Rubem Fonseca

Sopa de piedra


.
Uno escribía el nombre de la mujer amada con letras de pasta
mientras la sopa se enfriaba en el plato.
Otro era mitad soledad y mitad multitud.
No les quito ojo.
Uno andaba con la espada sangrienta en la mano.
Otro fingía que sentía lo que de verdad sentía.
Este decía que no cabe en el poema el precio de las judías.
No les quito ojo.
Aquel ve la vida como origen de su inspiración;
la vida, que es comer, defecar y morir.
Todo poeta está chiflado.
No les quito ojo.
Y también tiene que estar chiflado el pintor,
y el músico y el prosista.
La locura es muy útil
para todo creador.
Incluso para los cocineros
o cualquier inventor.
No les quito ojo.
Es mejor ser tullido que ciego.
La poesía es una sopa de piedra.
Todo cabe dentro de ella.
.


Rubem Fonseca. Sopa de pedra
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Paulo Henriques Britto

Cuidado, poeta


.
Cuidado, poeta: el tiempo hincha el alma.
Después de un cierto número de páginas
ya no hay ángeles entre las líneas.
Y hasta la lucidez, esa moderna,
también se gasta, como las monedas.

Tener qué decir es juego arriesgado;
no se resuelve en un lance de dados.
No basta con la precisión del gesto.
El más felino gesto es casi nada
sin la existencia en lastre, esa cansada,

con su textura demasiado densa
para traspasar la tímida criba
de la pálida poesía, esa antigua.
El diccionario es grueso; el tiempo, corto.
Cuidado: Todo silencio es poco.
.


Paulo Henriques Britto. Cuidado, poeta
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Ferreira Gullar

Queda lo no dicho por dicho


.
El poema
antes de escrito
no es en mí
más que un contrito
silencio
ante la página en blanco.

O mejor,
un rumor
blanco
o un grito
que atranco,
ya que
el poeta
que grita
yerra,
y, cosa sencilla:
el buen poeta (o cabrito)
no chilla.

El poema,
antes de escrito,
antes de ser,
es la posibilidad
de lo que no fue dicho,
de lo que está
por decir
y que
por no haber sido dicho
no puede existir,
no es
sino
posibilidad de decir.

Pero
¿decir el qué?
¿decir
olor de fruta,
aroma de jazmín?

Pero
¿cómo decirlo,
aunque lo diga de algún modo,
pues no callo?

Por eso hablo,
aunque sin decirlo,
y hallo
que hablo del olor
de la fruta,
del olor
del cabello,
del andar
del gallo
en el corral.

Y los digo
sin decirlos,
bien o mal.

Si la fruta
no huele
en el poema
ni en él
del gallo
el cantar se oye,
puede el lector
oír
(y oye)
a otro gallo cantar
en otro corral
mejor.

(Ya que
si yo no lo dijera,
no lo oiría,
porque el poeta dice
lo que el lector
—si delirase—
diría).

Pero es que
antes de decirlo
no lo sabe,
puesto que lo que ha dicho
no existía,
y lo que dice
puede ser que no lo diría.

Y
si dicho ya no fuera,
jamás se sabría.

Por eso
es acertado decir
que el poeta
no revela
lo oculto:
inventa,
crea
lo que ha dicho
(el poema
que, si no, casi
no nacería).

Pero
por qué lo que él dijo
no existía
antes de decirlo,
no lo sabía.

¿Entonces él dijo
lo que dijo
sin saber lo que decía?
¿entonces él lo sabía sin saberlo?
¿entonces lo supo solo al decirlo?
¿o por qué, si ya lo supiera,
no lo diría?

Es que solo lo que no se sabe es poesía.

Así
el poeta inventa
el qué decir
y tan solo
al decirlo
llega a saber
lo que
precisaba decir,
o podría,
en lo que el azar admite
y la vida
provisionalmente
permite.
.


Ferreira Gullar. Fica o não dito por dito
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Ferreira Gullar

Insecto


.
Un insecto es más complejo que un poema
No tiene autor
Lo mueve una oscura energía
Un insecto es más complejo que una hidroeléctrica

También más complejo
_________que una hidroeléctrica
es un poema
(menos complejo que un insecto)

y puede a veces
_________(el poema)
con su energía
iluminar la avenida
_______o quién sabe
______________una vida.


Ferreira Gullar. Inseto
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Carlos Drummond de Andrade

Búsqueda de la poesía


.
No hagas versos sobre acontecimientos.
No hay creación ni muerte ante la poesía.
Frente a ella la vida es un sol estático,
no calienta ni ilumina.
Las afinidades, los aniversarios, los incidentes personales no cuentan.
No hagas poesía con el cuerpo,
ese excelente, completo y confortable cuerpo, tan indefenso en la efusión lírica.

Tu gota de bilis, tu mueca de placer o dolor en la oscuridad
son indiferentes.
Ni me reveles tus sentimientos,
que se benefician del equívoco e intentan el largo viaje.
Lo que pienses y sientas, eso aún no es poesía.

No cantes a tu ciudad, déjala tranquila.
El canto no es el movimiento de las máquinas ni el secreto de las casas.
No es música oída al pasar, rumor del mar en las calles junto a la línea de espuma.

El canto no es la naturaleza
ni los hombres en sociedad.
Para él, lluvia y noche, fatiga y esperanza nada significan.
La poesía (no saques poesía de las cosas)
elide sujeto y objeto.

No dramatices, no invoques,
no indagues. No pierdas tiempo en mentir.
No te aborrezcas.
Tu yate de marfil, tu zapato de diamante,
vuestras mazurcas y excesos, vuestros esqueletos de familia
desaparecen en la curva del tiempo; es algo inútil.

No recompongas
tu sepultada y melancólica infancia.
No osciles entre el espejo y la
memoria que se desvanece.
Si se desvaneció, no era poesía.
Si se rompió, cristal no era.

Penetra sigilosamente en el reino de las palabras.
Allí están los poemas que esperan ser escritos.
Están paralizados, mas no hay desesperanza;
hay paz y frescura en la superficie intacta.
Permanecen solos y mudos, en estado de diccionario.
Convive con tus poemas antes de escribirlos.
Ten paciencia, si oscuros; calma, si te provocan.
Espera a que cada uno se realice y consume
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces al poema a desprenderse del limbo.
No recojas del suelo el poema que se perdió.
No adules al poema. Acéptalo
como él aceptará su forma definitiva y concentrada
en el espacio.

Acércate más y contempla las palabras.
Cada una
tiene mil caras secretas bajo la cara neutra
y te pregunta, sin interés por la respuesta,
pobre o terrible, que puedas darle:
¿Has traído la llave?

Repara:
yermas de melodía y concepto
ellas se han refugiado en la noche, las palabras.
Aún húmedas e impregnadas de sueño
viran en un río difícil y se transforman en desprecio.
.


Carlos Drummond de Andrade. Procura da poesia
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Boris Vian

Si fuera yo poetucho


.
Si fuera yo poetucho
sería un borrazucho
con rojo narizucho
y con un gran cajucho
donde amontonaría
sonetos y cuartetas
donde amontonaría
mis obruchas completas.

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Boris Vian por Lucy West-Sooby

Si j’étais pohêteû
Je serais ivrogneû
J’aurais un nez rougeû
Une grande boîteû
Où j’empilerais
Plus de cent sonnais
Où j’empilerais
Mon noeuvreû complait.
.


Fuente de la imagen adelaide.edu.au
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Boris Vian

Si los  poetas no fueran tan tontos


.
Si los  poetas no fueran tan tontos
Y no fueran tan perezosos
Harían feliz a todo el mundo
Para poder ocuparse a gusto
De sus angustias literarias
Construirían casas amarillas
Con grandes jardines delante
Con sus árboles llenos de zázaros
Sus pitoflautas y sus lagárjaros
Sus gorriongrios y sus fuerrucas
Sus plumiquitos sus pardaganes
Y sus cuervecillos muy rojos
Que dirían la buenaventura
Habría grandes surtidores
Con luces en su interior
Habría doscientos peces
Desde el croquio al remusón
De la libela a la piámula
De la anguila al raricurul
Y de la avela al paturrón
Habría todo un nuevo aire
Perfumado de olor de hojas
Se comería a cualquier hora
Se trabajaría sin prisas
Construyendo unas escaleras
De formas aún nunca vistas
Con maderas veteadas de malva
Como ella suaves al tacto

Pero los poetas son muy tontos
Escriben para comenzar
En vez de ponerse a trabajar
Y eso les causa remordimientos
Que conservan hasta la muerte
Satisfechos de haber sufrido tanto
Se les dan grandes discursos
Y son olvidados en un día
Pero si no fueran tan perezosos
No se les olvidaría ni en dos.
.


Boris Vian. Si les poètes étaient moins bêtes
If I Say If. The Poems and Short Stories of Boris Vian. Edited by Alistair Rolls, John West-Sooby and Jean Fornasiero
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda