Ana Martins Marques

El libro de las semejanzas


.
El modo en que tu nombre dicho muy bajo puede ser
confundido con la palabra taza
y como calienta de dentro hacia fuera
el modo en que la palma de tu mano se parece a porcelana quebrada
el modo en que al levantarte recuerdas a un gran felino
pero al caminar ya no te pareces a un animal
sino a un vehículo rápido
y de espaldas siempre me recuerdas a un navío partiendo
aunque de frente nunca parezcas un navío llegando
el modo en que dicha por ti la palabra “sí” parece una palabra
que tuviera el mismo sentido en todas las lenguas
el modo en que dicha por ti la palabra “no” parece una palabra
que tú acabaras de inventar
la relación entre las fotografías rasgadas
los juguetes olvidados en la lluvia cartas
que dejamos de enviar productos en liquidación
frases escritas entre paréntesis
papel de regalo las toallas que acabamos de usar y la masa de pan
y, más importante, la relación de todo eso
con el modo en que llamas al taxi por teléfono
la camisa blanca que acabas de quitarte
siempre me recuerda a un libro abierto al sol
tus zapatos dejados en la sala
siempre me parecen ensayar los primeros pasos de danza
de una versión musical para el cine de tu libro preferido
el modo en que en tu apartamento
las cosas siempre parecen estar en casa
y tú siempre pareces estar de visita
y como pides permiso al tocador para llorar
el modo en que nuestras conversaciones me recuerdan
mensajes interceptados menús de restaurantes exóticos
etiquetas de bebidas fuertes documentos comidos en los bordes
por cachorros de perro
el modo en que tus cabellos parecen las líneas de un libro
leído por un niño que aún no sabe leer
o solo dibujos que alguien erradamente tomara por escritura
el modo en que tus sueños parecen los pensamientos
de personas que han sobrevivido a un desastre aéreo
parecen los recuerdos de un ex-boxeador enamorado
parecen los proyectos de futuro de niños muy pequeños
parecen los cuentos de hadas preferidos de dictadores sanguinarios
las relaciones entre las guerras íntimas los juegos de armar
los primeros viajes sin los padres los países coloreados de rojo
en el mapamundi personas que siempre olvidan las llaves
las primeras palabras dichas por la mañana
y la disposición para usar la violencia
el modo en que a pesar de todo eso tú no te pareces a nadie
a no ser tal vez a ciertas cosas
similares a nada
.


Ana Martins Marques. O livro das semelhanças (Poemas selecionados… PDF, p. 15)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Ana Martins Marques

Reloj


.
¿De qué nos serviría
un reloj?

si lavamos la ropa blanca:
es de día

la ropa oscura:
de noche

si partes con el cuchillo una naranja
en dos:
día

si abres con los dedos un higo
maduro:
noche

si vertemos agua:
día

si servimos vino:
noche

cuando oímos la alarma de la tostadora
o la tetera como un pequeño animal
que intentara cantar:
día

cuando abrimos ciertos libros lentos
y los mantenemos encendidos
a costa de alcohol, cigarrillos, silencio:
noche

si azucaramos el té:
día

si no lo azucaramos:
noche

si barremos la casa o la enceramos:
día

si le pasamos trapos húmedos:
noche

si tenemos jaquecas, eccemas, alergias:
día

si tenemos fiebre, cólicos, inflamaciones:
noche

aspirinas, rayos x, análisis de orina:
día

vendas, compresas, ungüentos:
noche

si caliento al baño maría la miel que se cristalizó
o uso limones para limpiar los cristales:
día

si después de comer manzanas
guardo por capricho el papel morado oscuro:
noche

si bato claras a punto de nieve:
día

si cocino remolachas grandes:
noche

si escribimos a lápiz en papel rayado:
día

si doblamos las hojas o las estrujamos:
noche

(extensiones y cimas:
día
capas y pliegues:
noche)

si olvidas en el horno un pastel
amarillo:
día

si dejas el agua hirviendo
a solas:
noche

si por la ventana el mar está quieto
torpe y grasiento
como una balsa de aceite:
día

si está rabioso
espumeando
como un perro hidrófobo:
noche

si un pingüino llega a Ipanema
y echándose en la arena caliente siente hervir
su corazón helado:
día

si una ballena encalla en la marea baja
y muere pesada, oscura,
como en una ópera, cantando:
noche

si desabrochas lentamente
tu camisa blanca:
día

si nos desnudamos con ansia
creando a nuestro alrededor un ardiente círculo de telas:
noche

si un moscardón verde brillante golpea repetidamente
contra el cristal:
día

si una abeja ronda la sala
desorientada por el sexo:
noche

¿de qué nos serviría
un reloj?
.


Ana Martins Marques. Relógio (Poemas selecionados… PDF, p. 6)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Ana Martins Marques

5 poemas de “Cartografías”


.
Y entonces llegaste
como quien deja caer
sobre un mapa abierto
olvidado encima de la mesa
un poco de café una gota de miel
ceniza de cigarrillo
ocupando por descuido
un lugar cualquiera hasta entonces
desierto

*

Tú te empeñaste
en doblar el mapa
de modo que nuestras ciudades
distantes una de otra
1.720 km exactos
hicieran súbitamente
frontera

*

Acordamos por fin encontrarnos
en la esquina de nuestras calles
que no se cruzan

*

No sé viajar no tengo disposición no tengo valor
pero puedo olvidar una naranja sobre México
dibujar un velero sobre la India
pintar las islas de Cabo Verde una a una
como si fueran uñas
duplicar África con un espejo
crear en el Atlántico un círculo de agua
posando sobre él mi vaso de cerveza
circunscribir Islandia con mi anillo de novia
u ocultar Sri Lanka depositando encima
una pequeña moneda
visitar los nombres de las ciudades
llevar el mundo de paseo
por calles conocidas
abrir el mapa en una esquina, como si lo consultara
solo para que tome
un poco el sol

*

Cuando finalmente
cerrásemos el mapa
el mundo se doblaría sobre sí mismo
y el mediodía
recostado sobre la medianoche
iluminaría los lugares
más secretos
.


Ana Martins Marques. 5 poemas da série “Cartografias” (Poemas selecionados… PDF, p. 11)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Ana Martins Marques

Traducción


.
Este poema
en otra lengua
sería otro poema

un reloj atrasado
que marca la hora exacta
de algún otro lugar

un niño que inventa
una lengua solo para hablar
con otro niño

una casa de montaña
reconstruida sobre la playa
corroída poco a poco por la presencia del mar

lo importante es que
en un determinado punto
los poemas queden emparejados

como en ciertos problemas de física
de viejos libros escolares
.


Ana Martins Marques. Tradução (Poemas selecionados… PDF, p. 11)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Ana Martins Marques

Hay esos días


.
Hay esos días en que presentimos en la casa
la ruina de la casa
y en el cuerpo
la muerte del cuerpo
y en el amor
el fin del amor,
esos días
en que coger el autobús es sin embargo perderlo
y llegar a tiempo es llegar ya demasiado tarde;
no son cosas que se expliquen,
apenas esos días en que de repente sabemos
lo que siempre supimos y todos saben:
que la madera es solo lo que viene justo antes
de la ceniza
y que, por más vidas que tenga,
cada gato
es el cadáver de un gato.
.


Ana Martins Marques. Há estes dias
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda