Clarice Lispector

Nuestra truculencia


.
Cuando pienso en la alegría voraz
con la que comemos gallina en salsa parda,
me doy cuenta de nuestra truculencia.
Yo, que sería incapaz de matar una gallina,
y que tanto me gustan vivas,
meneando el feo cuello
y buscando lombrices.
¿Deberíamos no comerlas ni su sangre?
Nunca.
Nosotros somos caníbales,
es necesario no olvidarlo.
Y respetar la violencia que tenemos.
Y, quién sabe, si no comiésemos gallina en salsa parda
nos comeríamos a la gente con su sangre.

Mi falta de coraje para matar una gallina
y sin embargo comerla muerta
me confunde, me espanta,
pero lo acepto.
Nuestra vida es truculenta:
se nace con sangre
y con sangre se corta la unión
que es el cordón umbilical.
Y cuántos mueren con sangre.
Es necesario creer en la sangre
como parte de nuestra vida.
La truculencia
es amor también.
.


NOTA
La galinha ao molho pardo (gallina en salsa parda u oscura) es un plato típico del estado de Minas Gerais, Brasil, en el que se añade al guiso la propia sangre de la gallina.

.


Clarice Lispector. Nossa truculência
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Nossa truculência

Quando penso na alegria voraz
com que comemos galinha ao molho pardo,
dou-me conta de nossa truculência.
Eu, que seria incapaz de matar uma galinha,
tanto gosto delas vivas
mexendo o pescoço feio
e procurando minhocas.
Deveríamos não comê-las e ao seu sangue?
Nunca.
Nós somos canibais,
é preciso não esquecer.
E respeitar a violência que temos.
E, quem sabe, não comêssemos a galinha ao molho pardo,
comeríamos gente com seu sangue.

Minha falta de coragem de matar uma galinha
e no entanto comê-la morta
me confunde, espanta-me,
mas aceito.
A nossa vida é truculenta:
nasce-se com sangue
e com sangue corta-se a união
que é o cordão umbilical.
E quantos morrem com sangue.
É preciso acreditar no sangue
como parte de nossa vida.
A truculência.
É amor também.


Clarice Lispector

Estrella peligrosa


.
Estrella peligrosa
Rostro al viento
Oleaje y silencio
leve porcelana
templo sumergido
trigo y vino
tristeza de cosa vivida
árboles ya florecidos
la sal traída por el viento
conocimiento por encantamiento
esqueleto de ideas
ora pro nobis
Descomponer la luz
misterio de estrellas
pasión por la exactitud
caza de luciérnagas.
La luciérnaga es como el rocío
Diálogos que disfrazan conflictos por estallar
Ella puede ser venenosa como a veces lo es la seta.

En el oscuro erotismo de vida llena
nudosas raíces.
Misa negra, hechiceros.
En la proximidad de fuentes,
lagos y cascadas
brazos y piernas y ojos,
todos muertos se mezclan y claman por la vida.
Siento la falta de él
como si me faltara un diente en la frente:
lancinante.
Qué miedo alegre
el de esperarte.
.


Clarice Lispector. Estrela perigosa
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Estrela perigosa

Estrela perigosa
Rosto ao vento
Marulho e silêncio
leve porcelana
templo submerso
trigo e vinho
tristeza de coisa vivida
árvores já floresceram
o sal trazido pelo vento
conhecimento por encantação
esqueleto de idéias
ora pro nobis
Decompor a luz
mistério de estrelas
paixão pela exatidão
caça aos vagalumes.
Vagalume é como orvalho
Diálogos que disfarçam conflitos por explodir
Ela pode ser venenosa como às vezes o cogumelo é.

No obscuro erotismo de vida cheia
nodosas raízes.
Missa negra, feiticeiros.
Na proximidade de fontes,
lagos e cachoeiras
braços e pernas e olhos,
todos mortos se misturam e clamam por vida.
Sinto a falta dele
como se me faltasse um dente na frente:
excrucitante.
Que medo alegre,
o de te esperar.


 

Falsa pared

 

Ah, sometimes I grow so tired,
But I know I’ve got one thing I got to do:
Ramble on.
Jimmy Page / Robert Plant

.
1
Prepárate para huir. Avisa
a los pájaros —respetuosamente—
antes de adentrarte en el bosque.

2
Te contaré las cosas como nunca
fueron para que parezcan verdad
y así puedas creerme.

3
Salí a pasear por si me encontraba,
casualmente, a mi rubia preferida
de entre todas las morenas.

4
El sol olvida nuestros cuerpos
sobre la playa húmeda.
El mar está cambiando de color.

5
Previsión a corto y difuso plazo:
el universo apesta y no recuerdo
haber dormido esta noche.

6
El gollum era un niño acurrucado
sobre una piedra junto al camino
mirando su flaca cara en un charco.

7
Nada suele ser rojo ni amarillo.
La esperanza de luz
es lo que nos mantiene en las tinieblas.

8
Algo me quedaba, mientras seguía
deambulando, divagando, mientras
keep rambling, baby— algo me quemaba.

9
Aquel día había un orco lascivo
en lo profundo del glaciar.
La próxima vez acércate más.

10
Quemando cosas es como lo hacemos
durar, generalmente; sin embargo
ya no necesitamos fuego.

11
Esto no tiene vuelta atrás
ni va a ninguna parte;
tú, ella y yo lo sabemos muy bien.

12
Ni valiente ni cobarde,
sé un refrán: más vale buey atollado
que caballo despeñado.

13
En algún lugar de tu mente siempre
estaré yo, igual que tú en la mía;
ya sabes, siempre estorbando y jodiendo.

14
Y también una linda adivinanza:
Más bajita que un guisante
y más larga que un gigante, ¿qué es?

15
Escucha, hacia el fondo del bosque, escucha
la dulce y melodiosa
balada del cabrón encabronado.

16
Reconocer que lo hemos perdido
todo es la única manera
de que aún podamos conservar algo.

17
Tientas a veces cosas demasiado
complicadas para tus cortos
conocimientos reales. Desiste.

18
Estamos vivos y no lo estamos,
y no lo estamos sin dejar de estarlo;
y no es eso lo que nos obsesiona.

19
¿Qué roerá tu cuerpo? ¿Quién
poseerá tu alma? Desiste
y sal a ligotear con las amigas.

20
Vagar, divagar el mundo buscando
la estrella Polar hacia el mediodía,
las Pléyades en Adviento.

21
Perdido en la fragosa lobreguez,
como al bosque los árboles
los vellos no te dejan ver el coño.

22
Pregúntate qué parte de ti
puedes decir que es libre de opinar
sobre las opiniones ajenas.

23
Sigue la forma del río y haz olas
—agua— sobre la playa desolada.
Sé océano y rambla. Y sigue moviéndote.

24
Mucho esmalte de uñas negro
y tangas de hilo dental
en el último baile sin disfraces.

25
Pregúntate, gollum, qué parte
de ti no se debe a la educación,
la ignorancia o el adoctrinamiento.

26
Pero —hablando y bebiendo—, ¿somos
la luz del atardecer o
la noche que va devorando el sueño?

27
Memorizo el nombre de cada calle
donde te encuentro y te pierdo, solo
para poder olvidarte antes.

28
Levántate, tropiézate otra vez
en la misma falsa pared:
cabalga el unicornio descornado.

29
Sé río, laguna, riada, mar, charca,
alternativamente; yo,
arena y lodo. Nos duele parar.

30
En el suelo hojas de roble —secas—
y vivas flores de eucalipto:
sabes que no sabemos quién es nadie.

31
Deja ya de buscar el Silmarillion
y dile a Perceval que se duche
y se acerque a tomar unos cacharros.

32
El mar está cambiando de color;
bien, recordemos tan solo el presente
intentando obviar lo que es obvio.

33
No me admitieron en urgencias
y se formó gangrena allí
donde el espíritu pinchó en el hueso.

34
Ahora el cielo es azul hacia el norte;
no es que me importe, pero quizá
podamos echar un último pulvis.

35
La que al alba zanquea tras de ti
y al ocaso se alza a tu encuentro:
La Sombra, es la respuesta al acertijo.

36
Divagando, deambulando; el bosque
y los pájaros te susurran
que no sabes lo mucho que no sabes.

37
Busca a alguien que crea en el arte
y confiésale tu amor
por los viejos tebeos y el lowbrow.

38
Vacío es el sonido que emitimos
tras el éxtasis en la playa húmeda;
el amanecer nos expulsa al día.

39
Pregúntate, aún, qué parte de ti
es libre; o si alguna parte de ti
alguna vez lo ha sido. Pregúntate.

40
Sméagol era un anciano borracho
junto al camino esquivando su cara
deforme en un charco fangoso.
.


ēgm. 2019

Tereza Du’Zai

Tres poemas


.
Cóndor

La noche se llenó de estrellas muertas,
estrellas de sombra,
hijas, netas, bisnietas de mis antepasados;
esposas de Dios, amantes de María,
penetradas y lamidas.
Las envidié,
clamé por el semen divino.
Me desnudé, me santifiqué.
Un minuto de silencio, un susurro débil,
y renací como un poema oculto en el vientre de una casa vacía,
____________ presa a la sombra de un verso desnudo.
Un día, tal vez, Dios habrá de comerme.

Morir para librarme de dios

Sí, la muerte no es el fin de la vida,
es la extinción de todos los males físicos y psíquicos.
Es el fin de Dios y del Diablo,
el fin de las ilusiones humanas.
Nietzsche no tenía razón,
Dios no está muerto, pues nunca estuvo vivo.

Casto

Las leyes transparentes de Dios,
los ropajes albos de Dios,
el cuerpo iluminado de Dios,
la barba y los cabellos blancos de Dios,
los ojos azules de Dios,
la piel clara de Dios,
el pene rosado e inútil de Dios.
.


Tereza Du’Zai. Poemas
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Condor

A noite se encheu de estrelas mortas,
estrelas de sombra,
filhas, netas, bisnetas de meus antepassados;
esposas de Deus, amantes de Maria,
penetradas e lambidas.
Invejei-as,
clamei pelo sêmen divino.
Desnudei-me, santifiquei-me.
Um minuto de silêncio, um sussurro débil,
e renasci como um poema oculto no ventre de uma casa vazia,
presa à sombra de um verso nu.
Um dia, talvez, Deus haverá de me comer.

Morrer para livrar-me de deus

Sim, a morte não é o fim da vida,
É a extinção de todos os males físicos e psíquicos.
É o fim de Deus e do Diabo,
O fim das ilusões humanas.
Nietzsche não estava certo,
Deus não está morto, pois nunca esteve vivo.

Casto

As leis transparentes de Deus,
as roupas alvas de Deus,
o corpo iluminado de Deus,
a barba e os cabelos brancos de Deus,
os olhos azuis de Deus,
a pele clara de Deus,
o pênis róseo e inútil de Deus.


Bin Ramke

Debajo es mejor (Una teoría de la comprensión)


.
las alas de los ángeles crujen en latín
dice Zbigniew Herbert

recuerdo tan poco (amo amas
amat) poco y tan mal yo
paseaba en silencio
por los senderos del parque

oí hablar a un policía
en fragmentos desde arriba

desde un helicóptero entendí
poco

menos que latín

rotores y motores y tráfico rugiente
una sopa de gramática y sintaxis

Ángel es una antigua palabra para
Entropía palabra inventada
en 1868 por Clausius

para mí significa el giro hacia adentro
hacia abajo
exigido por la policía

Energía es otra palabra otro
mundo en la noche un pájaro

probablemente un ruiseñor

sigue despierto
fatigado

significa nada por ello
“Significa”
“Nada”

entropía, girando hacia adentro
una palabra más antigua

que el francés para el cajún
acadiano pero

la perspectiva fue inventada por Vitruvio
aunque no fue necesaria hasta
la invención del ferrocarril en 1789
por William Jessup quien
inventó la rueda
o una versión con pestañas de ella
para sujetarla a un raíl de hierro

aprendí en un libro que hay
árboles debajo de la tierra

Geoxylic suffrutices
bosques hundidos

troncos subterráneos
y solo las puntas
de las hojas son visibles

dentro de la tierra debajo del fuego
debajo del aliento del hombre o el cosmos
desierto de madera inmortal.
.


Bin Ramke. Beneath Is Better (A Theory of Understanding)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Beneath Is Better (A Theory of Understanding)

wings of angels rustle in Latin
says Zbigniew Herbert

I recall so little (amo amas
amat) the little so broken I
sauntered soundless
down paths in the park

I heard a policeman speak
in fragments from above

from a helicopter I understood
little

less than Latin

rotors and engines and roaring traffic
a soup of grammars and syntax

Angel is an ancient word for
Entropy which word was invented
in 1868 by Clausius

I mean the turning inward
downward
demanded by police

Energy is another word another
world at night a bird

probably mockingbird

keeps awake
the weary

means nothing by it
“Means”
“Nothing”

entropia, turning inward
an older word

than the French for Cajun
acadienne but

perspective was invented by Vitruvius
then was not needed until
the invention of the railroad in 1789
by William Jessup who
invented the wheel
or a flanged version of it
to hang onto an iron rail

I learned from a book there are
trees beneath earth

Geoxylic suffrutices
forests sunk

trunks underground
and the merest wisp
of leaves left visible

within earth beneath fire
beneath breath of man or cosmos
immortal wooden wilderness.


 

Herberto Helder

Contó que iba por la playa, desnudo, corriendo


.
Contó que iba por la playa, desnudo, corriendo.

La arena, el sol, el mar
y la profundidad extenuante del cielo lo embriagaban.
Tenía extrema conciencia de su desnudez,
y eso también lo embriagaba.

Llevaba un proyecto, o una misión, estaba cargado con ello,
pero se trataba de una cosa innombrable.
En la playa había gente, gente —parece—
con esa disponibilidad sin expectativa de la gente en la playa.

Estaban en traje de baño, ociosos y ajenos,
y cuando él pasó por el medio de aquella gente,
la desnudez que tenía lo embriagó aún más.
Después encontró tres escalones de piedra, y los subió.
Continuó corriendo, pero —según contó— el cielo, el agua
y la arena, ahora perdidos, habían dejado en él un espacio vacío
en el que la idea de misión comenzó a crecer,
de modo que él se sentía como loco por la prisa
y la intensidad de la misión.
Corría por un laberinto de piedra negra, y en los pasillos estrechos
había casas bajas, también de piedra, sin tejado
y sin puertas ni ventanas.

Eran cubos negros abiertos por arriba
y con agujeros rectangulares a diversos niveles.
Corriendo por los laberintos, con toda su prisa
y con la densa ansiedad de aquel mensaje tan oscuro,
vio de súbito que tenía dos largos penes blancos,
delgados y largos como dos serpientes,
y que se contorsionaban y enroscaban el uno en el otro.

No sintió miedo, ni tampoco espanto,
porque pensó que eso también formaba parte de la misión.
Pero cuando avistó a una mujer
que venía en el sentido contrario al suyo,
procuró taparse con las manos aquellos penes-serpientes,
nacidos de la misma sombría raíz cuando corría por los laberintos.

Las serpientes, sin embargo,
se escapaban por entre sus dedos, le bajaban por las piernas,
subían por su vientre hasta el pecho, avanzaban
en todas las direcciones, con sus pequeñas cabezas crueles,
sagazes y famélicas.

Lleno de terror, se detuvo ante una de aquellas casas.

