Celso Emilio Ferreiro

Flor de otoño


Te daré dolor, con el tiempo, vida,
porque me aguardan lejos, ya me espera
un camino sin luz, una amargura
que ya me está creciendo, ya me trepa
como una flor de otoño en un sendero.

Yo te daré dolor, te daré acerbas
lágrimas al alba en noches huidizas,
pues siento en mi adentro la dura piedra
que para dormir Dios pone allá al fondo
de todas las secretas
olas del mar, que no serán palabras,
ni siquiera son aire, o voz siquiera.

Te daré dolor, con el tiempo a tiempo,
dolor sin ti, sin mí, sin la serena
canción de esta mi vida que me muere,
que me muele, moliendo ya a mi vera;
moliéndome despacio voy muriendo,
como el mar muele al mar, una mar llena,
que muere cada día desde siempre
(yo te daré dolor) la mar inmensa.


Celso Emilio Ferreiro. Frol de outono (sonhosulagado.pressbooks.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Frol de outono

Eu daréiche delor, co tempo, vida,
porque me agardan lonxe, xa me espera
un camiño sin luz, unha tristura
que xa me está medrando, xa me medra
coma unha frol de outono nun carreiro.

Eu daréiche delor, daréiche acedas
bágoas no albor de noites fuxidías,
pois sinto no meu dentro a dura pedra
que pra durmir pon Dios alá no fondo
de tódalas segredas
ondas do mar, que non serán palabras,
nin xiquera son ár, nin voz xiquera.

Eu daréiche delor, co tempo a tempo,
delor sin ti, sin min, sin a sinxela
cantiga de esta vida que me morre,
que me moe, moendo a miña veira;
moéndome amodiño vou morrendo,
coma a mar moe ó mar, unha mar chea,
que morre cada día dende sempre
(eu daréiche delor) a mar inmensa.

Celso Emilio Ferreiro

El atraco


Manos arriba y boca abajo el pueblo.
Venimos a instalar el silencio,
cero preguntas,
cero movimientos.
Porque esto es un atraco,
estáis viendo
las pistolas alegres
y los índices propensos
capaces de asumir
muertos a cientos.
Pun, pun, al que se mueva,
pun, pun al que reclame derechos,
sea hombre o mujer,
pun, pun, todos interfectos.
No hay cosa mejor
para imponer la ley del retroceso,
el orden equidistante,
la paz del cementerio,
la misa del domingo,
el salario del miedo
y el culto a los jerárquicos
estamentos.

Manos arriba y boca abajo el pueblo.
No perdamos mas tiempo.
Le pondremos control
a las mariposas y al viento,
a los coitos y las preces,
a la luz y el alimento.
Con tricornios de nieve
y látigos domésticos
degollaremos las gargantas
oblicuas del pensamiento,
y la rosa azul de los sueños
injertaremos.
Serán para siempre nuestros
vuestros esqueletos.

Los ojos para llorar
tan solo os dejaremos.


Celso Emilio Ferreiro. O atraco (gavieira.blogspot.com)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda