Ligeras ondulaciones en el tejido del espacio-tiempo

El éter quema,
se ahoga el ponto;
el orbe es flema,
el ser, un tonto.

El tiempo es largo,
la vida es corta;
el día, amargo,
la hora, absorta.

El alba arde,
la noche es poca;
el día es tarde,
la mente aloca.

La hora rije,
el día cruje:
la vida aflije,
el tiempo ruje.

La Tierra es yerma,
el aire es recio,
el mar enferma:
el Hombre es necio.

El tiempo cruje,
la vida rije;
el día ruje,
la hora aflije.

El alba es tarde,
la noche aloca;
el día arde,
la mente es poca.

La hora es larga,
el día es corto;
la vida amarga;
el tiempo, absorto.

La Especie es lerda,
la Tierra, abrojo;
el mar es mierda:
Mundo-despojo.

egm.2019

Triatlón en Tokio

Stupidity is the ultimate sophistication.
Richard G. Jaggers, (I Can’t Get No) Sophistication

Desayunas cola sin cafeína,
agua carbonatada y colorantes,
la prueba comenzada,

la mañana convergiendo en el sol,
el día prometiendo
todo lo que la noche retorcía,

sonrisas despintadas en la acera
de los ralos redundantes magnolios,
iridio y piernas largas,

el tráfico es intenso pero fluido,
el grupo se dispersa
después de una caída inesperada,

la trampa más antigua,
mi corindón era un malabarista
borracho a media tarde

comprándole delirios a una estrella
envuelta de fulgores fluorescentes
en la playa nublada,

bajo el iridio, el bikini, y debajo,
la luna envejecida y moribunda
reniega de su eclipse,

el viernes lloverá, y también ayer,
bébelo, Alicia, todos están viendo
el pronóstico del tiempo pasado,

el Rey Bonsái cavila,
nada, primero, y después pedalea
como aquel poeta, en su bicicleta,

en el circuito urbano
con una irisación oscilatoria,
la sangre tan volátil como el éter,

velella veleando,
soberbia, pero morirá en la arena,
anuncian las anémonas

que si el futuro es incierto, el presente
es borroso, y el pasado está aún
acabando de reconfigurarse,

crecía el mediodía
y todos los pájaros disparaban
al mismo cazador,

el pajador pajado,
es cierto que el pasado nunca vuelve
pero también que tampoco se va,

vira la marejada,
debería poner algo de música,
no demasiado alta,

recuerdo que el recuerdo aún existía,
el cántico sonaba
a un cosmos de futuros devaluados,

escucha la tiniebla fulgurante
que trae incluso al plancton el deseo,
no sabía que era tan panoco

hasta que te encontré,
la oscuridad siempre es gratuita, pero
la luz hay que pagarla,

el grupo se reagrupa,
después, la transición de bici a a pie,
por, y como los otros animales,

caminos desiguales,
imprescindibles las gafas de sol,
frío fuego de iridio,

me espesan los ejércitos de Atila,
la curva de tu falda me aniquila,
el amor solo es plancton,

esta fue la gota que agota el caso,
y ¿qué sucede? nada
el pececito en su pecera, nada

el pólipo en el éter,
fulgores fluorescentes en la niebla
de la playa nudista,

necesito otro clavo
que me arranque de una vez este clavo,
el Rey Bonsái opina

que casi siempre es mejor no opinar,
llueve más aún y
seguimos anegados por el fuego,

escucha, te lo ruego,
somos una tragedia humanitaria
retransmitida en directo en la red,

me asedian los ejércitos de Estultia,
la curva de tu falda
arrasa con los nervios de mi espalda,

pero las promesas del día son
los huecos de la noche
rellenos de hojarasca y paja húmeda,

agua carbonatada
con un débil sabor a caramelo
en la dura garganta,

sigues cayendo firme
en la abismada trampa del deseo,
de pronto la marea me marea

—sofisticadamente—,
esto es tan insensato y tan sencillo
como disputar un triatlón en Tokio

y llegar a la meta
las dos agarraditas de la mano
para ser luego descalificadas…

recuerdo que el futuro aún existía,
la música nadaba
un cosmos de pasados incumplidos.

egm.2019

El zote

Perdí mi edén barato,
busqué nueva ansiedad;
royendo incertidumbres
contemplo, mudo, el mar.

