David Bowie

Hombre-estrella



Adiós, amor.
No sabía qué hora era
y había poca luz.
Me acerqué a la radio,
un tipo tocaba rock and roll
con mucha energía.
Entonces el fuerte sonido empezó a desvanecerse
y volvió como una voz lenta
en una onda de fase.
No era un locutor,
aquello era una confusa cháchara cósmica.

Hay un hombre-estrella aguardando en el cielo.
Le gustaría venir a conocernos
pero cree que nos volaría el cerebro.
Hay un hombre-estrella aguardando en el cielo;
nos ha dicho que no lo volaría
porque sabe que todo eso vale la pena.
Y me dijo:
Dejad que los niños lo pierdan,
dejad que los niños lo usen,
dejad que todos los niños lo bailen.

Tenía que telefonear a alguien,
así que te elegí a ti.
¡Eh, esto viene de muy lejos,
tú lo oirás también!
Pon la tele,
quizá salga en el canal dos;
mira por la ventana,
estoy viendo su luz.
Si nosotros brillamos
él podría aterrizar esta noche.
No se lo digas a tu papá
o del susto nos encerrará en el infierno.

Hay un hombre-estrella aguardando en el cielo.
Le gustaría venir a conocernos
pero cree que nos volaría el cerebro.
Hay un hombre-estrella aguardando en el cielo;
nos ha dicho que no lo volaría
porque sabe que todo eso vale la pena.
Y me dijo:
Dejad que los niños lo pierdan,
dejad que los niños lo usen,
dejad que todos los niños lo bailen.


David Bowie. Starman