Stanley Kunitz

Los estratos


He caminado a través de muchas vidas,
entre ellas la mía propia,
y yo no soy quien era,
aunque algún principio de ser
perdura, desde que lucho
por no extraviarme.
Cuando miro hacia atrás,
como estoy obligado a mirar
antes de poder reunir fuerzas
para avanzar en mi viaje,
veo los hitos disminuyendo
hacia el horizonte
y los débiles fuegos alzándose
de los campamentos abandonados
sobre los que ángeles carroñeros
giran con pesadas alas.
Ay, yo me había hecho una tribu
fuera de mis verdaderos afectos,
¡y mi tribu se dispersó!
¿Cómo se reconciliará el corazón
con su festín de pérdidas?
En un viento creciente,
la frenética polvareda de mis amigos,
los que han caído en el camino,
aguijonea implacablemente mi cara.
Sin embargo vuelvo, vuelvo,
algo exultante,
con mi intacta voluntad de ir
adonde sea que deba ir,
y cada piedra en el camino
es preciosa para mí.
En mi más oscura noche,
cuando la luna estaba cubierta
y yo deambulaba por los escombros,
una voz nublada de nimbos
se dirigió a mí:
«Vive en los estratos
y no en la basura».
Pese a que me falta habilidad
para descifrarlo,
sin duda el siguiente capítulo
de mi libro de las transformaciones
está ya escrito.
No he terminado aún con mis cambios.


Stanley Kunitz. The Layers (poetryfoundation.org)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

The Layers

I have walked through many lives,
some of them my own,
and I am not who I was,
though some principle of being
abides, from which I struggle
not to stray.
When I look behind,
as I am compelled to look
before I can gather strength
to proceed on my journey,
I see the milestones dwindling
toward the horizon
and the slow fires trailing
from the abandoned camp-sites,
over which scavenger angels
wheel on heavy wings.
Oh, I have made myself a tribe
out of my true affections,
and my tribe is scattered!
How shall the heart be reconciled
to its feast of losses?
In a rising wind
the manic dust of my friends,
those who fell along the way,
bitterly stings my face.
Yet I turn, I turn,
exulting somewhat,
with my will intact to go
wherever I need to go,
and every stone on the road
precious to me.
In my darkest night,
when the moon was covered
and I roamed through wreckage,
a nimbus-clouded voice
directed me:
“Live in the layers,
not on the litter.”
Though I lack the art
to decipher it,
no doubt the next chapter
in my book of transformations
is already written.
I am not done with my changes.

Judith Wright

La compañía de amantes


Nos reunimos y separamos por todo el mundo;
nosotros, la compañía perdida,
nos tomamos las manos en la noche, olvida
la noche en nuestra breve felicidad, quedamente.
Buscábamos tantas cosas, y lo arrojamos todo
por esta única cosa, una sola,
recordando que en la estrecha tumba
estaremos solos.

La muerte forma ya a sus tropas en torno a nosotros;
sus pasos se agolpan demasiado cerca.
Deja tu cálida mano sobre el corazón helado
y por un tiempo viviré sin mi miedo.
Tantea en la noche para encontrarme y abrázame,
porque el oscuro preludio de tambores comienza,
y en torno a nosotros, en torno a la compañía de amantes,
la muerte cierra sus filas.


Judith Wright. The Company Of Lovers (poemhunter.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

The Company Of Lovers

We meet and part now over all the world;
we, the lost company,
take hands together in the night, forget
the night in our brief happiness, silently.
We, who sought many things, throw all away
for this one thing, one only,
remembering that in the narrow grave
we shall be lonely.

Death marshalls up his armies round us now.
Their footsteps crowd too near.
Lock your warm hand above the chilling heart
and for a time I live without my fear.
Grope in the night to find me and embrace,
for the dark preludes of the drums begin,
and round us round the company of lovers,
death draws his cordons in.

Margaret Gibson

Barca a la deriva


Durante el banquete,
¿qué poema podría yo decir para él
mientras la copa de vino viene
flotando por las sinuosas
aguas? Yo no soy una piedra

en el jardín, ni
un roble, ni una recia hilera
de rocas donde amarrar en la noche.
Ni un barco sujeto a su ancla
ni el tesoro buscado en el mar.

Yo soy lo que significa
el errabundo ukifune,
una barca hace tiempo a la deriva
en el sonido del agua oscura.
Fuera de la casa en Uji,

donde me colocaron, oigo
la lluvia que azota y llama a los cerros
y el bramido del ciervo,
el ímpetu del agua al caer,
el lento repique de una campana.

¿Quién está escuchando?
Suave, tan suavemente se desliza
mi barca que, si yo
me hundiera en el mar invernal,
¿produciría alguna onda?

La nieve cae en los cedros.
La nieve se derrite de la rama también.
¿Quién está escuchando
el torrencial flujo y reflujo
en el corazón? ¿En vino? ¿En la nieve?


Margaret Gibson. Drifting Boat (books.google.es)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Drifting Boat

During the banquet
what poem can I say for him
as the wine cup comes
floating by on the winding
waters? I am not a stone

in the garden, nor
an oak, nor a stalwart line
of night-mooring rocks
Not a ship held at anchor
nor the treasure sought at sea

I am what it means
to wander—Ukifune
a boat long adrift
in the sound of dark water
Outside the house at Uji

where I have been put
I hear rain swept hills calling
and the cry of deer
the rush of water falling
the slow tolling of a bell

Who is it that hears?
So smoothly, so smoothly glides
my boat, that were I
to merge with the winter sea
would there be any ripple?

Snow falls on cedars
Snow melts from the bough also
Who is it that hears
the torrential ebb and flow
in the heart? In wine? In snow?

Linda Pastan

Hay poemas


Hay poemas
que nunca se han escrito,
que se mueven solo a través
de la mente
como por el cielo
de un día en calma;
lentamente la primera palabra
deriva al oeste,
las últimas letras se disuelven
en la lengua,
y lo que resta
es el azul puro
del conocimiento, sin nubes
ni alivio.


Linda Pastan. There are poems (litverve.tumblr.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

There are poems

There are poems
that are never written,
that simply move across
the mind
like skywriting
on a still day:
slowly the first word
drifts west,
the last letters dissolve
on the tongue,
and what is left
is the pure blue
of insight, without cloud
or comfort.

Oswald de Andrade

Manifiesto Antropófago


Solo la antropofagia nos une. Socialmente. Económicamente. Filosóficamente.

Única ley del mundo. Expresión enmascarada de todos los individualismos, de todos los colectivismos. De todas las religiones. De todos los tratados de paz.

Tupi, or not tupi, that is the question.

Contra todas las catequesis. Y contra la madre de los Gracos.

Solo me interesa lo que no es mío. Ley del hombre. Ley del antropófago.

Estamos cansados de todos los maridos católicos suspicaces llevados al drama. Freud acabó con el enigma mujer y con otros sustos de la psicología impresa.

Lo que atropellaba a la verdad era la ropa, el impermeable entre el mundo interior y el mundo exterior. La reacción contra el hombre vestido. El cine americano informará.

Hijos del sol, madre de los vivientes. Encontrados y amados ferozmente, con toda la hipocresía de la nostalgia, por los inmigrados, por los traficados y por los turistas. En el país de la gran cobra.

Fue porque nunca tuvimos gramáticas, ni colecciones de viejos vegetales. Y nunca supimos lo que era urbano, suburbano, fronterizo ni continental. Perezosos en el mapamundi de Brasil.
Una conciencia participante, una rítmica religiosa.

Contra todos los importadores de conciencia enlatada. La existencia palpable de la vida. Y la mentalidad prelógica, que la estudie el sr. Lévi-Bruhl.

Queremos la Revolución Caribe. Más grande que la Revolución Francesa. La unificación de todas las revueltas eficaces en la dirección del hombre. Sin nosotros Europa no tendría siquiera su pobre declaración de los derechos del hombre.
La edad de oro anunciada por América. La edad de oro. Y todas las girls.

Filiación. El contacto con el Brasil caribe. Où Villegaignon prit terre. Montaigne. El hombre natural. Rousseau. De la Revolución Francesa al Romanticismo, a la Revolución Bolchevique, a la Revolución Surrealista y al bárbaro tecnificado de Keyserling. Caminamos.

Nunca fuimos catequizados. Vivimos a través de un derecho sonámbulo. Hicimos que Cristo naciera en Bahía. O en Belém do Pará.

Pero nunca hemos admitido el nacimiento de la lógica entre nosotros.

Contra el Padre Vieira. Autor de nuestro primer empréstito, para ganar comisión. El rey analfabeto le había dicho: «Ponga eso en el papel pero sin mucha labia». Se hizo el empréstito. Se gravó el azúcar brasileño. Vieira dejó el dinero en Portugal y nos trajo la labia.

El espíritu rehúsa concebir el espíritu sin cuerpo. El antropomorfismo. Necesidad de la vacuna antropofágica. Para el equilibrio contra las religiones de meridiano. Y las inquisiciones exteriores.

Solo podemos atender al mundo oracular.

Teníamos la justicia codificación de la venganza. La ciencia codificación de la Magia. Antropofagia. La transformación permanente del Tabú en tótem.

Contra el mundo reversible y las ideas objetivadas. Cadaverizadas. El stop del pensamiento que es dinámico. El individuo víctima del sistema. Fuente de las injusticias clásicas. De las injusticias románticas. Y el olvido de las conquistas interiores.

Trayectos. Trayectos. Trayectos. Trayectos. Trayectos. Trayectos. Trayectos.

El instinto Caribe.

Muerte y vida de las hipótesis. De la ecuación yo parte del Cosmos al axioma Cosmos parte del yo. Subsistencia. Conocimiento. Antropofagia.

Contra las élites vegetales. En comunicación con la tierra.

Nunca fuimos catequizados. Lo que hicimos fue el Carnaval. El indio vestido de Senador del Imperio. Haciendo de Pitt. O figurando en las óperas de Alencar lleno de buenos sentimientos portugueses.

Ya teníamos el comunismo. Ya teníamos la lengua surrealista. La edad de oro.
Catiti Catiti
Imara Notiá
Notiá Imara
Ipejú.

La magia y la vida. Teníamos la relación y la distribución de los bienes físicos, de los bienes morales, de los bienes otorgados. Y sabíamos superar el misterio y la muerte con la ayuda de algunas formas gramaticales.

Pregunté a un hombre qué era el Derecho. Él me respondió que era la garantía del ejercicio de la posibilidad. Ese hombre se llamaba Gali Matías. Me lo comí.

Únicamente no hay determinismo donde hay misterio. ¿Pero en qué nos concierne eso?

Contra las historias del hombre que comienzan en el Cabo Finisterre. El mundo no fechado. No rubricado. Sin Napoleón. Sin César.

La fijación del progreso por medio de catálogos y aparatos de televisión. Solo la maquinaria. Y los transfusores de sangre.

Contra las sublimaciones antagónicas. Traídas en las carabelas.

Contra la verdad de los pueblos misioneros, definida por la sagacidad de un antropófago, el Vizconde de Cairu: «Es la mentira muchas veces repetida».

Pero no fueron cruzados quienes vinieron. Fueron fugitivos de una civilización que nos estamos comiendo, porque somos fuertes y vengativos como el Jabuti.

Si Dios es la conciencia del Universo Increado, Guaraci es la madre de los vivientes. Jaci es la madre de los vegetales.

No tuvimos especulación. Pero teníamos adivinación. Teníamos Política que es la ciencia de la distribución. Y un sistema social planetario.

Las migraciones. La fuga de los estados tediosos. Contra las esclerosis urbanas. Contra los Conservatorios, y el tedio especulativo.

De William James a Voronoff. La transfiguración del Tabú en tótem. Antropofagia.

El pater familias y la creación de la Moral de la Cigüeña: Ignorancia real de las cosas + falta de imaginación + sentimiento de autoridad ante la prole curiosa.

Es preciso partir de un profundo ateísmo para llegar a la idea de Dios. Pero el caribe no lo necesitaba. Porque tenía a Guaraci.

El objetivo creado reacciona como los Ángeles de la Caída. Después Moisés divaga. ¿En qué nos concierne eso?

Antes de que los portugueses descubrieran Brasil, Brasil ya había descubierto la felicidad.

Contra el indio de candelabro. El indio hijo de María, ahijado de Catalina de Médicis y yerno de don Antonio de Mariz.

La alegría es la prueba del nueve.

En el matriarcado de Pindorama.

Contra la Memoria fuente de la costumbre. La experiencia personal renovada.

Somos concretistas. Las ideas dominan, reaccionan, queman gente en las plazas públicas. Suprimamos las ideas y las otras parálisis. Por los trayectos. Creer en las señales, creer en los instrumentos y en las estrellas.

Contra Goethe, la madre de los Gracos, y la corte de don Juan VI.

La alegría es la prueba del nueve.

La lucha entre lo que se llamaría Increado y la Criatura, ilustrada por la contradicción permanente del hombre y su Tabú. El amor cotidiano y el modus vivendi capitalista. Antropofagia. Absorción del enemigo sagrado. Para transformarlo en tótem. La humana aventura. La terrena finalidad. Sin embargo, solo las puras élites han conseguido realizar la antropofagia carnal, que trae consigo el más alto sentido de la vida y evita todos los males identificados por Freud, males catequistas. Lo que aparece no es una sublimación del instinto sexual. Es la escala termométrica del instinto antropofágico. De carnal, se convierte en electivo y crea la amistad. Afectivo, el amor. Especulativo, la ciencia. Se desvía y se transfiere. Llegamos al envilecimiento. La baja antropofagia aglomerada en los pecados de catecismo: la envidia, la usura, la calumnia, el asesinato. Peste de los llamados pueblos cultos y cristianizados, es contra ella que estamos actuando. Antropófagos.

Contra Anchieta cantando a las once mil vírgenes del cielo, en la tierra de Iracema, el patriarca João Ramalho fundador de São Paulo.

Nuestra independencia aún no ha sido proclamada. Frase típica de don Juan VI: «¡Hijo mío, ponte esa corona en la cabeza, antes de que algún aventurero lo haga!» Expulsamos a la dinastía. Es preciso expulsar el espíritu bragantino, las ordenaciones y el rapé de Maria da Fonte.

Contra la realidad social, vestida y opresora, registrada por Freud; la realidad sin complejos, sin locura, sin prostituciones y sin cárceles del matriarcado de Pindorama.

OSWALD DE ANDRADE
En Piratininga.
Año 374 de la Deglución del Obispo Sardinha.