Tiniebla fulgurante,
esencia elemental:
deseo en puro plancton,
eclipse sobre el mar.

Cosiendo un suave ensalmo
—oh dama sin piedad—,
princesa de las algas,
me abriste todo el mar.

Titán de pies de yeso
—oh zote sin rival—,
privando ante la ría
me trago entero el mar.

Vendí ilusión barata,
compré banal verdad;
mascando pesadumbres
escucho, ciego, el mar.

egm.2019

 

Falsa pared

Ah, sometimes I grow so tired,
But I know I’ve got one thing I got to do:
Ramble on.

Jimmy Page / Robert Plant

1
Prepárate para huir. Advierte
a los pájaros —respetuosamente—
antes de adentrarte en el bosque.

2
Te contaré las cosas como nunca
fueron para que parezcan verdad
y así puedas creerme.

3
Salí a pasear por si me encontraba,
casualmente, a mi rubia preferida
de entre todas las morenas.

4
El sol olvida nuestros cuerpos
sobre la playa húmeda.
El mar está cambiando de color.

5
Previsión a corto y difuso plazo:
el universo apesta y no recuerdo
haber dormido esta noche.

6
El gollum era un niño acurrucado
sobre una piedra junto al camino
mirando su flaca cara en un charco.

7
Nada suele ser rojo ni amarillo.
La esperanza de luz
es lo que nos mantiene en las tinieblas.

8
Algo me quedaba, mientras seguía
deambulando, divagando, mientras
keep rambling, baby— algo me quemaba.

9
Aquel día había un orco lascivo
en lo profundo del glaciar.
La próxima vez acércate más.

10
Quemando cosas es como lo hacemos
durar, generalmente; sin embargo
ya no necesitamos fuego.

11
Esto no tiene vuelta atrás
ni va a ninguna parte;
tú, ella y yo lo sabemos muy bien.

12
Ni valiente ni cobarde,
sé un refrán: más vale buey atollado
que caballo despeñado.

13
En algún lugar de tu mente siempre
estaré yo, igual que tú en la mía;
ya sabes, siempre estorbando y jodiendo.

14
Y también una linda adivinanza:
Más bajita que un guisante
y más larga que un gigante, ¿qué es?

15
Escucha, hacia el fondo del bosque, escucha
la dulce y melodiosa
balada del cabrón encabronado.

16
Reconocer que lo hemos perdido
todo es la única manera
de que aún podamos conservar algo.

17
Tientas a veces cosas demasiado
complicadas para tus cortos
conocimientos reales. Desiste.

18
Estamos vivos y no lo estamos,
y no lo estamos sin dejar de estarlo;
y no es eso lo que nos obsesiona.

19
¿Qué roerá tu cuerpo? ¿Quién
poseerá tu alma? Desiste
y sal a ligotear con las amigas.

20
Vagar, divagar el mundo buscando
la estrella Polar hacia el mediodía,
las Pléyades en Adviento.

21
Perdido en la fragosa lobreguez,
como al bosque los árboles
los vellos no te dejan ver el coño.

22
Pregúntate qué parte de ti
puedes decir que es libre de opinar
sobre las opiniones ajenas.

23
Sigue la forma del río y haz olas
—agua— sobre la playa desolada.
Sé océano y rambla. Y sigue moviéndote.

24
Mucho esmalte de uñas negro
y tangas de hilo de nícrom
en el último baile sin disfraces.

25
Pregúntate, gollum, qué parte
de ti no se debe a la educación,
la ignorancia o el adoctrinamiento.

26
Pero —hablando y bebiendo—, ¿somos
la luz del atardecer o
la noche que va devorando el sueño?

27
Memorizo el nombre de cada calle
donde te encuentro y te pierdo, solo
para poder olvidarte antes.

28
Levántate, tropiézate otra vez
en la misma falsa pared:
cabalga el unicornio descornado.

29
Sé río, laguna, riada, mar, charca,
alternativamente; yo,
arena y lodo. Nos duele parar.

30
En el suelo hojas de roble —secas—
y vivas flores de eucalipto:
sabes que no sabemos quién es nadie.

31
Deja ya de buscar el Silmarillion
y dile a Perceval que se duche
y se acerque a tomar unos cacharros.

32
El mar está cambiando de color;
bien, recordemos tan solo el presente
intentando obviar lo que es obvio.

33
No me admitieron en urgencias
y se formó gangrena allí
donde el espíritu pinchó en el hueso.

34
Ahora el cielo es azul hacia el norte;
no es que me importe, pero quizá
podamos echar un último pulvis.

35
La que al alba zanquea tras de ti
y en el ocaso se alza a tu encuentro:
La Sombra, es la respuesta al acertijo.

36
Divagando, deambulando; el bosque
y los pájaros te susurran
que no sabes lo mucho que no sabes.

37
Busca a alguien que crea en el arte
y confiésale tu amor
por los viejos tebeos y el lowbrow.

38
Vacío es el sonido que emitimos
tras el éxtasis en la playa húmeda;
el amanecer nos expulsa al día.

39
Pregúntate, aún, qué parte de ti
es libre; o si alguna parte de ti
alguna vez lo ha sido. Pregúntate.

40
Sméagol era un anciano borracho
junto al camino esquivando su cara
deforme en un charco fangoso.

egm.2019


Led Zeppelin. Ramble on (google.es)

 

Pronto

Este año las begonias
han florecido, con lo mal
que las cuido, pero, sabes,

han talado aquel rododendro
que daba sombra al banco
del jardín, supongo

que por alguna enfermedad,
y las palmeras, pobres,
se están muriendo, todas

las palmeras de por aquí
se ponen amarillas
y se secan, por una plaga

de absurdos escarabajos,
y la que tu mirabas desde
la ventana para ver

si hacía viento o no,
la que crecía salvaje
y sin podas, selvática,

también se está volviendo
amarilla, pobre, ya sé
que te haría sentir muy triste,

como a mí, hoy la he visto
agitándose violenta
bajo el breve temporal, pero,

con lo mal que las cuido,
las begonias han florecido
este año, aunque no

la grande del salón
que aún sigue colgando
tan majestuosa, bueno,

es primavera y los geranios
también lo dicen, abril
se está ciñendo a su refrán

y estoy constipado, y por eso
me retraso, pero iré
pronto al que es ahora

tu jardín de los mármoles transidos.

egm.2019

 

El camino

Albores, amores, ardores
que en los flujos residuales fluctúan
con heces y palabras,
sombras a la luz del huevo isotrópico

y mohos, algas y nematelmintos,
del átomo hasta el vómito,
la deflagración del infierno
en ácidas llamaradas que excretan

deidades —y otros mitos—
hinchándose cual calabazas
repletas de gusanos
donde la verdad se miente a sí misma,

es eso lo que somos,
con todo esto, todo cuanto
era nada, pero también la psique,
aunque solo un destello

en el cénit del laberinto,
la psique embaucada por el deseo,
galaxias, cosmos y universos,
con todo cuanto era,

todo lo que hemos visto,
o todo lo que hemos temido
o amado, recomido por la lluvia,
desbaratado por el viento

de cada infinito momento,
flores en los montículos
—falsos reflejos en nuestras pupilas—
de la escoria del tiempo,

jadeos y silencios
nos traerán a la oscuridad
y, perdidos, seremos solo olvido,
caminaremos solos

y encontraremos solo
—no hay otro— el camino hacia el olvido
mientras abandonamos
también nuestras almas perecederas.

Detritus del gran huevo subatómico
con heces y palabras
que al flujo residual confluyen
somos; y ardores, y albores, y amores.

egm.2019

Distracción

Si en el metro,
o en la calle o en una iglesia,
una mujer comienza a desnudarse
—¡no puede ser!—
todos mirarán hacia ella;

tú mira alrededor,
mira hacia adelante y hacia atrás,
observa todo lo que se mueva
y lo que permanezca inmóvil,
remira arriba y abajo,

echa un vistazo
a la mujer que se desnuda,
piensa un poco en por qué y cómo,
y sigue mirando a tu alrededor,
delante y detrás,

arriba y abajo,
lo que está y lo que no está,
y no dejes de pensar
que lo que no puede ser,
no puede ser por alguna razón.

egm.2019

En su casa las tres brujas pelujas,

la viejuja madre con sus dos hijas
—la una guapilla y la otra astuta—,
colgaron un día de la ventana
un amuleto contra los hechizos
de las brujas pelujas repelujas
para así hacer pensar a quien pasara
ante su cuevicasa que temían
a las brujas perujas
y, por tanto, no eran ellas brujas.

El hijo repijo de la maestra,
el que tonteaba a la más guapuja
de las brujas pelujas reperujas,
se quedó contemplando el amuleto
y decidió hacerse inmediatamente
con otro igualito para ahuyentar
a las rebrujas perujas pelujas
y evitar sus hechizos,
por lo que mal pudiera suceder.

Allí en su casicueva las tres brujas,
la madre viejija con las dos hijas,
la una guapita y la otra astuta
—pero ninguna puta—,
se recosen las bragas sin agujas.

egm.2019

El horizonte

El tiempo ha pasado por nuestro lado
a esa rara velocidad
que tan solo él sabe mantener,
ni pausada ni presurosa,
se ha dado la vuelta sin detenerse
y nos ha mirado un instante,
desde la lejanía,
con una etérea sonrisa
—quizá algo burlona—
mientras nosotros nos quedábamos,
ay, con cara de soledad.

Yo era más consciente
de que aún teníamos que avanzar
—los atardeceres se sucedían
con su habitual fingida parsimonia—,
pero tú te extasiabas
contemplando las algas y el infinito,
cual si pudieras desgreñar
el trenzado hilo de tu destino,
verificando que todo estuviera
y fuera tan perfecto
como debería de estar y ser.

Ahora avisto desde aquí
la sombra del tiempo en el horizonte
y su clara sonrisa
—sí, rotundamente burlona—
en la inmediata lejanía,
cargada de arcanos inescrutables,
y muchas veces desde el bar
del paseo marítimo
contemplo las algas y la azulada
bruma del infinito,
ay, con esta cara de soledad.

egm.2019

Resumen

Estultia, martes 4 de diciembre de 2018

La ultraderecha se ha apoderado de la USA, lo que contagiará al resto de América, y avanza infecciosa en Europa, a medida que esta es ocupada por África. Con China y Rusia al acecho. Y Francia en llamas. Y los ingleses en su isla, mental.

Las gentes votan felizmente a quienes les hacen más pobres y menos libres. La izquierda está lela, a los antisistema se les atraganta el sistema y los independentistas diversos se vuelven dependientes del independentismo (indepodependientes).

Tumblr (¿a quién le importa eso de Tumblr?) comienza a censurar los desnudos con algoritmo, como antes hizo Facebook, y el Papa en su limbo afirma, pontifica, que la homosexualidad es una moda y que lo que pasa es que está de moda. Tela.

El mundo se va quedando cada vez más giliñoñas. Y para colmo del recolmo le dan el Balón de Oro a un jugador enclenque que nunca ha ganado un Mundial. No, a Messi no. A un tal Modrić, croata, que solo sabe ganar Champions.

Que, o sea: el mundo se precipita
en la absoluta estulticia global.

©EGM News

egm.2018

Así no tengo opción ni idea alguna

Dolor en tus caricias
y cuentos chinos.
Tino Casal

1

I
Así los vértigos
vierten distancia.

II
No colma el alcance
del coma si…

III
Tengo que convertir
un tiempo afín.

IV
Opción o transustancia
del espacio.

V
Ni miedo donde
se sublima el zenit.

VI
Idea y materia
se precipitan.

VII
Algún alud de esta
impura tiniebla.

2

Así los vértigos de la distancia
no alcanzan a colmar el coma si
tengo que revertir el tiempo sin
opción de transustanciar el espacio
ni medio de sublimar desde el cenit
idea o materia que precipiten
alguna luz a esta espuria tinieblA

3

Así no tengo opción ni idea alguna.
No tengo opción ni idea alguna.
Tengo opción ni idea alguna.
Opción ni idea alguna.
Ni idea alguna.
Idea alguna.
Alguna.

4

¿Y dejaré que el día
destruya cada noche
y la noche divida
los trazos de este nombre?

5

Idea y materia precipitándose
contra cualquier idea de materia.

6

Transustanciación del espacio en signo,
sublimación de la materia en nombre.

7

Alguna
idea… Alguna…

egm.2018


Tino Casal (P. Ryan). Eloise (youtube.com)

Últimos desjirones del verano

Hubo diversas y claras señales
mucho antes de que al fin sucediera
lo que sucedió —estaba la luna

en calma, la mar estaba mordida—,
las chicas listas siempre dejan pistas,
así que ahora no te inmoles, víctima,

a ningún insaciable dios del fuego
ni diosa de las lluvias, el verano
se ha escurrido ya por entre la arena

de todas las playas del horizonte,
aunque a veces se va nunca me deja
este temblor de ceja, imprevisible,

si comienzas a llamarlo ansiedad
se convertirá en ansiedad, tan solo
mira al cangrejo huyendo hacia las algas

de entre las rocas, llámalo, pongamos,
rara imprevisibilidad del clima,
y no será más que un jirón de bruma

desgajado de alguna tempestad
desvaída, musgo eres —y en musgo
te convertirás— sobre las paredes

del más antiguo de los laberintos,
a pesar del tiempo, a pesar de todos
los versos, el primer día de otoño

es tan caluroso como el verano
y las golondrinas trisan, chismosas,
nuestros secretos en los callejones,

mármol granito o pizarra, ya entonces
hubo evidentes y tontas señales,
las chicas listas siempre dejan pistas

falsas, y me pregunto desde cuándo
hay un completo imbécil habitando
mi cerebro, aceitunas en ayunas,

probablemente siempre ha estado en él
y solo era yo quien no lo veía,
el barco es la costa y la ría el barco,

pero tú eres el mástil, cercando
la noche me invade tu nombre —acá
no tarda o nunca irá allí—, las orugas,

que más adelante serán airosas
mariposas, devoran los geranios
inertes e indefensos del balcón,

¿no visteis ayer el fulgor del sol
doblando la esquina, de vuelta a casa,
entre un magnolio y rojas azaleas?

me pregunto, en mis momentos abyectos,
desde cuándo las flores, con sus vivos
colores, emboban a los insectos,

hoy gustan los periodos prolongados
pero yo prefiero los ritmos rápidos,
y el oscuro destello de esperanza

—lo último que te pierde— detrás
de azules gafas de sol, pero siempre
hay un nunca que no se acaba nunca,

sobre todo en verano, no lo olvides,
la calima del tiempo distorsiona
los fugaces contornos del recuerdo,

sí, recuerdo cuando estaba reloco,
las chicas listas nunca dejan pistas
ciertas, tantas y tan tontas señales,

arena, lluvia, cristales, y entonces
los unos eran onces, ritmos rotos,
acércate a mi perspectiva, observa

los jirones de neblina que fluyen
por entre los pinos hacia la orilla
confundiendo el pasado y el recuerdo,

recuerdo, reloco, por ningún dios
ni diosa del sexo ni de la furia,
ahora no pretendas inmolarte,

víctima, el verano se diluyó
como los otros veranos, dejando
vestigios, huellas, rastros engañosos

—los analistas ya no encuentran pistas—
que, inciertos, en sí mismos no son sino
el quebrado dintel del laberinto,

ven, luz del universo, paulatina,
no sabes quién soy pero yo tampoco,
alumbra la penumbra que me herrumbra,

recuerda, reloca, musgo serás
en la piedra de un muro desgastado
por las lluvias de remotos inviernos,

árbol de flor perenne, gema líquida,
lava lívida elevada a los labios
—come chocolate, pequeña, come—,

ven a la niebla, luz del universo,
con la risa de una niña, las lágrimas
de un viejo, la maldición de un mendigo,

el vértigo de un hombre ajironado,
con los saludos del so gilipollas
que todavía okupa mi cerebro,

así no tengo opción ni idea alguna
—destruyendo la noche me divide
tu nombre—, los analistas registran

mi armario —no hay pistas—, entre ironía
y fantasía, me pregunto si
no debiera dejar que las orugas,

al final mariposas, se merienden
—estaba la luna en cáncer, la mar
estaba dormida— este geranio,

y unos cuantos cactus de cuando en vez.

egm.2018

Niemals

Hope that I’m talkin’ allegorically
Edwyn Collins

En algún incendiado paraíso
noviembre huele a flor de saptaparna
y en este frío infierno

la noche te expulsa al vacío; sobre
el Limago ahora fluye la nieve
—se adormilan los lémures

bajo la tibia cúpula metálica—
mientras los magnolios aquí liberan
tan solo algunas hojas

marrones. Tú piensas: «ich und du», pero
el viento dice: «weder du noch sie»,
el viento escupe: «nunca».

egm.2018


Edwyn Collins, A Girl Like You

—Oh Enri,

has ido a llevar flores nuevas
al jardín de los mármoles transidos.
—Son jinetes yamnayas cabalgando
en crisantemos amarillos.

—Oh, Enri, alguien
ha escrito el poema que tú
ni has llegado a intentar escribir.
—No soy gaviota ni océano —el agua
dice: «de nuevo»—, no aquí.

—Oh Enri, tu sorna trasluce
un peñascal inundado de astucias.
—Escupo semen de mis ojos
cuando me dejo embromar
por el perverso viento del otoño.

—Oh, Enri, repara:
las últimas nubes de la ventisca
apenas velan el crepúsculo.
—A la velocidad del infinito
se expande el vacío del mundo.

—Oh Enri, Enri,
¿dónde has olvidado tu tiempo?
—No me inquieta mucho, en verdad;
pero reza tú por ella
si es que crees en mi alma inmortal.

egm.2018

Tres (que no trece) formas del mirlo

Like a tree
In which there are three blackbirds.
Wallace Stevens

1. Avenida

Sobre los coches
cruza el mojado asfalto,
trinando, el mirlo.

2. Atardecer,

yo escucho y callo;
yo no sé nada que
no sepa el mirlo.

3. Temporal

Llueve ruidosa
y progresivamente;
no se oye al mirlo.

egm.2018


Wallace Stevens. Trece formas de mirar a un mirlo

Convolvulus sabatius

Con el amanecer
—y la brisa salada—

como espectro o fantasma
de sí misma se aleja

en el aire, y se incendia,
y se abre de golpe…

pero aspira a otros soles
que no extingan su halo

y a avanzar hacia astros
que alimenten sus poros,

—no esta luz de sol mórbido—
elevándose al éter

insondable, fulgente
con un ansia más nítida

que la oscura avaricia,
hasta —con el crepúsculo,

que desnuda los mundos
y a los hombres demuda—

que por fin la extenúa
otra huera jornada;

se detiene, se apaga,
merma su flama efímera,

y ella, azul campanilla,
ya se cierra —se encierra—

en un cosmos de piedra
y deseo furtivo:

tras los blancos postigos
sosegada se vence

en un sueño de duendes
y murmullos del aire…

mas no es ella juzgable;
nadie —nunca— lo es.

egm.2018

El cimmerio

Conan posee una espada salvaje.
La espada salvaje de Conan
es tan salvaje como
solo es salvaje la espada de Conan.

Thor tiene el Martillo Mjölnir
y Hércules un Gran Garrote,
pero no son tan salvajes
como es salvaje la espada de Conan.

La Lanza de Longinos es muy larga,
pero Conan tiene una espada
que es tan salvaje como
solo salvaje es la espada de Conan.

Solo la espada salvaje de Conan
—ni siquiera la tuya—
es tan salvaje
como salvaje es la espada de Conan.

egm.2018

Hocus pocus,

mi cuerpo, mi cuerpo,
hoc est enim corpus meum,
hocus pocus, tontus talontus,
este cuerpo que yo te he entregado,
jamalají : jamalajá,

nada por aquí, flota por allá,
hax pax max adimax deus,
ti manderò (…) tre hapax assoluti,
¡abracadabra!
chez la corne de chèvre,

aguarda a que el abra se abra,
pokémon alakazam, ¡shazam!
todos se quedan y todos se van,
hierve que hierve en el viejo caldero
filtro del diablo que hará lo que quiero,

y tú me vas y yo te voy,
burlerías y algarabías,
gal y matías,
for a charm of powerful trouble,
like a hell-broth, boil and bubble,

avrah k’davra, caca-de-cabra
sala-gadula, mechi-cabula,
un vestigio fastigio,
un vestidio fastidio,
bíbidi-bóbidi-bu,

cortèges, ô cortèges!
el hechizo de tu encanto
es lo que hechiza mi espanto,
hokuspokus, hexenschuß
rühr dich, und dich trifft der fluß,

mi cuerpo, este teu corpo meu,
inscribis chartae
quod dicitur abracadabra,
jamalajá : jamalají,
todo enterito te lo di,

escucha mi trampantojo,
hoc est enim corpus tuum,
este es mi cuerpo incorpóreo, xikiya,
toma y come lo que quieras de él,
piedra · tijera · papel,

pelo de puta, raíz de cicuta,
poro de esponja, himen de monja,
oral ∼ bucal,
zoom, zoom, faradio, faratio,
zoom, zoom, y me importa un vatio,

anal (?), anual, anál nathrach
orth’ bháis’s betha
do chél dénmha :: se encabrita
la varita… penisaugeo!!
mi encanta-miento digo,

mi salmo|ensalmo lanzo:
corve el cuervo, salga el alga,
sal causal, alma animal,
ruja / cruja, la lanza alza,
la gruta abra: ¡bragacadabra!

huye que bulle un hechizo infernal,
anal (!), anál nathrach,
la lujuria me hará volar
y con la bruma flotaré
sobre el aliento del dragón,

ride! ride! 〈a-bra-cad-a-bra〉,
treguna mecoides
trecorum satis dee,
por si —por si— la pierna fina,
por si la dopamina,

¡cabalga, jinete, cabalga!
ash nazg durbatulûk,
ash nazg gimbatul,
ash nazg thrakatulûk
agh burzum-ishi krimpatul,

mi cuerpo te entregué,
mi mente desprecié,
i’m added to your chain chain chain,
—chain chain chain— chain of fools,
y a tu cadena me enganché,

¡cabalgo! 〈abra-cada-abra〉,
the thirteenth quark for muster mark!
lame & come lo que quieras de él,
y entonces, pues que, en fin,
¿sorbete de calabacín?

egm.2018


He utilizado aquí expresiones, frases o versos, literales o alterados, de Apollinaire (Le musicien de Saint-Merry), J. M. Cano/Alaska (Abracadabra), Don Covay/Aretha Franklin (Chain of Fools), James Joyce (Finnegans Wake)Quinto Sereno Sammonico (Liber Medicinalis), J. K. Rowling (H. P. and the Goblet of Fire), Shakespeare (Macbeth), Tolkien (The Lord of the Rings), Emilio Villa (Sibylla, foedus, foetus), Adelheide Wette (Hänsel und Gretel), de las películas Cenicienta (Cinderella, de Disney), Excalibur (de John Boorman) y La bruja novata (Bedknobs and Broomsticks, de Disney), de la liturgia católica y la tradición popular; aun así también me he copiado a mí mismo en varios versos del poema Lo que me hablaron las brujas de Luz de invierno. Todos los derechos son propiedad de los propietarios de los derechos. ©Lame & Come Incs 1691.