Nadie lo sabe,

And everybody knows that the plague is coming,
Everybody knows that it’s moving fast.
L. Cohen

nadie sabe que los dados siguen rodando
más allá de donde ningún dios podría verlos,
nadie sabe que el big bang es un bulo,
nadie sabe que la entropía se ha congelado,
nadie sabe que la singularidad fue amañada
ni que la gravedad cuántica está hueca,
pero eso es lo que hay.

Nadie lo sabe,
nadie sabe que los astrofísicos se autoengañan,
nadie sabe que el universo está colapsando
bajo el peso de la radiación cósmica de fondo,
nadie llora la extinción de los recuerdos,
nadie viene, nadie habla, nadie piensa, nadie anda,
nadie quiere más poemitas glucémicos esta noche
ni corazones en el cristal.

Nadie lo sabe,
nadie sabe que no puedes amarme, zorra,
ni nadie sabe que yo preferiría estar ciego, zorra,
antes que volver a verte con ese patán engreído
que resulta que tanto se parece a mí, aunque
es cierto que a alguien tenías que mostrarle
cómo te sienta tu precioso conjuntito nuevo
de tanga y sujetador,
y eso es lo que hay.

Nadie viene, nadie va,
nadie ha visto ni verá;
nadie ha estado, nadie está,
nadie sabe si sabrá.

Nadie lo sabe,
nadie sabe que ahora es igual a nunca,
nadie sabe que te masturbas en la playa,
nadie sabe que yo vivo para siempre
si logro escribir tres o cuatro líneas de una vez,
nadie sabe que el ecosistema global se ha podrido
mientras la máquina sigue produciendo satisfacción,
por eso eso es lo que hay.

Nadie lo sabe,
nadie sabe que la peste solo ha comenzado
ni nadie sabe lo lejos que ha de llegar,
nadie sabe que el hombre y la mujer libres
son ya tan solo una hermosa imagen del pasado,
nadie sabe que el futuro está muerto,
y no habrá un fulgor en el fuliginoso cielo
que pueda revelar

lo que nadie sabe,
porque nadie sabe de la dimensión del abismo
ni nadie sabe qué nos queda aún por saber,
desde allá los luminosos áticos urbanos
hasta allí las flacas chozas de la sabana…
y nadie sabe cómo todo se está desmoronando…
Dale un último vistazo a esta egregia cima
de la civilización, justo un momento antes
de que comience a implosionar. Porque

nadie tiene, nadie da,
nadie ama ni amará;
nadie quiere, nadie ya,
nadie sabe ni sabrá.

egm.2020


A partir de Everybody Knows de Leonard Cohen, I’d Rather Go Blind de Ellington Jordan y Etta James, y Tonight de Iggy Pop.

Leonard Cohen. Everybody Knows
Beth & Joe. I’d Rather Go Blind
Iggy Pop. Tonight

El augurio de Akhmatova


¿En qué esta era es peor que las pasadas?
¿Quizá en que, criaturas irreflexivas,
hemos causado la más negra herida
a la Tierra y no sabemos curarla?

De Oriente a Occidente brillan soberbias
ciudades, pero la Huesuda ha estado
marcando cada puerta y convocando
a los buitres. Y los buitres ya vuelan.

egm.2020


Sobre un poema de Anna Akhmatova, ¿En qué es peor este siglo que los anteriores?, escrito en 1919 y publicado en 1921, del que he encontrado dos traducciones al español y una al inglés (o viceversa):

¿En qué este siglo ha sido peor que los anteriores?
Quizá en que un tufo de aflicción y de ansiedad
rozó la llaga más negra
pero no pudo curarla.
En el oeste aun brilla el sol de la tierra
y bajo sus rayos destellan los techos de las ciudades.
Pero aquí, el blanco de las casas está marcado con cruces
y llaman a los cuervos y los cuervos vienen volando.

(Traducción de María Fernanda Palacios)
.

¿En qué es peor que sus precedentes este siglo?
¿Acaso porque, en las tinieblas de angustias y penas,
a pesar de llegar a tocar su llaga más negra,
no pudo curarla ni darle alivio?
En occidente todavía el terrestre sol destella
y en ciudades los tejados con sus rayos resplandecen.
Pero aquí, la dama blanca con cruces las casas sella
y a los cuervos llama y los cuervos comparecen.

(Traducción de Ester Rabasco Macías, 2014)
.

Why is this age worse than earlier ages?
In a stupor of grief and dread
have we not fingered the foulest wounds
and left them unhealed by our hands?
In the west the falling light still glows,
and the clustered housetops glitter in the sun,
but here Death is already chalking the doors with crosses,
and calling the ravens, and the ravens are flying in.

(Traducción de Stanley Kunitz y Max Hayward, 1990.
¿Por qué esta edad es peor que las anteriores?
En un estupor de pena y temor,
¿no hemos tocado las heridas más sucias
dejándolas sin curar por nuestras manos?
En el oeste la luz que cae todavía brilla
y los tejados agrupados lucen al sol,
pero aquí la Muerte va marcando las puertas con cruces
y llamando a los cuervos, y los cuervos están volando.)

Чем хуже этот век предшествующих?

Чем хуже этот век предшествующих? Разве
Тем, что в чаду печали и тревог
Он к самой черной прикоснулся язве,
Но исцелить ее не мог.
Еще на западе земное солнце светит
И кровли городов в его лучах блестят,
А здесь уж белая дома крестами метит
И кличет воронов, и вороны летят.

Playa hoy


Las olas mezclan
arena y conchas
con pedazos de plástico.

egm.2020


Sobre un haiku de Matsuo Bashō que, en Oku no hosomichi, escribió

波の間や 小貝にまじる 萩の塵
(Nami no ma ya  Ogai ni majiru  Hagi no chiri)

traducido por O. Paz y E. Hayashiya, en 1957 (Sendas de Oku) como

La ola se retira:
tréboles en pedazos,
conchas rojas, despojos.

y por A. Cabezas en 1993 (Senda hacia tierras hondas) así

Pausa entre olas.
Mezcladas con las conchas
hay lespedezas.

aclarando en el Glosario de neologismos que lespedeza es, en japonés hagi (Lespedeza bicolor), un arbusto de florecillas rojas y rosadas.
.

Canción del náufrago

Miseri, quibus
intemptata nites.
Horacio

¿Quién es ese insensato que, habilidoso y grácil,
sobre la dulce arena contra ti se aniquila,
muchacha, tras las dunas? ¿Es para él que amansas
tu meduseo pelo en engañosas ondas?

Ah, cándido, cuán pronto se lamentará atónito
de tu firme inconstancia, tan sorprendido como
si en el mar, de improviso, se viera zarandeado
por las violentas aguas y el fiero temporal.

Él, que ahora costea en ti y en tu belleza,
hoy amorosa y calma, incauto va, ignorante
de tus traidores vientos; desdichado de aquel
que solo ve la orilla sin haberte surcado.

En cuanto a mí —ya a salvo—, colgadas como exvoto
en la pared del templo del dios de los océanos,
mis  ropas atestiguan —aún húmedas— que yo
ya he sobrevivido a esa tempestad.

egm.2018


A partir de →Horacio. Oda 1.5 (A Pirra)

Ansia y ausencia

metà corpo e metà ombra
Emilio Villa

Medio mucho y medio poco,
medio ofensa, medio coba;
medio aullido, medio moco:
medio pava, medio loba.

Medio canto, medio solfa,
medio rito y medio danza;
medio asceta, medio golfa,
medio culo, media panza.

Medio hable y medio calle,
media acera, medio corra;
medio vuele, media calle:
medio ángel, medio zorra.

Medio acuerdo, medio guerra,
medio ansia y medio ausencia;
medio pulga, medio perra,
medio olvido, medio urgencia.

Medio vida y medio muerte,
medio grieta, medio gruta;
medio riesgo, medio suerte:
medio loca, entera puta.

egm.2018


A partir de →Emilio Villa. Luogo e impulso (Lascrittura della Sibilla, pdf. p. 73)

Los seres superfluos

The hope only
Of empty men.
T. S. Eliot

1

Somos los hombres prescindibles,
somos las mujeres innecesarias,
ajenos, apresurándonos
con la chola llena de humo,
¡qué guasa!

Nuestros secos actos, cuando
nos balanceamos ajenos,
son vanos e indiferentes
como polvo en la arena seca
o patas de araña sobre manteca
en nuestra nevera hueca.

Forma paralizada, gesto informe,
fuerza inmóvil, dormida sombra…

Que cuantos deambulan, con ojos lábiles,
en la cadena de los días
nos recuerden —si lo hicieran— no como
simples seres aturdidos, sino
como aquellas mujeres prescindibles,
esos hombres innecesarios.

2

Los ojos que quisiéramos hallar
en el insomne sueño de la vida
no son los que nos encuentran:
aquí los ojos son
brillos fluorescentes sobre las máquinas,
hay aquí un fulgor duradero
y los actos son,
en el ritmo del acero,
más baldíos e improductivos
que los transformadores sin tensión.

Dejadnos ser superfluos
en la abrupta cadena de la vida,
dejadnos también usar
los disfraces obligatorios
—el mono de faena, el uniforme,
gorros y guantes—, comportándonos
como el acero se comporta…
no menos superfluos.

No habrá celebración final
en la cadena de montaje.

3

Esta es la ciudad global,
esta es la ciudad penal,
donde se erigen y se adoran ídolos
de hormigón, y son despreciadas
las súplicas de los superfluos bajo
el zumbido de los transformadores.

Es así como
en la cadena de los años
nos despertamos y morimos solos
y a la hora en que deberíamos
estar vibrando jadeantes,
labios que se morderían elevan
oraciones al hormigón armado.

4

Los ojos no están aquí
—aquí no hay ojos—, en esta
avenida de borrosas farolas,
esta prescindible avenida, esta
ansiedad de nuestras horas frustradas.

En este último cruce de calles
vamos ajenos y a ciegas,
evitando ver, dispersos
por las aceras sitiadas del tráfico.

Ciegos. A menos que
los ojos se reencuentren,
se entrelace la palabra, licuando
la frase, el verso, la némesis
de la eterna cadena de montaje,
única esperanza
para los seres superfluos.

5

Vamos al baile del higo chumbo,
del higo chungo, del migo chumbo;
vamos al tajo del pago chungo,
a las siete y cinco de la mañana.

Entre el evento
y el movimiento,
entre la verdad
y la realidad
el Semen cae.
Porque nuestra es la cadena.

Entre la esencia
y la consciencia,
entre el deseo
y el lloriqueo,
el Semen cae.
Porque nuestra es la condena.

Entre la propuesta
y la respuesta,
entre lo potencial
y lo existencial,
entre la erección
y la consunción
el Semen cae.
Y es que la vida es muy chunga.

Porque somos innecesarios,
porque somos prescindibles,
porque seres superfluos somos…

Esta es la manera en que el mundo muda,
esta es la manera en que el mundo rula;
esta es la manera en que el mundo peta:
no con un trueno sino con un cuesco.

Pestilenciosamente.

egm.2018


A partir de →T. S. Eliot. The Hollow Men (wikipedia)
A Hypertext Version of T. S. Eliot’s The Hollow Men

Así que ¿por qué no hacerlo?

the libraries of the world have
yawned themselves to sleep
C. Bukowski

Aunque no estalle desde dentro de ti,
por mucho que te lo propongas,
hazlo.
Aunque no brote espontáneamente
del corazón ni del estómago,
ni de tu mente o tus genitales,
hazlo.
Aunque debas permanecer insomne
lacias horas ante el ordenador,
o encorvándote
sobre tu libreta cuadriculada
atormentando las palabras,
hazlo.

Aunque ingenuamente lo hagas
por la riqueza y el éxito,
sigue;
aunque lo hagas quizá por tener
nueva compañía en tu cama,
hazlo.

Aunque fatigues la silla y la mesa
reescribiendo y reescribiendo,
hazlo.
Aunque sea un trabajo arduo
tan solo pensar en hacerlo,
hazlo.
Aunque apenas consigas escribir
como un digno imitador,
persiste.

Aunque debas esperar pacientemente
a que algo ruja en ti
y tarde cada vez más el rugido,
sigue, hazlo.

Aunque primero tengas que mostrarlo
a tu pareja, o a tu novia o noviete,
o al del bar, o a quien sea,
no desistas, hazlo.

Aunque puedas terminar como uno
de tantos escritores,
o de trinchacomas que se llaman escritores,
romos, aburridos y pretenciosos,
carcomidos por su propio amor propio;
aunque las bibliotecas del mundo
y los archivos digitales
bostecen de hartío hastiazgo
con individuos de esa especie,
y tú acabes siendo uno de ellos,
hazlo.

Aunque no surja de tu médula
como una emisión de rayos cósmicos;
aunque el dejar de hacerlo
no tenga por qué llevarte al suicidio
ni a la demencia o el asesinato,
hazlo.
Aunque ninguna nova en tu interior
explote abrasándote las entrañas,
hazlo.

Aunque no llegue nunca el momento
y tú no seas de los elegidos,
y no surja ni ruja ni brote ni explote,
hazlo,
hasta que mueras, o se muera en ti.

Porque esa es la manera…

Y jamás habrá otra.

egm.2017


A partir de →Charles Bukowski. So you want to be a writer?

Marooning

Yo-ho-ho, and a bottle of rum!
R. L. Stevenson

Quedan quince hombres con vida
en un islote funesto
—¡dale, dale!—, cada uno
con su botella de ron.

¡Ron, ron, ron,
la botella de ron!

Allí el diablo y la bebida
bien se encargaron del resto
—¡hale, hale!—, y ninguno
sin su botella de ron.

¡Ron, ron, ron,
la botella de ron!

Ni cuchillo ni pistola
para matar o matarme
—¡dame, dame!—, solo quiero
una botella de ron.

¡Ron, ron, ron,
mi botella de ron!

egm.2017


A partir de →Robert Louis Stevenson, Dead Man’s Chest (wikipedia) y →la versión española de la película Treasure Island (1950) de Byron Haskin (youtube). Más información en →Canciones con historia: ‘Ron, ron, ron, la botella de ron’ por Emilio de Gorgot.

Las olas en la arena

Les jours s’en vont, je demeure
G. Apollinaire

Van y vienen las olas en la arena
y así nuestros amores.
Recuerda que, como las olas,
pesares y alegrías se suceden.

Llega la noche, es la hora;
los días se van, yo me quedo.

Cogidos de los hombros contemplamos
el sol sobre las islas,
mientras ante nosotros sube
cansada de miradas la marea.

Llega la noche, es la hora;
los días se van, yo no vuelvo.

El amor fluye y bate, como el agua
en el mar y la ría,
como la vida viene y va
hasta que la esperanza también cede.

Llega la noche, es la hora;
los días se van, yo me venzo.

El tiempo, con sus días y mareas,
pasa y se colapsa; no vuelven
más amores ni vida.
Solo vuelven las olas en la arena.

Llega la noche, es la hora:
los días se van, yo con ellos.

egm.2017


A partir de →Guillaume Apollinaire. El puente Mirabeau

Análisis del placer

plátano frito y sabor

plátano frito como un pequeño trozo de heces
no me gusta la mierda
pero sabes que también hay un placer anal

de brazos y pezones aunque el sabio

cerca del fin de la vida no puedo lamer tus pezones hermanita
solo quiero probar tu propio gusto
lamerte el brazo
tiene buen sabor

cree mejor cuidar el vientre

los colores ciegan el ojo…
los sabores empalagan el paladar…
por eso el Sabio cuida del vientre y no del ojo

• • •

Plátano frito y sabor
de brazos y pezones; aunque el sabio
cree mejor cuidar el vientre.

egm.2015
A partir de Chun Xia Tao, Plátano frito (炸香蕉) / Sabor (口感) y Lao Tse, El Sabio cuida del vientre y no del ojo