Alfred Tennyson

El Kraken


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Bajo los truenos de la profunda superficie,
muy lejos por debajo del mar abisal,
un antiguo e imperturbado sueño sin sueños
duerme el Kraken: palidísimos reflejos huyen
de sus tenebrosos flancos; por encima de él crecen
altas e inmensas esponjas de milenaria edad;
y aún más lejos, a la macilenta luz
de maravillosas grutas y cavidades secretas
innumerables pólipos gigantescos
con grandes tentáculos agitan el adormecido verdor.
Yace allí desde muchos evos, y ha de yacer
cebándose en su dormir de enormes gusanos de mar,
hasta que el último fuego caliente las profundidades
y por única vez de humanos y ángeles sea visto,
cuando se alce rugiente para en la superficie morir.
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Alfred Tennyson. The Kraken
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Alfred Tennyson

Ay golondrina, golondrina


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Ay, dile, golondrina, tú que ambos conoces,
cuán brillante, mas feroz y voluble, es el Sur,
y sombrío, mas veraz y suave, es el Norte.

Ay, golondrina, golondrina, si pudiera seguirte y, liviano
sobre su celosía, pudiera yo cantar y piar,
y gorjear y trinar treinta millones de amores.

Ay, fuera yo cual tú, que ella podría tomarme
y depositarme sobre su pecho, y su corazón
podría mecer la nívea cuna hasta que me muriera.

¿Por qué tarda en vestir su corazón de amor,
demorándose como el fresno joven se demora
en vestirse cuando todo el bosque está verde?

Ay, dile, golondrina, ahora que tus crías vuelan,
dile a ella que, aunque frívolo en el Sur,
en el Norte es donde hace tiempo está mi nido.

Ay, dile que la vida es breve mas el amor prolongado,
y, si breve el sol del verano en el Norte,
breve es la belleza de la luna en el Sur.

Ay, golondrina que vuelas de los dorados bosques,
vuela junto a ella, y canta y cortéjala, y hazla mía,
y dile a ella, dile, que yo te voy siguiendo a ti.
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Alfred Tennyson. O Swallow, Swallow
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda