Papeles y colillas

(Deconstructo)

.

Después de la tormenta
pasajera que en rojo vira el negro
cuando brilla y al mundo estupefacto

maravilla con luz de chispeante
primavera se escurren como lluvia
por la acera llevándose el papel

y la colilla al fondo de la turbia
alcantarilla los días de la vida
que, ligera, fulgura un raro instante

sobre el cielo atónito en antorcha
abrasadora no más que el chaparrón
que no demora y pronto se transmuta en

un riachuelo que arrastra en su corriente
decrecida los sueños, las quimeras,
y la vida.

.


ēgm. 2011

Sombra sobre agua

Derivo con los ojos hacia el álgebra
febril de los derrumbes del desierto,

caídas mis incógnitas al denso
espacio de variables circundantes,

ensayo en un islote hallar el aire,
quizá sombra en el viento expreso dudas,

desciendo hacia las llamas la llanura
jinete en logaritmos infinitos,

añado a la ecuación un acertijo
que acaso incluirá agujeros negros,

sellando con cerrojos el misterio
no encierro la inrazón en una esfera,

me alzo girasol en las estepas
tomando de la luz el poco brillo,

profundas en el bosque más umbrío
deduzco sin querer fresas silvestres,

susurro en el silencio a la serpiente
el son de las ocultas ecuaciones,

deflagro en refulgentes ciegos soles,
me alejo del reflejo en el espejo,

despejo inecuaciones sin criterio,
resuelvo que no habré de hallar el cable…

derivo contra el tiempo, fluctuante,
tal vez sombra de viento sobre agua.
.


ēgm. 2011

La princesa, a medianoche,

Iuppiter, admonitus nihil esse potentius auro,
corruptae pretium uirginis ipse fuit.
Ovidio

.
cerval se despertó, fría y ardiente,
—la crespa cabellera enmarañada
alzando negras ondas en la almohada—
transida en el recuerdo de un torrente

de oro que cerniéndose a su pecho
llovía bajo el fin de su cintura
y, pronta, con la mano aún insegura,
—dudando fuera sueño o daño hecho—

rozó la herida, donde halló, pungente
y densa, una humedad inesperada
quemando de sus muslos la blancura…

urdimbre de un oráculo impudente
que el dios trabó en la virgen, difamada
por siglos de vender su arcano lecho.


ēgm. 2011

* Júpiter, persuadido de que no había nada tan poderoso como el oro, se convirtió en él para seducir a una virgen. Ovidio, Amores III 8, 29-30. Trad. Germán Salinas.

Nordeste

Muerde el viento de la sierra
en la landa enmarañada.
Baja a los bosques —hambrienta—
la manada.

Canta el lobo con la lluvia
en la peña recortada;
canta a la noche y la luna,
y a su amada.

Corre el lobo por el valle
tras la presa acorralada,
huele y puede ver la sangre
la manada.

Duerme el lobo en un recodo
de la profunda vaguada,
cerrando un ojo y el otro
en su amada.

Vira a nordeste en la sierra;
ama el lobo —garra armada—.
Espera en silencio, inquieta,
la manada.
.


ēgm. 2011

El tamaño

Contempla, maravillosa, la imagen
de un rincón cualquiera del Universo.

Mira todos los millones de estrellas.
Imagina millones de planetas
habitados por vida inteligente.
Piensa en los millones de seres vivos
acuciados por tantos
millones de minúsculos problemas.

Contempla. Comprende, acepta y disfruta
el tamaño de tu insignificancia.
.


ēgm. 2014

Altivamente inalcanzables,

los cisnes vuelan blancos
más allá del acantilado, sobre
el laberinto azul
del tiempo eternamente inalcanzable.

¿Recuerdas cuando, azules,
éramos cisnes que volaban sobre
el blanco laberinto
del tiempo, altivamente inalcanzables?

Pero estos cisnes vuelan
blancos sobre el lejano laberinto
del tiempo altivo,
azul y eternamente inalcanzable.

Blancos y ajenos vuelan
los cisnes en la blanca lejanía,
más allá del acantilado
del tiempo, altivamente inalcanzables.
.


ēgm. 2011

Flores si nieva

Para Nuria M. M.
.

Trae flores si nieva
o una postal de Gilbert & George
comprada de paso al volver.

Tráeme un beso nevado con copos
bordando tu gorro de lana;
un beso de flores y frío.

Trae una botella de vino tinto
y una lata de mejillones
de la tienda de abajo.

Trae algunas flores si nieva
y un poco de aire limpio de invierno
en tus desfondados bolsillos.

Y pondremos las flores
en un feo vaso grande con agua
junto a la ventana empañada.

Miraremos nevar bebiendo
el vino barato con mejillones.
Y la nieve nos abrazará.

Y follaremos girando despacio,
sin que se deslice la manta,
mientras el perro nos mira sabiendo.

Trae flores si nieva
y algún recuerdo del tiempo esquivado
que en la nieve se ha ido.

Que en la nieve se fue
y nunca pudo volver a encontrarnos.
Trae algunas flores de nieve.

Trae flores si nieva
o una postal de Gilbert & George.
Y la pegaremos en la pared.
.


ēgm. 2011

Soneto a Cirlot en Santa Mónica

Nadie habla en el espacio, nadie canta.
J.E. Cirlot

.

Envueltas tras las letras las espadas,
soldado a su pesar, mas no poeta,
cifrados ya los versos con la treta
de no mostrar el alma de las hadas

sino sus varios nombres en variadas
variantes que varían la concreta
dicción de una emoción de abstracto esteta,
huido de un nadir de inanes nadas

y sima de silencios sin salida,
mitólogo y mitómano absoluto,
a él, aun de recio hierro bruto

calzada la coraza con la vida,
las hadas, las espadas, los dragones
le son del viejo mito nuevos dones.
.


ēgm. 2011

El gris

Entonces los ordenadores
no cabían encima de las mesas,
íbamos los dos y el perro
por el camino viejo de la sierra,
a cada lado del puente

acechaban los mismos árboles,
fresnos, abedules,
de deshojadas ramas silenciosas,
urracas, cuervos
eran los ecos de la tarde,

entonces un teléfono
era algo en el extremo de un cable,
caminábamos por el bosque
como tramperos ebrios,
cayéndonos en la nieve,

buscando una puesta de sol,
un gris preciso en el crepúsculo
que no existe en ningún otro lugar,
té y coñac en el albergue
del urogallo disecado,

entonces la crueldad
era tan primitiva como siempre,
en la carretera del puerto,
profunda umbría y misteriosa,
el invierno parecía eterno,

sin principio ni tiempo, infinito,
y los brillos de la luz
entre las ramas amenazadoras
eran reflejos de un caleidoscopio
girando abierto desde el cielo

hacia los musgos ocultos
en la profundidad del bosque,
entonces los caleidoscopios
tenían tanta magia como ahora,
y, urracas, cuervos,

con el áspero graznido
en el claro surgió el gris
sobre una montaña azulada,
el gris crepuscular buscado,
cazado en la trampa de la retina,

blancos, lilas, azules, pero el gris,
el gris fundente
único del crepúsculo de invierno,
fijado para siempre en la memoria
sin píxeles ni negativo,

indeleble como un beso
bajo los pinares nevados,
y también entonces,
entonces las cámaras fotográficas
eran tan prescindibles como ahora.
.


ēgm. 2011

Otro alguien

Alguien que se parece a mí,
alguien como una imagen
en un espejo empañado
o una caricatura, o un dibujo
de una artista callejera,

bastante parecido
pero ligeramente deformado,
algún alguien con mis gestos
o un remedo de ellos,
alguien que imita mi acento

como un humorista televisivo,
no demasiado bien pero con éxito,
risas, ja ja ja,
carcajadas del público
que asiste en directo al plató,

alguien que usa ropa como la mía,
vaqueros y cazadoras
pero no de las mismas marcas,
alguien que pretende saber
lo mismo que yo sé

pero que no sabe ni apenas briznas,
mal le pesara saber,
alguien que dice lo contrario
de lo que se cree que está diciendo
pero que piensa aquello

que se supone que debe pensar,
más risas en directo, ja ja ja,
Enrique has vuelto a pasarte,
un alguien que parece
que algo quizá se pareciera a mí

sin ser en realidad
más que una caricatura en la acera
cuando está empezando a llover,
un trozo de cartón mojado
con manchones emborronados,

alguien que ya ha tomado mi lugar
no con mi consentimiento
pero sí con mi aquiescencia,
solo por la pura pereza
de no decir oye ya está bien,

alguien que con su mala imitación,
risas, ja ja ja,
ha convencido a unos cuantos
torpes y desorientados
de que es lo que no es

y está ya convenciéndose a sí mismo,
igual de torpe y desorientado,
más risas en el plató, ja ja ja,
Enrique eres genial,
de que es quien realmente no es.
.


ēgm. 2011

KYRNEE

sweord wæs swátig·  secg weorce gefeh
Beowulf

Espadas.

Espadas,

__________ espadas,
____________________ espadas;

espadas,
__________ espadas,
____________________ espadas.

Espadas,
__________ espadas

Se cruzan.

La muerte.

Espadas.

Espadas

__________ Espadas.

____________________ Espadas.

Espadas

__________ espadas

____________________ espadas.

Espadas

que chocan.

Espadas.

Mi muerte.

La espada.

La espada,

___________ _la espada.

La espada.

____________ la espada,

_________________________la espada.

Su muerte.

La espada,

____________ la espada.

La espada.

La sangre.

La espada.

Y cae la espada
manchando la losa.

Resuena.

El otro ahora yace,

entre sangre,

al piso de piedra
entregado.

La sangre
se extiende

rodeando su cuerpo
ya inerte.

Su cuerpo

sangrante.

Y no sé
quién era.

Corría hacia mí,
desenvainada
la espada.

Furioso.

Y en mí
se encontró
con la muerte.

Y yo entonces vi
a la muerte.

Yo, vivo.

¡KYRNEE!

egm.2020
Santa Rosa, Gràcia, Barcelona, 6 de febrero de 2005


* the sword was bloody,  the warrior rejoiced in his work, (Beowulf, v. 1569)

Nada no

Alada el hada, al Hada

La nada,
nada.
Nada.

No yo.

Fluyendo.

Ya no
yo.

——

Confusión
confundo
confundido.

Fundido
en confusión
confluyo.

Fluyo.

——

Ciego
en la oscuridad.
Perdido.

Al filo
del precipicio,
un niño.

Perdido.

——

Ardo
en largo
desconcierto.

En huero
desvarío
muero.

Perdido,
vago
incierto.

——

Fluyo
en río hueco
de silencio,
eco.

Grito
al río,
al eco.

Del silencio
el eco.

——

Ardiente
nada
mi hada
nada.

Por mí,
por ti.

Por nada.

——

Soldado
de huera
guerra,

hiero,
mutilo,
muero.

Soldado,
vago
derrotado.

——

Huyo,
difluyo,
fluyo.

Tuyo
el fulgor
que huyo.

Tuyo.

——

Nada.

Fluida,
sola.

Fluente.

Nada.

No nada.

——

Roto
en trozos
trazo

el roto
mapa
de mi roto
desvarío,

La ruta
rota
de mi derrota.

——

El rito,
el mito,
el grito.

Grito.

Ciego
en lo oscuro.

El grito.

——

Fiera
furia.

Furia
aturdida.

Fluente,
fluida
furia

efluyo.

——

En huera
guerra,
rotos
los tratos,

hiero
mutilo
mato.

Soldado,
la muerte,
suerte.

——

Me sumo
al humo,

huero
vago.

Trago.

Vago
en humo

aciago.

——

Sin sentido,
sin destino.
Camino.

Ajeno.

Sin ruta,
sin destino.

Sin camino.

——

Teme
la muerte
el mito.

Teme.
Ama.

El mito
amo.

Temo.

——

Trago
a trago
vago.

Vago
vago.

En cada
trago
vago.

——

Huido
sin camino.
Fluido.

Fluente.

Roto,
solo,
muerto.

——

Gritando
en lo oscuro:
un niño.

Un grito,
un rito.

Solo
en lo oscuro.

El rito.

——

Soldado,
muerto.

Guerra
hago.
Trago.

Soldado,
mutilo,
muero.

——

Aciago
lago
que vago,
trago.

El hado
me trajo
al lago
que, vago,

vago.

——

Solo
gritando,
solo.

Un niño
ciego
en lo oscuro.

Un grito.
Solo.

——

Perdida
nada.

Mito
rito
hito.

Grito.

Nada
derrotada.

——

Construyo
un mundo,
un mito.

Confluyo.

Un mundo
tuyo,
un hito.

Difluyo.

——

Cada
hada,
nada.

Ajena
nada
el hada
nada.

Fluida
nada.

——

Trozo
a trazo,

trazo
a trozo

efluyo,

refluyo,

afluyo.

——

Confluyo

No
nada
yo.

No.

Derrotado
no.

——

Solo,
sin camino
fluyo.

En el río
de silencio
huyo.

Perdido.
Tuyo.

——

Soldado,
muerto,
vivo.

Sin destino
ni sentidos
vivo.

Soldado,
sobrevivo.

——

Nada
huida.

No nada.

Nada.

Sentido
confundido,
ido.

——

Camino
sin camino.

Fluyo
sin destino,
ciego,
perdido.

Solo,
desolado
hado.

——

Mi hada,
casi
nada.

Fluida
nada
mi hada
nada.

Fluyente,
afluye.

——

Perdido
vivo.

Fluido
fluente
afluyo.

En nada
nado.

Pervivo.

——

Gritando
fluyo.

Huyendo
aúllo,
huyo.

Llorando
lloro.

Yo lloro.

——

Un niño
llorando.

Solo.

El niño.
Solo.

Grito.

——

La nada
nado,

la furia
fluyo,

la huella
huyo.

Nado
fluyo
huyo.

——

Soldado,
muero.

El hada
si muere,
muero.

Si muero,
muere.

Mi hada.

——

Nada
hacia allá
la nada.

Nada
a nada
nada.

Casi nada.

——

El hada
me vive
y vivo.

Soldado,
sobrevivo.

Mi hada
vive.

Revivo

——

No
nada.

Ahora

no.

Nada no.

egm.2020
Santa Rosa, Gràcia, Barcelona, 29 de enero de 2004


Esto es un billón, nena

Cultivad la ciencia de los números, ya que nuestros
crímenes suelen ser tan solo errores de cálculo.
Pitágoras

.
Un una o uno

Dos
Tres
Cuatro
Cinco
Seis
Siete
Ocho
Nueve
Diez

Veinte
Treinta
Cuarenta
Cincuenta
Sesenta
Setenta
Ochenta
Noventa
Cien

Doscientos
Trescientos
Cuatrocientos
Quinientos
Seiscientos
Setecientos
Ochocientos
Novecientos
Mil

Dos mil
Tres mil
Cuatro mil
Cinco mil
Seis mil
Siete mil
Ocho mil
Nueve mil
Diez mil

Veinte mil
Treinta mil
Cuarenta mil
Cincuenta mil
Sesenta mil
Setenta mil
Ochenta mil
Noventa mil
Cien mil

Doscientos mil
Trescientos mil
Cuatrocientos mil
Quinientos mil
Seiscientos mil
Setecientos mil
Ochocientos mil
Novecientos mil
Un millón

Dos millones
Tres millones
Cuatro millones
Cinco millones
Seis millones
Siete millones
Ocho millones
Nueve millones
Diez millones

Veinte millones
Treinta millones
Cuarenta millones
Cincuenta millones
Sesenta millones
Setenta millones
Ochenta millones
Noventa millones
Cien millones

Doscientos millones
Trescientos millones
Cuatrocientos millones
Quinientos millones
Seiscientos millones
Setecientos millones
Ochocientos millones
Novecientos millones
Mil millones

Dos mil millones
Tres mil millones
Cuatro mil millones
Cinco mil millones
Seis mil millones
Siete mil millones
Ocho mil millones
Nueve mil millones
Diez mil millones

Veinte mil millones
Treinta mil millones
Cuarenta mil millones
Cincuenta mil millones
Sesenta mil millones
Setenta mil millones
Ochenta mil millones
Noventa mil millones
Cien mil millones

Doscientos mil millones
Trescientos mil millones
Cuatrocientos mil millones
Quinientos mil millones
Seiscientos mil millones
Setecientos mil millones
Ochocientos mil millones
Novecientos mil millones
Un millón de millones

Esto es: un billón, nena,
espumeando como un perro rabioso.
.


ēgm. 2011

Poema prosódico

Pues resulta ser que brújula
es una palabra esdrújula,
a la vez que meridiano
es vocablo más bien llano
y, sin duda,
corazón
es palabra tan aguda
como hipsilofodón.

¡Ay, quién tuviera una brújula
para andar el meridiano
del brumoso corazón!

Miseria, miseria,
qué brumosa es la materia…
¡Y quién, en vez de una cabra,
tuviera un hipsilofodón!
.


ēgm. 2011