Luís Miguel Nava

El tímpano y la pupila


En un plato el mar, en el otro un río, ahora
que el tiempo se deshuesa,
que las piedras
que piso se me entierran en la memoria y los caminos
se me afilan en el alma como cuchillas, el pan
mojado en las heridas,
el pan
él mismo ya también una herida, ahora
que el tiempo, que ya tanto
ha sido comparado a un río, más
no es que una leve exudación en las paredes,
en las manos, ahora
que el cielo se encrespa y que pedazos
del mundo arrojados
con toda la fuerza a los ojos revolotean
en las tinieblas antes de extinguirse,
más menudo que la nieve
camino, el alma abierta como una herida,
a lo largo de la memoria, donde se funden
el tímpano y la pupila.


Luís Miguel Nava. O tímpano e a pupila
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

O tímpano e a pupila

Num dos pratos o mar, no outro um rio, agora
que o tempo se desossa,
que as pedras
que piso se me enterram na memória e os caminhos
se me aguçam na alma como lâminas, o pão
molhado nas feridas,
o pão
ele próprio já também uma ferida, agora
que o tempo, que já tanto
compararam a um rio, mais
não é do que uma leve exsudação nos muros,
nas mãos, agora
que o céu se encrespa e que pedaços
de mundo arremessados
com toda a força aos olhos revolteiam
na treva antes de se extinguirem,
mais magro do que a neve
caminho, a alma aberta como uma ferida,
ao longo da memória, onde se fundem
o tímpano e a pupila.

 

Kay Ryan

Telaraña


Desde otros
ángulos las
fibras se ven
frágiles, pero
no desde el de
la araña, siempre
halando gruesas
cuerdas, fijando
líneas a los
mejores postes
posibles. Es un
trabajo pesado
en todas partes,
evitar combas,
lograr la
elasticidad. No
es nunca
delicado
el vivir.


Kay Ryan. Spiderweb (books.google)
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Spiderweb

From other
angles the
fibers look
fragile, but
not from the
spider’s, always
hauling coarse
ropes, hitching
lines to the
best posts
possible. It’s
heavy work
everyplace,
fighting sag,
winching up
give. It
isn’t ever
delicate
to live.

Traci Brimhall

Querido Eros,


te he encontrado donde no debería, en los cuerpos
equivocados, en el momento equivocado, y una vez
en un andén de metro con los pies pegados a un charco
seco de refresco tomando chicle de la boca de un casi
extraño. Esa noche eras de menta y el tren número 6.
Fui despertada por ti, fui acostada por ti. Quizá
me servirás el café en mi taza favorita con leche y solo
la dulzura suficiente. Un regalo sencillo. Una deuda
de placer. El terapeuta me dijo: A veces es mejor
ser comprendido que ser amado
. Le creí porque soy
mejor comprendiendo que sintiendo. Le he dicho
te quiero a hombres cuyos nombres no puedo recordar
ahora. ¿Y quién puede decir que no era cierto? ¿O que
no podría haberlo intentado para siempre con ninguno
de ellos? ¿No podría haber intentado aprender a navegar
y abrir un refugio para elefantes, o perfeccionarme
en la pandereta y seguir a la banda en su gira
de bluegrass? No sé por qué nadie permanece en su
matrimonio
, me dijo el terapeuta. El amor es ilógico.
Un hombre al que amaba, una vez me violó. No lo dejé.
Al menos no entonces. Pero la siguiente vez que amé
elegí a alguien más amable. Pensé que habría
una diferencia. Dejé de mirar a la gente a los ojos
cuando hablaba con ellos. Seguía queriendo besarlos,
la intimidad del lenguaje convirtiéndose en metáfora
y deseo. Todo el mundo. Querría besar al cajero
manejando mis chiles poblanos con tanta dulzura
y curiosidad. Besar a la persona de al lado en el autobús
con mal gusto en música y vainilla y bergamota
en su colonia. Besar a la mujer que sostiene la puerta,
diciendo: Que tengas un buen día. Su sonrisa es tan
malditamente brillante y real y destinada a mí. Estás
atrapada
, me dice el terapeuta. Sólo tú puedes romper
ese ciclo
. Pero yo quiero exactamente esta clase
de problemas. Tengo sudor entre mis senos que necesita
lametones. Tengo un yambo en el pecho que sigue
saltando. Tengo medias en los muslos. Ay, tengo medias
en los muslos que necesitan ser rasgadas. Leí mi camino
a través de todas las novelitas románticas y necesito
una ficción más adecuada. Necesito que me tiren
del pelo, cruel y amablemente. Te vestí con todas
las excusas y guantes negros por encima del codo.
Tú abres la seda en mí con cremalleras y botones cosidos
con hilo rompible. Te quité el oropel del pelo y lo llamé
muérdago, te llevé al bosque con ropa interior barata
y te entregué la navaja automática de mi bota. Adoré
el mito que hice de ti, pero ahora no estoy de rodillas.
Quiero que tus manos se conviertan en lenguaje
y me hagan ofrecerte un muslo cada vez.
Deja que tiemble fuerte y dulcemente Deja que
el moretón sea la prueba. Deja que huela tus manos.


Traci Brimhall. Dear Eros (vqronline.org)
tracibrimhall.wordpress.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Dear Eros,

I have found you where I shouldn’t—in the wrong bodies,
at the wrong time, and once on a subway platform
with my feet stuck to a pool of dried soda taking gum
from a near-stranger’s mouth. That night you were spearmint
and the 6 train. I have been woken by you, put to bed by you.
Had you serve me coffee in my favorite mug with milk
and just enough sweetness. An easy gift. A debt of pleasure.
My therapist said: Sometimes it’s better to be understood than it is
to be loved. I believed her because I am better at understanding
than I am at feeling. I have said I love you to men whose names
I can’t remember now. And who’s to say it wasn’t true?
Who’s to say I couldn’t have tried forever with any of them?
Couldn’t have tried learning to sail and opened a sanctuary
for elephants, or perfected the tambourine and followed the band
on their bluegrass tour? I don’t know why anyone stays in their marriage,
my therapist said. Love is illogical. A man I loved once raped me.
I did not leave him. At least not then. But the next time I loved,
I chose someone kinder. I thought it would make a difference.
I stopped looking people in the eyes when talking to them.
I kept wanting to kiss them, the intimacy of language turning
into metaphor and urge. Everyone. I wanted to kiss the cashier
handling my poblanos with such gentleness and curiosity.
To kiss the person next to me on the bus with bad taste
in music and vanilla and bergamot in his cologne. Kiss
the woman holding the door, saying: Have a good day.
Her smile so goddamn bright and real and meant for me.
You’re trapped, my therapist tells me. Only you can break this cycle.
But I want exactly this kind of trouble. I have sweat between
my breasts that needs licking. I have an iamb in my chest that keeps
skipping. I have stockings on my thighs. Oh, I’ve got stockings
on my thighs that need ripping. I read my way through all
the paperback romances and need a more adequate fiction.
I need my hair pulled, mean and gentle. I dressed you up in
every excuse and black gloves past the elbow. You open
the silk in me with zippers and buttons sewed on with breakable
thread. I have pulled tinsel from your hair and called it mistletoe,
led you into the woods wearing cheap underwear and handed you
the switchblade from my boot. I worshiped the myth I made of you,
but I’m off my knees now. I want your hands to become language
and make me offer you one thigh at a time. Let it sting loud
and sweetly. Let bruise be proof. Let the smell of your hands.

Todo fue lo que nunca podrá ser


In the heat of the jungle, in the heat of the night,
Sat an African princess in the pale moonlight.
Chris Isaak

The world was on fire and no one could save me but you.
Chris Isaak

y ahora solo el rigor nos ampara,
el tiempo, ese remedio aún peor
que la enfermedad, va desmenuzando

lo no contado y lo invisible, lienzo
con puesta de sol, tendido crepúsculo
sin horizonte, el abismo lo hará,

cada error ha de ser penalizado,
ningún virus es tan perverso como
la estupidez, cretinos presidentes,

así como las arañas encuentran
en las cóncavas farolas de ledes
su oculto refugio y trampa perfecta,

luz sin calor que atraiga a los insectos
y protección de la lluvia y el viento,
así el buen prócer atrapa a sus moscas,

y engordan como globos, las arañas,
y brillan en la noche como lunas
diminutas bajando por su hilo,

hasta que otra feliz araña hereda
su vasto patrimonio de estulticia,
así el político engorda en su antro

de brillo reflejo, esfera dorada,
bosquejo maltrazado por un genio
sin finalidad poética, solo

la belleza del dinero amasado
en la artesa antigua de la avaricia,
mortal e impía, despiadada y triste,

átomos, partículas, y genoma,
y enseguida del tamaño del mundo,
ocupándolo todo, como el aire,

el propio aire convertido en virus,
cualquier error será penalizado
por el peso invencible de los hechos,

bailemos alguna danza africana,
o pseudoafricana, bajo el rocío
europeo, en el calor de la jungla

que jamás hemos visto, ni veremos,
para lavarnos la monotonía
del anquilosado cuerpo de nubes,

espero que ustedes estén tan bien
como el jilguero en su jaula, son días
de pesadumbres y melancolías,

bajo la lívida luz de la luna,
en el calor de la jungla, el calor
de la noche africana, sal, bailemos,

mientras la torva caterva de arañas,
sin perdón de su dios ni de su infierno,
atrae a las mosquitas a sus telas,

acumulación de pedazos rotos,
fragmentaria de un vídeo musical
con muchas chicas, machotes y coches,

en estado mental paranormal,
cual si no fuéramos nosotros mismos,
como si miráramos desde afuera,

ahora estamos viendo cosas que
el más temible de los replicantes
no creería, aquí, en este planeta,

muy lejos de la puerta de Tannhäuser,
y no nos ponemos melodramáticos,
tan solo, como siempre, caminamos

tomados de la mano de la muerte,
tomados de la mano de la muerte
que nos guía y acompaña en la vida,

solo la música puede salvarte,
el mundo estaba ardiendo y solamente…
baila hasta que se derrumbe la cúpula

de los altos astros del firmamento,
en el color de la noche, el temor
de la muerte, el terror de la vida,

después del bombardeo florecieron
los geranios, por la simple razón
de que era primavera, los días

de abatimientos y melancolías
tendrán que irse con los vendavales
claros del tiempo que todo lo cura

pero todo destruye, mal remedio,
el mirlo canta en la plaza vacía,
el petirrojo se niega a olvidar

que el calentamiento global no cesa,
la vida insiste en seguir adelante
tomada de la mano de la muerte,

como siempre, sin melodrama, baila
hasta que se te despegue el tacón,
con el calor de la jungla lejana,

algunas veces sí y otras tampoco,
la tierra estaba en llamas y solo tú,
algosa entrepresencia de la niebla,

podrías ser quien viniera a perderme,
pasé caminado junto a los muros
de piedra, cubiertos de musgo y hiedra,

después de visitar el jardín pálido,
todo fue lo que nunca podrá ser,
recuerda el presente, aquella mañana

de verano miraste hacia la orilla
y solo dijiste, muy circunspecto:
No hay nada más hermoso que esta lluvia

que cae suave sobre el mar en calma,
mierda. Y orinaste sobre la arena
antes de desmontar el campamento.

egm.2020


Chris Isaak. In the Heat of the Jungle (youtube.com)
Chris Isaak. Wicked Game (youtube.com)
Him. Wicked Game (youtube.com)

Joseph Di Prisco

El emperador sin ropa


Si te preocupas por ti mismo, acude
en tu propio auxilio mientras aún hay tiempo.
Marco Aurelio, 3.14

Ciudadano de Roma, tú eres el centro del universo.
El problema es que la circunferencia es —adivina— yo.

“Algunas cosas están impacientes por nacer
mientras que otras lo están por morir”. No me digas

que no te avisé. La próxima vez que gruñan
que son cosas que pasan, reviéntales las narices.

Esto no ayudará a nadie, pero ayudar es
lo más alejado de mi mente imperial.

Si mantienes tu espíritu intachable y puro
la gente te cubrirá de laureles, pero

nadie tendrá sexo contigo en los asientos traseros
ni en los mausoleos de mármol, ni en ningún otro sitio:

un pequeño precio a pagar por el honor y el respeto,
aunque no para mí que soy un emperador sin ropa.

Haz solo como si hoy fuera el último día de tu vida
y actúa en consecuencia; no es que tales restricciones

se apliquen a vosotros, la verdad, aficionados al deporte.
Las fuerzas del mal marchan sobre la fortaleza

de tu yo. Me gustaría poder explicar por qué.
Pero ¿qué pasaría si el mal no existiera y si

tu yo no fuera una fortaleza, ¿entiendes qué quiero decir?
Los estoicos están mal vistos. No aprecian los sentimientos.

Demasiado rígidos. Petulantes madres sabelotodo.
Por eso manejan las agencias de RR. PP. No lo digas por ahí.

Si realmente sabes lo que te conviene,
y lo haces, ¿por qué te importa que te desolle vivo?

Es cierto, cabrear a tu emperador no es buena idea,
incluso a uno como yo, montado en bolas sobre un corcel.

Niños, había una vez… El cuento no da para más.
Juergas de circo y orgías de gladiadores:

vista una, vistas todas. La vida es tediosa,
¿cuándo terminará y nos daremos cuenta?

Ojalá lo supiera. En serio, desearía que me importara.
Mi colega Marco Aurelio machaca día y noche:

“Vivir es más como luchar que como bailar”.
Supongo que nunca me vio con Molly en la disco.

Y dice que siempre tenemos la opción de
no tener opinión. Correcto. Como él ya sabe.

Vale, entonces, ¿dónde he dejado mis pantalones?


Joseph Di Prisco. Emperor with No Clothes (poetryfoundation.org)
diprisco.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Emperor with No Clothes

If you care about yourself at all, come to your own aid
while there’s still time.
Marcus Aurelius 3.14

Citizen of Rome, you are the center of the universe.
Problem is, circumference is—take a guess—me.

“Some things are impatient to be born
While others are impatient to die.” Don’t say

I did not warn you. Next time they swear
Shit happens, pop them square in the nose.

This will not help anybody, but helping is
The farthest thing from my imperial mind.

If you keep your spirit blameless and pure
People will drape you with laurels but

No one will have sex with you in backseats
Or marble mausoleums or anywhere else,

A small price to pay for honor and respect
Though not for me, being an emperor with no clothes.

Just pretend today is the last day of your life
And act accordingly—not that such strictures

Apply to Yours Truly, sports fans.
The forces of evil march on the fortress

Of your self. I wish I could explain why.
But what if evil did not exist and what if

Your self was no fortress, see what I mean?
Stoics get a bad name. Not in touch with feelings.

Too rigid. Know-it-all cocksure mothers.
So the Stoics retain PR firms, don’t tell a soul.

If you really knew what was good for you,
And you do, why do you care I’ll flail you alive?

True, pissing off your emperor is a poor plan,
Even one like me mounted bare-assed on a steed.

Once upon a time, children…The story peters out.
Circus revels and gladiatorial raves—

Seen one, seem them all. Life is tiresome,
When will it end and will we ever notice?

I wish I knew. Really, I wish I cared.
My pal, Marcus Aurelius, natters day and night:

“Living is more like wrestling than dancing.”
Guess he never saw me take Molly at the club.

And he says we always have the option of
Having no opinion. Right. Like he knows.

OK, then, where did I put my pants?

Richard Siken

Sherezade


Cuéntame lo del sueño en el que sacamos los cuerpos del lago
y los vestimos con ropa de abrigo otra vez.
Cómo era tarde y nadie podía dormir, los caballos corriendo
hasta que se olvidan de que son caballos.
No es como un árbol cuyas raíces deben terminar en alguna parte,
es más bien como una canción en la radio de un policía,
cómo enrollamos la alfombra para poder bailar, y los días
eran color rojo brillante, y cada vez que nos besábamos
había otra manzana para cortar en pedazos. Mira la luz
a través de la ventana. Eso significa que es mediodía, significa
que nos sentimos inconsolables.
Cuéntame cómo todo eso, y el amor también, nos devastará.
Estos, nuestros cuerpos, poseídos por la luz.
Cuéntame que nunca nos acostumbraremos.


Richard Siken. Boot Theory (Crush. pdf p. 4)
richardsiken.com
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

Scheherezade

Tell me about the dream where we pull the bodies out of the lake
and dress them in warm clothes again.
How it was late, and no one could sleep, the horses running
until they forget that they are horses.
It’s not like a tree where the roots have to end somewhere,
it’s more like a song on a policeman’s radio,
how we rolled up the carpet so we could dance, and the days
were bright red, and every time we kissed there was another apple
to slice into pieces.
Look at the light through the windowpane. That means it’s noon, that means
we’re inconsolable.
Tell me how all this, and love too, will ruin us.
These, our bodies, possessed by light.
Tell me we’ll never get used to it.