Cuando entró —contó él—
ya había perdido su fuerza y ligereza de mensajero,
y solo sentía miedo.
La casa estaba vacía como todas las demás y, como ellas,
sin techo y sin puertas ni ventanas.
En aquel cubo negro y descubierto,
donde adivinaba excrementos y restos podridos de comida,
a través de una luz siniestra,
pensó que había venido desde lejos,
recorriendo con su desnudez los caminos del día
y esos laberintos tenebrosos,
solo para encontrarse vacío, cercado por la podredumbre.

Las dos serpientes blancas seguían agitándose
entre sus piernas abiertas.
.


Herberto Helder. Contou que caminhava pela praia, nu, correndo
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Contou que caminhava pela praia, nu, correndo

A areia, o sol, o mar
e a profundidade extenuante do céu embriagavam-no.
Tinha extrema consciência da sua nudez,
e isso também o embriagava.

Ia com um projecto, ou uma missão, estava carregado disso,
mas tratava-se de uma coisa inominável.
Na praia havia gente, gente – parece –
com aquela disponibilidade sem expectativa de gente na praia.

Estavam em fato de banho, ociosos e alheios,
e quando ele passou pelo meio dessa gente,
a nudez que tinha ainda o embriagou mais.
Depois encontrou três degraus de pedra, e subiu-os.
Continuou a correr, mas – segundo contou – o céu,
a água e a areia, agora perdidos, haviam deixado nele um espaço vazio
onde a ideia de missão se pôs a crescer,
de modo que ele se encontrava como que louco da pressa
e densidade da missão.
Corria por um labirinto de pedra negra, e nos corredores estreitos
havia casas baixas, também de pedra, sem telhado
e sem portas e janelas.

Eram cubos negros abertos em cima
e com buracos rectangulares a diversos níveis.
Correndo pelos labirintos, cheio da sua pressa
e com a espessa ansiedade daquela mensagem tão obscura,
viu de súbito que tinha dois longos pénis brancos,
delgados e longos como duas serpentes,
e que se contorciam e enroscavam um no outro.

Não sentiu medo, sequer espanto,
pois imaginava que isso também fazia parte da missão.
Mas quando avistou uma mulher
que vinha em sentido contrário ao dele,
procurou tapar com as mãos aqueles pénis-serpentes
nascidos da mesma sombria raiz, quando corria pelos labirintos.

As serpentes, no entanto,
escapavam-se por entre os dedos, desciam-lhe pelas pernas,
subiam pelo ventre até ao peito,
avançavam em todas as direcções, com as suas pequenas cabeças cruéis,
sagazes e esfaimadas.

Cheio de terror, parou em frente de uma daquelas casas.

Quando entrou – contou ele –
havia já perdido a sua força e leveza de mensageiro,
e apenas sentia medo.
A casa estava vazia como todas as outras e, como elas,
sem tecto e sem portas e janelas.
Naquele cubo negro e devassado,
onde adivinhava excrementos e restos podres de comida,
através de uma luz sinistra,
pensou que viera de longe,
percorrendo com a sua nudez os caminhos do dia
e estes labirintos tenebrosos,
apenas para se encontrar vazio, cercado pela podridão.

As duas serpentes brancas continuavam a fremir
entre as suas pernas abertas.


Herberto Helder

Las palabras


.
Quedarán para siempre abiertas mis
salas negras.
Amarrado a la noche
yo canto con un lirio negro sobre la boca.

Con la lepra en la boca,
con la lepra en las manos.
Este mamífero tiene sal alrededor,
este mineral transpira, la primavera se precipita.

Con la lepra en el corazón.
Pero de repente,
solo llegar a la ventana y ver un paisaje temblando
de miedo.

Y una vida más lenta
solo con una estrella a cuestas,
una tonelada de luz inquieta,
una estrella respirando como un carnero
vivo.

Igual a esta especie de fiesta dolorosa,
apenas un manojo de cabellos violentos
y su olor a pimienta,
en el lado oscuro
como se canta que las salas van a levantar
el vuelo.

Se quedarán para siempre abiertas estas manos exageradas
en diez dedos con sueño,
como una rosa encima del pene.

En la cima del tallo de sangre,
esa flor confusa.
Un equilibrio igual,
solo la estrella en la cima del éxtasis.

