «El de acero, seda o plomo,
que conduce o confunde, conforme
a la ocasión».

—¡A traición!

Se desviaría Ariadna, entonces,
hablando de Teseo: de la traición que,
juzgaba ella,
lo llevaría a abandonarla en Naxos
y del compás incierto de lo que había sido
anterior a la traición.
Poseidón en las aguas relucía,
el destino de Minos y Cnosos
aún por marcar;
solo el monstruo sabía cuanto dioses y hombres,
comunes en odiar.

Sabía, pero callaba. Qué silencio:
la mayor virtud
de un saurio que se precie.
Y la conversación sería tan tranquila, tan amena,
que olvidaba Ariadna las desviaciones
del mito,
uniéndose a la retsina.

«Un brindis», propondría el dinosaurio,
en gesto social.
«Un brindis», repetíamos nosotras (la princesa
y yo).

Y el hilo de fino encaje volaría,
cual pájaro prehistórico,
hasta el mar Egeo.

Pata cubriendo la boca de flecos
inocentes,
se escarbaría entonces los dientes el Dinosaurio…

(Y del palacio salía ya Teseo.
Mapa y espada en mano.
Pero sin el hilo).
 


Ana Luísa Amaral. Em Creta, com o Dinossauro (blogspot.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Em Creta, com o Dinossauro

Nunca lá estive,
mas gostava.

Também de me sentar a mesa de café
descontraída (mesa e eu)
e ter à minha frente
o dinossauro.

Pata traçada sobre a rocha,
aquela onde Teseu
não descobrira entrada de caverna.
Conversaríamos os dois, eu
na cadeira, ele
altamente herbívoro e escamoso,
olho macio e muito social.

Depois, o fio!

Que Ariadne traria, pouco solene
e debaixo do braço.
Um fio de seda ou prumo ou aço.
E o dinossauro,
de pouco habituado (ainda assim)
a um tempo tão nosso,
perguntaria para que era aquilo.

“Para guiar Teseu”, era
a resposta de Ariadne. E depois,
piscando o olho, ainda mais macio
que o do monstro escamado,
“Ou para o confundir”

Convirá referir neste momento
que Teseu: entretido no palácio
a estudar labirintos com o rei,
ignorante de tudo.

Na rocha, cheia de algas macias
de veludo,
abriria o dinossauro em gesto largo
as patas dianteiras, aprovando
a ideia.

Estávamos bem, os três,
beberricando calmos o café
servido por meteco — bem cheiroso.
Enquanto no palácio, o labirinto inchava
e Teseu, ansioso por agradar ao Rei,
queimava, de frenético, nobres pestanas
gregas.

No ar minóico, rescendia
o perfume a laranjas,
e, entre vários cafés e golos de retsina,
o dinossauro mastigava calmo
quatro quilos (à vez) de
ameixas secas e doces
tangerinas,

narrando a nobre paz
que se seguira ao caos:
não sabia se estrelas em cósmica viagem
de chuva de brilhantes,
se glaciar medonho
reconcertando o ritmo da Terra,
se só o seu tamanho — imenso
e desumano —
a dar lugar ao mito.

Em labirinto
de muitos milhões de anos,
tinha chegado ali. Sem saber como.
“É como o fio que eu trago
aqui, para Teseu”, Ariadne
diria, “O de aço, seda, ou prumo,
que conduz ou confunde, conforme
ocasião.”

— A traição!

Derivaria Ariadne, então,
falando de Teseu: da traição que,
julgava ela,
o levaria a abandoná-la em Naxos
e do compasso incerto do que fora
anterior à traição.
Poseidon pelas águas reluzia,
o destino de Minos e de Cnossos
ainda por marcar;
só o monstro sabia como deuses e homens:
comuns a odiar.

Sabia, mas calava. Que silêncio:
a virtude maior
de sáurio que se preza.
E a conversa seria tão calma, tão amena,
que esquecia Ariadne derivações
de mito,
juntando-se à retsina.

“Um brinde”, proporia o dinossauro,
em gesto social.
“Um brinde”, repetiríamos nós (princesa
e eu).

E o fio de renda fina voaria
qual pássaro pré-histórico,
até ao mar Egeu.

Pata a tapar a boca de franjas
inocentes,
palitaria então o Dinossauro os dentes…

(E do palácio já saiu Teseu.
Mapa e espada na mão.
Mas sem o fio.)



Ana Luísa Amaral

Oda a la diferencia


Felizmente.
Todos somos diferentes. Tenemos todos
nuestro espacio propio de cosillas
propias, como narices y manías,
bocas, sueños, ojos que ven cielos
en daltonismos propios. Felizmente.
Si no el mundo sería una enorme pompa
de jabón con todos nosotros allí dentro
burbujeando, todos iguales en soplo:
pequeñas erupciones de cráteres iguales.
Así pues y felizmente todos somos
diferentes. Si no la terapia
de grupo sería un éxito y lo que es cierto
es que somos más felices explorando
en solitario nuestro propio espacio
de manías, de traumas, de uñas de los pies
infravaloradas por nuestra cultura
(que allá en Oriente el pie es algo serio,
motivo sensual y exploratorio).
Empieza así: el mundo di-
vidido por ritmos atávicos
—y otras cosas nimias como guerras
o hambrunas (Nótese: la criatura
es escéptica y tiene un gusto pésimo,
pero véanse otros textos que redimen
en serio lo que dice aquí. Cfr. p. ej.
lo que se quiera, pero dejen que la criatura
se dé un capricho por si pensase —pobrecita—
incómoda y ruidosa). Prueba evidente
de que somos diferentes, felizmente.
Empieza así: en el mundo divi-
dido; y continúa en razas y
raíces. Nosotros somos portugueses,
tan felices, con tanta historia detrás
y tantos hechos, tantas cosillas propias
para el deleite: el mar que nos engendró,
y todo lo demás, son pompas pequeñitas
de jabón atestiguando la diferencia
con nuestro hermano de al lado, ese infeliz
lleno de represiones de tradiciones y lenguas,
paella y calamares. Tiene boca como
nosotros: no canta el fado. Tiene piernas como
nosotros: no baila el vira. Se contenta
—pobrecito— con flamencos llorados
y palmas doloridas. Todos somos
diferentes, felizmente (Nótese:
[si su paciencia todavía no
ha huido despavorida —es sin de,
pero ella insiste en respetar
el ritmo—]: esto que la criatura
repite y reafirma, de vez en cuando,
no debe ser tomado a la ligera
como señal senil [¡ha aliterado!],
sino como tentativa suicida
de ofrecer unidad a lo que no la tiene,
moralizar el texto poco a poco,
darle una idea igual, ser un lema
formal que contrarreste la prueba
evidente esa. Que de diferencias
estamos todos llenos y esto
pretendía ser una oda y no lo ha sido).
Felizmente.
 


Ana Luísa Amaral. Ode à diferença (blogspot.com)
La portuguesa Ana Luísa Amaral gana el XXX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (elcultural.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Ode à diferença

Felizmente.
Somos todos diferentes. Temos todos
o nosso espaço próprio de coisinhas
próprias, como narizes e manias,
bocas, sonhos, olhos que vêem céus
em daltonismos próprios. Felizmente.
Se não o mundo era uma bola enorme
de sabão e nós todos lá dentro
a borbulhar, todos iguais em sopro:
pequenas explosões de crateras iguais.
Assim e felizmente somos todos
diferentes. Se não a terapia
em grupo era um sucesso e o que é certo
é sermos mais felizes a explorar
solitários o nosso próprio espaço
de manias, de traumas, de unhas dos pés
invaloradas pela nossa cultura
(que lá no Oriente o pé é o caso sério,
motivo sensual e explorativo).
Começa por aí: o mundo di-
vidido por atávicos ritmos
— e outras coisas somenos como guerras
ou fomes (Note Bem: a criatura
é céptica e tem um gosto péssimo,
mas veja-se outros textos que redimem
em sério o que aqui diz. Cf. por ex.
o que quiser, mas deixe a criatura
regalar-se por se pensar — coitada —
incómoda e sonora). Prova evidente
de que somos diferentes, felizmente.
Começa por aí: no mundo divi-
dido — e continua em raças e
raízes. Nós somos portugueses,
tão felizes, com tanta história atrás
e tantos feitos, tantas coisinhas próprias
de delícia: o mar que nos gerou,
e o resto tudo, são bolas pequeninas
de sabão a atestar da diferença
do nosso irmão do lado, esse infeliz
cheio de recalques de tradições e línguas,
paella e calamares. Tem boca como
nós: não canta o fado. Tem pernas como
nós: não dança o vira. Contenta-se
— coitado — com flamencos chorados
e falanges doridas. Somos todos
diferentes, felizmente (Note Bem:
[se a sua paciência ainda não
fugiu despavorida — é sem dê,
mas ela insiste em respeitar
o ritmo —]: isto que a criatura
repete e reafirma, quando em quando,
não deve ser tomado em ligeireza
como sinal senil [aliterou!],
mas como tentativa suicida
de oferecer unidade ao que o não tem,
moralizar o texto a pouco e pouco,
dar-lhe uma ideia igual, ser um mote
formal a contrabalançar a tal
prova evidente. Que de diferenças
estamos todos cheios e isto
pretendia-se uma ode e não foi).
Felizmente.



Louise Driscoll

Tesoro


¿Qué recordaré y qué olvidaré?
    ¿Manzanos en flor o viento al romper el día?
Canté una canción que nadie escuchó… ¡y seguiré cantando
    más allá de las altas estrellas y a través de la Vía Láctea!

Uno dijo que me amaba y otro no dijo ni una palabra;
    tú caminaste a mi lado ¡y nunca me oíste cantar!
Esperé en la oscuridad como un pájaro incubando
    y la muerte llegó como un amante con un anillo de oro.
 


Louise Driscoll. Treasure (bartleby.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Treasure

What will I remember and what will I forget?
Apple trees in blossom or wind at break of day?
I sang a song that no one heard—I shall be singing yet,
Out beyond the high stars and through the Milky Way!

One said he loved me and one said not a word,
You walked beside me and never heard me sing!
I waited in the darkness like a brooding bird,
And death came like a lover with a golden ring.



Mary Oliver

Me preocupé


Me preocupé tanto. ¿Crecería el jardín, fluirían los ríos
en la dirección correcta, giraría la Tierra
como debe hacerlo, y, si no, cómo
lo corregiría?

¿Acertaba o me equivocaba, me perdonarán,
puedo hacerlo mejor?

¿Conseguiré alguna vez cantar? Incluso los gorriones
pueden hacerlo, pero yo, en fin,
no tengo esperanza.

¿Estoy perdiendo vista o solo me lo imagino?
¿Sufriré reumatismo,
tétanos, demencia?

Al final vi que preocuparse no servía de nada.
Y lo dejé. Tomé mi viejo cuerpo
y salí a la mañana,
y canté.
 


Mary Oliver. I worried (apoemaday.tumblr)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

I worried

I worried a lot. Will the garden grow, will the rivers
flow in the right direction, will the earth turn
as it was taught, and if not how shall
I correct it?

Was I right, was I wrong, will I be forgiven,
can I do better?

Will I ever be able to sing, even the sparrows
can do it and I am, well,
hopeless.

Is my eyesight fading or am I just imagining it,
am I going to get rheumatism,
lockjaw, dementia?

Finally I saw that worrying had come to nothing.
And gave it up. And took my old body
and went out into the morning,
and sang.



Aires orillas guijarros /2


8

Como un asceta beodo
sigues clamando la causa del todo
y que démones de olvidados evos
traigan algo de integración,

un mito, un dogma, una teoría,
es casi irónico, ciencia y magia
conducen a este mismo abismo,
y tú sigues regando un rosal seco,

los cambios de paradigma forzados
por las crisis biológicas, sociales
y psicológicas de 2020
son otro tipo de causalidad,

y recuerda que si no lo recuerdas
será algo que jamás sucedió.


9

Que no te asombren estos historiógrafos
que cuentan la historia al revés,
haciendo de la causa efecto
y del efecto, revés,

después de todo, ya ves,
no sabes cómo te has vuelto tan cínico,
ni cómo has podido alcanzar
la edad que no aparentas tener,

tal vez, ya ves, todo va de través
y, sin desconfiar de nadie,
de nadie te debes fiar, y pues,
como dijo la puta en su chaise longue,

llegados al fin de la historia,
que no te cuelen la historia al través.


10

Inhala en mayo, exhala en abril,
este mes tan vil,
sobrevive al futuro y sus barrancos,
titánicas fuerzas tectónicas

poderosamente te atraen
hacia la infinitud del pasado,
densa la muerte, diluida la vida,
esto es cierto ahora, o casi,

todas las creencias y religiones
conducen a un mismo abismo de autismo,
pero aunque sea tan tarde aquí
es temprano en algún lugar del mundo,

así pues, corazón, dona tu alma
a la ciencia y tu polvo al infinito.


11

Obvio, al frente, el mar
de sal, tempestades y naufragios,
bikinis y el romance adolescente,
con su monótono rumor,

detrás, oculto, el mirlo
que trina con vehemencia entre los pinos,
ávido de una nueva cópula,
el salmo inmenso de su sed,

en medio de ambos, tú,
quedo y mudo sobre la roca,
espiando el horizonte neblinoso,
entre la playa y el pinar,

cansado de escuchar durante siglos
la misma cosmogónica canción.


12

En el ahora eres otro,
un algo indefinido que cambia
de estructura, ahora,
en el desplazamiento al rojo,

bajo la arrugada costra se ocultan
los gestos desorientados,
una válvula mal cicatrizada,
propósitos de nueva efervescencia,

y ahora es tarde o temprano,
según cómo te guste ver las cosas,
o no otro sino el mismo
oyendo la canción que canta otro,

o ahora es demasiado ahora
y pronto no serás más que algo menos.


13

En el club de los poetas no-muertos
la bebida es gratis hasta
que te caigas del taburete al suelo
y lamas tus propios vómitos,

en el club de los poetas-espectros
puedes ver cómo se roen sus flacos
huesos despojos yonquis y piltrafas
desequilibradas y alcohólicas

y las putas comen sesos humanos
descongelados mientras la sangre
de sus últimos clientes
les chorrea aún por entre los pechos,

en el club de los poetas no-muertos
nadie ha leído los versos de nadie.


14

Quizá lo que ves o oyes, o haces
o dices, es sinceramente falso,
la verdad es que tal vez la verdad
sea el sueño real de la mentira,

aunque acaso ella no fue raptada
por los jinetes del bronce,
tal vez se la llevó el salobre viento
que sube al atardecer de las algas,

o bien cuanto haces o dices, oyes
o ves, es solo espuriamente cierto
y es verdad que la mentira
es el color mendaz de la verdad,

mastica infatigable tu estulticia,
escupe las escorias de tu amor.

egm.2021



Douglas Robert Turek

Física


Debajo de cada objeto, moléculas,
debajo de cada molécula, átomos,
debajo de cada átomo, partículas,
debajo de cada partícula, quarks,
debajo de cada quark, cuerdas,
debajo de cada cuerda, plumas,
debajo de cada pluma, recintos,
en cada recinto varias personas jugando a las cartas,
una de las cuales de pronto mira hacia arriba y pregunta:
«¿Qué quieres?»
 


Douglas Robert Turek. Physics (seltzerlizard.tumblr.com)
Seltzerlizard
In memoriam
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Physics

Under each thing, molecules
Under each molecule, atoms
Under each atom, particles
Under each particle, quarks
Under each quark, strings
Under each string, feathers
Under each feather, boxes
Under each box, a grup of people playing cards,
One of whom looks up sharply and asks,
“What do you want?”



Fernando Pessoa

De joven a mí mismo me decía


De joven a mí mismo me decía:
¡Cómo pasan los días, día a día,
y nada he conseguido ni intentado!
Viejo, ahora digo, igualmente hastiado:
¡Cómo, día a día, los días van:
sin logros ni intenciones pasarán!
Y así, naturalmente, envejecido
diré, con igual voz e igual sentido:
Un día llegará el día en el que
ya nada más diré.
Nada dirá quien nada es ni fue.
 


Fernando Pessoa. Quando era jovem, eu a mim dizia (arquivopessoa.net)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Quando era jovem, eu a mim dizia

Quando era jovem, eu a mim dizia:
Como passam os dias, dia a dia,
E nada conseguido ou intentado!
Mais velho, digo, com igual enfado:
Como, dia após dia, os dias vão,
Sem nada feito e nada na intenção!
Assim, naturalmente, envelhecido,
Direi, e com igual voz e sentido:
Um dia virá o dia em que já não
Direi mais nada.
Quem nada foi nem é não dirá nada.



Arte para adultos (Sin título)


𝕋res de un par perfecto, o menos,
fauno con lanza, salaces ninfas
en los bosques de otoño, una inscripción
alfαbética en un fragmento de jarra,
el pigmento mineral y la mina,

esta conversación según mi amante,
doncella de primavera, a la venta
el viernes 16 de abril a las 12 p.m.,
desnudo genuflexo con azaleas,
la realidad de la realeza reäl,

grabado sobre metal, el enésimo
nacimiento de venus, torre
contra cielos llenos de maravillas,
un tanga burdeos vía burdeos, dos
azúleos y dos amaríllidos en progresión,

dalias, tres, blancas, ἥβη,
diosa de la inconsciencia, escanciadora
del calimocho de los dioses, la arquitectura
y el diseño especulativos, la parte del arte
que no puedes llevarte

contigo, medio: acrílico sobre lienzo,
flores de endrino durante abril, el viejo
fantasma dorado del río, hiedra
venenosa filtrada desde las estrellas,
desciende a través de la azulosa bruma,

sálvate a ti mism∞, dispersión
y pigmiento seco bajo tablero de fibra,
sin título, hacia 2021,
eros brincando com a caveira de afrodite,
dibujo a la aguada, 70 × 50 cm,

al margen de la corriente dominante
en la ⌈vanguardia⌋ contemporánea,
preciso cálculo de bienales,
ragazɀa in azɀurro, pastel, óleo
y pan de plata sobre pergamino,

weekendvibes, metesaca en 大阪市,
litografía, 19 ¾  ⁄  26 ½
pulgadas, tras el amør un sinsentido
ansioso, encaje y cinta de mœbius,
una materia claroscura, cinco

planchas policirculares de latón,
medio: impresión cromogénica,
personaje entre sombras, carboncillo
sobre papel japonés, donación anónima,
chris†us triumphans, proceso de pintura

mediante photoshop®, de una edición
de seis con dos pruebas de artista,
tan ꭙinᵷ ona versus irina fuкalot, 〈china
o rusa〉, fabulosa función del mayordomo
negro, aprendiendo a nadar de nuevo,

a/guarda tu distancia, toma la po❨si❩ción,
tutoriales en ©patreon, obsoleto objeto
verdoso, ¿escultura?, trozos
de contrachapado y recortes de cartón
unidos por ranuras, lengüetas y clavijas

en su base oblonga, imitación de madera
predominantemente verdeazul
cabe algunas rocas rotas rojas y rosas,
varias piezas de color amarillo oscuro y, claro,
una pieza triangular coronando el cúmulo,

tres líneas horizoncales en el centro,
finales de la década de 1990, nu couché
sur un tapis, nus couchent sur un tapis,
a new work in progress for an upcoming show,
noche chillona, MCMXCVII,

cajas de refrescos de listones aserradas
y linóleo sobre señales de tráfico
retrorreflectantes en resina de poliéster,
carta cartel cartilla cartón cartulina,
pensamiento ríspido y adaptabilidad,

ante paisajes calamitosos, luz matinal
entre vello púbico pelirrojo, la clase
de su aclamada obra tetradimensional,
segmentos de lona natural y arpillera
son estirados tensamente y unidos

con alambre a una armadura y un marco
soldado, exposiciones inmersivas y
eꭙpectáculos de gran formato, your art
is crazy fucking good, desde artistas
que hacen piezas|pizzas, on sale now,

medio: filamentos de plástico
y herrajes metálicos para colgar,
portrait à contre-nuit, que ninguna
coma [,] devalúe tu trabajo,
otra conversación sin mi arnante, hasta

niñitas de menta, j’aime le pop surreal,
tras collages y malas impresiones,
i love lowbrow ⧼und pfefferminze⧽,
para más información y compras
visite, una novia eslovaca, obsolete‽

mariposas autopropulsivas, escena 
de ardør, transparencia so capa de firmes
formas eróticas, circa 1960, el arte
contemporáneo está obsoleto, estimado:
us$45,000-65,000,

la muestra grupal presenta a distintos
artistas, kardinal mit nonne, ab/sorbe
el batido de ™mixmedia,
cuadro abstracto multicolor con pinceladas
arremolinadas, vámonos de aquí.

egm.2021



Anna Świrszczyńska (Anna Swir)

Poemas breves


Sandalias playeras

He nadado lejos de mí misma.
No me llames;
nada tú también lejos de ti.

Nadaremos lejos, dejando en la orilla
nuestros cuerpos
como un par de sandalias playeras.

Amor con mochilas

Dos mochilas,
dos cabezas grises.
Y los caminos del mundo entero
para vagabundear.

Un doble éxtasis

Porque no existe el yo,
y porque siento
todo lo mucho que no existe el yo.

Protesto

Morir
es el más difícil
de todos los trabajos.

Los viejos y los enfermos
deberían estar exentos de ello.

Ansiedad

Construyes entre los árboles
un nido para nuestro amor,
pero mira las flores
que has aplastado.

Estoy llena de amor

Estoy llena de amor
como un gran árbol lleno de viento,
como una esponja llena de océano,
como una larga vida llena de dolor,
como el tiempo está lleno de muerte.

Yo no puedo

Te envidio
pues tú puedes dejarme
en cualquier momento.

Yo no puedo
dejarme a mí misma.

Ellos me salvaron

Veinticuatro horas
me estuve muriendo de fiebre.

Veinticuatro horas
mi madre arrodillada
rezando junto a mi cama.

Veinticuatro horas
mi padre tumbado boca abajo
en el suelo.

Ellos me salvaron.

Amantes tristes

Como un ojo y un párpado
unidos por una lágrima.

Cuatro piernas muy gordas

Estoy alegre, como si fuera
muy gorda.
Como si tuviera cuatro piernas
muy gordas. Como si hubiera saltado muy alto
con mis cuatro piernas muy gordas.
Como si ladrara
muy fuerte y alegremente
con esas cuatro piernas muy gordas.
Así de alegre estoy yo.

Hay una luz en mí

Tanto si es de día como de noche
siempre llevo una luz
en mi interior.
En medio del ruido y la confusión
llevo silencio.
Llevo siempre luz y silencio.

No estaría bien

Cuando estoy sola
me da miedo volverme
demasiado rápido.

Lo que hay a mi espalda
podría, simplemente, no estar listo
para adoptar una forma apropiada
a los ojos humanos.

Y eso no estaría bien.

Ella no recuerda

Ella fue una madrastra malvada.
En su vejez se está muriendo lentamente
en una casucha vacía.

Se estremece
como un manojo de papel quemado.
Ella no recuerda que era malvada.
Pero sabe
que siente frío.

El amor más grande

Ella tiene sesenta años. Está viviendo
el amor más grande de su vida.

Ella camina del brazo de su amado,
el cabello ondeando al viento.
Su amado le dice:
«Tu pelo es como las perlas».

Sus hijos dicen:
«Vieja tonta».

Cosa indescriptible

Del dolor nace el poder;
del poder nace el dolor.

Dos palabras para una
cosa
indescriptible.

A lo que más importa

Si pudiera cerrar
los ojos, oídos, piernas, manos
y caminar dentro de mí
durante mil años
quizá pudiera alcanzar
—no sé su nombre—
lo que más importa.

Dos patatas

Yo llevaba dos patatas;
una mujer se me acercó.

Quería comprar las dos patatas,
ella tenía hijos.

No le di las dos patatas,
escondí las dos patatas.

Yo tenía una madre.

Hombre y ciempiés

Sobreviviré.

Encontraré el sótano más profundo,
me encerraré dentro, no dejaré entrar a nadie,
cavaré un hoyo en el suelo,
roeré los ladrillos,
me esconderé en la pared, me meteré en la pared
como un ciempiés.

Todos morirán, pero yo
sobreviviré.

Que cuenten los cadáveres

Quienes dieron la primera orden de combate
que cuenten ahora nuestros cadáveres.

Que recorran las calles
que ya no están allí,
que recorran las ciudades
que ya no están allí;
que cuenten durante semanas y meses,
que cuenten nuestros cadáveres
hasta la muerte.

Tú moriste

Tú realmente moriste en mí, no cuando
otro me dio alegría;
tú moriste en mí
cuando otro me causó dolor.
 


Anna Świrszczyńska. Brief poems (briefpoems.wordpress.com)
Versión de Enrique Gutiérrez Miranda a partir de las traducciones del polaco al inglés de Czeslaw Milosz, Leonard Nathan, Piotr Florczyk, Margaret Marshment y Grazyua Baran

Beach Sandals
I swam away from myself.
Do not call me.
Swim away from yourself, too.
We will swim away, leaving our bodies
on the shore
like a pair of beach sandals.

Love with Rucksacks
Two rucksacks,
two grey heads.
And the roads of all the world
for wandering.

A Double Rapture
Because there is no me
and because I feel
how much there is no me.

I Protest
Dying
is the hardest
work of all.
The old and sick
should be exempt from it.

Anxiety
You make among the trees
a nest for our love.
But look at the flowers
you’ve crushed.

I Am Filled with Love
I am filled with love
as a great tree with the wind,
as a sponge with the ocean,
as a great life with suffering,
as time with death.

I Cannot
I envy you. Every moment
You can leave me.
I cannot
leave myself.

They Saved Me
Twenty-four hours
I was dying of fever.
Twenty-four hours
mother knelt
and prayed by my bed.
Twenty-four hours
father lay, face down
on the floor.
They saved me.

Sad Lovers
Like an eye and an eyelid
united by a tear.

Four Very Fat Legs
I am jolly as if I were
very fat.
As if I had four
very fat legs. As if I jumped very high
on my four very fat legs.
As if I barked
cheerfully and very loudly
with those four very fat legs.
That’s how jolly I am today.

There Is a Light in Me
Whether in daytime or in nighttime
I always carry inside
a light.
In the middle of noise and turmoil
I carry silence.
Always I carry light and silence.

That Would Not Be Good
When I am alone
I am afraid to turn
too quickly.
What is behind my back
may not, after all, be ready
to take a shape suitable
for human eyes.
And that would not be good.

She Does Not Remember
She was an evil stepmother.
In her old age she is slowly dying
in an empty hovel.
She shudders
like a clutch of burnt paper.
She does not remember that she was evil.
But she knows
that she feels cold.

The Greatest Love
She is sixty. She lives
the greatest love of her life.
She walks arm-in-arm with her dear one,
her hair streams in the wind.
Her dear one says:
“You have hair like pearls.”
Her children say:
“Old fool.”

Thing Indescribable
Out of suffering, power is born.
Out of power, suffering is born.
Two words for one
indescribable
thing.

To That Which Is Most Important
Were I able to shut
My eyes, ears, legs, hands
And walk into myself
For a thousand years,
Perhaps I would reach
—I do not know its name—
what matters most.

Two Potatoes
I carried two potatoes
A woman came up to me.
She wanted to buy two potatoes
She had children.
I didn’t give her two potatoes
I hid two potatoes.
I had a mother.

Man and Centipede
I will survive.
I’ll find the deepest basement,
shut myself inside, won’t let anybody in,
I’ll dig a hole in the ground,
chew out the bricks,
I’ll hide in the wall, I’ll go into the wall
like a centipede.
Everyone will die, and I
will survive.

Let Them Count Corpses
Those who gave the first order to fight
let them now count our corpses.
Let them go through the streets
that are not there
through the city
that is not there
let them count for weeks for months
let them count our corpses
till death.

You Died
You really died in me, not when
another gave me joy.
You died in me
when another gave me pain.



Yamnayas


You are treading water
describing over and over the water.
Todd Dillard
 

Regresan los jinetes cabalgando
tus crisantemos amarillos —níveo
jardín marmóreo— y una y otra vez

el agua —revuelta— dice: «de nuevo»,
el agua te dice «otra vez» de nuevo,
junto a flamantes carros de caballos

invaden la antigua estepa, —jinetes
sin estribos— fulgores de la noche,
penumbras en el día, ciertamente

ninguna casualidad es casual,
—preciso— cada paso en cada instante
te conduce —infausto— al lugar preciso

en el infausto preciso momento
en que se revelan —estaño y cobre—
a plena luz del día los jinetes

—gaznápiros— yamnayas cabalgando
desnudos crisantemos —un espíritu
te guía en el jardín transido y llueve

en cualquier otro arroyo—, trastornando
con sus cascos la farsa —tenebrosa—
y la —hilarante— tragedia del tiempo,

es así como la casualidad
—cada paso en cada instante— conduce
a la revelación, todo está donde

—exactamente— está, y tú estás ahí,
tan helado y exacto —de momento—
como el norte magnético en su polo

—o cerca—, tan atónito y cegado,
estupefacto y aturdido —o casi—
como afirma el mito que resultó

el tarsino —fulminado por halos
astrales— en la ruta del jazmín,
y oyó allí la verdad in/sospechada

—pues nada llegó a ver— y estuvo luego
tres días sin comer y sin beber
—tal cuentan—, aunque apuntan los doctores

que —quizá— todo pudo ser —tal vez—
debido a algún ataque de epilepsia
—casual— en el lóbulo temporal,

pues se toman accesos por visiones
y reflejos —bajo el sol del desierto—
por —in/equívocas— señales, vuelan

dos cuervos a la izquierda del paisaje
y una gaviota —argéntea— planea
las albas dunas a la diestra —aves—,

la casualidad —fatídica— expone
lo que el ojo menos querría ver,
lo que el cerebro —tardo— no quisiera

de ninguna manera entender —vuelan
agoreras aves— en el difuso
—confuso— laberinto de los días,

mas —preciso— cada paso conduce
a la ineluctable revelación
—a plena luz del tiempo—, son palurdos

yamnayas pisoteando los áureos
crisantemos —ni estribo o hierro—, lúcida
visión traslúcida, revelación

contra granito y liquen —tal vez llueva
en cualquier otro charco—, reflexiona
—agujas y alfileres, cosquilleo

entre los muslos— sobre los des/hechos
de la —im/pura— verdad in/esperada,
cabalga el caballero cabalmente

—oh Saulo en el camino de Damasco—
hasta que es derribado del jamelgo
por la luz —revelada— del presente,

o bien casualidad —o providencia—
o un espíritu que guía tus pasos
—infaustos, precisos— desde la gélida

oscuridad de su tumba —transido
jardín marmóreo—, donde —im/paciente—
aún sigue escudriñando tus azares,

hacia —paso a paso— la irrevocable
revelación de la luz celestial
—astrales halos— cuyo rayo aguarda

—inexorable— el lugar y el instante
en que golpear —y abrir— tu cerebro
con la perversidad de la verdad

que —si no— no podrías haber visto
—yamnayas— ni pensado ni supuesto,
escucha —niño de corazón río—

el rumoroso flujo de las aguas
que por el bosque vuelven hacia el llano,
—susurran— algo —escucha— van diciendo

por entre las peñas y los barrancos
—el agua entorpecida es la que habla—
de tus tan paradójicos meandros,

las sombras del desierto te deslumbran,
la luz de los abismos te enajena
—fulgores y penumbras se confunden—

y, aunque el instante no exista —el ahora
acaba de marcharse ahora mismo—
ni —admite— esté el lugar en ningún sitio,

ninguna casualidad es casual,
o toda casualidad es ajena
al —limitado— humano entendimiento,

el agua —resuelta— dice: «de nuevo»,
y es por esta razón que —siempre— usas
lentes oscuras: la luz del abismo

—aún— vuelve a deslumbrarte cada día.
 


→ —Oh Enri
Todd Dillard, Parábola del superviviente
Yamnaya culture (wikipedia)

egm.2021



Aires orillas guijarros /1


1

Porque casi todo ha sido ya dicho,
casi todo ha sido ya escrito,
casi todo ha sido antes contado
y tergiversado,

casi todo ha sido detalladamente
alterado y adulterado,
y si casi todo ha sido rehecho,
casi todo ha sido antes fingido

y retorcido, porque casi todo
lo que ya ha sido antes visto y oído,
casi todo ha sido ya confundido,
falseado y falsificado,

porque casi todo ha sido,
baila la conga en la punta de un pie.

·
2

El barranco que trepamos
a través de la deslumbrante luz
de la verdad voluble
y la justicia antojadiza,

los charcos que pisamos,
las zanjas en que caemos,
el lodo en el que nos hundimos,
el hondo precipicio al que rodamos,

no son la senda hacia la prometida
victoria al atardecer, y
aunque, preciosa, nosotros miremos
al futuro con gafas de sol,

la historia a nosotros nos mira
con vaga y fatigada indiferencia.

·
3

Cómo estamos de jodidos, serás
absuelto de todos tus pecados
pero tus errores jamás
te serán perdonados,

el antinegacionista rezonga:
ya no quiero que me digas “te quiero”,
la antimateria gemía, jodida,
las grasientas grietas del universo,

el paraíso fue devastado
por los mismos que inventaron el mito
del paraíso, para temores
se pintan colores, fodidos vamos

confundiendo jayanes con mutantes
después de quince meses sin vivir.

·
4

Mejor menos,
antes lo dijo Baltasar Gracián
en seco endecasílabo:
“lo bueno, si breve, dos veces bueno”

[B+b = 2B]
elidiendo el verbo, eso sí,
pero hasta que Mies Van der Rohe
(si bien la frase no era suya)

no popularizó el “less is more”,
esto es: “menos es más”
[− = +]
la cosa no estuvo del todo clara,

porque en realidad a Gracián
le había quedado un poquito largo.

·
5

Sabes que no sabes
cómo has llegado hasta aquí,
pero sabes, mal de ti,
que sabes por qué aún sigues así,

reúsalo, úsalo, abúsalo,
qué picotea esa paloma
en tu mojado tejado,
semillas, claro, que el viento trae,

gímelo, ládralo, aúllalo,
semillas, cierto, que el viento hurta,
si no sabes, mal de ti,
ni por qué esto está así, pero

no hay nada como tener a alguien
que te diga lo que tienes que hacer.

·
6

Tú no eres imbécil,
crees que estás diciendo la verdad,
eso crees, tan solo
porque dices lo que crees saber,

nadie quiere ser imbécil,
nadie cree ser imbécil,
entonces, quién es ese santo imbécil
que no deja de torrar los collones,

ah, parece ser que soy yo, perdón,
guichar es mucho mejor que follar,
musitó el joven sacerdote
recién llegado de la meseta,

ladra el perro en el chamizo,
aúlla el lobo solo en la montiña.

·
7

Incluso reconoce los errores
que jamás has llegado a cometer,
de cualquier modo y pese a todo
jamás te serán perdonados,

condonados ni reubicados
en ningún vano desván del averno,
para terrores se esculpen colores,
de cualquier modo, y sobre todo,

destruye tras un año tus sonetos,
los traidores serán juzgados
en su peor día, y sea tu lema:
cada moco con su flema,

mastica sin desmayo tu estulticia,
escupe las espinas de tu ardor.

egm.2021



Darío Xohán Cabana

You Shall Overcome


Venceréis vosotros.
Pero nosotros
tenemos de nuestra parte
los robles de abril,
las espadañas, la orchilla,
la galamperna, las margaritas,
la ranita de San Antonio, la luciérnaga,
la trucha, el ciervo volante,
el jabalí y el corzo,
el alcatraz y la tórtola.

Venceréis vosotros,
pero nosotros
tenemos de nuestra parte
el Cadramón, el Pía Paxaro,
el cabo Home, la isla
de San Simón, la luz del crepúsculo,
el Castromao, el Xallas, las lagunas
innumerables de Valverde
o de Antioquía, el laberinto
de Mogor, los atrios
de Novelúa, el edículo
de San Miguel de Celanova,
el dolmen de Dombate.

Venceréis vosotros,
romperéis la infinita
cadena que nos une
a los pilares del mundo,
pero nosotros
empapamos los labios
en los mil ríos de sangre
que han fertilizado la patria,
y en nuestro partido
militan todos los muertos
que nos ponen aún
el estiércol en las botas,
el olor a sargazo en la nariz,
el estruendo de la forja en los oídos,
la tierra que ya son en las uñas,

y las heridas de hierro
o negro plomo y pólvora
en los corazones atribulados.
 


Darío Xohán Cabana. You Shall Overcome (bvg.udc.es)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

You Shall Overcome

Venceredes vós.
Pero nosoutros
temos da nosa parte
os carballos de abril,
as espadanas, a ouricela,
o pan de sapo, as beloritas,
a ra de Santo Antón, o vagalume,
a troita, a vacaloura,
o xabaril e o corzo,
o mascato e a rula.

Venceredes vós,
pero nosoutros
temos da nosa parte
o Cadramón, o Piapaxaro,
o cabo Home, a illa
de San Simón, o lusco, o fusco,
o Castromao, o Xallas, as lagoas
innumerables de Valverde,
ou de Antioquía, o labirinto
de Mogor, as encuastras
de Novelúa, o edículo
de San Miguel de Celanova,
o dolmen de Dombate.

Venceredes vós,
romperedes a infinda
cadea que nos une
coas trabes do mundo,
pero nosoutros
mergullamos a boca
nos mil ríos de sangue
que estercaron a patria,
e no noso partido
militan todos os defuntos
que nos poñen aínda
a bosta nas zocas,
o cheiro a argazo nos fuciños,
o trono da forxa nas orellas,
a terra que xa son nas unllas.
E as feridas de ferro
ou negro chumbo e pólvora
nos corazóns atribulados.



Wallace Stevens

Los poemas de nuestro clima



I

Agua clara en un cuenco brillante,
claveles rosados y blancos. La luz
de la habitación más como un aire níveo,
reflejando la nieve. Una nieve recién caída
al final del invierno, cuando vuelven las tardes.
Claveles rosados y blancos; uno desea
mucho más que eso. El día mismo
se simplifica: un cuenco de blanca,
fría, una fría porcelana, baja y redonda,
con nada más que los claveles en él.

 
II

Se diría incluso que esta absoluta sencillez
le despoja a uno de todos sus tormentos, oculta
un malvadamente confeccionado yo vital
y lo renueva en un mundo de blanca,
un mundo de agua clara, brillante en el borde,
y aún así uno querría más, uno necesitaría más,
más que un mundo de aromas blancos y nevados.

 
III

Permanecería allí la siempre inquieta mente,
de modo que uno quisiera huir, regresar
a lo que había estado tanto tiempo compuesto.
Lo imperfecto es nuestro paraíso.
Nótese que, en esta amargura, deleite,
pues lo imperfecto está tan vivo en nosotros,
yace en palabras defectuosas y sonidos obstinados.
 


Wallace Stevens. The Poems of Our Climate (thepoemoftheweek.blogspot.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

The Poems of Our Climate

I
Clear water in a brilliant bowl,
Pink and white carnations. The light
In the room more like a snowy air,
Reflecting snow. A newly-fallen snow
At the end of winter when afternoons return.
Pink and white carnations — one desires
So much more than that. The day itself
Is simplified: a bowl of white,
Cold, a cold porcelain, low and round,
With nothing more than the carnations there.

II
Say even that this complete simplicity
Stripped one of all one’s torments, concealed
The evilly compounded, vital I
And made it fresh in a world of white,
A world of clear water, brilliant-edged,
Still one would want more, one would need more,
More than a world of white and snowy scents.

III
There would still remain the never-resting mind,
So that one would want to escape, come back
To what had been so long composed.
The imperfect is our paradise.
Note that, in this bitterness, delight,
Since the imperfect is so hot in us,
Lies in flawed words and stubborn sounds.



Julie O’Callaghan

Poemas breves


Bolsa

Aquí tengo
una bolsa de plástico de asas,

dentro llevo algunas piezas mías,
un brazo de repuesto, venas de reserva, piel extra…

pueden venir bien
en días como hoy.

Tiempo

Hace solo un momento
que se ha acostado a mi lado
diciendo tonterías poéticas.
La alfombra está aún tibia,
el incienso de su batín
flota en el aire.

Sonido blanco

Si la lluvia
susurra
es nieve.

Delgada

Me alimento solo de tarta.
La tomo en cada comida.
Ah, y bebo zumo de mango.
Primero como un bocado de tarta
y luego lo baño con cóctel de mango.
Ese es el secreto
de por qué me mantengo
tan delgada.

De cara al oeste

Centelleantes paredes de rascacielos
que necesitan toda la ayuda que puedan obtener.
Se empapan de los colores del atardecer.

La gente deja de cocinar
o de reírse con la tele
y se vuelve ámbar, violeta y azul claro,

porque están de cara al oeste.

Acabado

Cuando vio a los gansos
reuniéndose en un lago de Wisconsin
dijo: «Vaya, el verano casi ha acabado».

¿Acabado? Todavía hace calor.
Y las tormentas de verano siguen
aporreando cada noche el tejado.

Vida en la isla

Vivo en una isla.
Pero eso no es lo peor.
El agua salpica descontrolada
las orillas
de toda esta formación geológica.
Difícilmente puedes
ir a ningún lugar
sin caerte.

El día

Cuando llegue el día
(oh, ya llega)
y el gran caballo viejo
esté demasiado agarrotado
para montarlo
su dueño
llevará una pequeña silla
al establo
y le leerá poesía,
en vez de lo otro.

Una vez en el centro comercial

me compré una preciosa falda de flores
que había estado buscando
y que sabía que sería perfecta
para cualquier ocasión.
Pero en casa
las flores parecían marchitas.

Música de tren

Esto es
lo que intentaba recordar:
el gemido de un tren
bajo el calor
aullando triste
a la gente.

Confinamiento solitario

Las llaves tintinean
en mi mano,
llego
a nuestra puerta principal,
entro
y
me encierro,
pongo la alarma
y comienza
mi Sentencia de por vida.

Al modo de Dennis O’Driscoll

Yo lo tenía todo:
una casa confortable,
un genio por esposo,
una vida feliz,
barbacoa los domingos,
un jardín con flores y senderos de grava,

hasta que un día…
 


Julie O’Callaghan. White Sound – Brief poems by Julie O’Callaghan (briefpoems.wordpress.com)
julieocallaghan.net
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Bag
I have here
a plastic bag with handles
inside I carry a few pieces of myself
a spare arm, replacement vein, extra skin
they do come in useful
on days like today.

Time
Only a moment ago
he lay beside me
saying silly poetic things.
The mat is still warm,
incense from his robe
haunts the air.

White Sound
When rain
whispers
it is snow.

Skinny
All I ever eat is cake.
I eat it at every meal.
Oh and I drink Snapple.
First I take a forkful of cake,
then I wash it down with Mango Cocktail.
That’s my secret
on how come
I’m so skinny.

Facing West
Walls of twinkling skyscrapers
need all the help they can get.
They soak up the colours of dusk.
People quit cooking
or stop laughing at the TV
and turn peach, violet and pale blue
— they are facing west.

Over
When he saw geese
gathering on a lake in Wisconsin
he said, ‘Oh no — summer’s almost over.’
Over? It was still hot.
Summer thunderstorms still pounded
nightly on the roof.

Island Life
I live on an island.
But that’s not the worst part.
Water sloshes uncontrollably
at the edges
of this entire geological formation.
You can hardly
go anyplace
without falling off.

The Day
When the day came
(oh it comes)
and the big old horse
is too stiff
to be ridden
his owner
carries a little chair
into his stable
and reads him poetry
instead.

Once When I Visited the Mall
I bought a magnificent floral-skirt
the one I had been searching for
which I knew woud be perfect
for every occasion.
But at home
the flowers seemed faded.

Train Music
this is what
I was trying to remember:
sad train moan
in the heat
howling
to the nation.

Solitary Confinement
The rattling keys
in my hand
I come
to our front door
enter
and
lock myself in
set the alarm
and commence
my Life Sentence.

After Dennis O’Driscoll
I had everything:
a cozy house
a genius husband
a happy life
a Sunday roast
a flower garden with gravel paths
and then one day…



La ceniza del sábado


 
1

Interceptado por la gravedad
de una galaxia excéntrica
caíste en el más grave de los vórtices
de este continuo espacio-temporal.

 
2

El nombre hace al hombre;
cuando cambia el nombre
cambia también el hombre.

 
3

Navegamos lo exterior, lo interior,
pero todos
los universos estaban vacíos.

 
4

Fatua y perseverante
una ridícula nave se posa
sobre un yermo planeta sin atmósfera.

 
5

El tiempo, anfractuoso, observa
con sorna desde sus múltiples tronos:
_
las máscaras pasan bailando
en el tedioso desfile sin público.

 
6

De una manera o un modo o otro
—es cierto, ante o va u
todo lo que sube o baja
ha de seguir bajando o subiendo.

 
7

Ausencia y exceso de información
se contrapesan y anulan;
cuanto sabemos es cuanto ignoramos.

 
8

Resiste un poco más con tu disfraz:
nunca lo pasas mejor
que cuando lo estás pasando tan mal.

 
9

Una rubia vestida de negro
y un negro vestido de rubia;
quizá bajo las máscaras hay alguien.

 
10

No hubo hoguera ni sepelio en la playa
—sería el sábado—
ni el mar se llevó las cenizas…
_
Ni carnaval, ni sexo, ni alcohol.

 
11

Ves diferentes caras
en cada espejo en que te miras,
y ninguna de ellas es la tuya.

 
12

¿Puede un alienígena en la Tierra
disfrazarse de sombra de humano?

 
13

Y la cuaresma es un abismo astral
de gravedad megadimensional.

egm.2021ē


Sábado de Ceniza



Joan Margarit

Poesía y otras zarzas

Ulises en aguas de Ítaca


Te acercas a la isla y sabes ya
lo que la vida encierra, qué es azar.
Tu arco será polvo en la repisa;
polvo el telar y la pieza tejida.
Los pretendientes que en el patio acampan
son sombras por Penélope soñadas.
Te acercas a la isla: al roquedal,
cual tiempo a la Odisea, bate el mar.
Nadie ha tejido nunca tu ausencia
ni destejió el olvido sin presteza.
Y aunque la razón lo ignore, es, sin serlo,
Penélope una sombra de tu sueño.
Te acercas a la isla: las gaviotas
sobre la playa seguirán ociosas
cuando la atravieses sin dejar huella,
porque no has existido: eres leyenda.
Quizá hubo un Ulises muerto en Troya,
quizá una mujer lo lloró sola,
pero en el sueño de un poeta ciego
sobrevives. En la frente de Homero,
eterno y riguroso, cada alba
un solitario Ulises desembarca.


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Empedrat


Tanto que me amabas
y eran habas frías…
tanto me querías
y eran frías habas;

tanto que añadías
cuánto me adorabas,
tanto me añorabas
y eran habas frías;

tanto me quemabas,
tanto me encendías:
tantas tonterías
y tan pocas habas.

Tanto que me ardías…
y eran habas frías.ē

egm.2021



Primo Levi

Sidereus nuncius


He visto a Venus bicorne
navegar suave en la serenidad.
He visto valles y montes en la Luna
y a Saturno trigémino,
yo, Galileo, el primero entre los humanos;
cuatro estrellas vagando en torno a Júpiter,
y la Vía Láctea escindiéndose
en infinitas legiones de nuevos mundos.
He visto —no creído— manchas presagiosas
ensuciando la cara del Sol.
Esta lente la he construido yo,
hombre culto pero de manos hábiles:
yo pulí el vidrio, yo lo apunté al Cielo
como se apuntaría una bombarda.
Yo fui el que atravesó el Cielo
antes de que el Sol me abrasara los ojos.
Antes de que el Sol me abrasara los ojos
tuve que doblegarme a decir
que no había visto aquello que vi.
Quien me ha sujetado a la tierra
no desataba terremotos ni rayos:
era de voz mansa y baja
y tenía la cara de todos.
El buitre que me roe cada noche
tiene la cara de todos.
 


Primo Levi. Sidereus nuncius (purpureoegiallo.blogspot.com)
La Biblioteca Nacional ocultó durante cuatro años el robo del Sidereus nuncius (elpais.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Sidereus nuncius

Ho visto Venere bicorne
Navigare soave nel sereno.
Ho visto valli e monti sulla Luna
E Saturno trigemino
Io Galileo, primo fra gli umani;
Quattro stelle aggirarsi intorno a Giove,
E la Via Lattea scindersi
In legioni infinite di mondi nuovi.
Ho visto, non creduto, macchie presaghe
Inquinare la faccia del Sole.
Quest’occhiale l’ho costruito io,
Uomo dotto ma di mani sagaci:
Io ne ho polito i vetri, io l’ho puntato al Cielo
Come si punterebbe una bombarda.
Io sono stato che ho sfondato il Cielo
Prima che il Sole mi bruciasse gli occhi.
Prima che il Sole mi bruciasse gli occhi
Ho dovuto piegarmi a dire
Che non vedevo quello che vedevo.
Colui che m’ha avvinto alla terra
Non scatenava terremoti né folgori,
Era di voce dimessa e piana,
Aveva la faccia di ognuno.
L’avvoltoio che mi rode ogni sera
Ha la faccia di ognuno.



Primo Levi

El atardecer en Fossoli


Sé qué significa no regresar.
A través del alambre de púas
he visto el sol descender y morir;
He sentido desgarrando mi carne
las palabras del viejo poeta:
“Puedan los soles caer y volver:
Aquí, cuando la breve luz se apaga,
una noche infinita es el dormir”.
 


Primo Levi. Il Tramonto di Fossoli (ilbolive.unipd.it)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Il Tramonto di Fossoli

Io so cosa vuol dire non tornare.
A traverso il filo spinato
Ho visto il sole scendere e morire;
Ho sentito lacerarmi la carne
Le parole del vecchio poeta:
“Possono i soli cadere e tornare:
A noi, quando la breve luce è spenta,
Una notte infinita è da dormire”.