Notas
Alencar, José de, 182-1877. Crítico, novelista y dramaturgo prerromántico brasileño.
Anchieta, José de. 1534-1597, jesuita y misionero español formado en Coimbra, llamado el Apóstol de Brasil, autor de la primera gramática tupi y de un Poema à Virgem de más de 4.000 versos; cofundador de São Paulo y fundador de Iritiba, actual Anchieta; beatificado en 1980.
Antonio de Mariz Loureiro. 1644-?, sacerdote brasileño, prelado de Río de Janeiro e inspector de minas en São Paulo; defendió los derechos de los indígenas lo que le causó grandes enemistades y lo llevó a la locura.
Caribes o caraíbas. Pueblo indígena de las Pequeñas Antillas y la costa norte de América del Sur.
Catiti… Invocación tupi a la luna nueva, recogida por José Vieira Couto de Magalhães en su obra O selvagem, 1876, parte 2, pág. 142, PDF pag. 478: “A invocação á lua nova é a siguinte: ‘Catíti Catíti Iamára Notiá / Notiá Iamára, / Epejú (fulano) / Emú manuára / Ce rece (fulana) / Cuçucúi xa ikó / Ixé anhû i piá póra’. Não entendo o 3º e 4º verso; o 1º e os últimos dizen o siguinte: Lua Nova, o Lua Nova! assoprai em fulano lembrança de mim; eis-me aquí estou em a tua presença; fazei com que eu tão somente occupe o seu coraçao.” (Luna Nueva, ¡oh Luna Nueva! (…) Sopla en fulano añoranza de mí; heme, aquí estoy en tu presencia; haz que solamente yo ocupe su corazón). [Biblioteca Digital Curt Nimuendaju]
Gali Matías. Lo mismo que Gal & Matías: galimatías.
Gracos. Influyente familia de la antigua Roma; los hermanos Tiberio Sempronio Graco y Cayo Sempronio Graco como tribunos de la plebe impulsaron leyes que favorecieron al pueblo en contra de los intereses de la aristocracia. Su madre, Cornelia Sempronia, conocida como “la madre de los Gracos”, fue un importante personaje en la vida pública romana.
Gran cobra, Cobra-grande o Boiuna. Ser mitológico amazónico de origen amerindio; es una gran cobra oscura, llamada madre del río o señora de las aguas, capaz de asumir la forma de una mujer o de una embarcación para atraer a los náufragos al fondo del río.
Guaraci. Dios del sol en la mitología tupi-guarani.
Iracema. Protagonista india tabajara de la novela histórico-indianista Iracema de José de Alencar; Iracema es anagrama de América.
Jaci. Diosa de la luna en la mitología tupi-guarani.
Jabuti (Chelonoidis carbonaria y Chelonoidis denticulata). Tortuga propia de Brasil, protagonista de varias leyendas tupi.
João Ramalho. 1493-1580, explorador portugués; naufragó en la costa de la futura São Vicente y, recogido por los guaianases, se casó con la hija del cacique teniendo numerosos hijos, dentro y fuera del matrimonio, con los que se dedicó al abastecimiento de naves europeas y al comercio de madera y de esclavos; fundó Santo André da Borda do Campo en Piratininga.
Juan VI. João Maria José Francisco Xavier de Paula Luís António Domingos Rafael de Bragança, 1767-1826, rey de Portugal; trasladó la corte a Río de Janeiro ante la invasión de Portugal por las tropas napoleónicas y elevó Brasil a la categoría de reino creando el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve que gobernaría desde Río, incluso después de la retirada de Napoleón.
Lévy-Bruhl, Lucien. 1857-1939, antropólogo francés.
Maria da Fonte. Semi-mítica cabecilla de una revuelta popular que partiendo del norte de Portugal acabaría extendiéndose a todo el país y culminaría con la caída del gobierno de Costa Cabral el 17 de Mayo de 1846.
Padre Vieira, António. 1608-1697, jesuita y diplomático portugués; gran orador, defendió los derechos de los indígenas de Brasil e impulsó la creación de la Companhia Geral do Comércio do Brasil que obtuvo el monopolio del comercio entre Brasil y Portugal.
Pindorama. ‘Tierra de las palmeras’, nombre que los tupi daban a su país.
Piratininga. Municipio del estado de São Paulo.
Pitt, William (el Viejo). 1708-1778, primer ministro de Gran Bretaña bajo el reinado de Jorge III; parte de su familia se unió a la “Corte Real Brasileña” en 1893.
Sardinha, Pedro Fernandes. 1496-1556, primer obispo de Brasil; tras retirarse del obispado naufragó en el litoral de Alagoas donde quizá fue devorado por los indios caetés, enemigos de los portugueses.
Tupi. Pueblo indígena que ocupaba la planicie litoral de Brasil desde Rio Grande do Sul hasta el actual estado de Bahía.
Villegagnon, Nicolas Durand de. 1510-1571, marino francés; fundó en 1555 un establecimiento colonial en la costa de Brasil, tomado en 1567 por los portugueses y sobre cuyas ruinas se fundó São Sebastião do Rio de Janeiro, la actual Río. (Respecto a la frase en francés Où Villegaignon prit terre, ‘Donde Villegaignon tomó tierra’, en el original hay dos erratas: el acento agudo en , que debería ser grave, y print en lugar de prit. En algunos casos se reproduce como Ori Villegaignon print terre lo que carece de sentido).
Vizconde de Cairu. José da Silva Lisboa, 1756-1835, economista y político brasileño, partidario de Juan VI y contrario a la separación de Brasil y Portugal.
Voronoff o Woronow. Georg Juri Nikolajewitsch, 1874-1931, botánico ruso que en la década de 1920 exploró el norte de Sudamérica identificando numerosas especies.

Oswald de Andrade. Manifesto Antropofágico, 1928
Reproducción del Manifiesto Antropofago en la Revista de Antropofagia, mayo de 1928
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Manifesto Antropofago

Só a Antropofagia nos une. Socialmente. Economicamente. Philosophicamente.

Única lei do mundo. Expressão mascarada de todos os individualismos, de todos os collectivismos. De todas as religiões. De todos os tratados de paz.

Tupi, or not tupi that is the question.