Solo alguna cosa parada en la cima de una visión
temblorosa.
La primavera, que yo sepa,
tiene la sal como color inmóvil,

Por un lado entra la noche,
así de súbito negra.

De una punta a otra se llena el espacio
alisando tablas.
Se rasga seda para aprender el ritmo.
Abrazo un cuerpo con las camelias
ardiendo.

Abiertas para siempre las negras partes
de más de una estación.

De este mismo modo
las mujeres caminan por las galerías transparentes,
y el palacio quema la noche donde estoy
cantando.

Es posible aún cortar por la mitad el oficio de ver,
y en un lado hay espejos ebrios,
en el otro un cardumen ilegible de sonidos
oscuros.

Se sabe entonces por el silencio de alrededor,
se sabe alrededor que son lirios
sonoros.

Al paso
las mujeres cosechan estos sonidos irrumpientes,
y las manos se quedan negras junto a la belleza
insensata.

Sonríen después con un talento
terrible.
Llevamos a cuestas un carnero palpitante.

Pesa tanto una estrella
cuando se despierta en las salas negras abiertas de par en par,
y las manos toman un manojo de cabellos dolorosos,
y sobre la boca un lirio en brasa,
blanco, blanco,

que no nos deja respirar.
La lepra en la boca,
que no nos deja respirar.

Un manojo de lepra contra el cuerpo,
de este modo entonces solo el movimiento de aguas oscuras
por los canales de un canto,
como un palacio de salas negras abiertas
para siempre.

Este animal respira como un espejo de pie,
en el aire,
en el aire.
.


Herberto Helder. As palavras
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

As palavras

Ficarão para sempre abertas as minhas
salas negras.
Amarrado à noite,
eu canto com um lírio negro sobre a boca.

Com a lepra no coração.
Mais de repente,
só chegar à janela e ver uma paisagem tremendo
de medo.

E uma vida mais lenta
só com uma estrela às costas,
uma tonelada de luz inquieta,
uma estrela respirando como um carneiro
vivo.

Igual a esta espécie de festa dolorosa,
apenas um ramo de cabelos violentos
e o seu odor a pimenta,
no lado escuro
como se canta que as salas vão levantar
o seu voo.

Ficarão para sempre abertas estas mãos exageradas

em dez dedos com sono,
como uma rosa acima do pénis.

Ao cimo do caule de sangue,
essa flor confusa.
Um equilíbrio igual,
só a estrela ao cimo do êxtase.

Só alguma coisa parada no cimo de uma visão
tremente.
A primavera, que eu saiba,
tem o sal como cor imóvel,

Por um lado entra a noite,
assim de súbito negra.

De uma ponta à outra enche-se o espaço
aplainando tábuas.
Rasga-se seda para aprender o ritmo.
Abraço um corpo com as camélias
a arder.

Abertas para sempre as negras partes
de mais uma estação.

Semelhante a isto
as mulheres andam pelas galerias transparentes,
e o palácio queima a noite onde estou
cantando.

É possível ainda cortar ao meio o ofício de ver —
e num lado há espelhos bêbedos,
no outro um cardume ilegível de sons
obscuros.

Sabe-se então pelo silêncio em volta,
sabe-se em volta que são lírios
sonoros.

Passando
as mulheres colhem estes sons irrompentes,
e as mãos ficam negras junto à beleza
insensata.

Elas sorriem depois com um talento
terrível.
Levamos às costas um carneiro palpitante.

Pesa tanto uma estrela
quando se acorda nas salas negras abertas de par em par,
e as mãos agarram um ramo de cabelos dolorosos,
e sobre a boca um lírio em brasa,
branco, branco,

que não nos deixa respirar.
A lepra na boca,
que não nos deixa respirar.

Um ramo de lepra contra o corpo,
como isto então só o movimento de águas obscuras

pelos canais de um canto,
como um palácio de salas negras abertas
para sempre.

Este animal respira como um espelho de pé,
no ar,
no ar.