Por si entra o si sale,

Tu amor no arde,
solo escupe fuego.
Ángel Stanich

por si sale, o si entra,
por si el domingo es denso,
por si el cristal de espejos,
por si los fuegos medran,
por si el cometa baja,

por si entra, o si sale,
por si en la acera cosmos,
por si el tercer magnolio,
por si la nube cae,
por si los fuegos calan,

por si sale o si entra,
por si en la playa un astro,
por si los ojos garfios,
por si los por-sis puedan,
por si la nube encalla,

por si entra o si sale,
por si las piernas lindas,
por si la dopamina,
por si el cometa abre,
por si los por-sis pasan.

egm.2018


Angel Stanich. Escupe Fuego (youtube.com)

El salto de la trucha

Polo río abaixo vai
unha troita de pé.
Canción popular gallega

Por el río abajo va
como trucha de pie;
quién la pudiera pillar,
quién la pudiera coger.

Salta que te salta voy
como trucha en un pie;
quién la pudiera picar,
quién te pudiera comer.

Por el río abajo vas
como trucha de pie;
quién te pudiera pescar,
quién te pudiera morder.

egm.2018
A partir de →Polo río abaixo vai

En el mercadillo del miércoles

un mendigo sentado sobre el suelo
entre la gente que pasa, ignorándolo,
agita el desagradable muñón
de su antebrazo derecho y, al tiempo,
tiende su única mano buscando
alguna autocomplacida limosna.

Delante, a pocos metros, una niña
pequeña, en su pequeño vestidito,
—mientras, ajena, su madre revuelve
la ropa de un puesto— mira turbada
el muñón que se encabrita, a su altura,
con un rictus angustiado en la boca.

La madre, absorta en su limbo, no sabe
qué ocurre detrás de ella. La niña…
la niña pronto tendrá inquietos sueños
de serpenteantes monstruos sin ojos.
El mendigo amputado, por su parte,
es solo un profesional de la angustia.

egm.2018

Canción del náufrago

Miseri, quibus
intemptata nites.
Horacio

¿Quién es ese insensato que, habilidoso y grácil,
sobre la dulce arena contra ti se aniquila,
muchacha, tras las dunas? ¿Es para él que amansas
tu meduseo pelo en engañosas ondas?

Ah, cándido, cuán pronto se lamentará atónito
de tu firme inconstancia, tan sorprendido como
si en el mar, de improviso, se viera zarandeado
por las violentas aguas y el fiero temporal.

Él, que ahora costea en ti y en tu belleza,
hoy amorosa y calma, incauto va, ignorante
de tus traidores vientos; desdichado de aquel
que solo ve la orilla sin haberte surcado.

En cuanto a mí —ya a salvo—, colgadas como exvoto
en la pared del templo del dios de los océanos,
mis  ropas atestiguan —aún húmedas— que yo
ya he sobrevivido a esa tempestad.

egm.2018


A partir de →Horacio. Oda 1.5 (A Pirra)

Fumar mata

I
La materia oscura
   siempre regresa.

II
Buenos días, si no
   piensas en ello.

III
Escucha el latido
   de la distancia.

IV
El cofre del tesoro
   ha florecido.

V
Deberías dejarlo
   como viene.

VI
Plan de palabras
   desaparecidas.

VII
Media hora aquí,
   luego el infinito.

VIII
Aún tengo muchas
   cosas que callarte.

IX
Enredada roca
   redondeada.

X
Urdimbre y trama
   deshilan el verso.

XI
Dime el nexo entre
   flexo, sexo, plexo.

XII
La yuxtaposición
   lo explica todo.

XIII
Quizá fumar mata,
   pero no engorda.

XIV
Endecasílabos
   vueltos en dísticos.

XV
La materia oscura
   siempre perdura.

egm.2018

Habilidad de mirarse al espejo

Algo huidizo en la luz de la ventana abierta,
transmutación del sol en sombra en movimiento,
transustanciación, aunque ya sea lo que sea

a qué jueguen las nubes cuando yo no le presto
atención a sus trucos, ahora estoy mirando
en este viejo espejo mi rancia cara rota,

soy un rancio cabrón escrutando a un cabrón
que finge ante un espejo que él es realidad,
pero ya nada crece aquí, y no hay nada,

y todo permanece, y sigue habiendo todo,
y miro algo y veo, entre un algo de sombra
y de luz, o de nube, un recuerdo entreoscuro

probando a recordarse a sí mismo, una cara
queriendo recordarse en cada otra cara,
o bien la misma cara que ya no se recuerda

a sí misma, la misma transmutación de sí
misma, nueva y continua transustanciación, —oh,
qué irónicos que somos en la entreoscuridad—

tranconsustanciación confusa de mí mismo
en cada espeso espejo, y sí a veces hábil,
pero no soy tan listo como quizá parezca.

egm.2018

La misteriosa vida

Poderosos machos entrechocando
las cornamentas, los picos, las garras,
las pinzas, los colmillos,
                                               las carteras,

hasta agotar sus energías, mientras
las hembras esperan al vencedor,
ajenas en realidad al combate.

Qué poco misterioso
resulta el gran misterio de la vida.

egm.2018

Salmo arcano

Aquí yo no estuve,
recuerdo,
robledales, turberas,
amaneceres,
concheros, enterramientos,

rituales
de esperma sobre la tierra,
sacrificio,
calor en la atardecida,
sangramos,

tibieza
en los muslos,
sufrimiento graduado,
icor, dolor
comedido,

losa sobre piedra
sobre roca madre,
recuerdo
que yo no estaba,
lloramos, oramos,

hierro
en los pezones,
mito, transgresión,
piel de zorro
para los genitales,

putrefacción,
montículo mortuorio,
desangradores,
turberas, llanuras,
brumas someras,

no estuve,
signos, palabras
escritas, palabras,
significatividades,
lloramos,

recuerdo,
hierro,
útil, arma, dije,
ceniza, huesos,
imploramos,

viejo cuero seco,
fragmentos de
recuerdo,
rito, esperma
propiciatorio,

los dioses lo exigen,
espíritu
de la bruma,
rogamos,
imprecamos,

el cieno, el fango,
inframundos ciertos,
la noche,
la poseerás,
instante incierto,

pechos, vagina
exenta,
trazo geométrico,
nalgas
semiesféricas, sed,

símbolo, código,
significado,
propiciación,
pléyades,
rogamos, oramos,

robledal, espíritu
de la sed,
bebe
el esperma que se te ofrece,
imploramos,

bebe en mi sed,
consumación,
amaneceres, albores,
pléyades,
agradezcamos,

recuerdo,
aunque no estaba,
lluvia, llovizna,
humedad,
recuerdo.

egm.2018

Ansia y ausencia

metà corpo e metà ombra
Emilio Villa

Medio mucho y medio poco,
medio ofensa, medio coba;
medio aullido, medio moco:
medio pava, medio loba.

Medio canto, medio solfa,
medio rito y medio danza;
medio asceta, medio golfa,
medio culo, media panza.

Medio hable y medio calle,
media acera, medio corra;
medio vuele, media calle:
medio ángel, medio zorra.

Medio acuerdo, medio guerra,
medio ansia y medio ausencia;
medio pulga, medio perra,
medio olvido, medio urgencia.

Medio vida y medio muerte,
medio grieta, medio gruta;
medio riesgo, medio suerte:
medio loca, entera puta.

egm.2018


A partir de →Emilio Villa. Luogo e impulso (Lascrittura della Sibilla, pdf. p. 73)

Los seres superfluos

The hope only
Of empty men.
T. S. Eliot

1

Somos los hombres prescindibles,
somos las mujeres innecesarias,
ajenos, apresurándonos
con la chola llena de humo,
¡qué guasa!

Nuestros secos actos, cuando
nos balanceamos ajenos,
son vanos e indiferentes
como polvo en la arena seca
o patas de araña sobre manteca
en nuestra nevera hueca.

Forma paralizada, gesto informe,
fuerza inmóvil, dormida sombra…

Que cuantos deambulan, con ojos lábiles,
en la cadena de los días
nos recuerden —si lo hicieran— no como
simples seres aturdidos, sino
como aquellas mujeres prescindibles,
esos hombres innecesarios.

2

Los ojos que quisiéramos hallar
en el insomne sueño de la vida
no son los que nos encuentran:
aquí los ojos son
brillos fluorescentes sobre las máquinas,
hay aquí un fulgor duradero
y los actos son,
en el ritmo del acero,
más baldíos e improductivos
que los transformadores sin tensión.

Dejadnos ser superfluos
en la abrupta cadena de la vida,
dejadnos también usar
los disfraces obligatorios
—el mono de faena, el uniforme,
gorros y guantes—, comportándonos
como el acero se comporta…
no menos superfluos.

No habrá celebración final
en la cadena de montaje.

3

Esta es la ciudad global,
esta es la ciudad penal,
donde se erigen y se adoran ídolos
de hormigón, y son despreciadas
las súplicas de los superfluos bajo
el zumbido de los transformadores.

Es así como
en la cadena de los años
nos despertamos y morimos solos
y a la hora en que deberíamos
estar vibrando jadeantes,
labios que se morderían elevan
oraciones al hormigón armado.

4

Los ojos no están aquí
—aquí no hay ojos—, en esta
avenida de borrosas farolas,
esta prescindible avenida, esta
ansiedad de nuestras horas frustradas.

En este último cruce de calles
vamos ajenos y a ciegas,
evitando ver, dispersos
por las aceras sitiadas del tráfico.

Ciegos. A menos que
los ojos se reencuentren,
se entrelace la palabra, licuando
la frase, el verso, la némesis
de la eterna cadena de montaje,
única esperanza
para los seres superfluos.

5

Vamos al baile del higo chumbo,
del higo chungo, del migo chumbo;
vamos al tajo del pago chungo,
a las siete y cinco de la mañana.

Entre el evento
y el movimiento,
entre la verdad
y la realidad
el Semen cae.
Porque nuestra es la cadena.

Entre la esencia
y la consciencia,
entre el deseo
y el lloriqueo,
el Semen cae.
Porque nuestra es la condena.

Entre la propuesta
y la respuesta,
entre lo potencial
y lo existencial,
entre la erección
y la consunción
el Semen cae.
Y es que la vida es muy chunga.

Porque somos innecesarios,
porque somos prescindibles,
porque seres superfluos somos…

Esta es la manera en que el mundo muda,
esta es la manera en que el mundo rula;
esta es la manera en que el mundo peta:
no con un trueno sino con un cuesco.

Pestilenciosamente.

egm.2018


A partir de →T. S. Eliot. The Hollow Men (wikipedia)
A Hypertext Version of T. S. Eliot’s The Hollow Men

Melena

Nunca pierdas la oportunidad
de decir algo estúpido.

Igor Terentiev

A las dos y cuarto
el cometa ayer pasaba
arrastrando su fina
y larga cola dorada

sobre el mar inerte
y las algosas playas,
mientras el horizonte
se removía en agua,

mientras yo seguía
la tierra media en mapas,
y de dadá la augusta
estupidez flemática;

a las 14:15
el cometa ayer cruzaba
dejando atrás su fina
y rubia melena lacia.

Supongo que era sábado
y yo fluía, aboyaba,
en la exangüe dejadez
de otra necia resaca.

egm.2018


Ignacio Vidal-Folch. No perder la opción de decir algo estúpido (El País, Babelia, 4.Jun.18)