Contra todas as cathecheses. E contra a mãe dos Gracchos.

Só me interessa o que não é meu. Lei do homem. Lei do antropofago.

Estamos fatigados de todos os maridos catholicos suspeitosos postos em drama. Freud acabou com o enigma mulher e com outros sustos da psycologia impressa.

O que atropelava a verdade era a roupa, o impermeavel entre o mundo interior e o mundo exterior. A reacção contra o homem vestido. O cinema americano informará.

Filhos do sol, mãe dos viventes. Encontrados e amados ferozmente, com toda a hypocrisia da saudade, pelos immigrados, pelos traficados e pelos touristes. No paiz da cobra grande.

Foi porque nunca tivemos grammaticas, nem colecções de velhos vegetaes. E nunca soubemos o que era urbano, suburbano, fronteiriço e continental. Preguiçosos no mappa mundi do Brasil. Uma consciencia participante, uma rythmica religiosa.

Contra todos os importadores de consciencia enlatada. A existencia palpavel da vida. E a mentalidade prelogica para o Sr. Lévy-Bruhl estudar.

Queremos a revolução Carahiba. Maior que a revolução Francesa. A unificação de todas as revoltas eficazes na direcção do homem. Sem nós a Europa não teria sequer a sua pobre declaração dos direitos do homem.
A edade de ouro annunciada pela America. A edade de ouro. E todas as girls.

Filiação. O contacto com o Brasil Carahiba. Ou Villegaignon prit terre. Montaigne. O homem natural. Rousseau. Da Revolução Francesa ao Romantismo, á Revolução Bolchevista, á Revolução Surrealista e ao barbaro tecnizado de Keyserling. Caminhamos.

Nunca fomos cathechisados. Vivemos atravez de um direito sonambulo. Fizemos Christo nascer na Bahia. Ou em Belem do Pará.

Mas nunca admittimos o nascimento da logica entre nós.

Contra o Padre Vieira. Autor do nosso primeiro emprestimo, para ganhar commissão. O rei analphabeto dissera-lhe: ponha isso no papel mas sem muita labia. Fez-se o emprestimo. Gravou-se o assucar brasileiro. Vieira deixou o dinheiro em Portugal e nos trouxe a labia.

O espirito recusa-se a conceber o espirito sem o corpo. O antropomorfismo. Necessidade da vaccina antropofágica. Para o equilibrio contra as religiões de meridiano. E as inquisições exteriores.

Só podemos attender ao mundo orecular.

Tinhamos a justiça codificação da vingança. A sciencia codificação da Magia. Antropofagia. A transformação permanente do Tabú em totem.

Contra o mundo reversivel e as idéas objectivadas. Cadaverizadas. O stop do pensamento que é dynamico. O individuo victima do systema. Fonte das injustiças classicas. Das injustiças romanticas. E o esquecimento das conquistas interiores.

Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros. Roteiros.

O instincto Carahiba.

Morte e vida das hypotheses. Da equação eu parte do Kosmos ao axioma Kosmos parte do eu. Subsistencia. Conhecimento. Antropofagia.

Contra as elites vegetaes. Em comunicação com o sólo.

Nunca fomos cathechisados. Fizemos foi Carnaval. O indio vestido de senador do Imperio. Fingindo de Pitt. Ou figurando nas operas de Alencar cheio de bons sentimentos portugueses.

Já tinhamos o comunismo. Já tinhamos a lingua surrealista. A idade de ouro.
Catiti Catiti.
Imara Notiá.
Notiá Imara.
Ipejú.

A magia e a vida. Tinhamos a relação e a distribuição dos bens physicos, dos bens morais, dos bens dignarios. E sabiamos transpor o mysterio e a morte com o auxilio de algumas formas grammaticaes.

Perguntei a um homem o que era o Direito. Elle me respondeu que era a garantia do exercicio da possibilidade. Esse homem chamava-se Galli Mathias. Comi-o.

Só não ha determinismo onde ha misterio. Mas que temos nós com isso?

Contra as historias do homem que começam no Cabo Finisterra. O mundo não datado. Não rubricado. Sem Napoleão. Sem Cesar.

A fixação do progresso por meio de catalogos e apparelhos de televisão. Só a maquinaria. E os transfusores de sangue.

Contra as sublimações antagonicas. Trazidas nas caravellas.

Contra a verdade dos povos missionarios, definida pela sagacidade de um antropofago, o Visconde de Cayrú: — É a mentira muitas vezes repetida.

Mas não foram cruzados que vieram. Foram fugitivos de uma civilização que estamos comendo, porque somos fortes e vingativos como o Jabuty.

Se Deus é a consciencia do Universo Increado, Guaracy é a mãe dos viventes. Jacy é a mãe dos vegetaes.

Não tivemos especulação. Mas tinhamos adivinhação. Tinhamos Politica que é a sciencia da distribuição. E um systema social planetario.

As migrações. A fuga dos estados tediosos. Contra as escleroses urbanas. Contra os Conservatorios, e o tedio especulativo.

De William James a Voronoff. A transfiguração do Tabú em totem. Antropofagia.

O pater familias e a creação da Moral da Cegonha: Ignorancia real das coisas + falta de imaginação + sentimento de authoridade ante a pro[le] curiosa.

É preciso partir de um profundo atheismo para se chegar á idéa de Deus. Mas o carahiba não precisava. Porque tinha Guaracy.

O objectivo creado reage com os Anjos da Queda. Depois Moysés divaga. Que temos nós com isso?

Antes dos Portuguezes descobrirem o Brasil, o Brasil tinha descoberto a felicidade.

Contra o indio de tocheiro. O indio filho de Maria, afilhado de Catharina de Medicis e genro de D. Antonio de Mariz.

A alegria é a prova dos nove.

No matriarcado de Pindorama.

Contra a Memoria fonte do costume. A experiencia pessoal renovada.

Somos concretistas. As idéas tomam conta, reagem, queimam gente nas praças publicas. Suprimamos as idéas e as outras paralysias. Pelos roteiros. Acreditar nos signaes, acreditar nos instrumentos e nas estrellas.

Contra Goethe, a mãe dos Gracchos, e a Corte de D. João VI.

A alegria é a prova dos nove.

A lucta entre o que se chamaria Incriado e a Criatura-ilustrada pela contradição permanente do homem e o seu Tabú. O amor quotidiano e o modus-vivendi capitalista. Antropofagia. Absorpção do inimigo sacro. Para transforma-lo em totem. A humana aventura. A terrena finalidade. Porém, só as puras elites conseguiram realisar a antropofagia carnal, que traz em si o mais alto sentido da vida e evita todos os males identificados por Freud, males cathechistas. O que se dá não é uma sublimação do instincto sexual. É a escala thermometrica do instincto antropofagico. De carnal, elle se torna electivo e cria a amizade. Affectivo, o amor. Especulativo, a sciencia. Desvia-se e transfere-se. Chegamos ao aviltamento. A baixa antropofagia agglomerada nos peccados de cathecismo — a inveja, a usura, a calumnia, o assassinato. Peste dos chamados povos cultos e christianisados, é contra ella que estamos agindo. Antropofagos.

Contra Anchieta cantando as onze mil virgens do céo, na terra de Iracema — o patriarca João Ramalho fundador de São Paulo.

A nossa independencia ainda não foi proclamada. Frase typica de D. João VIº: — Meu filho, põe essa coróa na tua cabeça, antes que algum aventureiro o faça! Expulsamos a dynastia. É preciso expulsar o espírito bragantino, as ordenações e o rapé de Maria da Fonte.

Contra a realidade social, vestida e oppressora, cadastrada por Freud — a realidade sem complexos, sem loucura, sem prostituições e sem penitenciarias do matriarcado de Pindorama.


OSWALD DE ANDRADE
Em Piratininga.
Anno 374 da Deglutição do Bispo Sardinha.


Álvaro Cunqueiro

Yo soy Edipo


No sabía que lo fuese
hasta que maté a mi padre
y me acosté con mi madre. Un hombre
marcado para siempre por un sino fatal
como potro en el aprisco con el hierro, para siempre.
Mi padre me asaltó a un tiempo
por los cuatro caminos de la encrucijada.
Me miró —hay miradas como murciélagos
que van y vienen, raudas—, escupió en la mano de la lanza
y vino contra mí. Él mismo
se adentró en mi hierro. Estaba escrito.

Le adiviné a la Esfinge su decir secreto
y me casé con mi madre. Cuando la dejé preñada
se acordaba de un niño que había tenido
y que le quitaron cuando aún no lo había visto sonreír.
Iban a matarlo en el monte, o entregarlo a las fieras.
Aquella bolita de mantequilla,
aquel pelito oscuro, aquellas manecitas inquietas
era yo, regresado a la madre como varón,
y a la corona de Tebas como asesino.

Yo soy Edipo. Si examináis bien el caso,
un inocente. Ahora viejo y cansado me acuesto
en las tinieblas, que me arropan
como una madre arropa a su niño.


Álvaro Cunqueiro. Eu son Edipo (paulatinygriego.wordpress.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Eu son Edipo

Non sabía que o fora
ate que non matei a meu pai
e deiteime con miña nai. Un home
marcado pra sempre por un sino fadal
como un poldro no curro co ferro, pra sempre.
Meu pai saíume a un tempo
polos catro camiños da encrucillada.
Miroume, —hai miradas como morcegos
que van e veñen, raudas. Cuspín na man da lanza
e veu decontra min. El mesmo
adentrouse no meu ferro. Estaba escrito.

Acerteille á Esfinxe o seu decir segredo
e caséi coa miña nai. Cando a deixaba preñe
lembrábase dun neno que tivera
e ao que lle quitaron cando aínda nóno vira sorrir.
Iban matalo no monte, ou dálo ás feras.
Aquela baluguiña de manteiga,
aquel peliño mouro, aquelas manciñas inquedas
era eu, regresado á nai como varón,
e á coroa de Tebas como asesino.

Eu son Edipo. Si mirades ben o caso,
un inocente. Agora vello e canso déitome
nas trebas, que me arroupan
como unha nai arroupa ao seu neno.

Álvaro Cunqueiro

Yo soy Dánae


Yo soy Dánae. Desnuda caía en el lecho come
bianca neve scende senza vento.
Y él llegó secreto con su fulgor
convertido en monedas de oro que cayeron
sobre mí, y alrededor, y en el suelo.
Se dio una voz a sí mismo y aquel oro de ceca
se arremolinó en un amén y se hizo el varón.
Me encontró virgen, me surcó y me sembró.
Me bebió, como quien se echa con sed sobre un río.
Pero lo pasado, pasado.
Ahora soy vieja, y en un reino de columnas derribadas
voy y vengo por entre los cipreses y las palomas.
Me toman por loca y creen que miento
cuando digo que fui desvirgada por Zeus.
Por burlarse de mí hacen saltar una moneda en el mármol
y yo creo que él vuelve, y me quito la ropa
y me dejo caer desnuda en la hierba come
bianca neve scende senza vento.
Ni oigo sus risas. Ya soy vieja
pero nunca pude salir de aquel sueño de antaño.


Nota
come bianca neve scende senza vento’ (como blanca nieve desciende sin viento): Imitación del verso ‘e bianca neve scender senza venti’ de Guido Cavalcanti en el soneto Biltà di donna cuya traducción el propio Cunqueiro publicó en Faro de Vigo el 10 de abril de 1977. Aquí mi versión.

Álvaro Cunqueiro. Eu son Danae (paulatinygriego.wordpress.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Eu son Danae

Eu son Dánae. Núa caía no leito come
bianca neve scende senza vento.
E chegou segredo coa fúlgura
convertido en moedas de ouro que caíron
sobre de min, e arredor, e no chan.
Díxose a si mesmo unha voz e aquel ouro de ceca
arremuiñouse nun amén e fíxose o varón.
Atopoume virxe, sucoume e sementou.
Bebeume, como quen se deita con sede sobre un río.
Pro, o pasado pasado.
Agora vou vella, e nun reino de columnas derrubadas
vou e veño por entre os cipreses e as pombas.
Téñenme por tola, e coidan que minto
cando digo que fun desvirgada por Zeus.
Pra burlarse de min chinchan unha moeda no mármore
e eu coido que el volve, e tiro a roupa
e déixome caír núa na herba come
bianca neve scende senza vento.
Nin escoito as súas risas. Xa vou vella
pro nunca puiden saír daquel soño de antano.